El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Paraguay registró en septiembre de 2026 una variación mensual de 0,1 %, según el informe del Departamento de Índices de Precios del Banco Central del Paraguay (BCP). La cifra supera el 0,0 % de agosto y el -0,1 % de septiembre de 2025, aunque se mantiene en un nivel muy bajo.
Con este resultado, la inflación acumulada en lo que va del año llega a 1,9 %, frente al 3,3 % del mismo período de 2025. La variación interanual se ubicó en 1,7 %, por encima del 1,5 % de agosto, pero muy lejos del 4,3 % de hace un año. El cierre de 2025 había sido de 3,1 %.
Hortalizas y carne vacuna empujan al alza
El comportamiento del mes estuvo explicado, sobre todo, por el rubro alimenticio. Los bienes alimenticios subieron 0,3 % mensual, aunque acumulan una caída de 0,5 % en el año y de 1,0 % en términos interanuales.
El mayor impulso vino de las hortalizas y tubérculos frescos, que aumentaron 6,8 % en el mes. Entre los productos más afectados figuran el limón (18,1 %), la cebolla de cabeza (17,2 %), el tomate (14,1 %) y la papa (9,8 %). La carne vacuna subió 0,6 % y los huevos, 0,5 %.
Según el BCP, el encarecimiento de la carne vacuna responde a una oferta relativa menor frente a la demanda interna, que presionó los precios de la mayoría de los cortes, en especial los tradicionales para el asado, como la costilla de primera y el vacío.
Hubo también contrapesos. Bajaron la carne de cerdo (-2,7 %), la leche líquida (-2,4 %), las frutas frescas (-1,9 %), el café (-1,5 %), las pastas y el arroz (-0,6 %), los quesos (-0,5 %) y la carne de ave (-0,3 %). El BCP señala además que solo el 29,2 % de los productos de la canasta registró aumentos en el mes, por debajo del 32,7 % de agosto y del promedio histórico. Esto indica que las subas estuvieron concentradas y no generalizadas.
Combustibles y el componente que no sigue la calma general
Si hay un rubro que contrasta con la estabilidad del índice general, es el de los combustibles. El subgrupo subió 0,7 % en septiembre y acumula en 2026 un aumento superior al 22 %, con una variación interanual cercana al 16 %. El BCP atribuye este comportamiento a los elevados precios internacionales del producto terminado.
El gasoil común lidera las alzas. Subió 2,5 % en el mes, acumula 33,0 % en el año y 25,2 % en doce meses. El gasoil aditivado avanzó 1,2 % mensual, con 24,4 % acumulado y 17,9 % interanual. Las naftas, en cambio, mostraron bajas mensuales: 1,1 % la común y 0,3 % la súper, aunque acumulan 28,0 % y 22,4 %, respectivamente. El gas de uso doméstico se mantuvo estable en el mes.
El contexto internacional ayuda a entender esta dinámica. El petróleo Brent cotizó en torno a USD 105 por barril en septiembre, con un alza interanual de 55,3 %, mientras que el WTI se ubicó en USD 92,4, un 45,4 % más que un año atrás. Para una economía importadora neta de derivados, como la paraguaya, el gasoil tiene un efecto particular: es un insumo del transporte de cargas y de la producción agropecuaria, de modo que su encarecimiento puede trasladarse con rezago a otros precios.
Inflación núcleo y subyacente sin presiones de fondo
Las medidas que excluyen los componentes más volátiles apuntan a una tendencia contenida. La inflación núcleo fue de 0,1 % mensual y 1,2 % interanual, por debajo del 1,3 % de agosto y del 3,9 % de septiembre de 2025. La inflación subyacente, que excluye frutas y verduras, fue de 0,0 % en el mes y 1,9 % interanual. La subyacente X1, que además deja fuera servicios tarifados y combustibles, marcó 0,0 % mensual y 0,9 % interanual.
La lectura es que el movimiento del IPC total responde más a factores puntuales, como la estacionalidad de las hortalizas y la energía, que a una presión de demanda generalizada.
Bienes y servicios: una brecha que se ensancha
El informe muestra una divergencia entre bienes y servicios. Los bienes subieron 0,2 % en el mes y acumulan una variación interanual de apenas 0,4 %. Los servicios, en cambio, avanzaron 0,1 % en el mes y registran una inflación interanual de 4,1 %. Al incluir la renta, la agrupación de servicios y renta marca 3,8 % interanual, frente al 3,5 % de agosto.
Entre los servicios con aumentos en septiembre se mencionan las comidas y bebidas fuera del hogar, las comidas preparadas para llevar, la telefonía móvil, la atención médica y odontológica y los servicios veterinarios. En el segmento de bienes transables, la inflación interanual es de 0,6 %, mientras que los no transables llegan a 3,9 %. Esa diferencia sugiere que los precios de origen interno, menos expuestos a la competencia externa, son los más persistentes.
El guaraní fuerte abarata los bienes durables importados
Un factor de alivio fue la apreciación del guaraní frente al dólar estadounidense. Según el BCP, esto redujo los precios de los bienes durables de origen importado, con bajas en autovehículos y algunos electrodomésticos, lo que atenuó los aumentos del mes. La adquisición de automóviles registró una caída de 0,7 % mensual.
El efecto cambiario funciona así como un amortiguador de las presiones externas, en particular las del petróleo. Sin ese respaldo, el resultado mensual habría sido más alto.
Qué mirar en los próximos meses
En julio, el BCP había ajustado su proyección de inflación para 2026 de 3,5 % a 3,3 %. Con 1,9 % acumulado hasta septiembre, alcanzar esa cifra implicaría una aceleración de unos 1,4 puntos porcentuales en el último trimestre, algo que no se ve en la tendencia reciente. Por ello, el cierre del año parece encaminado a quedar por debajo de lo proyectado, salvo que el petróleo o los alimentos generen nuevas presiones.
Los principales puntos de atención son tres: la evolución del crudo y su traslado al gasoil, el comportamiento del tipo de cambio y la persistencia de la inflación en servicios. Por ahora, el panorama combina precios generales estables, un componente energético tensionado y un poder adquisitivo que se beneficia de una inflación baja.



