El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dio inicio formal al calendario de colocaciones de deuda interna del año con la realización de la primera subasta de Bonos del Tesoro (Botes) de 2026, ejecutada el miércoles 22 de abril a través del Banco Central del Paraguay (BCP). La operación se instrumentó mediante la reapertura de una serie de emisiones con vencimiento el 12 de agosto de 2035, bajo un esquema de pago de cupones semestral, con liquidación prevista para el viernes 24 de abril.
La apertura del ciclo de subastas se enmarca en las habilitaciones contempladas por la Ley de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026, que autoriza al Estado a emitir bonos por hasta G. 10,5 billones durante el presente ejercicio fiscal. Al tipo de cambio proyectado originalmente de G. 7.881 por dólar, ese monto equivale a USD 1.303 millones, aunque con el tipo de cambio actual esa cifra asciende a USD 1.668,4 millones, lo que amplía el margen efectivo de financiamiento disponible para el fisco.
Los recursos obtenidos mediante estas colocaciones están destinados a tres propósitos centrales: financiar inversiones públicas, llevar adelante el manejo de pasivos del Estado y cubrir el déficit fiscal, que el Gobierno apunta a cerrar en torno al 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representaría aproximadamente USD 846,8 millones.
Una colocación histórica en febrero abrió camino al mercado en moneda local
Antes del inicio formal del calendario de subastas, el Gobierno realizó en febrero pasado una operación de singular relevancia para el mercado de deuda paraguayo. Fuera del cronograma habitual, el Estado colocó títulos de deuda por un equivalente a USD 1.000 millones a un plazo de 12 años y una tasa del 8,5%, convirtiéndose en la tercera colocación del país en moneda local realizada en el exterior.
La operación incluyó además un proceso de manejo de pasivos: el canje de deuda denominada en dólares con vencimientos en 2027 y 2031 por nuevos bonos en guaraníes con vencimiento en 2038, una medida que refuerza la estrategia de desdolarización progresiva del portafolio de deuda soberana. Como resultado de esta transacción, la participación de la deuda en moneda local alcanzó el 22% del total, el nivel más alto registrado en la historia financiera del país. En paralelo, el Gobierno complementó esa operación con una colocación en dólares por USD 300 millones a un plazo de 30 años.
El stock de bonos locales supera el equivalente a USD 1.199 millones
El mercado de Botes muestra un proceso sostenido de consolidación como fuente de financiamiento del Estado paraguayo. Al primer trimestre de 2026, el stock total de bonos en circulación asciende a G. 7,8 billones, equivalentes a USD 1.199.460.597 al tipo de cambio de referencia de G. 6.503,49 por dólar registrado al 31 de marzo de 2026.
La estructura de tasas del mercado refleja un costo promedio ponderado de 8,66%, dentro de un rango que oscila entre 7,10% y 9,90% según el plazo y el año de colocación. El perfil temporal de la deuda presenta un plazo promedio de maduración de 6,65 años, lo que evidencia una estrategia orientada a evitar concentraciones excesivas de vencimientos en el corto plazo.
Desde una perspectiva macrofiscal, los Botes representan el 5,80% de la deuda pública total y el 1,95% del PIB, valores que, si bien son moderados en términos relativos, indican un margen de expansión disponible para seguir profundizando el mercado interno sin comprometer la sostenibilidad fiscal.
La curva de tasas revela diferencial entre plazos cortos y largos
La estructura de rendimientos del mercado de Botes muestra una curva relativamente empinada. Los instrumentos de menor plazo, como los de cinco años, se ubican en niveles de entre 7,10% y 8,25%, mientras que los de mayor duración, como los de 15 y 20 años, alcanzan tasas de hasta 9,50% y 9,90% respectivamente. Este diferencial refleja tanto el riesgo asociado al plazo como las expectativas de inflación y las condiciones de liquidez del sistema financiero local.
Como referencia histórica, las emisiones del año 2020 llegaron a tasas de hasta 9,90% a 20 años, un punto de comparación relevante para dimensionar la evolución del mercado. Los tramos de 5, 7 y 10 años concentran la mayor parte de las emisiones recientes, aportando diversificación al calendario de pagos futuros.
Crecimiento sostenido desde 2018 hasta la profundización de 2025
La trayectoria del mercado de Botes desde sus primeros años ilustra un crecimiento notable en escala y diversificación. En 2018, el stock total se limitaba a G. 60.000 millones, equivalentes a USD 9,2 millones. En 2023, el mercado registró un salto significativo con emisiones destacadas como G. 953.350 millones (USD 146,6 millones) a cinco años y G. 1,550 billones (USD 238,3 millones) a siete años.
En 2024, las colocaciones incluyeron tramos a cinco años por G. 162.000 millones (USD 24,9 millones) y G. 29.480 millones (USD 4,5 millones), así como emisiones a siete años por G. 294.801 millones (USD 45,3 millones), además de tramos a 10 y 15 años que contribuyeron a ampliar el perfil de vencimientos.
La tendencia se intensificó en 2025, año en que las colocaciones acumularon montos de mayor envergadura: G. 1,084 billones (USD 166,7 millones) a 15 años, G. 283.000 millones (USD 43,5 millones) a 12 años y G. 148.500 millones (USD 22,8 millones) también a 12 años. En conjunto, estas emisiones superaron los USD 249 millones, evidenciando una mayor profundidad del mercado de deuda en guaraníes.
El calendario de subastas se extiende hasta noviembre con tres fechas adicionales
Tras la apertura del ciclo con la subasta del 22 de abril, el MEF tiene programadas tres colocaciones adicionales durante el año: el 29 de julio, el 28 de octubre y el 25 de noviembre. Los inversores y participantes del mercado pueden acceder a información sobre el proceso a través de las casas de bolsa habilitadas, el propio BCP y el portal web institucional del MEF, donde se encuentran disponibles las estadísticas de subastas anteriores.
La sostenida expansión del mercado de Botes, combinada con una estrategia de plazos medios y una tasa promedio de 8,66%, sitúa a Paraguay en un camino de mayor autonomía financiera respecto al endeudamiento externo. La demanda creciente por instrumentos en guaraníes y la reducción del riesgo cambiario en la estructura de deuda pública se perfilan como pilares de la política de financiamiento para los próximos años.



