El primer mes de 2026 registró un marcado aumento en el gasto destinado al servicio de la deuda pública del país. Según el Informe de la Situación Financiera de la Tesorería General del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) correspondiente a enero de 2026, las transferencias por este concepto crecieron un 97% respecto al mismo período del año anterior, pasando de G. 185.379 millones (aproximadamente USD 28,5 millones) a G. 365.278 millones (USD 56,1 millones), lo que representa una variación nominal de G. 179.900 millones (USD 27,6 millones).
El incremento se concentró exclusivamente en la deuda externa, dado que, al igual que en enero de 2025, no se registraron transferencias para deuda interna. En concepto de intereses, los pagos crecieron 97%, al pasar de G. 185.379 millones (USD 28,5 millones) a G. 361.283 millones (USD 55,5 millones), con una variación nominal de G. 175.904 millones (USD 27 millones). En cuanto a amortizaciones de capital, el aumento fue del 100%, ya que en enero de 2025 no se habían contabilizado pagos bajo ese concepto, mientras que en enero de 2026 el monto alcanzó G. 3.995 millones.
Las fuentes de financiamiento reflejan mayor uso de impuestos y créditos públicos
En el análisis de las fuentes utilizadas para financiar estos egresos, el informe de Tesorería indica que el uso de impuestos —Fuente 10— creció un 94,9%, con G. 175.904 millones (USD 27 millones) adicionales destinados al pago de compromisos en un año. El uso de créditos públicos —Fuente 20— aumentó un 100% para cubrir obligaciones externas, revirtiendo el registro negativo del año anterior, cuando se habían contabilizado G. 14.242 millones menos bajo esa fuente. El denominado «bicicleteo» —financiamiento de vencimientos con nueva deuda— cerró todo el año 2025 con un crecimiento acumulado del 62%.
En términos generales, el gasto total del Estado mostró un crecimiento interanual del 32,6%, lo que implica que las transferencias entre enero de 2025 y enero de 2026 aumentaron en G. 753.720 millones (USD 115,9 millones), llevando el total a G. 3 billones (USD 471,1 millones), frente a los USD 355,2 millones del año anterior.
Salarios y jubilaciones concentraron el 69,8% del gasto en enero
Los mayores egresos del primer mes del año correspondieron a las remuneraciones del sector público, con G. 1,4 billones (USD 221,2 millones), representando el 46,9% del total. En segundo lugar se ubicaron las transferencias a la Caja Fiscal por concepto de jubilaciones y pensiones, que alcanzaron G. 704.321 millones (USD 108,3 millones), equivalentes al 22,9% del gasto total.
La financiación de estos egresos se sostuvo principalmente a través de los ingresos tributarios, cuyo crecimiento fue del 27,1%, explicado según el MEF por los rubros de transferencias y deuda. El rubro genérico de «transferencias» registró un incremento del 395,6%, con G. 397.359 millones (USD 61,1 millones) adicionales respecto al año anterior, sin que el informe detalle el desglose de ese concepto.
La deuda pública total cerró 2025 en USD 20.408,6 millones, equivalente al 36,2% del PIB
De acuerdo con el informe de deuda pública del MEF correspondiente a diciembre de 2025, el endeudamiento total del sector público asciende a USD 20.408,6 millones. El 87,9% de ese monto corresponde a compromisos de la Administración Central, con USD 17.931,8 millones, cifra equivalente al 36,2% del PIB. La deuda pública con garantía soberana ascendió a USD 2.476,8 millones, representando el 12,1% del total y el 5,0% del PIB. Al comparar con el cierre de 2024, el endeudamiento creció un 12,8%, equivalente a USD 2.325,4 millones adicionales en un año.
El Gobierno sostiene en su reporte que Paraguay mantiene uno de los menores niveles de deuda de la región y que se ubica muy por debajo del promedio del 56% de deuda sobre PIB registrado para los países con calificación Baa de Moody’s, grupo al que pertenece el país. Agrega que «la asequibilidad de la deuda de Paraguay, medida por la relación entre los pagos de intereses y los ingresos, es sólida y sigue siendo más fuerte que el de sus pares con calificaciones similares». Economistas, no obstante, señalan que el endeudamiento crece año tras año y que su ritmo ya genera presión sobre las finanzas públicas. También recuerdan que Paraguay es el tercer país con menor carga impositiva de la región, solo por detrás de Panamá con 7% y Guyana con 10,6%, habiendo cerrado 2025 con una presión tributaria del 11,4%.
El alto componente en moneda extranjera de la deuda, identificado como factor de riesgo
Aunque los niveles de deuda paraguaya se mantienen por debajo de los de países con calificaciones crediticias similares como Colombia y Panamá, la elevada dependencia al dólar es señalada como un factor de riesgo para la calificación soberana. Así lo indica el informe «Preservando el impulso: aprovechando la calificación de grado de inversión de Paraguay», elaborado por el centro de estudios Global Americans en colaboración con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), publicado tras la obtención del segundo grado de inversión por parte de Standard & Poor’s.
El documento advierte que los principales factores de riesgo están asociados al alto componente en moneda extranjera del perfil de deuda y a la exposición a la volatilidad cambiaria, derivada de la dependencia del país de la agricultura y la energía hidroeléctrica como fuentes de divisas. El informe también señala que el saldo de la deuda del sector público pasó del 13% del PIB en 2010 a cerca del 42% en la actualidad, y concluye que «el país enfrenta un desafío a mediano plazo debido a la alta proporción de moneda extranjera en su perfil de deuda».
Paraguay coloca bonos en guaraníes por USD 1.000 millones en el mercado internacional
En el marco de su estrategia de desdolarización de la deuda pública, el Gobierno concretó recientemente la colocación de títulos en moneda local por el equivalente a USD 1.000 millones en el mercado internacional, a un plazo de 12 años y a una tasa de interés del 8,5% anual. Se trata de la tercera colocación del país en guaraníes en el exterior y la primera realizada con doble grado de inversión, según destacó el presidente Santiago Peña en su anuncio oficial.
El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, señaló que la tasa obtenida es inferior al 9,1% registrado en la última emisión de bonos del Tesoro en el mercado local para un plazo similar, diferencia que atribuyó al grado de inversión otorgado por Moody’s y Standard & Poor’s. Sostuvo además que, con esta operación, el déficit autorizado en el Presupuesto General de la Nación de 2026 —equivalente al 1,5% del PIB— podrá ser financiado en su totalidad en moneda nacional por primera vez. Con la colocación, la participación de la deuda denominada en guaraníes alcanza el 22% del saldo total, el nivel más alto registrado hasta la fecha.
La operación fue negociada a través de los bancos de inversión Citi Group, Goldman Sachs y J. P. Morgan, que contactaron a inversores en Londres y Nueva York. No se divulgaron los nombres de los tomadores ni las comisiones acordadas. De los USD 1.000 millones captados, USD 339 millones se destinarán a administración de pasivos —pago de vencimientos con nueva deuda— y los restantes USD 661 millones al financiamiento del Presupuesto General de la Nación.
La deuda se cuadruplicó desde la primera emisión de bonos en 2014
El Gobierno comparó esta colocación en importancia con la realizada en 2014 durante la administración de Horacio Cartes, también por USD 1.000 millones, pero denominada en dólares. En aquella ocasión, el saldo de la deuda pública paraguaya era de USD 4.174 millones, equivalente al 10,9% del PIB. Con la nueva colocación, ese saldo asciende a USD 21.409 millones, equivalente al 43% del PIB, lo que representa una cuadruplicación del endeudamiento en doce años.
La primera incursión de Paraguay en el mercado bursátil internacional se produjo el 17 de enero de 2013, con una emisión de USD 500 millones durante la presidencia de Federico Franco. Anteriormente, el país obtenía financiamiento casi exclusivamente de organismos multilaterales, cuyas operaciones se caracterizaban por ser de asignación específica, generalmente vinculadas a obras públicas concretas. La incorporación de los bonos del Tesoro como principal fuente de financiamiento externo amplió la flexibilidad en el uso de los recursos, pero también redujo la trazabilidad de su destino.
En cuanto a la inversión en infraestructura, menos del 15% del gasto estatal se destina actualmente a ese rubro, que acumula un atraso estimado en USD 30.000 millones. El Estado registra una deuda vencida con contratistas de al menos USD 350 millones, adeuda más de USD 600 millones a empresas farmacéuticas y más de USD 100 millones a proveedores del programa Hambre Cero, según datos disponibles a la fecha de publicación de este artículo.



