El ECN del BCP revela una expansión interanual sostenida, con el turismo argentino como catalizador del comercio minorista y un acumulado bimestral de 2,6%
El Banco Central del Paraguay (BCP) publicó los datos preliminares del Estimador de Cifras de Negocios (ECN) correspondientes a febrero de 2026, y los resultados confirman que la actividad económica mantiene una trayectoria de expansión moderada. El indicador registró una variación interanual de 4,8% en el segundo mes del año, lo que elevó la variación acumulada del bimestre enero-febrero a 2,6%, en tanto que el promedio móvil de tres meses se situó en 4,0% de crecimiento interanual.
El ECN es una herramienta de medición de corto plazo elaborada por el BCP que sintetiza la evolución de las ventas en sectores clave de la economía paraguaya. Su construcción se basa en las ventas declaradas ante la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), lo que lo convierte en un termómetro confiable del comportamiento de la demanda interna. Los datos de febrero confirman que el dinamismo estuvo concentrado en los sectores de servicios y comercio, mientras que la manufactura actuó como contrapeso negativo dentro del resultado general.
Servicios y comercio, los motores del mes
El desempeño favorable del ECN en febrero descansó principalmente sobre dos pilares: el sector servicios y la actividad comercial. Dentro del primero, el informe del BCP destacó resultados positivos en las ventas de servicios de transporte y almacenamiento, servicios a los hogares, servicios de información, servicios inmobiliarios y hoteles y restaurantes. Este conjunto de actividades reflejó una demanda activa por parte de los consumidores y una recuperación en segmentos vinculados a la movilidad y el turismo.
No obstante, no todo el bloque de servicios mostró igual vitalidad. Los servicios a las empresas registraron resultados negativos en el período, operando como un freno dentro de un conjunto mayoritariamente expansivo. Esta divergencia dentro del propio sector sugiere que la recuperación aún no es homogénea y que algunos segmentos orientados al sector corporativo enfrentan condiciones menos favorables.
En la actividad comercial, el ECN consignó incrementos en una amplia variedad de rubros. Las ventas de combustibles, la venta y mantenimiento de vehículos, los productos químico-farmacéuticos, los productos alimenticios, las prendas de vestir, y los productos para el equipamiento del hogar, mostraron expansión durante el mes. A este listado se suman las ventas al por mayor de materias primas agrícolas, pecuarias y animales vivos, de fertilizantes y agroquímicos, y de maquinarias y equipos, lo que refleja una cadena de abastecimiento activa tanto en el segmento minorista como en el mayorista orientado al sector productivo.
Las grandes tiendas, con un salto del 15%
Uno de los datos más llamativos del informe es el desempeño de las grandes tiendas y shoppings, que registraron un incremento del 15% en sus ventas durante febrero. Según el reporte, este resultado se explica en buena medida por el fuerte impulso de compras generado por el turismo, principalmente de origen argentino. Este fenómeno, que ya viene siendo observado en períodos anteriores, continúa posicionando a Paraguay como un destino de compras atractivo para los visitantes del país vecino, beneficiados por la brecha cambiaria y los precios relativos locales.
La excepción dentro del bloque comercial la marcó el segmento de tecnologías, que registró resultados negativos tanto en las ventas al por menor como al por mayor. Este comportamiento contrasta con el desempeño positivo del resto de los rubros comerciales y podría estar asociado a factores como la saturación del mercado, la cautela del consumidor ante productos de mayor valor unitario o la presión de la competencia regional.
La manufactura, el lunar del mes
El sector manufacturero fue el componente de mayor debilidad dentro del ECN de febrero. El informe del BCP verificó caídas en las ventas de carne, químicos, cueros y calzados, productos metálicos y otros alimentos, rubros que en conjunto representan una parte significativa de la estructura productiva del país.
Sin embargo, el panorama dentro del propio sector no fue uniformemente negativo. Se registraron desempeños positivos en las ventas de aceites, azúcar, lácteos, productos de molinerías y panaderías, bebidas y tabacos, textiles y prendas de vestir, maderas, productos del papel, metales comunes y otras industrias manufactureras, incluyendo la venta de muebles. Esta heterogeneidad interna indica que, dentro de la manufactura, existen subsectores con capacidad de adaptación y crecimiento, incluso en un contexto general adverso para el bloque.
Coherencia con el Imaep y perspectivas del bimestre
Los resultados del ECN no están aislados. El Indicador Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (Imaep) registró en febrero de 2026 una expansión interanual de 3,8%, también según datos preliminares, acumulando un crecimiento de 2,7% en el primer bimestre del año. Ambos indicadores dibujan una imagen consistente: la economía paraguaya transita una senda de crecimiento moderado, con una aceleración respecto a enero, cuando la expansión había sido de apenas 0,8%.
El Imaep de febrero estuvo impulsado principalmente por el sector servicios, acompañado del sector primario, lo que guarda coherencia con los datos del ECN y confirma que la diversificación de las fuentes de crecimiento es aún limitada. La manufactura, que históricamente ha sido un componente relevante del entramado productivo nacional, deberá ser observada con atención en los próximos meses para determinar si su comportamiento negativo en febrero responde a factores coyunturales o a una tendencia de mayor duración.
En suma, el ECN de febrero ofrece una lectura alentadora para la economía paraguaya, con un crecimiento interanual del 4,8% que supera al acumulado bimestral de 2,6% e indica una aceleración del ritmo de expansión. El desafío que plantean los datos es consolidar esta dinámica positiva en sectores más amplios, reducir la dependencia de factores externos como el turismo de compras, y revertir el retroceso en la manufactura para garantizar un crecimiento más equilibrado y sostenido a lo largo del año.



