El sistema financiero paraguayo registró al cierre de marzo de 2026 un volumen significativo de recursos del sector público depositados en entidades bancarias, con un saldo total de US$ 3.840 millones que representa un incremento interanual del 51,6% frente a los US$ 2.533 millones contabilizados en el mismo período del año anterior. La cifra, que engloba posiciones tanto en guaraníes como en dólares estadounidenses, refleja una gestión diferenciada de los activos públicos según la moneda y el tipo de instrumento, con estrategias que responden a condiciones de mercado y a necesidades operativas propias de cada institución.
Predominio de los CDA en moneda local
En guaraníes, los depósitos de los Organismos y Entidades del Estado (OEE) totalizan G. 18,215 billones y exhiben una marcada preferencia por instrumentos de mayor rendimiento relativo. Los Certificados de Depósito de Ahorro (CDA) concentran el 61,1% del total, equivalente a G. 11,132 billones, lo que evidencia una orientación activa hacia la maximización de retornos en moneda nacional. Los Depósitos a la Vista ocupan el segundo lugar con G. 5,395 billones y una participación del 29,6%, mientras que las Cuentas Corrientes representan el 9,3% restante, con G. 1,688 billones.
Esta distribución por instrumento revela que las entidades públicas que operan principalmente en guaraníes han privilegiado colocaciones a plazo sobre posiciones de alta liquidez inmediata, lo que podría indicar una planificación de flujos con cierto horizonte temporal definido.
Los Fondos de Seguridad Social, el actor dominante en guaraníes
Desde el punto de vista de los actores institucionales, la concentración en moneda local es particularmente pronunciada. Los Fondos de Seguridad Social explican el 57,1% del total en guaraníes con G. 10,407 billones, posicionándose como el principal componente del sistema en esta denominación. La Administración Central participa con el 22,1%, equivalente a G. 4,032 billones, y las Empresas Públicas aportan el 6,9%, seguidas de los Entes Autónomos con el 5,9%.
Los Municipios representan el 4,2% del total, en tanto que Gobernaciones, Empresas Mixtas, Entidades Financieras y otros organismos registran participaciones inferiores al 2% cada uno. La estructura evidencia que son los fondos previsionales los que mayor peso tienen dentro del sistema bancario en moneda local, dado el volumen de reservas que administran.
Preferencia por liquidez en las posiciones en dólares
La dinámica en moneda extranjera presenta un perfil diferente. Los depósitos en dólares totalizan US$ 1.033.055.423 y exhiben una clara preferencia por instrumentos de alta liquidez. Los Depósitos a la Vista concentran el 86,4% del total, con US$ 892.675.464, lo que contrasta con el predominio de los CDA observado en guaraníes. Esta composición sugiere una estrategia más conservadora en moneda extranjera, probablemente asociada a la necesidad de disponibilidad inmediata para cubrir obligaciones en dólares, como importaciones, pagos de deuda externa o compromisos con organismos internacionales.
Los CDA en dólares representan apenas el 13,4% del total, con US$ 138.418.750, mientras que las Cuentas Corrientes tienen una participación marginal de 0,2%. La diferencia estructural entre la gestión en guaraníes y en dólares es, en este sentido, un indicador relevante de la lógica operativa que subyace a las decisiones de tesorería del sector público.
Los «Otros OEE’s» y las Empresas Públicas concentran los dólares
En cuanto a la distribución por tipo de entidad dentro de los depósitos en dólares, el grupo denominado «Otros OEE’s» lidera con el 58,5% del total, equivalente a US$ 604.351.889. Las Empresas Públicas ocupan el segundo lugar con una participación del 26,8% y US$ 277.017.414, mientras que las Entidades Públicas de Seguridad Social representan el 14,2%. Los Entes Autónomos y Autárquicos presentan una participación reducida del 0,5%.
A diferencia de lo que ocurre en guaraníes, donde los Fondos de Seguridad Social concentran más de la mitad del total, la tenencia en dólares muestra una mayor fragmentación entre distintos tipos de organismos, con una presencia destacada de entidades vinculadas a actividades productivas y comerciales del Estado.
Ejecución de préstamos externos al 52% al cierre del primer trimestre
En paralelo a la situación de los saldos bancarios, los datos del Boletín Estadístico de la deuda pública a febrero, elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), revelan que las entidades públicas cuentan con un total de US$ 6.241 millones en préstamos disponibles para ejecución, de los cuales US$ 3.219 millones ya fueron utilizados al cierre del primer trimestre, lo que representa una tasa de ejecución del 52%.
Entre las entidades con mayor avance relativo se encuentran el Ministerio de Industria y Comercio y el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, ambos con una ejecución del 100% de sus recursos asignados. El MEF y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) registran una ejecución del 74% cada uno, con un monto conjunto de US$ 574 millones.
El MOPC y la ANDE, con mayor volumen pero ejecución más lenta
Las instituciones con mayor volumen de recursos disponibles para inversión en infraestructura son, precisamente, las que presentan los menores porcentajes de ejecución relativa. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) cuenta con US$ 3.409 millones en préstamos para infraestructura y registra una ejecución del 48%, mientras que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) dispone de US$ 1.361 millones y ha ejecutado el 56% de dichos recursos.
Ambos organismos concentran la mayor parte del financiamiento externo destinado a obras de gran escala, por lo que el ritmo de ejecución de sus proyectos tiene un impacto directo sobre el nivel de inversión pública del país y sobre la evolución del gasto de capital en el presupuesto nacional.
Una gestión pública que combina liquidez, rendimiento e inversión
El conjunto de datos disponibles describe un sector público que administra recursos de magnitud considerable dentro del sistema financiero nacional. La combinación de saldos bancarios elevados, con una diferenciación clara por moneda e instrumento, y una ejecución de préstamos externos que avanza a ritmo desigual según la entidad, ofrece una fotografía compleja de la gestión de las finanzas públicas al inicio del segundo trimestre de 2026. Mientras algunos organismos han agotado su capacidad de financiamiento disponible, los de mayor peso en infraestructura y energía mantienen aún márgenes amplios de recursos por desembolsar, lo que condiciona la trayectoria de la inversión pública en los meses que restan del ejercicio.



