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La apreciación del guaraní contrae un 10,5% la recaudación aduanera en febrero y arrastra al total de ingresos tributarios a una caída del 2,9%

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La apreciación del guaraní contrae un 10,5% la recaudación aduanera en febrero y arrastra al total de ingresos tributarios a una caída del 2,9%. La DNIT registró una recaudación total de G. 2 billones 655.994 millones (USD 411,1 millones) en febrero de 2026, con una variación negativa de G. 80.272 millones respecto a igual mes del año anterior. La fortaleza del guaraní —que se apreció un 18,5% interanual— erosionó la base imponible en moneda local y compensó el crecimiento del 4,1% registrado en Impuestos Internos.

Un resultado negativo que no refleja debilidad económica

La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) cerró febrero de 2026 con una recaudación en efectivo de G. 2 billones 655.994 millones, equivalentes a USD 411,1 millones. La cifra implica una contracción interanual del 2,9% frente a los G. 2 billones 736.266 millones recaudados en el mismo mes de 2025, una diferencia de G. 80.272 millones (USD 12,4 millones) menos.

Sin embargo, la institución fue enfática en distinguir el origen del resultado adverso: la caída no obedece a una contracción de la actividad económica ni a una reducción del comercio exterior, sino a un efecto de valuación cambiaria. El guaraní se apreció un promedio del 18,5% en términos interanuales durante febrero, lo que redujo en un 13,8% la base imponible de las importaciones expresada en moneda local y, por consiguiente, encogió los ingresos aduaneros.

Para dimensionar el impacto cambiario, basta observar la evolución del tipo de cambio: mientras que hace un año el dólar cotizaba en torno a G. 8.000, al cierre del martes la divisa se ubicó en G. 6.530 en el mercado efectivo. Esa apreciación del guaraní hace que los mismos dólares de las importaciones valgan menos al convertirlos a moneda local, achicando mecánicamente la base sobre la que se calculan los tributos aduaneros.

Aduanas pierde un 10,5% pese al aumento de las importaciones

La Gerencia General de Aduanas recaudó G. 1 billón 180.560 millones (USD 182,7 millones) en febrero, lo que representa una variación interanual negativa del 10,5%. El dato contrasta con el comportamiento del comercio exterior: las importaciones crecieron un 4,1% en términos del valor imponible medido en dólares, lo que indica que el volumen de mercancías ingresadas al país fue mayor al del año anterior.

La aparente contradicción entre más importaciones y menos recaudación aduanera se resuelve en el tipo de cambio. El alza del valor imponible en dólares (+4,1%) quedó más que neutralizada por la apreciación del guaraní (-18,5% interanual), generando una reducción neta de la base imponible en moneda local del 13,8%. Sobre esa base reducida se aplican los aranceles e impuestos aduaneros, dando como resultado la caída del 10,5% en la recaudación. La DNIT subrayó que este efecto responde a un componente de valuación y no a una contracción del comercio exterior, cuya dinámica en términos reales continúa mostrando un desempeño favorable.

Impuestos Internos crece un 4,1% y consolida la expansión del mercado interno

En el frente interno, la fotografía es diferente. La Gerencia General de Impuestos Internos recaudó G. 1 billón 475.434 millones (USD 228,4 millones) en febrero, con un incremento interanual del 4,1%. Esta expansión refleja la mayor dinámica de la economía doméstica e impulsó sectores que traccionaron la actividad: comercio, transportes, alimentos diversos, restaurantes y hoteles, construcción, fabricación de productos metálicos y ganadería, entre los más destacados.

El propio informe de la DNIT destacó que el crecimiento sostenido de los Impuestos Internos refleja la expansión de la actividad económica y la consolidación del dinamismo en los principales sectores productivos, calificándolo como el componente estructural que sostiene la trayectoria de los ingresos tributarios en el mediano plazo. Se trata, en suma, del motor de largo aliento de las finanzas públicas, menos expuesto a las volatilidades cambiarias que afectan a la recaudación de Aduanas.

El acumulado bimestral: G. 5,86 billones recaudados, con una caída del 1%

Al consolidar los resultados de enero y febrero, la recaudación total del primer bimestre de 2026 alcanzó G. 5,86 billones, lo que implica una caída interanual del 1,0% frente al mismo período de 2025. La brecha está explicada, nuevamente, por el componente aduanero.

Desglosando el bimestre: los Impuestos Internos sumaron G. 3,36 billones, con un crecimiento del 7% interanual, mientras que la recaudación aduanera acumuló G. 2,49 billones, anotando una caída del 10% respecto al mismo lapso del año anterior. La divergencia entre ambos componentes ilustra con claridad el efecto asimétrico de la apreciación cambiaria: los impuestos internos —vinculados a transacciones en guaraníes— no resienten la baja del dólar, en tanto que los ingresos aduaneros sí lo hacen de manera directa.

Perspectivas: el riesgo cambiario como variable a monitorear

Los datos de febrero de 2026 ponen en evidencia la doble cara de un guaraní fuerte para las arcas del Estado paraguayo. Por un lado, la apreciación cambiaria reduce la presión inflacionaria importada y abarata los insumos del sector productivo. Por el otro, erosiona uno de los pilares de la recaudación nacional: los tributos aduaneros, que dependen directamente de la conversión de valores en dólares a moneda local.

La DNIT fue cuidadosa en encuadrar el fenómeno como un efecto de valuación y no como señal de deterioro económico. En tanto el comercio exterior mantenga su dinamismo en términos reales y los Impuestos Internos continúen su senda de crecimiento, el sistema tributario tiene capacidad de absorber el impacto cambiario. Sin embargo, si el guaraní sostiene su fortaleza a lo largo del año, los ingresos aduaneros seguirán bajo presión y el desafío de cumplir las metas de recaudación podría intensificarse en los meses venideros.

De momento, la solidez del mercado interno —reflejada en los números de Impuestos Internos— opera como amortiguador. La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo ese dinamismo podrá compensar los efectos de un tipo de cambio que, por ahora, trabaja en contra de uno de los ingresos más sensibles al ciclo externo de la economía paraguaya.