La campaña agrícola de verano 2026/27 arrancó formalmente en Paraguay y transita sus primeras semanas con un clima de moderado optimismo entre los productores, que buscan superar los resultados obtenidos en la zafra anterior. De acuerdo con datos de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la siembra de soja ya cubre entre el 25% y el 30% de la superficie prevista, aunque el descenso de las temperaturas registrado en los últimos días viene retrasando algunas labores, ya que el frío dificulta la germinación de la oleaginosa. Aun así, en el gremio prevalece la expectativa de lograr una cosecha satisfactoria, siempre que las lluvias se mantengan dentro de parámetros normales durante el desarrollo del cultivo.
Área de siembra y metas de producción
Para este ciclo, la superficie destinada al cultivo de soja rondaría las 3,7 millones de hectáreas, con posibilidad de ampliarse levemente. En cuanto a volumen, el objetivo del sector es alcanzar —y de ser posible superar— las 12 millones de toneladas, con una aspiración máxima de 12,5 millones. De todos modos, desde la UGP remarcaron que se trata de proyecciones preliminares, sujetas a los ajustes que vaya marcando el comportamiento climático a lo largo de la campaña.
Trigo y maíz con resultados dispares
En paralelo, la cosecha de trigo continúa en desarrollo y arroja rendimientos que hasta el momento se ubican cerca de los 2.800 kilos por hectárea, aunque todavía no hay un dato consolidado por tratarse de un proceso en curso. El maíz, en cambio, ya completó su ciclo y dejó un resultado calificado como razonable por el titular de la UGP, a la espera de que se cierren las cifras definitivas del rubro.
La apreciación del guaraní golpea la competitividad exportadora
Más allá del desempeño productivo, un factor genera creciente inquietud entre los agroexportadores: la fuerte apreciación del guaraní frente al dólar. Según explicaron desde la UGP, esta tendencia arrastra al sector agropecuario y ganadero desde el año pasado y erosiona la competitividad de los rubros de exportación. La moneda paraguaya se habría fortalecido alrededor de un 23%, un porcentaje muy superior al promedio observado en otras economías de la región. El fenómeno no distingue productos: afecta prácticamente a toda la canasta exportadora nacional, incluyendo soja, maíz, arroz, sésamo, chía, frutas y hortalizas, dado que el impacto se manifiesta directamente al momento de convertir a guaraníes los ingresos percibidos en dólares por las ventas externas.
Las exportaciones de soja crecen 37% entre enero y agosto
En contraste con la incertidumbre cambiaria, el frente exportador muestra números sólidos. Según el Informe de Comercio Exterior elaborado por la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Paraguay embarcó 7,4 millones de toneladas de soja en grano entre enero y agosto de este año, frente a 5,4 millones de toneladas en igual lapso de 2025. Esto representa un incremento del 37% y una diferencia de 2 millones de toneladas adicionales colocadas en el exterior.
Ese mayor volumen se tradujo también en un salto de los ingresos por divisas: los embarques de soja en grano generaron USD 2.886 millones hasta agosto, un 45,9% más que los USD 1.978 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025, lo que equivale a unos USD 907 millones adicionales.
Aceite y pellets también muestran mejoras
Los subproductos de la soja acompañaron la tendencia positiva. Las exportaciones de aceite de soja alcanzaron 449.142 toneladas hasta agosto, por encima de las 423.256 toneladas del mismo periodo de 2025. Los envíos de pellets de soja llegaron a 1.617.365 toneladas, superando las 1.440.122 toneladas registradas un año atrás. Este mayor dinamismo permitió que los ingresos por aceite crecieran en USD 88 millones y los generados por la harina de soja aumentaran en USD 76 millones, de acuerdo con el reporte de Capeco.
El complejo sojero aporta el 40% de las divisas del país
Al sumar el grano y sus principales derivados, el complejo sojero generó USD 3.877 millones hasta agosto, frente a los USD 2.804 millones del mismo periodo de 2025, un incremento cercano a los USD 1.073 millones. Esta cifra cobra especial peso para la economía nacional, ya que el complejo soja concentró el 40% del total de divisas generadas por las exportaciones paraguayas durante los primeros ocho meses del año, consolidándose como el principal motor del comercio exterior del país.
Argentina lidera el destino de los embarques
En materia de mercados, Argentina se mantiene como el comprador dominante de la soja paraguaya en grano, con el 86% de los embarques al cierre de agosto. Brasil se ubica en segundo lugar, con el 10% de participación. El 4% restante se reparte entre Rusia, Arabia Saudita, Vietnam, Estados Unidos, Uruguay, Chile y Corea del Sur. Entre los datos más destacados de este periodo figuran la reanudación de los envíos hacia Rusia y el mayor peso que fueron ganando los mercados de Brasil y Vietnam dentro de la matriz exportadora paraguaya.
Bunge encabeza el ranking de exportadoras
En cuanto a las empresas que operan en el sector, Bunge lidera el ranking general de exportadores de soja con una participación del 19%, seguida por Cargill, con 16%, y ADM, con 10%. Más atrás se ubican Cofco y Francisco Vierci, con 8% cada una; Copagra, LDC y Agrofértil, con 7% cada una; Cooperativa Colonias Unidas, con 4%, y Agro Silo Santa Catalina, con 2%.
En el segmento específico de exportaciones realizadas por vía terrestre, el liderazgo corresponde a C. Vale, con el 15%, seguida por Lar, con 14%; Cargill, con 11%; Agrofértil, con 10%, y Somax, con 7%.
En total, 53 empresas participaron de las exportaciones de soja correspondientes a la zafra 2025/2026 hasta el cierre de agosto, un número que refleja la amplitud y diversidad de actores que intervienen en la cadena exportadora del principal rubro agrícola del país.




