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jueves, julio 2, 2026

La apreciación del guaraní frena la recaudación tributaria: cayó 5,9% en junio y pone en duda la meta de crecimiento del 8%

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Los ingresos fiscales retrocedieron G. 187.254 millones interanuales mientras Aduanas resintió el impacto cambiario y el Ejecutivo revisa a la baja sus proyecciones económicas para 2026

La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) informó este miércoles que la recaudación en efectivo de junio de 2026 se ubicó en G. 2,98 billones (US$ 491,3 millones), una contracción interanual de 5,9% respecto al mismo mes de 2025. En términos absolutos, la diferencia equivale a G. 187.254 millones, unos US$ 30,8 millones menos que un año atrás. El resultado confirma una tendencia que la propia administración tributaria atribuye, casi en su totalidad, al comportamiento del tipo de cambio y no a una pérdida de dinamismo del consumo o del comercio exterior.

Impuestos internos crecen, pero no alcanzan a compensar la caída aduanera

La Gerencia General de Impuestos Internos recaudó G. 1,70 billones (US$ 282,9 millones) en junio, con una expansión interanual de 6,1%, impulsada principalmente por el desempeño del Impuesto al Valor Agregado. Entre los rubros con mayor aporte se ubicaron el comercio, electricidad y agua, servicios a empresas, servicios a los hogares, telecomunicaciones, información y comunicación, y alimentos, entre otros sectores.

El titular de la DNIT, Óscar Orué, explicó en una entrevista con ABC Cardinal que ese crecimiento responde a la expansión del consumo interno y a la aplicación del impuesto a los dividendos y utilidades. Sin embargo, admitió que el avance resultó insuficiente para equilibrar la caída registrada en el frente aduanero, por lo que el balance general del mes continuó reflejando el impacto negativo del menor valor del dólar.

El tipo de cambio, el factor detrás de la caída aduanera

La Gerencia General de Aduanas recaudó G. 1,28 billones (US$ 213,4 millones) en junio, con una baja interanual de 18,2%. Según el reporte de la DNIT, la explicación no está en una menor actividad comercial, sino en la apreciación del guaraní, que en junio fue de 21,9% y redujo en 20,9% la base imponible expresada en moneda local.

Orué detalló que la cotización del dólar se ubica actualmente en torno a G. 6.000, frente a los G. 7.700 registrados en junio de 2025, una baja cercana al 22%. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) precisó, además, que los ingresos por impuestos de importación cayeron 5% interanual, a lo que se sumó la aprobación de regímenes especiales de exoneración de impuestos de exportación como otro factor que incidió en el resultado.

El propio comportamiento del comercio exterior desmiente la hipótesis de una contracción. De acuerdo con datos de la DNIT, en junio las operaciones de importación crecieron alrededor de 7% frente al mismo mes de 2025 y la valoración de las mercaderías en dólares aumentó 10%. Pese a ello, la recaudación aduanera cayó cerca de 18%, una brecha que se explica enteramente por el tipo de cambio: mientras en junio de 2025 el dólar rondaba los G. 7.700, en junio de 2026 se ubicó en torno a G. 6.100, una diferencia de aproximadamente 1.700 guaraníes por unidad.

Balance del primer semestre: un crecimiento leve que oculta una pérdida relevante

En el acumulado de enero a junio de 2026, la recaudación total alcanzó G. 21,73 billones, con un incremento interanual de 1,8%, equivalente a G. 383.141 millones adicionales respecto al mismo período de 2025. Sin embargo, ese resultado agregado esconde una fuerte disparidad entre los dos componentes de la recaudación: los impuestos internos crecieron 11,1% en el semestre, mientras que los ingresos aduaneros cayeron 11,6%.

El costo del factor cambiario se puede cuantificar. Según datos de la DNIT, el impacto acumulado de la apreciación del guaraní en los primeros seis meses del año representó una pérdida cercana a G. 1 billón en la recaudación aduanera. En contrapartida, el aumento generado por los impuestos internos rondó los G. 1,4 billones, lo que permitió amortiguar la caída y explicar el leve crecimiento global registrado en el semestre.

Una meta de crecimiento que se aleja

El Gobierno había proyectado inicialmente un crecimiento económico de 8% para 2026, apoyado en los resultados macroeconómicos del año anterior. No obstante, Orué reconoció que entre enero y junio la economía paraguaya creció apenas 2%, un desvío que atribuyó al cambio de escenario generado por la caída del dólar.

Pese a ese panorama, el titular de la DNIT proyectó una mejora para el segundo semestre, en la medida en que las comparaciones interanuales se realizarán frente a un período en el que el dólar ya había comenzado a descender, lo que reduciría el impacto estadístico. En el mejor de los escenarios, estimó, Paraguay podría cerrar el año con un crecimiento cercano al 6%, y expresó confianza en que la situación actual sea coyuntural, con una recuperación de la recaudación tributaria esperada para 2027.

El rol del Banco Central y la falta de coordinación institucional

El debate sobre la caída de la recaudación no debería limitarse a la gestión de la DNIT. Si bien la administración tributaria tiene margen para reforzar controles, revisar clasificaciones arancelarias, fiscalizar regímenes especiales, monitorear a los contribuyentes omisos y mejorar el cumplimiento, el tipo de cambio escapa a su ámbito de acción. Tampoco puede analizarse como una variable puramente monetaria y aislada, en la medida en que sus efectos ya impactan de manera directa en las cuentas fiscales.

En ese contexto cobra relevancia el rol del Banco Central del Paraguay (BCP), que no interviene en el mercado cambiario desde finales de octubre de 2025, luego de haber mantenido una presencia más activa cuando la cotización del dólar se encontraba en niveles superiores. La ausencia de intervención plantea un interrogante de fondo: qué grado de coordinación existe entre las instituciones económicas cuando una variable de mercado comienza a afectar de manera sostenida la recaudación fiscal. El Ministerio de Economía y Finanzas administra la política fiscal, el Banco Central del Paraguay preserva la estabilidad de precios, la DNIT recauda y el Poder Ejecutivo define las prioridades de gobierno, pero cuando cada organismo actúa exclusivamente desde su propio mandato, el resultado tiende a ser una política económica fragmentada.

Perspectivas para el segundo semestre

Las proyecciones para lo que resta del año no despejan las dudas. Las estimaciones ubican al dólar entre G. 6.200 y G. 6.300, un nivel que continúa siendo bajo en comparación con 2025. Según cálculos de la DNIT, para compensar por completo la pérdida generada por el efecto cambiario, la valoración de las mercaderías importadas debería crecer 24% y la cantidad de operaciones más de 20% en la segunda mitad del año, metas que la propia entidad considera poco realistas, incluso en un escenario de mayor dinamismo comercial.

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