Las exportaciones paraguayas de soja y maíz mantienen una trayectoria favorable en lo que va del año, según los datos del Informe de Comercio Exterior elaborado por la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y del Banco Central del Paraguay (BCP). Hasta el mes de mayo de 2026, el complejo soja generó US$ 2.492 millones en divisas para el país, impulsado por el fuerte crecimiento tanto en volumen como en valor de los envíos al exterior de granos en estado natural y sus derivados industriales.

La soja en grano marca el ritmo del crecimiento.

Los números del BCP revelan que las exportaciones de soja en estado natural alcanzaron US$ 1.941 millones al cierre del quinto mes del año, lo que representa un incremento del 48% frente a los US$ 1.308 millones registrados en el mismo periodo de 2025. En términos de volumen, el crecimiento fue igualmente significativo: se exportaron 5.047.373 toneladas, contra las 3.564.016 toneladas embarcadas en igual lapso del año anterior, lo que equivale a una alza interanual de 1.483.357 toneladas, es decir, un 42% más.

Este desempeño se consolida a la soja paraguaya como el principal motor del sector externo del país, en un contexto marcado por la volatilidad de los precios internacionales. Argentina continúa siendo el destino predominante de los embarques paraguayos, aunque también se registra un aumento en los envíos a Brasil y la reanudación de las exportaciones hacia Corea del Sur, lo que diversifica moderadamente la cartera de compradores.

Los derivados industriales acompañan la tendencia positiva.

El dinamismo exportador no se limitó al grano en bruto. Los productos industrializados del complejo sojero también mostraron una evolución favorable hasta mayo de 2026. El aceite de soja acumuló exportaciones por US$ 279 millones, con un incremento del 25% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el volumen comercializado creció un 7%, alcanzando las 253.106 toneladas, por encima de las 236.198 toneladas registradas en los primeros cinco meses de 2025.

La harina de soja, por su parte, registró ventas por US$ 270 millones, un 17% más que en igual periodo del año pasado, con un volumen exportado que también aumentó un 16% hasta llegar a 898.000 toneladas. Estos resultados en conjunto confirman que el valor agregado del sector sojero paraguayo va más allá del simple grano, aunque la dependencia del producto en estado natural sigue siendo marcada.

Concentración geográfica y actores del sector

La estructura de destinos de las exportaciones sojeras pone en evidencia una fuerte concentración regional. El 92% de los envíos se dirigió a Argentina, con un 83%, y a Brasil, con un 9%. El 8% restante se distribuyó entre Arabia Saudita, Estados Unidos, Uruguay, Vietnam, Chile y Corea del Sur. Esta dependencia de mercados vecinos representa tanto una fortaleza logística como un factor de riesgo ante eventuales cambios de política comercial o variaciones en la demanda regional.

En total, 42 empresas participaron de las exportaciones de soja de la zafra 2025/26 hasta el quinto mes del año, lo que refleja la diversificación del tejido empresarial exportador en este rubro.

El maíz cierra la zafra 2025 con recuperación productiva

El maíz también ocupa un lugar relevante en el análisis exportador del período. Mayo marcó el cierre del ciclo interzafral 2025, comprendido entre junio de 2025 y mayo de 2026, con un total de 3.424.459 toneladas embarcadas durante dicho período. Este resultado acompaña una importante recuperación de la producción, que alcanzó un volumen estimado de 5,6 millones de toneladas, muy por encima de los 3,7 millones obtenidos en la campaña 2024, que estuvo afectada por adversidades climáticas.

No obstante, al analizar exclusivamente el periodo de enero a mayo de 2026, las exportaciones de maíz muestran una leve caída de 91.406 toneladas respecto al mismo lapso del año anterior. Capeco atribuye esta disminución principalmente a las demoras en la cosecha de soja, que postergaron la siembra de la nueva zafra de maíz. A esto se suma el impacto de la baja en los precios internacionales, que incidió negativamente en el ingreso de divisas: el sector generó US$ 71 millones entre enero y mayo de 2026, frente a los US$ 93 millones registrados en los primeros cinco meses de 2025.

Un sector que afirma su peso en la economía nacional

Los datos consolidados del BCP y de Capeco confirman que el complejo agroindustrial sojero sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la economía paraguaya. Pese a las presiones externas, como la volatilidad de precios y la concentración geográfica de los destinos de exportación, el sector volvió a demostrar su capacidad de generar divisas de manera sostenida. El crecimiento registrado hasta mayo de 2026 sienta bases sólidas para proyectar un cierre de año favorable, en la medida en que las condiciones climáticas y comerciales acompañen el desarrollo de las próximas zafras.