Un Ferrari Luce personalizado, bautizado como «Chasis 0» o «Número 0», se adjudicó por 40 millones de dólares (unos 34,5 millones de euros) en una subasta benéfica organizada por RM Sotheby’s durante la Monterey Car Week, en California. La cifra, muy por encima de la estimación inicial de la casa de subastas —que rondaba entre 1,1 millones de dólares y 950.000 euros—, convierte a este vehículo en el automóvil nuevo más caro jamás vendido en una puja pública, superando el récord anterior de 26 millones de dólares que ostentaba un Ferrari Daytona SP3 a medida adjudicado en 2025. La puja arrancó en 640.000 dólares, pero la competencia entre coleccionistas disparó el precio final hasta multiplicarlo por más de sesenta.

El primer eléctrico de la marca, envuelto en polémica desde su lanzamiento

La subasta llega apenas tres meses después de que Ferrari presentara en mayo el Luce, su primer modelo cien por cien eléctrico, con un precio de salida de 550.000 euros (unos 636.356 dólares). El lanzamiento, lejos de ser un triunfo comunicativo, desató una ola de críticas entre analistas, coleccionistas y aficionados a la marca, motivada en buena parte por su diseño, obra de LoveFrom, el estudio creativo fundado por sir Jony Ive y Marc Newson, y figura clave, en el caso de Ive, detrás del desarrollo del iPhone y el iMac durante su etapa en Apple. El modelo representa además una ruptura simbólica con la tradición de Ferrari como fabricante de deportivos de motor de combustión, un giro que no todos los seguidores de la marca del Cavallino Rampante recibieron con entusiasmo.

El impacto bursátil: de la caída a la recuperación

El rechazo inicial al Luce tuvo un correlato inmediato en los mercados. Las acciones de Ferrari, cotizadas en Milán, llegaron a desplomarse más de un 8% en la primera sesión posterior a la presentación del modelo, el 25 de mayo, cerrando aquella jornada en 284,05 euros. Sin embargo, la compañía ha logrado revertir la tendencia en los meses siguientes: el título se ha revalorizado alrededor de un 27% desde aquel mínimo, y acumula una subida cercana al 12% desde comienzos de año. La recuperación coincide con la revisión al alza de las previsiones anuales de la firma, anunciada a finales del mes pasado, impulsada por la fuerte demanda de modelos de edición limitada, como el F80 y una versión de mayor precio del Purosangue de cuatro plazas, así como por el ritmo de pedidos del propio Luce, que según la compañía avanza según lo planificado.

Ficha técnica: potencia, autonomía y prestaciones

Más allá de la controversia estética, el Luce presenta una arquitectura técnica ambiciosa. El modelo monta cuatro motores eléctricos, uno por cada rueda, que en conjunto desarrollan una potencia máxima de 1.050 caballos. Esta configuración le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanzar una velocidad punta de 310 km/h. Su batería, de 122 kWh, ofrece —según los datos aportados por el fabricante— una autonomía superior a los 530 kilómetros. Se trata, en definitiva, de cifras que sitúan al Luce entre los eléctricos de altas prestaciones más potentes del mercado actual, aunque su carrocería de cuatro puertas lo aleja del perfil clásico de deportivo de dos plazas asociado históricamente a la marca.

Un ejemplar único pensado para el coleccionismo

El vehículo subastado no es un Luce de serie, sino una unidad «Tailor Made», es decir, personalizada según especificaciones exclusivas, con un acabado semibrillante y componentes a medida que lo convierten en pieza única. RM Sotheby’s presentó la operación como una «oportunidad irrepetible» para hacerse con el primer chasis de producción del programa Luce, un factor que sin duda contribuyó a disparar el interés de los coleccionistas más allá del valor intrínseco del automóvil como vehículo de calle. La totalidad de lo recaudado se destinará a la Fundación Ferrari, que canalizará los fondos hacia iniciativas educativas.

La defensa de Vigna: «No tiene nada que ver con otros eléctricos»

El consejero delegado de Ferrari, Benedetto Vigna, ha defendido el proyecto desde su presentación, insistiendo en que el Luce responde a una demanda real de los clientes y que atraerá tanto a compradores habituales de la marca como a un público nuevo. «El Ferrari Luce no tiene nada que ver con los coches eléctricos que han visto de otros fabricantes: hay que verlo y conducirlo para comprender que no se trata de una copia, ni en el interior, ni en el exterior, ni en el rendimiento», declaró el directivo en mayo, cuando la firma confirmó que ya estaba recibiendo pedidos.

Lectura crítica: entre el éxito comercial y las dudas de fondo

El resultado de la subasta —un hito histórico en términos de precio— ofrece a Ferrari una narrativa comercial poderosa en un momento en que la marca necesitaba contrarrestar el ruido negativo generado por el diseño del Luce. Conviene, sin embargo, matizar el alcance real de esta cifra: se trata de una subasta benéfica con un ejemplar único y de carácter simbólico, un contexto muy distinto al de las ventas comerciales regulares del modelo, cuyo verdadero termómetro de aceptación se conocerá con la evolución de los pedidos y las entregas en los próximos trimestres. El hecho de que la casa de subastas fijara una estimación inicial modesta, muy por debajo del precio final, sugiere que el resultado obedece tanto al prestigio del «Chasis 0» y a la causa benéfica asociada como a una validación incondicional del diseño del vehículo. Aun así, la combinación de una acción en clara recuperación, unas previsiones financieras al alza y un récord de precio en subasta compone, de momento, un relato favorable para Ferrari, que deberá ahora demostrar que ese impulso se traduce en volumen de ventas sostenido para su primera apuesta eléctrica.