La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) formalizó esta semana contratos de préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), además de recibir una donación no reembolsable de la Unión Europea (UE), en el marco de las reuniones anuales de las Asambleas de Gobernadores del Grupo BID 2026, celebradas en Asunción. El paquete total de financiamiento asciende a USD 168 millones y está destinado a ejecutar el «Programa de Expansión del Sistema de Transmisión de Alta Tensión y Fortalecimiento Institucional – Fase III».
Estructura del financiamiento y respaldo normativo
El contrato distribuye los recursos de la siguiente manera: USD 70 millones aportados por el BID, otros USD 70 millones por parte del BEI a través de EIB Global, y una donación de EUR 10 millones canalizada por la UE mediante el Instrumento para Inversiones en América Latina y el Caribe (LACIF). A estos fondos se suma una contrapartida propia de la ANDE de USD 16.473.000. La totalidad de estos acuerdos fue aprobada mediante el Decreto N.º 5579/26, del 3 de marzo de 2026.
La firma fue suscrita por el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos; el presidente de la ANDE, Félix Sosa; el presidente del BID, Ilan Goldfajn; y la directora del BEI, Joana Sarmento, con presencia de la embajadora de la UE en Paraguay, Katja Afheldt. Bajo el esquema de cooperación acordado, el BID actuará como financiador principal y administrador de los procedimientos operativos del proyecto, simplificando los procesos administrativos para la ANDE, que es la entidad promotora y prestataria. El Estado paraguayo opera como garante de la transacción.
La iniciativa se enmarca en la Agenda de Inversiones Global Gateway de la Unión Europea y se alinea con la estrategia energética de largo plazo del gobierno paraguayo.
La subestación Emboscada como eje de la inversión
La obra de mayor envergadura contemplada en el programa es la construcción de la subestación Emboscada 500/220 kV y sus líneas de transmisión asociadas. Esta infraestructura conectará los sistemas metropolitano y central, que en conjunto concentran más de dos tercios del consumo eléctrico nacional.
El proyecto también incluye nuevas interconexiones de líneas de transmisión y la implementación de un sistema integrado de gestión comercial orientado a optimizar la operación interna de la ANDE y mejorar los servicios al usuario. De acuerdo con las estimaciones técnicas, para el año 2030 las mejoras derivadas de estas obras beneficiarán a un total de 2.670.796 habitantes, equivalentes a aproximadamente 764.000 familias. La embajadora Afheldt destacó que la inversión permitirá que más del 40% de la población acceda de forma más confiable al servicio eléctrico, incluso en zonas remotas del país.
Reducción de apagones, industrialización y energías renovables
Los objetivos operativos del programa apuntan a aumentar la capacidad y confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN), reducir el riesgo de cortes de suministro para hogares y empresas, y mejorar la eficiencia general de la red de transmisión en Asunción y sus áreas circundantes.
En términos de desarrollo productivo, el refuerzo de la infraestructura eléctrica busca acompañar el crecimiento del consumo y fortalecer los procesos de industrialización en marcha en el país. El programa también sienta las bases técnicas para integrar de manera más efectiva futuros proyectos de energía renovable al sistema nacional.
Adicionalmente, los recursos financiarán la digitalización de la gestión del servicio, la capacitación del personal y la incorporación de programas sociales dentro de la operación institucional de la ANDE, con énfasis en el fortalecimiento de los estándares medioambientales y sociales de la entidad.
Agenda del BID en Asunción: integración regional y acuerdo UE-Mercosur
La firma del contrato se produjo en el contexto más amplio de las reuniones anuales del Grupo BID, que se extienden hasta el sábado 14 de marzo en Paraguay. La jornada de hoy incluye la sesión plenaria de los gobernadores del organismo, representados por ministros y autoridades económicas de los 48 países miembros, la cual será de carácter cerrado.
Por la mañana se desarrolló la conferencia de alto nivel «Desbloqueando la inversión y el crecimiento en el marco del acuerdo UE-Mercosur», con la participación del presidente de la República, Santiago Peña; el ministro Fernández Valdovinos; y el titular del BID, Ilan Goldfajn. El espacio apuntó a examinar cómo una coordinación más estrecha entre gobiernos y sector privado puede traducir el acuerdo UE-Mercosur en resultados concretos de inversión y crecimiento. Posteriormente se realizó el Foro Empresarial «Aprovechar las oportunidades, estimular el crecimiento», orientado a líderes empresariales e inversionistas de la región.
El ministro Fernández Valdovinos señaló que el desafío central de esta asamblea es impulsar al sector privado para generar negocios y crear más oportunidades laborales en América Latina.
La integración digital, deuda pendiente de la Hidrovía
En paralelo a los actos de firma, el panel «Reimaginar la integración regional» puso sobre la mesa los desafíos logísticos que enfrentan países sin salida al mar como Paraguay. Raúl Valdez, titular de la Cámara Paraguaya de Procesadoras de Oleaginosas (Cappro), señaló que la competitividad y el acceso son los ejes del debate para una economía que depende de sus vecinos para llegar a puertos de trasbordo.
Valdez destacó que la Hidrovía Paraguay-Paraná, con sus más de 3.400 kilómetros y su articulación entre cinco naciones, moviliza el 80% del comercio exterior paraguayo. Si bien el marco regulatorio derivado del Tratado de Santa Cruz de la Sierra ha permitido que Paraguay lidere la región en flota de barcazas, advirtió que la carga burocrática sigue siendo un lastre: la integración digital para estandarizar los controles entre los cinco países del sistema fue identificada como la asignatura pendiente más urgente. Como respuesta, se impulsa un trabajo conjunto entre el sector público, el privado y el BID para modernizar la industria fluvial y crear una Marina Mercante con régimen de regulación moderno.



