PepsiCo Inc. reconoció que el segundo trimestre del año resultó más débil de lo previsto en su mercado más importante, luego de que el encarecimiento del combustible en Estados Unidos golpeara el gasto de los consumidores y frenara la recuperación que la compañía intentaba consolidar en su negocio de botanas. El fabricante de Doritos, Lay’s y Gatorade reportó una caída de 2 por ciento en los ingresos de su división de alimentos en Norteamérica, con un volumen de ventas estancado, pese a haber reducido precios hasta en 15 por ciento en algunas de sus marcas desde comienzos de año.

El precio de la gasolina golpea el consumo por impulso

El director ejecutivo de la compañía, Ramón Laguarta, atribuyó de manera directa el debilitamiento del gasto al encarecimiento de los combustibles. «La situación del consumidor es peor de lo que habíamos previsto, y esto se debe principalmente al precio de la gasolina», señaló durante una conferencia telefónica con analistas. El directivo explicó que el alza en el costo del combustible reduce la frecuencia con la que los consumidores visitan tiendas de conveniencia y otros establecimientos donde predominan las compras por impulso, un canal históricamente relevante para las botanas y bebidas de la empresa. Los precios de la gasolina en Estados Unidos superaron los cuatro dólares por galón en medio de la guerra con Irán, un factor externo que PepsiCo no había incorporado con suficiente peso en sus proyecciones iniciales.

Una estrategia de precios que pierde impulso

A comienzos de 2026, PepsiCo había impulsado una estrategia de reducción de precios de hasta 15 por ciento en las bolsas de tamaño mediano, con el objetivo de recuperar a consumidores que habían migrado hacia alternativas más económicas. La medida generó señales iniciales de recuperación, pero ese avance se diluyó durante el segundo trimestre. Laguarta reconoció además que la compañía enfrentó demoras para recuperar espacio en los anaqueles de los comercios, conforme a los acuerdos pactados tras los recortes de precios, lo que limitó el impacto esperado de la estrategia. De forma paralela, PepsiCo ha elevado recientemente los precios de algunos empaques de menor tamaño, un ajuste que refleja la tensión entre sostener el volumen de ventas y proteger los márgenes de rentabilidad.

El mercado castiga a las acciones

La reacción bursátil no se hizo esperar. Las acciones de PepsiCo llegaron a caer hasta 5.5 por ciento en la bolsa de Nueva York, en tanto que, hasta el cierre del miércoles previo, los títulos acumulaban una baja cercana a 1 por ciento en lo que va del año. El contraste resulta significativo frente al desempeño del mercado en general: el índice S&P 500 avanzó 9.3 por ciento en el mismo periodo, una brecha que expone el rezago relativo de la compañía frente al resto de las grandes cotizadas estadounidenses.

Analistas ven un problema más profundo de percepción de valor

Para algunos analistas, el freno en la recuperación de PepsiCo no obedece únicamente a un factor coyuntural como el precio del combustible, sino a una tensión estructural más amplia. Nik Modi, codirector de investigación global de consumo y comercio minorista de RBC Capital Markets, sostuvo que, si bien se observaron algunos indicios de progreso, el ritmo de mejora se estancó debido a las presiones inflacionarias, lo que pone en entredicho la relación calidad-precio para los consumidores. Modi anticipó, además, que PepsiCo continuará perdiendo participación de mercado en el segmento de bebidas frente a competidores directos como Coca-Cola y Keurig Dr Pepper, un pronóstico que sugiere que los retos de la compañía trascienden el negocio de botanas y se extienden a otra de sus líneas de negocio clave.

La apuesta por productos más saludables

En paralelo a los ajustes de precio, PepsiCo ha reforzado su oferta de productos con mayor contenido de proteína y fibra, en respuesta a una tendencia de consumo que favorece cada vez más alimentos menos procesados. Laguarta afirmó que estos productos registran una buena aceptación en el mercado y destacó que la compañía logró crecimiento tanto en volumen como en ingresos gracias a los paquetes múltiples de botanas pequeñas y a las porciones controladas, formatos que responden a un consumidor más atento tanto al precio como a los hábitos alimenticios.

Resultados financieros y perspectivas para 2026

Pese al debilitamiento de la demanda, PepsiCo reportó ganancias ajustadas por acción de 2.20 dólares durante el trimestre, una cifra ligeramente superior a la estimación promedio de los analistas. La compañía optó por mantener sin cambios sus previsiones para todo el ejercicio fiscal de 2026 y confía en que la reducción de precios contribuirá de manera gradual a la recuperación del negocio hacia el cierre del año. El director financiero de la empresa, Steve Schmitt, reconoció que el desempeño en Norteamérica fue más débil de lo anticipado, aunque sostuvo que la compañía ahora espera una mejora más gradual en las tendencias de rendimiento para lo que resta del año. La formulación cautelosa del directivo deja entrever que PepsiCo prefiere moderar sus expectativas de corto plazo antes que comprometer una recuperación más sólida y sostenida en el mediano plazo.