San Antonio fue escenario, este miércoles por la mañana, de un acto que el sector avícola paraguayo venía esperando desde hace más de diez años: el despacho formal del primer cargamento de carne de pollo con destino a la República de China (Taiwán). La empresa responsable del embarque, Granja Avícola La Blanca SA –conocida comercialmente como Pechugón–, envió un total de 150 toneladas de producto, que según las proyecciones de la compañía demorarán entre 45 y 50 días en llegar a puerto taiwanés.
Con este despacho, Paraguay suma un nuevo capítulo a su relación comercial con la isla asiática, país al que ya exportaba carne bovina y porcina, y que ahora incorpora la proteína aviar a su lista de productos paraguayos habilitados. La apertura de este mercado no fue un proceso inmediato: la autorización sanitaria definitiva por parte del Gobierno taiwanés llegó recién hace dos meses, aunque las negociaciones técnicas se extendieron durante más de una década.
Ceuppens: “Un día histórico” para la avicultura nacional
La presidenta de la firma, Blanca Ceuppens, encabezó las declaraciones del sector privado y definió la jornada como un momento histórico para la avicultura paraguaya, fruto del trabajo articulado entre la empresa y las instituciones sanitarias del Estado. La empresaria subrayó que, una vez obtenido el aval taiwanés, la compañía actuó con celeridad para concretar en tiempo récord el primer envío.
Según explicó, la planta industrial de Pechugón —la mayor procesadora de pollos del país— faena actualmente unos 140.000 pollos por día, volumen con el que abastece tanto al consumo interno como a los compromisos de exportación ya vigentes. De cara a los próximos meses, la meta trazada por la empresa es alcanzar un ritmo sostenido de 500 toneladas mensuales hacia el mercado taiwanés, cifra que representaría más de tres veces el volumen del envío inaugural.
Nuevas inversiones y reclamos al Estado
La titular de la empresa aprovechó el acto para anunciar próximas inversiones, entre ellas la construcción de una planta destinada a productos elaborados y la puesta en marcha de cinco nuevas granjas en la zona de Isla Pucú. Ceuppens sostuvo que Paraguay se encuentra autoabastecido en materia avícola y que, por lo tanto, la expansión del sector depende de la apertura de nuevos mercados externos.
En ese marco, la empresaria solicitó al Gobierno un mayor esfuerzo en el combate al contrabando y mejoras en la infraestructura vial y eléctrica, condiciones que consideró necesarias para sostener el crecimiento productivo del rubro. También pidió respaldo oficial para negociar, a futuro, una reducción arancelaria que permita competir en mejores condiciones dentro del mercado taiwanés.
La mirada de Taiwán: un mercado de más de 250.000 toneladas anuales
El embajador de Taiwán en Paraguay, Iván Yueh-Jung Lee, calificó el envío como el inicio de una nueva etapa en la cooperación bilateral y puso en valor el largo proceso de certificación sanitaria que hizo posible la apertura comercial. El diplomático remarcó que el mercado taiwanés es sumamente exigente y competitivo, e importa cada año más de 250.000 toneladas de carne de pollo, un flujo comercial que a nivel global supera los US$ 340 millones de facturación.
Lee expresó su confianza en que el ingreso del pollo paraguayo actúe como un impulso adicional para la economía local, capaz de atraer nuevas inversiones extranjeras, dinamizar procesos de industrialización y generar empleo en zonas rurales del país.
El desafío pendiente: un arancel superior al 20%
Pese al entusiasmo generalizado, el episodio también dejó en evidencia el principal obstáculo comercial que deberá sortear el sector en el mediano plazo. Mientras que las carnes bovina y porcina paraguayas ingresan actualmente a Taiwán con arancel cero, la carne de pollo deberá afrontar un gravamen aduanero superior al 20%, una diferencia que resta competitividad frente a otros proveedores internacionales.
Frente a este escenario, tanto el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) como los gremios de la producción ya proyectan futuras mesas de negociación bilateral, con el objetivo de reducir esa carga impositiva y equiparar las condiciones de acceso del pollo paraguayo respecto de otras carnes nacionales.
Peña destaca el logro como “orgullo nacional”
El presidente Santiago Peña, presente en el acto junto al embajador taiwanés, calificó el primer embarque como un motivo de orgullo para el país y ponderó la trayectoria de Pechugón, una empresa de origen familiar que logró proyectarse hacia los mercados internacionales. El mandatario recordó las dificultades que históricamente atravesaron las empresas paraguayas para exportar y afirmó que la apertura de nuevos destinos comerciales resulta clave para el desarrollo económico nacional.
Peña reafirmó, además, el compromiso de su Gobierno de proteger a la industria local frente al contrabando y de continuar invirtiendo en infraestructura vial y energética, dos de los reclamos planteados directamente por el sector privado durante el mismo acto.




