La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) cerró el primer trimestre de 2026 con señales claras de desaceleración, registrando operaciones por G. 13,3 billones (aproximadamente US$ 2.094 millones) entre enero y marzo, lo que representa un crecimiento interanual de apenas 3,1%, muy por debajo del 17% con que había cerrado el ejercicio 2025. Este cambio de ritmo pone fin a aproximadamente 30 meses de expansión sostenida del mercado y marca el inicio de una etapa de mayor moderación en la actividad bursátil del país.
El panorama se volvió particularmente notable en marzo, que se consolidó como el mes más débil del último año. Las operaciones del tercer mes del año alcanzaron G. 4 billones (unos US$ 671 millones), registrando una caída interanual de 11,7% y una retracción de 11,7% respecto al mes anterior. El volumen acumulado en el mercado secundario ascendió a G. 11,7 billones al cierre del trimestre, con montos que disminuyeron ininterrumpidamente desde los G. 4,3 billones registrados en enero, pasando a G. 3,9 billones en febrero, hasta llegar a G. 3,5 billones en marzo.
La desaceleración se venía gestando desde el inicio del año
El freno no fue abrupto. La desaceleración se venía gestando desde los primeros compases del año, aunque con señales que en principio podrían haber pasado desapercibidas. En enero, el crecimiento interanual todavía se ubicaba en 17,2%, pero ya en febrero se había moderado a 6%, para luego transformarse en una caída en marzo. Esta curva descendente refleja un mercado que fue perdiendo impulso mes a mes a lo largo del trimestre, tras haber sostenido niveles de expansión extraordinarios durante más de dos años.
El comportamiento más moderado del mercado responde, en gran medida, a un contexto de incertidumbre tanto a nivel local como internacional, que llevó a los agentes económicos a adoptar una postura más cautelosa en sus decisiones de inversión, según señalaron desde la casa de bolsa Cadiem.
El mercado primario frena su impulso y el secundario acumula dos meses de caída
El impacto de la desaceleración se hizo sentir en los distintos segmentos del mercado. Las emisiones de títulos en el mercado primario, que habían mostrado un dinamismo extraordinario en los primeros meses del año, con crecimientos interanuales de 210,4% en enero y 95,3% en febrero, registraron una caída de 11,8% en marzo. Aunque el trimestre cerró con un crecimiento acumulado de 48,7% en este segmento, este resultado representa una marcada desaceleración frente al aumento de más de 120% observado en el bimestre inicial.
Por su parte, el mercado secundario, donde se negocian títulos ya emitidos, acumuló su segundo mes consecutivo de caída. La retracción se profundizó desde el 2,7% registrado en febrero hasta el 11,5% en marzo, acentuando una tendencia negativa que ya había comenzado a gestarse el mes anterior.
La «economía de guerra» y el contexto electoral sembraron cautela en el mercado local
En el plano interno, uno de los factores que más incidió en el ánimo del mercado fue el uso del término «economía de guerra» por parte del entonces ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, en un contexto marcado por el atraso en el pago de las deudas del Estado a empresas proveedoras, y en un año en que el gobierno debe retornar a la regla de déficit fiscal de 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
Desde Cadiem señalaron que ese mensaje generó señales de alerta en el mercado: «El mensaje de ‘economía de guerra’ de alguna manera hizo que quizás se frenen algunas inversiones relacionadas con el sector público. Lo más probable es que se liberen los pagos de deudas del Estado a las empresas proveedoras para movilizar obras que están paradas y así generar una sensación de movimiento económico que ayude en las elecciones». A esto se suma el ambiente de elecciones municipales, que históricamente introduce incertidumbre en las decisiones de inversión.
El conflicto en Medio Oriente agrega presión externa sobre la economía paraguaya
Más allá de las fronteras, el conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán también pesó sobre el ánimo de los inversores. Desde Cadiem precisaron que «la situación de la guerra en Irán genera incertidumbre en cuanto a la logística y el costo del combustible, que es un factor transversal para varios sectores». Los efectos de este conflicto aún no se terminan de dimensionar, y su evolución continúa siendo incierta, lo que mantiene en alerta a los agentes del mercado.
Las entidades financieras reducen su presencia en el mercado bursátil
Otro elemento que explica la menor actividad en el mercado primario es la retracción de las entidades financieras como emisoras de títulos. Este repliegue estaría vinculado a una mejora en sus niveles de liquidez, lo que redujo su necesidad de captar recursos a través de la Bolsa. De acuerdo con el análisis de Cadiem, esta recuperación de liquidez se relaciona con el buen desempeño del sector agrícola, que permitió a los bancos recuperar colocaciones de crédito y disminuir así su dependencia del financiamiento bursátil.
Los bonos dominan el mercado y el guaraní mantiene su predominancia
En cuanto a la composición del mercado en marzo, las operaciones en guaraníes volvieron a ser mayoría, con una incidencia del 65% sobre el total, frente al 35% correspondiente a operaciones denominadas en dólares, una proporción similar a la de los meses previos. Por instrumento, los bonos se consolidaron como los más negociados con una participación del 98,5% del total, seguidos por las acciones con el 1,1% y los fondos de inversión con el 0,4%.
En materia de casas de bolsa, los datos del informe mensual de la BVA correspondiente a marzo de 2026 muestran que Sudameris Securities lideró el volumen negociado mensual con G. 1,614 billones, seguida de Cadiem CBSA con G. 1,468 billones y Atlas CBSA con G. 1,223 billones. En el acumulado del año, el liderazgo también lo ostenta Sudameris con G. 4,738 billones, seguida por Cadiem con G. 3,492 billones y Atlas con G. 3,382 billones.
En el segmento de emisores, el top del mercado acumulado al primer trimestre de 2026 estuvo encabezado por Telefónica Celular del Paraguay S.A.E. (Telecel SAE) con G. 914,92 miles de millones, seguida de Sudameris Bank S.A.E.C.A. con G. 531,94 miles de millones y Banco GNB Paraguay S.A. con G. 311,76 miles de millones.
El mercado no atraviesa una crisis, sino un ajuste tras un ciclo de crecimiento excepcional
Pese al freno registrado, el volumen de operaciones se mantiene en niveles elevados en términos históricos. Los datos del informe de la BVA confirman que el mercado bursátil paraguayo no atraviesa una crisis estructural, sino un proceso de ajuste natural tras un periodo de crecimiento excepcional. En perspectiva, el volumen anual acumulado al cierre de 2025 fue de G. 374,087 billones, el más alto registrado desde 2022, año en que el mercado operó G. 117,573 billones, lo que da cuenta de la profunda transformación que experimentó el mercado en los últimos años.
De cara a los próximos meses, el desempeño de la BVA estará condicionado por la evolución del contexto económico y político, tanto a nivel local como internacional, así como por la capacidad del mercado de disipar las señales de incertidumbre que actualmente pesan sobre las expectativas de los inversores. La disipación de las tensiones en torno al déficit fiscal, el cumplimiento de los pagos del Estado a sus proveedores y una mayor claridad sobre el escenario geopolítico global serán factores clave para determinar si el mercado retoma el dinamismo que lo caracterizó en los dos años previos.



