La divisa estadounidense acumula una devaluación del 20% en un año frente al guaraní, mientras el sector exportador advierte pérdida de competitividad y exige medidas urgentes al BCP
La cotización del dólar estadounidense continúa su tendencia bajista frente al guaraní y alcanzó este jueves su nivel más bajo desde el período previo a la pandemia, en 2019. El mercado cambiario local cerró la jornada con una nueva caída de 10 puntos en la comercialización de efectivo, situando el precio de venta en G. 5.950. En el segmento interbancario, la divisa se negoció a G. 5.929, por debajo de los G. 5.935 registrados en la rueda anterior.
Una devaluación acumulada del 20% en doce meses
El retroceso de este jueves confirma una tendencia que se viene profundizando a lo largo del año. Con este nuevo descenso, el billete verde acumula una devaluación anual del 20% en el mercado paraguayo, si se tiene en cuenta que hace apenas un año su cotización rondaba los G. 7.400. La magnitud de la caída ha generado inquietud entre distintos actores económicos, que reclaman mayor previsibilidad cambiaria.
Mayor liquidez de divisas y factores externos explican la baja
Según agentes del mercado, la apreciación del guaraní responde principalmente a un mayor ingreso de capitales al país y a un incremento en la liquidación de exportaciones, lo que amplió la oferta de dólares disponible en la plaza local y presionó su precio a la baja. A este fenómeno interno se suma un contexto internacional marcado por la incertidumbre en torno a las políticas económicas de Estados Unidos, que también incide sobre el comportamiento de la moneda.
Piden intervención del Banco Central ante las asimetrías del mercado
Frente a este panorama, distintos sectores productivos reclaman una intervención directa del Banco Central del Paraguay (BCP), argumentando que la velocidad de la apreciación genera asimetrías en la actividad económica y desalienta las inversiones en un momento considerado clave. La falta de certidumbre sobre el rumbo de la divisa es señalada como uno de los principales obstáculos para la planificación empresarial.
Las proyecciones apuntan a una cotización aún más baja
De acuerdo con la Encuesta de Variables Económicas (EVE), los agentes económicos consultados prevén que el dólar continúe descendiendo hasta ubicarse en torno a G. 6.000 durante este mes, pese a que su valor actual ya se encuentra por debajo de esas expectativas. Para el cierre del año, las proyecciones sitúan la cotización cerca de G. 6.150.
Cabe destacar que estas estimaciones se ajustaron con rapidez en apenas treinta días. La EVE correspondiente al mes anterior preveía un dólar de G. 6.150 para agosto y de G. 6.300 hacia fin de 2026. La actualización de agosto redujo esas cifras a G. 6.000 para el propio mes, G. 6.015 para septiembre y G. 6.150 para diciembre, lo que refleja la velocidad con la que se está recalibrando el escenario cambiario.
El BCP no intervino directamente en el mercado financiero pero sí acumuló divisas del sector público
Según información oficial, hasta agosto de 2026 el Banco Central del Paraguay no había realizado compras ni ventas directas de divisas al sector financiero, ya sea mediante operaciones compensatorias o complementarias. No obstante, la entidad sí adquirió dólares provenientes del sector público durante ese período y optó por acumularlos, con operaciones netas que sumaron US$ 328,4 millones según los últimos datos disponibles correspondientes a agosto.
El propio BCP admite que esta decisión tuvo efectos sobre el mercado cambiario: al no reinyectar esas divisas en el sistema financiero, la medida contribuyó a moderar —aunque no evitar— las presiones de apreciación del guaraní. La entidad señala que, de haberse vendido esos dólares, la mayor oferta resultante habría profundizado aún más el fortalecimiento de la moneda local.
Las exportaciones muestran crecimiento pese al escenario cambiario
Los datos oficiales a julio de 2026 indican que las exportaciones totales del país crecieron 25,2% interanual. Dentro de este total, las exportaciones registradas avanzaron 20,5%, las manufacturas de origen industrial se expandieron 35%, los productos primarios crecieron 40,0% y las reexportaciones aumentaron 18,4%. En base a estos indicadores, el Banco Central sostiene que no se observa, por el momento, un deterioro significativo de la competitividad externa del país.
Inflación baja, tasa de política monetaria y reservas internacionales
El contexto macroeconómico paraguayo presenta otros indicadores relevantes. La inflación interanual se ubicó en 1,6% en julio, muy por debajo de la meta del 3,5% fijada por la autoridad monetaria. La Tasa de Política Monetaria (TPM) se mantiene en 5,50%, mientras que las Reservas Internacionales Netas (RIN) alcanzaron US$ 11.697,9 millones al cierre de julio, con una leve disminución a US$ 11.447,3 millones según los últimos datos disponibles de agosto.
La industria exportadora advierte por la pérdida de competitividad
La Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay (Cispy) exigió al Banco Central medidas que calificó como “reales, concretas y urgentes” frente a la fuerte apreciación del guaraní y la sostenida caída del dólar. Según el gremio, esta dinámica cambiaria afecta directamente la competitividad de la industria nacional, el desempeño exportador y la generación de empleo.
La entidad explicó que las empresas exportadoras perciben sus ingresos en dólares, pero deben afrontar en guaraníes una parte sustancial de sus costos operativos, entre ellos salarios, energía, logística, transporte y materias primas. En este esquema, cada nueva baja de la divisa estadounidense reduce los ingresos de estas compañías, mientras sus costos internos no disminuyen en la misma proporción.
Un ajuste demasiado rápido para las estructuras productivas, según el sector
Para la Cispy, el sector productivo tiene capacidad de adaptarse a variaciones cambiarias que ocurran de manera gradual, pero no a caídas pronunciadas del dólar en períodos cortos de tiempo. El gremio remarcó que la velocidad y la magnitud del descenso actual dificultan el ajuste de estructuras productivas, contratos, inventarios y compromisos laborales, trasladando el impacto de manera directa a las empresas y a toda su cadena de valor.
A este panorama se suma el encarecimiento de los fletes internacionales. Según la Cámara, la condición de país mediterráneo ya representa una desventaja logística estructural para las exportaciones paraguayas, situación que se agrava con el mayor costo del transporte internacional y la pérdida adicional de competitividad cambiaria.
El gremio pide al BCP salir del análisis técnico y verificar la situación en el terreno
La Cispy cuestionó la falta de acciones concretas por parte del Banco Central y solicitó que la autoridad monetaria no se limite al análisis técnico, sino que constate de manera directa la situación de las industrias manufactureras exportadoras. En ese sentido, pidió a las autoridades visitar plantas industriales, dialogar con empresarios y trabajadores, y conocer en detalle las estructuras de costos para dimensionar el verdadero impacto sobre la competitividad del sector productivo.
“El sector productivo ya no necesita más diagnósticos ni expresiones de preocupación: necesita medidas efectivas que protejan a quienes producen, transforman, generan empleo y exportan desde Paraguay”, señaló el gremio en su comunicado.
Advierten sobre pérdida de empleo y mercados internacionales
La Cámara sostuvo que el desgaste del sector productivo responde a una situación concreta y creciente, y advirtió que la industria está perdiendo capacidad de compra, mercados internacionales y posibilidades de sostener las fuentes de empleo mientras persista el actual escenario cambiario.
El gremio remarcó que defender a la industria nacional no implica pedir privilegios, sino resguardar la producción, las exportaciones, el empleo formal y el desarrollo económico y ambiental del país. “Ya no podemos seguir esperando”, sostuvo la Cispy, al instar al Banco Central a actuar con urgencia y firmeza. “El momento de actuar es ahora”, concluyó la entidad gremial.



