Uber Technologies ha alcanzado un acuerdo para adquirir el capital que aún no posee de Delivery Hero, la plataforma alemana de reparto de comida dueña de Glovo, en una operación que valora a la compañía berlinesa en 14.800 millones de dólares (unos 12.900 millones de euros). La oferta pública de adquisición, anunciada este jueves por ambas compañías, marca uno de los movimientos de consolidación más relevantes del sector tecnológico de servicios bajo demanda en los últimos años y da forma a lo que las propias empresas describen como la mayor plataforma de movilidad y reparto del mundo.

Los términos económicos de la operación

Uber ofrece 41,50 euros en efectivo por cada acción de Delivery Hero, una cifra que supone una prima de aproximadamente el 127% sobre el precio medio ponderado por volumen de los tres meses previos al 8 de mayo de 2026, fecha anterior a que trascendieran los primeros contactos entre ambas firmas, y de alrededor del 34% sobre el promedio de los tres meses anteriores al anuncio de este jueves. La propuesta también representa una prima cercana al 8% respecto al cierre bursátil del día previo. La cifra actual mejora sensiblemente la primera propuesta de Uber, que en mayo se situó en 33 euros por acción. Descontando la participación que Uber ya controlaba en Delivery Hero antes del anuncio, el importe efectivo que la estadounidense deberá desembolsar por el resto del capital se reduce a unos 13.700 millones de dólares, cifra equivalente a cerca de 12.000 millones de euros. Tras conocerse la noticia, los títulos de Delivery Hero retrocedían ligeramente en la bolsa de Fráncfort, en torno al 0,5%, y cotizaban por debajo del precio ofertado, en el entorno de los 37,90 euros.

Estructura accionarial y respaldo de Prosus

Antes de formalizar la oferta, Uber ya era el principal accionista de Delivery Hero, con una participación directa aproximada del 24,77% del capital con derecho a voto, a la que se sumaba una exposición económica adicional de cerca del 11,74% mediante derivados sobre acciones. El grupo surafricano Prosus, segundo mayor accionista de la compañía alemana con alrededor del 17% del capital, se ha comprometido de forma irrevocable a acudir a la opa con la totalidad de su paquete accionarial, un compromiso que ya había asumido cuando adquirió Just Eat Takeaway. La suma de todas estas posiciones eleva el interés económico total de Uber en Delivery Hero hasta aproximadamente el 53%, muy por encima del umbral mínimo de aceptación exigido para que la operación prospere, fijado en el 50% más una acción del capital social en circulación. El consejo de administración y el de vigilancia de Delivery Hero han mostrado su respaldo unánime a la propuesta y prevén recomendar formalmente a los accionistas que acepten la oferta una vez se publique el folleto oficial de la operación.

Un reparto paralelo de activos: la entrada de SSW Partners

De forma simultánea a la opa, Delivery Hero ha cerrado un acuerdo independiente con la firma de inversión neoyorquina SSW Partners para venderle sus operaciones en catorce mercados, la mayoría de ellos zonas donde Uber Eats ya compite directamente con las marcas alemanas. La operación, valorada en unos 1.600 millones de dólares (aproximadamente 1.400 millones de euros), incluye negocios como foodora en Austria, República Checa, Noruega y Suecia; efood en Grecia; Foody en Chipre; Glovo en España, Moldavia, Polonia, Portugal y Rumanía; PedidosYa en Chile y Ecuador; y Yemeksepeti en Turquía. Estos catorce mercados generaron en conjunto 11.000 millones de dólares en reservas brutas durante 2025. A diferencia del resto de la operación, Uber no asumirá el control de estos negocios: SSW Partners los gestionará de forma independiente hasta encontrar, según sus propias palabras, «socios estratégicos» que los posicionen mejor para su éxito a largo plazo. Josh Steiner y Antonio Weiss, responsables de SSW, han señalado que apoyarán a los equipos directivos actuales para mantener el crecimiento y la calidad del servicio mientras lideran la búsqueda de esos futuros compradores. Esta venta paralela queda condicionada al cierre efectivo de la opa de Uber y al cumplimiento del resto de condiciones habituales de una transacción de este tipo.

Expansión geográfica y peso combinado de ambas compañías

Fuera de los mercados transferidos a SSW, Uber se quedará con las operaciones de Delivery Hero en 50 países, que en 2025 generaron 42.000 millones de dólares en reservas brutas y que incluyen marcas de fuerte implantación regional como Baedal Minjok en Corea del Sur, Glovo en varios países de Europa y América Latina, HungerStation en Arabia Saudí, talabat en distintos mercados de Oriente Medio y PedidosYa en trece países de América Latina, entre ellos Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Perú, Uruguay y Venezuela. Con esta operación, la huella combinada de movilidad y reparto de Uber crecerá de 79 a 99 mercados, y el número de países en los que la compañía prestará simultáneamente ambos servicios casi se duplicará, al pasar de 34 a 58. En conjunto, Uber y Delivery Hero registraron en 2025 un volumen bruto de reservas de 236.000 millones de dólares, cifra en torno a los 206.000 millones de euros, que da una idea de la escala que alcanzará el grupo resultante frente a competidores como DoorDash o Just Eat Takeaway.

Financiación, condiciones regulatorias y calendario

Uber prevé financiar la adquisición combinando el efectivo disponible en su balance con nueva deuda, para lo que ha organizado una línea de crédito puente comprometida por aproximadamente 14.000 millones de euros. La compañía estadounidense estima que la operación resultará acumulativa para el beneficio por acción ajustado no-GAAP tras el cierre, con un incremento porcentual de un solo dígito alto para el tercer ejercicio completo tras la integración. La opa está sujeta, además del umbral mínimo de aceptación accionarial, a la obtención de las autorizaciones regulatorias pertinentes, incluidas las relativas a control de concentraciones y fusiones en las distintas jurisdicciones implicadas. Ambas compañías estiman que el cierre definitivo de la transacción se producirá en la segunda mitad de 2027, un plazo relativamente amplio que refleja la complejidad regulatoria de una operación que afecta a decenas de mercados en distintos continentes.

Compromisos con Alemania y con la plantilla de Delivery Hero

Como parte del acuerdo, Uber se ha comprometido a mantener abierta la sede central de Delivery Hero en Berlín y a no introducir cambios en su plantilla alemana al menos hasta 2029. La compañía también se ha obligado a respetar la gestión independiente de Delivery Hero, dirigida por su propia junta directiva bajo la supervisión del consejo de vigilancia, y a no suscribir ningún acuerdo de dominio y transferencia de beneficios (DPLTA, por sus siglas en alemán) durante un periodo de tres años. Además, Uber destinará 2.000 millones de euros a inversión en Alemania hasta 2031, recursos orientados a desarrollar la plantilla corporativa local, impulsar el negocio doméstico y poner en marcha proyectos de vehículos autónomos junto a la industria automovilística del país.

Las voces detrás del acuerdo

Dara Khosrowshahi, consejero delegado de Uber, defendió que la unión de ambas plataformas permitirá ofrecer un reparto «asequible y fiable» a muchos millones de personas más en algunas de las economías más dinámicas del mundo, además de generar nuevas oportunidades para comercios y repartidores. Por su parte, Niklas Östberg, consejero delegado y cofundador de Delivery Hero, subrayó que la plataforma global de Uber y su compromiso compartido con la innovación convierten esta alianza en la vía adecuada para reforzar las fortalezas de Delivery Hero en el reparto local de comida y el comercio rápido, y para llevar su estrategia de aplicación de uso diario aún más lejos entre sus clientes.

Una operación con luces y sombras

Desde una óptica crítica, la magnitud de la prima ofrecida —superior al 100% sobre el precio no afectado antes de conocerse el interés de Uber— sugiere que Delivery Hero llegaba a esta negociación en una posición de valoración deprimida en bolsa, lo que explica en parte la rápida disposición de su consejo y de accionistas de referencia como Prosus a aceptar la oferta. La estructura en dos fases, con la venta simultánea de catorce mercados a SSW Partners, permite a Uber quedarse únicamente con los negocios de mayor escala o menor solapamiento competitivo, mientras traslada a un tercero la gestión de activos en países donde ya operaba Uber Eats, una fórmula que previsiblemente facilitará también la obtención de autorizaciones de competencia en esos mercados. El calendario de cierre, previsto para la segunda mitad de 2027, y la necesidad de aprobaciones antimonopolio en decenas de jurisdicciones introducen, no obstante, un margen de incertidumbre relevante sobre si la operación se ejecutará finalmente en los términos anunciados. Los compromisos asumidos por Uber respecto a Berlín, la plantilla alemana y la inversión hasta 2031 apuntan, además, a la sensibilidad política que rodea este tipo de operaciones transfronterizas en sectores estratégicos como la movilidad y el reparto urbano, y a la necesidad de Uber de garantizar una transición ordenada en uno de sus principales mercados europeos.