Diageo, el conglomerado británico dueño de marcas como Johnnie Walker, Guinness, Don Julio, Baileys, Tanqueray, Smirnoff y Casamigos, presentó este jueves un ambicioso plan de transformación que contempla un ahorro de costes de 1.000 millones de dólares en los próximos tres años. La cifra supera con holgura el objetivo de 625 millones de dólares anunciado previamente y llega acompañada de miles de despidos, una reorganización de la cadena de suministro y un nuevo modelo operativo que la compañía describe como más ágil, competitivo y eficiente. Se trata del primer gran movimiento estratégico de Dave Lewis, quien asumió la dirección general del grupo en enero tras liderar años atrás la recuperación de Tesco.
Una apuesta por Guinness y las bebidas listas para consumir
El plan estratégico coloca en el centro de la nueva hoja de ruta a la cerveza Guinness y a los combinados listos para beber (RTD, por sus siglas en inglés), dos segmentos que la compañía identifica como sus principales motores de crecimiento a futuro. Diageo destacó además que Guinness 0.0 se ha consolidado como la cerveza sin alcohol líder en el Reino Unido, un dato que la empresa exhibe como evidencia de que su estrategia de innovación está dando resultado incluso en un contexto de consumo más cauteloso. La compañía sostiene que el mercado de bebidas espirituosas conserva potencial de crecimiento a largo plazo, aunque reconoce que necesita ejecutar con mayor disciplina para capturarlo.
Resultados financieros bajo presión
El anuncio coincidió con la publicación de los resultados del ejercicio fiscal 2026, cerrado el 30 de junio, que reflejan el deterioro que atraviesa el grupo. Las ventas netas retrocedieron un 3,0 % interanual, hasta los 19.640 millones de dólares, con una caída orgánica del 2,0 %, resultado de un descenso del 0,4 % en volúmenes y de un efecto precio/mix negativo del 1,6 %. El beneficio antes de impuestos se desplomó hasta los 2.560 millones de dólares, frente a los 3.540 millones del año anterior, mientras que el beneficio operativo cayó hasta los 3.160 millones de dólares desde los 4.340 millones previos, lastrado por cargos excepcionales de 2.530 millones de dólares, casi el doble de los 1.370 millones registrados un año antes. Excluyendo esas partidas extraordinarias, el beneficio operativo se mantuvo prácticamente estable, con un descenso del 0,4 % hasta los 5.680 millones de dólares, aunque avanzó un 2,0 % en términos orgánicos. El beneficio por acción básico se redujo a 78,1 centavos de dólar, frente a los 105,9 centavos del ejercicio anterior, si bien excluyendo los cargos excepcionales creció levemente hasta los 165,3 centavos desde los 164,2 centavos. La compañía también recortó de forma drástica su retribución a los accionistas: el dividendo complementario bajó a 30 centavos de dólar, desde los 62,98 centavos de hace un año, con lo que el pago total del ejercicio se sitúa en 50 centavos frente a los 103,48 centavos anteriores.
Despidos, reestructuración y deterioros de activos
Para sostener el nuevo modelo operativo, Diageo contabilizó gastos de reestructuración por 900 millones de dólares durante el ejercicio, de los cuales 752 millones correspondieron a la puesta en marcha del nuevo esquema organizativo. La compañía prevé que el total de estos costes de transformación ascienda a 1.200 millones de dólares una vez completado el proceso. Del ahorro total proyectado de 1.000 millones de dólares, 850 millones provendrán del rediseño del modelo operativo —con un 40 % materializándose en el ejercicio 2027 y el resto en 2028— y 150 millones de mejoras en la cadena de suministro, de los cuales una cuarta parte se concretará en 2027 y el saldo en los años siguientes. A esto se suman deterioros de activos por 1.500 millones de dólares, vinculados principalmente al negocio de la compañía en Turquía y a una depreciación contable de la marca de ron filipino Don Papa. El plan implicará la salida de miles de empleados en los próximos tres años, aunque Diageo ha insistido en que el objetivo no es reducir su capacidad de crecimiento, sino liberar recursos para reforzar la inversión en innovación y en las marcas con mayor potencial.
Norteamérica, el principal punto débil
El mercado estadounidense, el más relevante para el grupo, continúa siendo el mayor lastre para sus resultados: las ventas de bebidas espirituosas de Diageo en Estados Unidos cayeron un 11,5 % durante el último ejercicio, arrastradas principalmente por una menor demanda en volumen. Según Dave Lewis, la compañía avanza en Latinoamérica, Europa y África, pero enfrenta el desafío de recuperar competitividad en Norteamérica y de gestionar el impacto de las políticas gubernamentales sobre los licores blancos en China, un factor adicional de presión sobre sus ventas en Asia-Pacífico. El crecimiento registrado en Europa, Latinoamérica y el Caribe, y África no logró compensar la debilidad de estos dos mercados clave.
Las metas hasta 2029
De cara al ejercicio fiscal 2027, Diageo anticipa que el crecimiento orgánico de las ventas netas se mantendrá prácticamente plano, con una caída de un dígito medio en las ventas orgánicas de Norteamérica, aunque proyecta que el beneficio operativo orgánico crezca entre un dígito bajo y medio gracias a los ahorros derivados de la transformación operativa y de la cadena de suministro. La compañía estima además un flujo de caja libre de 2.000 millones de dólares tras aplicar estas medidas de eficiencia, y espera cerrar el próximo ejercicio cerca del punto medio de su rango objetivo de apalancamiento, situado entre 2,5 y 3,0 veces la relación entre deuda neta y ebitda. Con horizonte en 2029, Diageo se ha fijado metas más ambiciosas: un crecimiento anual compuesto de un dígito bajo en las ventas netas orgánicas, un aumento de un dígito medio en el beneficio operativo orgánico, un crecimiento del beneficio por acción por encima del operativo, y un flujo de caja libre acumulado de aproximadamente 8.000 millones de dólares durante los tres ejercicios hasta esa fecha.
Un mercado que respalda el giro, pero con cautela
La reacción bursátil fue inmediata: las acciones de Diageo subieron un 6,1 % hasta los 1.741,50 peniques durante la sesión de este jueves en la Bolsa de Londres, en un movimiento que refleja el alivio de los inversionistas ante un plan que evitó recortes más severos en las proyecciones de rentabilidad. Con todo, el desafío de fondo persiste: la industria global de bebidas alcohólicas atraviesa una desaceleración estructural, impulsada por consumidores cada vez más preocupados por su salud y por un entorno económico que ha vuelto más conservadoras las decisiones de compra. En ese escenario, el plan de Dave Lewis apuesta por replicar la fórmula que aplicó en Tesco —simplificar la organización para ganar competitividad—, aunque su éxito dependerá de si Diageo logra revertir la debilidad en Norteamérica y Asia-Pacífico sin sacrificar la inversión que sostiene a marcas como Johnnie Walker, Guinness o Don Julio a largo plazo.




