La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) emitió la Resolución General N° 52, mediante la cual se designa a 3.000 nuevos contribuyentes como facturadores electrónicos dentro del Sistema Integrado de Facturación Electrónica (Sifen). La incorporación no será inmediata sino progresiva, distribuida en seis grupos que se activarán entre el 1 de junio de 2026 y el 1 de septiembre de 2027, en lo que la institución describe como un paso más hacia la universalización del uso de documentos tributarios electrónicos en el país.
La medida modifica parcialmente la Resolución General N° 21/2024 y se inscribe en una política de digitalización fiscal que la DNIT viene consolidando desde hace años. El Sifen no es una novedad en Paraguay: desde noviembre de 2018 hasta la fecha, se han emitido más de 2.241 millones de facturas electrónicas, y actualmente cerca de 37.000 contribuyentes ya operan bajo este esquema en todo el territorio nacional. Solo en 2025, el padrón de facturadores electrónicos creció un 215% respecto al año anterior, cerrando ese ejercicio con 21.000 usuarios activos en el sistema.
Seis grupos, un solo objetivo: la trazabilidad fiscal total
El cronograma definido por la Resolución General N° 52 distribuye a los 3.000 contribuyentes en seis grupos con fechas de inicio diferenciadas. El grupo I deberá emitir facturas electrónicas a partir del 1 de junio de 2026; el grupo II, desde el 1 de septiembre de 2026; el grupo III, a partir del 1 de diciembre de ese mismo año. Ya en 2027, el grupo IV iniciará el 2 de marzo, el grupo V el 1 de junio y el grupo VI cerrará el proceso el 1 de septiembre de 2027.
Un punto crítico que la DNIT subrayó expresamente es que, desde la fecha de inicio de cada grupo, la autorización y el timbrado de documentos preimpresos o autoimpresos de los contribuyentes alcanzados por la resolución perderán vigencia automáticamente a partir del día siguiente. Esto implica que el período de transición es innegociable: quien no migre al sistema electrónico en la fecha correspondiente quedará sin respaldo legal para emitir comprobantes fiscales bajo el formato tradicional.
Los contribuyentes serán notificados de su inclusión en cada grupo a través del buzón tributario Marandu, y la normativa completa junto a sus anexos se encuentra disponible en el sitio web institucional de la DNIT para consulta pública.
Una agenda fiscal digital que va más allá de la factura electrónica
La Resolución General N° 52 no opera en el vacío. Forma parte de una agenda fiscal más amplia que la DNIT viene ejecutando en paralelo en múltiples frentes. Apenas días atrás, la institución emitió la Resolución General N° 47, que introduce la primera obligación informativa específica para el sector de criptoactivos en el país. Bajo esa norma, toda persona física o jurídica residente en Paraguay que supere los USD 5.000 anuales en transacciones con criptomonedas deberá presentar una Declaración Jurada Informativa de Criptoactivos a través del sistema Marangatu.
La exigencia de trazabilidad cripto es de alcance universal: no se limita a casas de cambio o mineros, sino que abarca a cualquier contribuyente que utilice criptoactivos en su operativa, desde empresas agropecuarias que cobran en USDT hasta estudios jurídicos que pagan honorarios en Bitcoin. El nivel de detalle requerido es exhaustivo: fecha y hora exacta de cada transacción, identificación de las partes intervinientes, denominación del activo, red utilizada, cantidad negociada hasta el décimo decimal, comisiones y el identificador único o hash de cada movimiento. La primera declaración vencerá en marzo de 2027, aunque la habilitación de la obligación en el Registro Único del Contribuyente debe gestionarse de forma inmediata para evitar sanciones por contravención.
La incorporación de Conajzar a la DNIT, otro pilar del nuevo ecosistema fiscal
En paralelo, el sector de juegos de azar también experimenta una transformación institucional que se entrelaza con la agenda de la DNIT. La Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar) fue incorporada a la estructura de la DNIT, medida que fortalece los mecanismos de fiscalización y sanción dentro del sector de apuestas. Los resultados del primer cuatrimestre de 2026 dan cuenta del dinamismo del sector: la recaudación acumulada entre enero y abril alcanzó aproximadamente G. 74.000 millones, lo que representa un crecimiento de 6,7% frente al mismo período de 2025. Solo en abril se registraron ingresos por más de G. 19.301 millones, el nivel mensual más alto del año hasta ahora, con una variación interanual positiva de 15,5% respecto a abril de 2025.
Estos recursos tienen un destino social y descentralizado: parte de los cánones recaudados se transfieren a la Dirección de Beneficencia y Ayuda Social (Diben), a gobernaciones y municipios para financiamiento de proyectos locales, al Ministerio de Deportes y al Tesoro Nacional, además de la propia DNIT. El contexto también incluye reformas estructurales en la industria, entre ellas la eliminación del monopolio en las concesiones de juegos y la apertura a hasta tres operadores por modalidad, en línea con la nueva reglamentación que busca modernizar el sector y atraer inversiones transparentes.
Una fiscalización que se digitaliza a paso firme
Lo que emerge de la lectura conjunta de estas medidas es una estrategia fiscal coherente y sostenida: Paraguay avanza hacia un sistema tributario donde la trazabilidad, la autenticidad y la integridad de la documentación no son aspiraciones sino exigencias normativas con plazos definidos y sanciones concretas. La propia DNIT lo resume con claridad: la incorporación progresiva al Sifen contribuye a una mayor eficiencia y transparencia en los procesos fiscales, y ese mismo principio rector aplica ahora al mercado cripto y al sector de apuestas.
Con más de 2.241 millones de facturas electrónicas emitidas desde 2018, un padrón que creció 215% en un solo año y nuevas obligaciones que alcanzan desde el comercio minorista hasta los activos digitales, el fisco paraguayo consolida una transformación que ya no admite marchas atrás.



