El iPhone 17 fue el smartphone más vendido del mundo durante el segundo trimestre de 2026, en un mercado marcado por una fuerte concentración en los principales fabricantes y por una creciente preferencia por los equipos de gama alta. El dispositivo de Apple representó el 6% de las ventas globales entre abril y junio, mientras que la compañía estadounidense y Samsung reunieron conjuntamente el 26% de las ventas mundiales de smartphones.
El resultado adquiere mayor relevancia porque se produjo en un contexto de contracción del mercado. Según las estimaciones de Counterpoint Research citadas por los medios incluidos en este análisis, las ventas globales de smartphones cayeron 11% durante el segundo trimestre. Pese a ello, Apple y Samsung incrementaron en dos puntos porcentuales su participación conjunta respecto del mismo período de 2025.
La fotografía del segundo trimestre muestra así un mercado cada vez más concentrado: las dos grandes fabricantes no solamente dominan una proporción importante de las ventas, sino que ocuparon los diez primeros lugares del ranking por modelos.
Apple se queda con los tres primeros lugares
La principal señal de fortaleza competitiva fue el dominio de Apple en la parte superior de la clasificación. El iPhone 17 encabezó el ranking con una participación de 6% de las ventas mundiales, seguido por el iPhone 17 Pro Max, con 4,6%, y el iPhone 17 Pro, con 3,4%.
En conjunto, los tres modelos representaron 14% de las ventas globales de smartphones durante el trimestre. Esto significa que una parte considerable de la demanda mundial se concentró exclusivamente en la nueva generación de teléfonos de Apple.
El desempeño resulta particularmente significativo porque no se produjo en un mercado en expansión. Las ventas de unidades de Apple aumentaron 5% interanual durante el segundo trimestre, de acuerdo con los datos citados por Counterpoint Research. India, Japón, Medio Oriente y África impulsaron parte de ese crecimiento, mientras que las ventas de Apple en Corea del Sur prácticamente se duplicaron frente al mismo período del año anterior.
Desde el punto de vista económico, el comportamiento revela una capacidad de Apple para crecer incluso cuando el mercado total se contrae. La compañía no depende exclusivamente de aumentar el volumen general de consumidores: también está capturando una proporción mayor del gasto de quienes continúan comprando smartphones.
El segmento premium gana peso en medio de un mercado más débil
Uno de los elementos centrales detrás de los resultados es el comportamiento de la gama alta. Los artículos coinciden en señalar que los consumidores mantuvieron una fuerte demanda por smartphones premium, incluso en un escenario caracterizado por menores ventas globales y mayores costos asociados a la memoria RAM.
Los programas de canje, las promociones y las alternativas de financiación facilitaron el acceso a modelos de mayor precio. De esta manera, el precio nominal del dispositivo deja de ser el único elemento que determina la capacidad de compra del consumidor.
Esta dinámica beneficia especialmente a fabricantes con ecosistemas consolidados y capacidad para desarrollar mecanismos comerciales que reduzcan el desembolso inicial. En el caso de Apple, el iPhone 17 Pro y el Pro Max aprovecharon precisamente este tipo de herramientas para sostener la demanda.
El resultado también plantea una lectura económica más amplia: en un mercado que vende menos unidades, las compañías tienen incentivos para proteger ingresos mediante productos de mayor valor. La estrategia consiste en compensar parte de la caída del volumen con una mayor participación de dispositivos premium.
Samsung combina gama ultra premium y modelos de mayor volumen
Samsung presentó una estrategia diferente, pero igualmente efectiva. La compañía colocó cinco modelos entre los diez smartphones más vendidos del segundo trimestre: el Galaxy S26 Ultra, Galaxy A07, Galaxy A17 5G, Galaxy A17 4G y Galaxy S26.
El Galaxy S26 Ultra ocupó el cuarto lugar mundial, con 2,2% de las ventas, y fue el Android más vendido del período. Según los datos citados por Counterpoint Research, representó más de la mitad de las ventas de la serie Galaxy S26.
El resultado constituye un hito para Samsung porque fue la primera vez que un smartphone Android de gama ultra alta encabezó las ventas de Android durante un trimestre de junio. El modelo superó además el desempeño de su antecesor.
La estrategia de Samsung, sin embargo, no se limita a competir en el segmento premium. La presencia de tres modelos de la familia Galaxy A entre los diez primeros demuestra la importancia que continúa teniendo el segmento de entrada y gama media.
El Galaxy A07 4G consiguió 2,2% de las ventas mundiales, el Galaxy A17 5G alcanzó 1,9% y el Galaxy A17 4G llegó a 1,4%. Estos resultados reflejan el peso que siguen teniendo el precio, la disponibilidad y la relación entre prestaciones y costo para sostener grandes volúmenes de ventas.
Apple y Samsung controlan los diez primeros puestos
La concentración resulta todavía más evidente al observar el ranking completo. Los diez smartphones más vendidos durante el segundo trimestre pertenecieron exclusivamente a Apple o Samsung.
El listado fue el siguiente:
- iPhone 17 5G: 6,0%.
- iPhone 17 Pro Max 5G: 4,6%.
- iPhone 17 Pro 5G: 3,4%.
- Galaxy S26 Ultra 5G: 2,2%.
- Galaxy A07 4G: 2,2%.
- Galaxy A17 5G: 1,9%.
- iPhone 17e 5G: 1,8%.
- Galaxy A17 4G: 1,4%.
- Galaxy S26 5G: 1,3%.
- iPhone 16 5G: 1,3%.
La composición del listado permite observar dos modelos de negocio diferentes. Apple concentra buena parte de su desempeño en la gama alta y en una cartera relativamente más estrecha, mientras Samsung combina dispositivos insignia con productos dirigidos a segmentos de mayor volumen. Sin embargo, ambas compañías terminan obteniendo el mismo resultado: mayor presencia en un mercado que durante el trimestre redujo su tamaño.
El mercado enfrenta una combinación de menor volumen y mayor costo
La caída de 11% del mercado mundial de smartphones constituye uno de los datos económicos más relevantes del período. La contracción se produjo simultáneamente con una mayor concentración de las ventas en Apple y Samsung y con una estrategia de las fabricantes orientada hacia equipos premium. La escasez mundial de memoria RAM aparece como otro factor relevante en el escenario. Los fabricantes enfrentaron un contexto de aumento de costos y respondieron concentrando recursos en modelos considerados estratégicos.
Samsung, por ejemplo, reforzó las promociones y destinó recursos a sus dispositivos insignia con el objetivo de amortiguar el impacto sobre los ingresos. La estrategia muestra que la competencia ya no se limita a vender más unidades, sino a administrar cuidadosamente qué productos reciben mayor inversión comercial y de marketing.
En este escenario, la gama alta adquiere una importancia económica mayor. Un smartphone premium puede generar más ingresos por unidad y, por lo tanto, ayudar a compensar una reducción del volumen total del mercado.
La gama media sigue siendo fundamental para sostener el volumen
El predominio de los modelos premium no significa que el mercado haya abandonado los equipos de menor precio. De hecho, la presencia del Galaxy A07 y de los Galaxy A17 demuestra lo contrario. Samsung logró combinar en el mismo ranking un dispositivo ultra premium como el S26 Ultra con modelos de entrada y gama media. Esta diversificación le permite participar simultáneamente en distintos niveles de poder adquisitivo.
La disponibilidad y la relación entre precio y prestaciones continúan siendo factores determinantes para estos productos. Además, los artículos señalan que los ciclos de reemplazo de los consumidores son cada vez más largos, un fenómeno que incrementa la importancia de ofrecer equipos capaces de mantenerse vigentes durante más tiempo.
En ese contexto, la estrategia comercial no consiste únicamente en convencer al consumidor de comprar un teléfono nuevo, sino también en justificar económicamente el reemplazo de un equipo que todavía puede continuar funcionando.
El iPhone 17e amplía la presencia de Apple
Apple también consiguió diversificar su presencia dentro del ranking mediante el iPhone 17e, que alcanzó 1,8% de las ventas mundiales y ocupó el séptimo lugar. El modelo mantuvo una presencia particularmente relevante en Estados Unidos y Japón, respaldada por promociones de operadores. Además, incorporó MagSafe y una mayor capacidad de almacenamiento al mismo precio que el año anterior, según la información publicada por Ámbito.
Su inclusión entre los diez más vendidos muestra que Apple puede extender el atractivo de su marca más allá de sus modelos Pro sin abandonar completamente la estrategia de posicionamiento premium. El resultado es una cartera que cubre diferentes niveles de precio, aunque con una fuerte concentración de la demanda en los modelos de mayor valor.
Un mercado más concentrado y con mayor poder de las grandes marcas
La evolución del segundo trimestre deja una conclusión clara: la contracción del mercado no está afectando de manera uniforme a todos los fabricantes. Apple y Samsung concentraron conjuntamente 26% de las ventas globales de smartphones, dos puntos porcentuales más que un año antes, mientras que el mercado total se contrajo 11%.
Esta combinación indica un proceso de concentración de la demanda. En lugar de distribuirse entre un mayor número de fabricantes, una proporción creciente de las ventas está quedando en manos de las dos empresas que dominaron los diez primeros puestos del ranking.
Para las compañías, la escala y el posicionamiento de marca adquieren así una importancia todavía mayor. Apple puede sostener su estrategia alrededor del ecosistema, los modelos premium, los programas de canje y la financiación, mientras Samsung combina la gama alta con una amplia oferta de equipos de entrada y gama media.
El segundo semestre puede modificar el escenario
El ranking corresponde exclusivamente al período comprendido entre abril y junio de 2026. Por lo tanto, todavía no refleja los resultados del tercer trimestre ni el efecto que puedan haber producido nuevos lanzamientos y modificaciones de precios durante la segunda mitad del año. La fotografía del segundo trimestre, no obstante, ya muestra un mercado con dos características económicas relevantes: menor volumen global y mayor concentración.
El liderazgo del iPhone 17 y la presencia simultánea de Apple y Samsung en los diez primeros puestos confirman que la competencia en smartphones continúa desplazándose hacia una combinación de escala, capacidad financiera, posicionamiento de marca y segmentación de precios. Mientras el mercado general enfrenta una reducción de las ventas, los líderes están buscando defender sus ingresos mediante una mayor participación de los segmentos premium y, en el caso de Samsung, mediante una cobertura amplia de la gama media.
El resultado es un mercado mundial de smartphones en el que vender más ya no depende solamente de aumentar el número de unidades comercializadas. En un contexto de contracción, la batalla también pasa por capturar una mayor proporción del gasto de cada consumidor.




