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IPS registra rentabilidad de 10,3% en guaraníes y mejora sus ingresos por inversiones mientras los bonos del Tesoro alcanzan G. 7,8 billones con alta concentración bancaria

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El cierre del ejercicio 2025 marca un panorama de consolidación para dos actores fundamentales del sistema financiero paraguayo: el mercado de bonos del Tesoro y el Instituto de Previsión Social. Mientras la deuda interna se mantiene en niveles moderados pero con creciente participación de grandes bancos, la entidad previsional exhibe mejoras en rentabilidad y diversificación de su cartera de inversiones, en un contexto de estabilidad macroeconómica y mayor profundidad del mercado local de capitales.

Bonos del Tesoro alcanzan US$ 1.117 millones con peso moderado en la deuda pública

Al 30 de noviembre de 2025, el stock de Bonos del Tesoro en circulación totalizó G. 7,8 billones, equivalentes a US$ 1.117 millones, según cifras oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas. Esta cifra representa el 5,61% de la deuda pública total y apenas el 2,12% del producto interno bruto, proporciones que evidencian el carácter aún incipiente del mercado de deuda interna en comparación con estándares regionales.

La composición del stock refleja dos etapas diferenciadas en la estrategia de financiamiento del Tesoro. Entre 2018 y 2022, predominaron emisiones de largo plazo con vencimientos a 10, 15 y 20 años, con tasas nominales que oscilaron entre 7,8% y 9,9%. Estos instrumentos buscaron extender el perfil de vencimientos en moneda local, aunque en un contexto de inflación más elevada y menor liquidez del mercado financiero.

A partir de 2023, la política de emisiones viró hacia plazos más cortos. Los bonos a 5 años alcanzaron G. 953.350 millones, mientras que los de 7 años sumaron G. 1,55 billones, con tasas de 8,25% y 9,03%, respectivamente. Esta preferencia por vencimientos intermedios respondió a una mayor demanda del sistema financiero local y a un entorno macroeconómico más estable, con inflación controlada conforme a los lineamientos del Banco Central del Paraguay.

Durante 2024, el Tesoro diversificó su estrategia incorporando bonos a 8, 10 y 15 años, con tasas que variaron entre 7,1% y 9,03%. En 2025, el protagonismo volvió a los plazos largos, particularmente los bonos a 15 años, que concentraron más de G. 1,08 billones con una tasa de 9,5%, reforzando el objetivo de alargar el perfil de vencimientos, aunque a un costo financiero superior.

Sistema financiero concentra 72,88% de la tenencia de bonos del Tesoro

La estructura de inversores en los Bonos del Tesoro muestra una marcada concentración en el sistema financiero doméstico. Al cierre de noviembre de 2025, bancos, financieras y cooperativas poseían el 72,88% del total en circulación, equivalente a más de US$ 814 millones. Esta participación confirma que el financiamiento del Estado descansa mayormente en entidades locales, que utilizan estos instrumentos para gestión de liquidez y diversificación de portafolios.

Dentro de este segmento, la concentración es aún más pronunciada. Banco Itaú Paraguay lidera con G. 1,39 billones (US$ 199,7 millones), representando el 17,87% del total. Le sigue el Fondo de Garantía de Depósitos con G. 1,26 billones (US$ 177,1 millones) y una participación del 15,85%. Sudameris Bank ocupa el tercer lugar con US$ 124,7 millones (11,16%), seguido por Ueno Bank (8,86%) y Banco Continental (8,06%). Estos cinco actores acumulan aproximadamente el 62% del stock total, evidenciando la dependencia del Tesoro de un núcleo reducido de instituciones.

Los inversores institucionales representan el 5,92% del mercado, con US$ 66,1 millones, mientras que las personas jurídicas concentran el 5,15% (US$ 14,4 millones). La participación de personas físicas resulta marginal, con apenas 0,20% del total y una tenencia cercana a US$ 2,24 millones, lo que refleja barreras de acceso y escasa orientación del instrumento hacia el público minorista.

La presencia internacional es limitada pero relevante. The Bank of New York registra una participación del 3,44% (US$ 38,5 millones), mientras que Citibank y JP Morgan Securities mantienen posiciones marginales, confirmando un atractivo acotado para intermediarios globales.

IPS alcanza rentabilidad de 10,3% en guaraníes con ingresos por US$ 220 millones

El Instituto de Previsión Social cerró 2025 con resultados favorables en la gestión del Fondo Común de Jubilaciones y Pensiones. Según el director de Inversiones, Hugo Díaz, la entidad destinó aproximadamente G. 4,6 billones a inversiones financieras en certificados de depósito de ahorro, caja de préstamos, bonos y otros activos, además de unos US$ 19 millones en moneda extranjera.

Estas colocaciones generaron una rentabilidad del 10,3% en guaraníes, representando un incremento de aproximadamente un punto porcentual respecto al año anterior. En dólares, el rendimiento alcanzó el 7,30%, con una mejora de 0,45 puntos porcentuales frente a 2024, sin afectar la calidad de los activos, que incluso mejoró según el directivo.

En términos globales, el IPS obtuvo en 2025 ingresos por rentas cercanos a los US$ 220 millones, frente a casi US$ 200 millones registrados en 2024, lo que implica un crecimiento aproximado del 7% interanual. Díaz atribuyó esta mejora a la competencia en el mercado y al proceso de subastas electrónicas implementado para la colocación de certificados de depósito.

Los certificados de depósito de ahorro mostraron el mejor desempeño, con rendimientos cercanos al 12% anual. Estos instrumentos se colocan mediante subastas electrónicas en el sistema Datatec, donde las entidades financieras compiten anónimamente ofreciendo mejores tasas. Una vez finalizado el proceso y aprobada la adjudicación por el Consejo de Administración, el IPS comparte el historial completo de la subasta con los participantes como mecanismo de transparencia.

Cambios en la evaluación de entidades financieras refuerzan criterios de riesgo

En 2023, el IPS implementó un cambio metodológico en la evaluación de las entidades financieras, reemplazando la antigua matriz por un nuevo modelo enfocado en la gestión integral de cada institución. La nueva matriz incorpora variables como solvencia patrimonial, calidad de activos, rentabilidad, liquidez, eficiencia en la gestión y una calificación propia de riesgo, estableciendo un puntaje mínimo de 60 puntos para participar en las subastas.

Este sistema resulta más riguroso y dinámico, lo que implica que mensualmente algunas entidades puedan quedar excluidas de los llamados si no cumplen los requisitos establecidos. Díaz aseguró que todas las operaciones se realizan dentro del marco legal y reglamentario, cumpliendo estrictamente los límites por tipo de activo y por emisor establecidos en la Ley N° 7235.

«La gestión de inversiones del IPS se rige por los principios fundamentales de seguridad, liquidez y rentabilidad, aplicando criterios técnicos de diversificación y gestión de riesgos», señaló el director, destacando que la institución mantiene una posición de tranquilidad respecto a la seguridad de los fondos previsionales.

Perspectivas del mercado local de capitales y sostenibilidad fiscal

El bajo peso de los bonos internos sobre el PIB y la deuda total otorga al Tesoro cierto margen para continuar desarrollando el mercado local. Sin embargo, el desafío no consiste solamente en incrementar el volumen de emisiones, sino en hacerlo de manera consistente con la sostenibilidad fiscal y la profundidad del mercado.

Un mayor volumen de deuda en guaraníes puede contribuir a reducir la exposición cambiaria del sector público, siempre que no implique un incremento desmedido del costo financiero. La alta concentración de tenedores, si bien facilita las colocaciones en el corto plazo, también implica riesgos ante eventuales cambios en las estrategias de inversión de estos actores.

La escasa participación de personas físicas limita la profundidad y diversificación del mercado secundario, mientras que la presencia aún marginal de inversores internacionales sugiere que el mercado paraguayo de deuda pública mantiene un perfil esencialmente doméstico. En este contexto, la gestión prudente del IPS y la estrategia gradual del Tesoro configuran un escenario de consolidación moderada del mercado local de capitales.

Japón registra menos de 670.000 nacimientos en 2025: la crisis demográfica se agudiza pese a subsidios gubernamentales y amenaza el crecimiento de la segunda economía asiática

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La crisis demográfica que atraviesa Japón alcanzó un nuevo punto crítico en 2025, cuando el país registró menos de 670.000 nacimientos, la cifra más baja desde que existen registros estadísticos en 1899. Este desplome superó incluso las proyecciones más pesimistas del gobierno, que había estimado alrededor de 700.000 nacimientos para el año. La cifra oficial de 2024 había marcado 686.061 nacimientos, lo que evidencia un deterioro acelerado en apenas un año y refleja la magnitud de un problema estructural que amenaza con comprometer el futuro económico y social de la tercera economía mundial.

Las políticas gubernamentales no logran revertir la tendencia

A pesar de la implementación de diversas políticas públicas diseñadas para estimular la natalidad, los resultados han sido decepcionantes. El gobierno japonés ha desplegado un arsenal de medidas que incluyen subsidios directos para la crianza de hijos, tratamientos de fertilidad financiados por el Estado, y programas destinados a mejorar la integración laboral de las mujeres. Estas iniciativas forman parte de un paquete «sin precedentes» para niñas, niños y familias impulsado por el ex primer ministro Fumio Kishida, que contempla un gasto anual de 3,6 billones de yenes japoneses a partir del año fiscal 2026.

Sin embargo, la efectividad de estas políticas ha resultado insuficiente frente a la magnitud del desafío. El país cuenta con uno de los sistemas de permisos parentales más generosos del mundo, pero esto no ha bastado para modificar las decisiones reproductivas de la población. La brecha entre las expectativas gubernamentales y la realidad demográfica pone de manifiesto que las soluciones económicas, aunque necesarias, no abordan la complejidad de los factores culturales y sociales que subyacen a esta crisis.

Factores estructurales: envejecimiento, matrimonios tardíos y costos de vida

La crisis demográfica japonesa responde a una combinación de factores estructurales profundamente arraigados. El envejecimiento poblacional constituye el telón de fondo de esta situación: Japón es clasificado por las Naciones Unidas como una sociedad «súper envejecida», donde aproximadamente el 30% de la población supera los 65 años, muy por encima del umbral del 20% que define esta categoría.

El retraso en los matrimonios representa otro elemento crítico. Según datos del Foro de Asia Oriental, el número de matrimonios por cada 1.000 personas disminuyó drásticamente de 10 en 1970 a 4,1 en 2022. Este cambio refleja una transformación profunda en las normas sociales y en las prioridades de los jóvenes japoneses, muchos de los cuales optan por enfocarse en sus carreras profesionales o directamente deciden no formar familias debido a los elevados costos de vida y los salarios estancados.

La tasa de fertilidad actual se sitúa en 1,15 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1 necesario para mantener una población estable. Este indicador descendió desde el 1,20 registrado en 2024, lo que evidencia un deterioro continuo y acelerado.

Impacto económico: amenaza sobre la fuerza laboral y los sistemas de seguridad social

Las consecuencias económicas de esta crisis demográfica son múltiples y de gran alcance. La reducción sostenida de nacimientos afecta directamente la disponibilidad de fuerza laboral futura, lo que sin incrementos significativos en la productividad resultará en una contracción del Producto Interno Bruto. La tasa de dependencia —el número de personas en edad de trabajar que deben sostener a quienes no participan en el mercado laboral— se ha elevado considerablemente, incrementando la presión sobre los sistemas de pensiones y salud pública.

Los cambios demográficos han vaciado progresivamente las comunidades rurales, creando un desequilibrio territorial que concentra recursos y población en las grandes urbes mientras amplias zonas del país enfrentan el abandono y la falta de servicios básicos. Esta realidad amenaza el crecimiento de la segunda economía más grande de Asia y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo de desarrollo japonés en las próximas décadas.

La respuesta del gobierno: creación de la Sede de Estrategia Poblacional

Ante la gravedad de la situación, la primera ministra Sanae Takaichi anunció en diciembre la creación de la Sede de Estrategia Poblacional, un organismo diseñado para coordinar de manera integral las contramedidas frente a la disminución poblacional. Durante la reunión inaugural del organismo, Takaichi reconoció que «la mayor dificultad que enfrenta nuestro país es la disminución de la población».

Las iniciativas delineadas incluyen el mantenimiento de servicios esenciales de seguridad social en las zonas locales, la creación de entornos donde jóvenes y mujeres puedan vivir y trabajar con tranquilidad en áreas rurales, la construcción de nuevas economías regionales que generen valor agregado, y la promoción de la convivencia con talento extranjero. Takaichi instruyó a Kimi Onoda, responsable de la nueva oficina de inmigración, a establecer un marco adecuado para la investigación básica y el desarrollo de políticas sobre la aceptación de ciudadanos extranjeros.

La primera ministra también solicitó a su gabinete presentar una «estrategia integral» para revitalizar las economías locales en áreas despobladas y promover una reforma del sistema de seguridad social, incluyendo una revisión del equilibrio entre beneficios y cargas.

Medidas complementarias: desde guarderías hasta aplicaciones de citas

En un intento por abordar el problema desde múltiples frentes, las autoridades japonesas han implementado medidas que van más allá de los incentivos económicos tradicionales. Se ha invertido en la construcción de guarderías para facilitar la crianza, y el gobierno ha llegado incluso a desarrollar una aplicación de citas gubernamental diseñada para fomentar el matrimonio. Según un portavoz oficial, la aplicación pretende ayudar «a dar el primer paso» a aquellos que intentan casarse, reconociendo que las barreras sociales y la falta de oportunidades de encuentro constituyen obstáculos significativos.

No obstante, estas medidas complementarias enfrentan el desafío de modificar patrones culturales profundamente establecidos, incluida la rigidez en los roles de género y las presiones laborales intensas que caracterizan el mercado de trabajo japonés. El costo económico de criar hijos, especialmente para las familias de bajos ingresos, sigue siendo un factor disuasorio importante que las políticas actuales no han logrado neutralizar completamente.

Una crisis con implicaciones globales

La situación de Japón no es única, aunque sí particularmente aguda. Muchas naciones de ingresos altos y medios enfrentan desafíos similares en sus tasas de natalidad, en medio del aumento del costo de vida, salarios estancados y un cambio generacional que redefine la vida familiar y el equilibrio entre trabajo y vida personal. Sin embargo, el caso japonés destaca por la velocidad del envejecimiento poblacional y por representar un anticipo de lo que podrían enfrentar otras sociedades desarrolladas en las próximas décadas.

La población japonesa ha disminuido por decimosexto año consecutivo en 2024, una tendencia que parece consolidarse en 2025 con resultados aún peores. La combinación de factores económicos, sociales y culturales configura un panorama complejo donde las soluciones unidimensionales resultan insuficientes. El éxito o fracaso de las nuevas estrategias gubernamentales no solo determinará el futuro demográfico de Japón, sino que también ofrecerá lecciones valiosas para otras naciones que navegan desafíos similares en un contexto global de transición demográfica.

La industria textil argentina se desploma: producción cae 40%, capacidad instalada se hunde al 32,5% y el sector pierde 16.000 empleos en medio de una avalancha importadora

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La combinación de apertura comercial acelerada, contracción del consumo interno y pérdida de competitividad ha desencadenado una crisis sin precedentes en uno de los sectores industriales con mayor capacidad de generación de empleo en Argentina. Los números reflejan un panorama crítico: siete de cada diez empresas textiles están paralizadas, mientras las importaciones chinas crecieron 109% y la ropa usada ingresó al país con aumentos superiores al 11.000% en valor.

Colapso productivo: la industria opera a menos de un tercio de su capacidad

El indicador más alarmante de la crisis lo proporciona el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec): en octubre de 2025, la utilización de la capacidad instalada del sector textil alcanzó apenas el 32,5%, el nivel más bajo registrado en dos años. Esta cifra representa una caída de 15,3 puntos porcentuales respecto del 47,8% observado en octubre de 2024, y se ubica más de 23 puntos por debajo de los niveles de 2023.

«El panorama de la industria textil es muy complejo. Los números son realmente alarmantes. En octubre, la capacidad instalada llegó al 32,5%, una cifra realmente baja, que probablemente se profundizó en noviembre. Hoy siete de cada diez empresas están paradas», señalan fuentes del sector.

La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) reportó que la producción textil cayó 20,5% interanual en septiembre de 2025, marcando el desempeño más bajo de la última década para ese mes. La capacidad instalada en septiembre se ubicó en 37,1%, también la más baja de los últimos diez años, con un retroceso de 4,4 puntos porcentuales respecto de agosto y de 14,2 puntos frente a septiembre de 2024.

Un informe sectorial de la Fundación Protejer revela cifras aún más dramáticas: un derrumbe del 40% en la actividad frente a 2023. El segmento de prendas de vestir registró una caída de 7,7% interanual respecto de 2023 y 12,1% frente a 2024, mientras que el calzado experimentó retrocesos del 21% en relación con 2024 y del 31,6% frente a 2023.

«La caída de la actividad en la industria textil continúa profundizando. Es una situación que exige reaccionar con claridad y avanzar en medidas concretas en el corto y mediano plazo», advirtió Luis Tendlarz, presidente de FITA.

Avalancha importadora: China domina el 70% del mercado textil

El principal factor estructural detrás del colapso sectorial es el explosivo crecimiento de las importaciones. Según ProTejer, entre enero y octubre las importaciones de productos textiles e indumentaria alcanzaron 332.696 toneladas y 1.450 millones de dólares, lo que representa incrementos de 89% en cantidades y 61% en valor respecto del mismo período del año anterior.

China consolidó su posición como proveedor dominante, concentrando más del 70% del mercado textil importado. Al analizar el período enero-octubre de 2024 y el mismo lapso de 2025, las importaciones chinas aumentaron 109%, superando ampliamente el incremento promedio total de ingresos textiles de 89%.

La participación del gigante asiático creció sistemáticamente durante los últimos tres años, pasando de poco más de la mitad de los despachos a representar actualmente siete de cada diez prendas que ingresan al país. Desglosado por rubros, en el segmento de tejidos de punto China concentró 94% del total importado en 2025; en indumentaria representó 71% de los ingresos, y en confecciones terminadas su participación alcanzó 68%.

«La desregulación del régimen courier, la flexibilización aduanera y la falta de controles sobre plataformas digitales abrieron una puerta que China aprovechó como ningún otro país. Hoy, el gigante asiático no solo domina más del 70% del mercado textil importado, sino que también está desplazando la producción nacional y el trabajo argentino», afirmó un documento de Pro Tejer.

El análisis sectorial sostiene que la indumentaria china ingresa al país sin cumplir requisitos mínimos de calidad, sin controles de valor, ni etiquetado ni trazabilidad, además de evitar el pago de impuestos. Bajo este escenario, la oferta proveniente del país oriental dispone de ventajas difíciles de igualar para los productores locales.

Ropa usada: el nuevo fenómeno que agrava la crisis

Un factor adicional que agudiza la crisis sectorial es el crecimiento exponencial de las importaciones de ropa usada. Históricamente restringida en Argentina por razones de salud pública, higiene y protección de la industria local, esta categoría experimentó un cambio radical a partir de 2024.

El Decreto 2112/2010 estableció la prohibición de importar indumentaria usada hasta el 30 de diciembre de 2015. En 2017, el gobierno de Mauricio Macri renovó la restricción mediante el Decreto 333/2017, extendiendo la prohibición hasta el 12 de mayo de 2022. Al llegar el vencimiento en 2022, el gobierno de Alberto Fernández no renovó la prohibición, aunque durante 2022 y 2023 las importaciones se mantuvieron marginales.

El punto de quiebre se materializa en 2024, y la expansión definitiva ocurre en 2025. En el período enero-octubre, las importaciones de ropa usada ascendieron a 3,73 millones de dólares FOB (Free On Board) y 3.521.456 kilos. Esto implica un incremento interanual extraordinario de 11.728% en valor y 26.538% en cantidad. En términos de participación dentro del total importado de indumentaria, la ropa usada pasó a representar el 11% del volumen.

Este crecimiento debe analizarse en el marco del modelo global de «fast fashion», uno de los sectores más contaminantes a nivel mundial, que se basa en la producción acelerada, masiva y de bajo costo en términos laborales, impositivos y ambientales, generando excedentes estructurales de prendas que no encuentran salida en los mercados de origen.

Competencia desleal: plataformas digitales y asimetría impositiva

Las plataformas chinas de comercio electrónico como Shein, Temu y AliExpress han adquirido un rol protagónico en el deterioro competitivo del sector. Operan bajo el régimen puerta a puerta, con envíos fraccionados, menores controles aduaneros y subsidios logísticos desde China.

Referentes del sector señalan que estas plataformas «no pagan impuestos prácticamente», generando una competencia sumamente desleal con el producto local, donde aproximadamente el 50% del precio final está compuesto por impuestos. «Las altas tasas de interés para financiar el consumo y la producción, sumado a la maraña impositiva en la que está envuelta la Argentina, no permiten competir frente al gran incremento de las importaciones, donde el 70% son originarias de China», explican desde la industria.

La pérdida del poder adquisitivo ha afectado profundamente las ventas y el consumo. Con un tipo de cambio sumamente apreciado, las textiles tienen gran dificultad para competir con los productos importados y ganar mercados de exportación. «Fábricas que andaban muy bien hace dos años con una inflación del 200%, hoy están cerradas y son galpones. Hay fábricas de calzado que tenían 800 empleados que bajaron a 600, 200 y están cerradas», describe un operador del sector, atribuyendo el fenómeno a la falta de competitividad del tipo de cambio y la apertura indiscriminada de las importaciones.

Cierre de empresas y pérdida masiva de empleos

El impacto en el entramado empresarial y laboral es devastador. Sobre un total de 492.223 firmas en el país, desde la asunción de Milei desaparecieron 21.427 empresas. Dentro de la industria manufacturera, que agrupa unas 47.500 compañías, más de 5.000 corresponden a los sectores textil, indumentaria y calzado.

Desde 2023 cerraron 114 empresas textiles, 237 de indumentaria y 150 de cuero y calzado. Este proceso de destrucción empresarial se acelera en un contexto donde las ventas registran una caída del 7% interanual tanto frente a 2023 como frente a 2024.

El impacto laboral acompaña la crisis productiva. El sector pasó de 104.993 puestos de trabajo a perder casi 16.000 empleos desde 2023, lo que representa una caída del 13,2%. Esta destrucción de empleo afecta a uno de los entramados industriales con mayor capacidad de generación de puestos de trabajo del país, con una cadena de valor nacional integrada por unos 500.000 trabajadores en todo el territorio.

Contexto industrial: el textil en el fondo de la tabla

El desempeño del sector textil contrasta dramáticamente con el promedio industrial. En octubre, el uso de la capacidad instalada por la industria alcanzó el 61%, cifra levemente inferior al 61,1% de septiembre y al 63% observado en igual mes de 2024. El sector textil, con su 32,5%, se ubicó en el fondo de la tabla del indicador elaborado por el Indec, operando menos de la mitad del promedio industrial general.

Según el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM), en octubre se verificó un descenso interanual del 24% en la producción textil, constituyendo la mayor contracción medida en el mes. Le sigue la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, con una contracción de 15,1%. La elaboración de hilados de algodón bajó 34,7% interanual, y la fabricación y acabado de textiles cayó 34,1% en ese lapso.

Entre las ramas de actividad que operaron por encima del promedio sectorial se destacaron la refinación de petróleo (82,2%), las industrias metálicas básicas (71,1%), alimentos y bebidas (68,7%), sustancias y productos químicos (63,6%), y papel y cartón (62,3%). Por el contrario, se posicionaron por debajo del promedio los sectores de productos minerales no metálicos (60,5%), la industria automotriz (56,1%), edición e impresión (53,2%), metalmecánica excluyendo automotores (48,2%), productos del tabaco (42,9%), caucho y plástico (42,6%) y el textil (32,5%).

Una crisis que exige respuestas estructurales

La industria textil argentina enfrenta una combinación de factores que han generado una tormenta perfecta: reconfiguración de la matriz económica desde fines de 2023, apertura comercial acelerada, tipo de cambio apreciado, caída del consumo interno, competencia desleal de plataformas digitales, ingreso masivo de ropa usada, altas tasas de interés y presión impositiva asimétrica.

El resultado es una industria que opera a menos de un tercio de su capacidad, con siete de cada diez empresas paralizadas, pérdida de 16.000 empleos en dos años, cierre de más de 500 empresas del sector y desplazamiento acelerado de la producción nacional por importaciones que crecieron casi 90% en cantidad.

La crisis del sector textil argentino trasciende las coyunturas económicas de corto plazo y plantea interrogantes sobre la viabilidad de mantener una industria nacional en un contexto de apertura comercial sin instrumentos de protección, con asimetrías impositivas y regulatorias que favorecen la importación, y en un escenario de retracción del mercado interno que limita la demanda de productos locales.

Paraguay alcanza récord exportador de carne con Estados Unidos como segundo comprador y ventas cercanas a USD 2.000 millones

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El sector pecuario paraguayo cerró 2025 con cifras históricas que confirman su consolidación como pilar estratégico de la economía nacional. En apenas 14 meses desde la apertura sanitaria, Estados Unidos se posicionó como el segundo mayor comprador de carne bovina del país, desplazando a Taiwán y evidenciando la rápida penetración del producto paraguayo en uno de los mercados más exigentes a nivel global. Las exportaciones totales del sector alcanzaron aproximadamente USD 2.000 millones, con envíos a 52 destinos sobre un total de 84 mercados habilitados.

Estados Unidos desplaza a Taiwán y alcanza compras por USD 293 millones

Según datos consolidados por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) hasta el 20 de diciembre, Estados Unidos importó 47.983.671 kilogramos de carne paraguaya por un valor de USD 293 millones, cifra que según estimaciones alcanzaría los USD 300 millones al cierre del año. Este desempeño colocó al mercado estadounidense por encima de Taiwán, que adquirió 46.327.062 kilogramos (USD 285 millones), relegándolo al tercer puesto entre los compradores.

Chile mantiene el liderazgo histórico con 102.803.183 kilogramos por USD 632 millones, posición que José Carlos Martin, presidente del Senacsa, considera difícil de desplazar debido a los más de 20 años de presencia paraguaya en ese mercado y los hábitos de consumo consolidados. Israel ocupa el cuarto lugar con 32.965.137 kilogramos (USD 218 millones), seguido por Brasil con 18.070.740 kilogramos (USD 118 millones).

Crecimiento en valor sin incremento significativo en volumen

Uno de los aspectos más destacados del desempeño sectorial fue el incremento en la cotización media de casi USD 300 millones respecto a 2024, pese a que el volumen exportado se mantuvo prácticamente estable. La faena creció apenas entre 15.000 y 20.000 cabezas respecto al año anterior, sin variación significativa, pero Paraguay logró posicionarse mejor en mercados de mayor valor agregado.

«Paraguay logró posicionarse mejor y cerrar el año con un crecimiento importante en todas las áreas», afirmó Martin, quien atribuyó este resultado a la diversificación hacia destinos más exigentes y mejor remunerados, particularmente Estados Unidos, que contribuyó no solo con volumen sino también con la mejora del precio promedio en el comercio exterior.

Proyección hacia 2026: meta de 75.000 toneladas a Estados Unidos

Para 2026, el Senacsa estableció como objetivo alcanzar las 75.000 toneladas exportadas al mercado estadounidense, lo que representa un incremento sustancial considerando que Paraguay inició sus envíos con 28.000 toneladas, luego pasó a 50.000, y cerraría 2025 cerca de ese nivel. Martin destacó que Estados Unidos es hoy un destino relevante y tiene potencial para mantener su posición como segundo comprador, aunque difícilmente desplazará a Chile del primer puesto debido a la arraigada presencia histórica en ese mercado.

Apertura de nuevos mercados y diplomacia sanitaria

Durante 2025, Paraguay habilitó mercados estratégicos como Singapur, Panamá, El Salvador, Israel y Filipinas para carne bovina, además de obtener autorización de Argentina para productos porcinos. Las negociaciones con Corea del Sur y Filipinas continúan en proceso, mientras el país enfrentó más auditorías internacionales de las previstas inicialmente.

El cumplimiento del 100% de las certificaciones exigidas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) resultó indispensable para sostener las exportaciones. Martin valoró especialmente la implementación del Sistema de Identificación Animal del Paraguay (SIAP), calificándola como una de las mayores políticas públicas de formalización del sector, que superó ampliamente los objetivos trazados.

Debate sobre vacunación contra fiebre aftosa: transición hacia 2030

El presidente del Senacsa se refirió al debate generado en torno a la eventual suspensión de la vacunación contra fiebre aftosa. Los gremios del sector productivo presentaron documentos proponiendo extender la vacunación hasta 2028 y avanzar hacia el estatus de país libre de aftosa sin vacunación para 2030.

El Senacsa planteó continuar vacunando hasta 2028, pero con reducción gradual de la presión vacunal y un proceso de transición entre 2027 y 2028. «Paraguay tendrá el próximo año la mayor presión vacunal de Sudamérica, y eso no es lo ideal. La idea es ir retirando categorías de manera progresiva», explicó Martin.

Crecimiento en sectores porcino y avícola

Más allá de la carne bovina, Martin resaltó que el país atraviesa un «círculo virtuoso» en el sector pecuario que abarca también las cadenas porcina, avícola y ovina. Ambos sectores registraron crecimientos significativos impulsados tanto por exportaciones como por el aumento del consumo interno.

El presidente del Senacsa destacó el rol de una institucionalidad sólida, con decisiones técnicas y visión de largo plazo orientada al desarrollo nacional. Emulando al ministro de Agricultura, Carlos Giménez, afirmó: «Si al campo le va bien, al Paraguay le va bien», subrayando que los resultados son fruto del trabajo coordinado entre productores, industria y Estado, con el desafío de continuar agregando valor y consolidando la presencia paraguaya en los mercados internacionales.

Las diez apuestas de Goldman Sachs para 2026: oportunidades en IA y mercados emergentes frente a riesgos laborales y caída del dólar

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La banca de inversión Goldman Sachs delineó su estrategia para el próximo año mediante un informe que presenta diez ideas centrales de inversión, configurando un panorama de expansión económica contenida, descenso progresivo de la inflación y condiciones favorables para los mercados accionarios globales. El análisis identifica oportunidades tanto en instrumentos tradicionales como en sectores específicos vinculados con los ciclos económicos, el desarrollo de la inteligencia artificial y la trayectoria de las tasas de interés.

Proyecciones macroeconómicas: crecimiento desigual con Estados Unidos como locomotora

El banco estima que la economía mundial avanzará impulsada por el fortalecimiento de los ingresos reales y una distensión en las fricciones comerciales. Las proyecciones establecen un crecimiento del 2,5% para Estados Unidos, 1,2% para la eurozona y 4,8% para China. Esta recuperación, sin embargo, enfrenta amenazas latentes asociadas al comportamiento del mercado laboral, las tensiones geopolíticas y las elevadas valoraciones en los principales centros financieros.

Marc Nachmann, director global de gestión de activos y patrimonio de Goldman Sachs, enfatiza que el enfoque para 2026 se articula «a través de tres temas clave en acciones, renta fija y activos alternativos». La entidad anticipa que el crecimiento estadounidense se acelerará durante el primer semestre, sustentado en mejores condiciones financieras, estímulos fiscales y normalización comercial. El informe señala que «la disminución de los vientos en contra por los aranceles y el aumento de los ingresos reales deberían contribuir al crecimiento global en 2026».

Inflación y empleo: los dos ejes que condicionan la política monetaria

Aunque los efectos del traspaso arancelario comienzan a disiparse, la inflación permanece como variable determinante para las decisiones de los bancos centrales. Goldman Sachs proyecta que el índice subyacente de precios del gasto en consumo personal (core PCE) en Estados Unidos cerrará 2026 en 2,3%. La firma advierte que «aunque el impacto del traspaso arancelario está disminuyendo, sigue siendo central para las decisiones de política».

El mercado laboral emerge como el principal riesgo macroeconómico del escenario base. Si bien se espera una mejora cíclica al inicio del año, existen señales de advertencia sobre un posible deterioro del empleo. La entidad considera que «el principal riesgo para su escenario base es un deterioro más pronunciado del mercado laboral en Estados Unidos», lo que podría alterar significativamente las proyecciones de crecimiento y las decisiones de política monetaria.

Política monetaria divergente: recortes en Estados Unidos, normalización en Japón

Goldman Sachs anticipa que la Reserva Federal implementará reducciones adicionales de tasas durante 2026, con el mercado laboral marcando el ritmo y la magnitud del alivio monetario. El banco proyecta un recorte inicial en diciembre y hasta dos recortes adicionales en el próximo año, especialmente si la inflación inducida por aranceles resulta de corta duración. «Esperamos recortes adicionales de tasas por parte de la Fed en 2026, con el mercado laboral marcando el ritmo y la magnitud del alivio», señala el informe.

En contraste, el análisis prevé que el Banco Central Europeo mantendría su política actual, mientras que el Banco de Japón avanzaría hacia una normalización. Esta divergencia en las políticas monetarias de las principales economías desarrolladas generará presiones diferenciadas sobre los flujos de capital y las valoraciones de activos en distintas geografías.

Renta variable: oportunidades en mercados desarrollados y emergentes

Para los mercados desarrollados, Goldman Sachs identifica oportunidades significativas pese a los múltiplos de valuación elevados y las vulnerabilidades macroeconómicas existentes. La firma considera que el impulso de ganancias corporativas y el entorno de expansión cíclica deberían prevalecer, proyectando «retornos de un solo dígito medio a alto en los mercados desarrollados».

El documento destaca que las diez mayores empresas estadounidenses representan aproximadamente el 40% de la capitalización del S&P 500 y cerca del 25% del mercado accionario mundial, con una valoración conjunta cercana a los 25 billones de dólares. Esta concentración explica por qué los movimientos de un grupo reducido de compañías ejercen una influencia desproporcionada sobre la valoración total de los índices.

En cuanto a los mercados emergentes, el informe señala que la combinación de reformas estructurales, el impulso del ciclo de materias primas, mejoras macroeconómicas y la expansión del uso de la inteligencia artificial ofrece una ventaja competitiva. Los analistas esperan «un rendimiento superior continuo de los mercados emergentes gracias a condiciones macro favorables, crecimiento de ganancias, ampliación de la IA, desregulación y vientos de cola en los tipos de cambio».

Inteligencia artificial: el catalizador que concentra capital e impulsa las valoraciones

El avance del mercado estadounidense continúa sustentándose en el desarrollo de la inteligencia artificial, que concentra capital y atención inversora. Goldman Sachs sostiene que «el mercado de acciones de Estados Unidos continúa impulsado por los avances y en el sentimiento de los inversionistas hacia la inteligencia artificial». No obstante, el análisis aclara que «la apreciación de precios proviene de crecimiento fundamental y balances sólidos, no de exuberancia irracional».

El informe revela que el mercado ha subestimado sistemáticamente el gasto de capital de los hyperscalers en inteligencia artificial durante los últimos dos años. Solo cinco empresas —Amazon, Google, Meta, Microsoft y Oracle— concentran cerca del 27% del gasto de capital del S&P 500. Los analistas advierten que «el riesgo principal es la decepción en utilidades», lo que refuerza la importancia de los resultados corporativos en un índice dominado por empresas tecnológicas de gran capitalización.

Tasas, crédito y divisas: ajustes en un entorno de mayor incertidumbre

Goldman Sachs prevé que las tasas cortas en Estados Unidos estarán influenciadas por el nuevo liderazgo de la Reserva Federal y una posible mayor agresividad en los recortes, aunque con mayor incertidumbre debido a la fragmentación del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). El banco advierte que «la presión continua desde la Casa Blanca sobre la Reserva Federal para reducir tasas podría inquietar a los mercados y pesar sobre el dólar».

En el mercado de crédito corporativo, si bien los balances empresariales son sólidos, el informe señala que «el posicionamiento debería volverse cada vez más idiosincrático a medida que aumenta el apalancamiento». Los indicadores de crédito corporativo sugieren que el mercado estadounidense se encuentra «en mitad de ciclo, no en fin de ciclo», lo que descarta fallas sistémicas pese a quiebras recientes en el sector financiero no depositario.

Respecto a las divisas, Goldman Sachs proyecta una caída adicional del dólar, aunque el ajuste en su valoración sería más contenido y menos centrado en el euro. «Es probable que el dólar aún tenga más margen para caer a medida que un panorama macroeconómico menos excepcional erosiona una valoración todavía elevada», indica el análisis. Esta desinflación, combinada con los recortes de la Reserva Federal y señales de debilidad del billete verde, «podría llevar a más relajación en los mercados emergentes».

Commodities: divergencia entre petróleo y oro en un contexto de incertidumbre

La décima idea de inversión se enfoca en las materias primas, donde Goldman Sachs anticipa trayectorias divergentes. La firma espera una caída en el precio del petróleo ante un excedente persistente de oferta, mientras proyecta un mayor interés por el oro en un contexto de vulnerabilidades macroeconómicas, preocupación por los déficits fiscales y debilidad del dólar. El documento observa que «los suministros de energía, la demanda y los precios permanecen vulnerables a la volatilidad», aunque las respuestas del mercado a eventos geopolíticos fueron moderadas durante 2025.

Oportunidades estructurales más allá de la inteligencia artificial

Aunque la inteligencia artificial mantiene su posición como el catalizador más visible, Goldman Sachs identifica otras áreas temáticas con potencial estructural para el mediano plazo: la innovación en salud, la transición hacia energías limpias y la expansión de la infraestructura digital. La firma menciona que «las oportunidades estructurales no se limitan a la IA; también vemos impulsores de largo plazo en salud, infraestructura digital y energía verde».

El análisis señala que estas tendencias permiten diversificación más allá del ciclo económico inmediato, con empresas que «combinan ventajas competitivas, apoyo regulatorio y demanda creciente». El informe estima que el mercado de activos privados alcanzará los 23 billones de dólares en 2026, prácticamente duplicando su tamaño respecto a una década atrás.

Riesgos políticos y fiscales: las elecciones de medio término como factor de volatilidad

Goldman Sachs incorpora la dimensión política como variable que podría actuar sobre la percepción de riesgo. El banco advierte que «las elecciones de medio término de Estados Unidos en noviembre de 2026 pueden influir en el sentimiento del mercado, con posibles impactos en las acciones, las tasas y el dólar estadounidense». Esta incertidumbre electoral se suma a las presiones fiscales en distintas economías y a un escenario internacional sin un eje dominante, lo que mantiene la importancia de evaluar riesgos país por país.

El análisis concluye que la combinación entre política, inteligencia artificial y crédito definirá la resistencia de los mercados durante el próximo año. El entorno económico global, según la firma, «adopta una estructura más multipolar», lo que abre espacios en distintas regiones sin sugerir una dirección uniforme para los flujos internacionales. Esta lectura refuerza la necesidad de una estrategia de inversión que equilibre la búsqueda de rendimientos con una gestión rigurosa del riesgo en un contexto de creciente complejidad.

Volkswagen cierra su emblemática fábrica de Dresde: símbolo del declive de la industria automotriz alemana ante la crisis del vehículo eléctrico, la competencia china y los aranceles estadounidenses

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La Gläserne Manufaktur, la icónica Fábrica de Cristal que Volkswagen inauguró en 2002 en el corazón de Dresde como escaparate tecnológico de la ingeniería alemana, ha cesado definitivamente su producción de vehículos. Por primera vez en sus 88 años de historia, el gigante automotriz alemán se ve obligado a cerrar una planta en su país de origen, marcando un punto de inflexión en la historia industrial europea y exponiendo las profundas fracturas que atraviesa el sector automovilístico continental.

La decisión no constituye un hecho aislado, sino la manifestación más visible de una crisis estructural que amenaza la viabilidad del modelo productivo europeo frente a múltiples presiones simultáneas: la lenta adopción del coche eléctrico en Europa, la devastadora competencia de los fabricantes chinos, los aranceles impuestos por la administración Trump y unas regulaciones comunitarias cada vez más exigentes.

Un templo industrial convertido en reliquia

La fábrica de Dresde nunca fue una instalación convencional. Concebida como capricho personal de Ferdinand Piëch, legendario patriarca del grupo Volkswagen, la planta representaba la ambición de elevar la marca generalista al nivel de prestigio de Mercedes-Benz o BMW. Ubicada en pleno centro urbano, sus paredes completamente acristaladas permitían observar desde el exterior un proceso de ensamblaje más cercano a la artesanía de lujo que a la producción industrial masiva.

Con suelos de parqué de arce canadiense, operarios vestidos de blanco inmaculado y vehículos desplazándose silenciosamente mediante inducción magnética, la instalación incluso albergaba conciertos de ópera. Su misión original fue fabricar el Volkswagen Phaeton, una berlina de lujo que, pese a ser un fracaso comercial, demostró las capacidades técnicas del consorcio alemán.

Tras el cese de producción del Phaeton en 2016 y un breve periodo ensamblando el Bentley Flying Spur, la fábrica se reinventó como escaparate de la electrificación de Volkswagen, produciendo primero el e-Golf y posteriormente el ID.3. Sin embargo, nunca alcanzó volúmenes industriales significativos: mientras la planta de Zwickau puede fabricar cientos de miles de unidades anuales, Dresde apenas ensamblaba 6.000 ID.3 al año, funcionando más como una operación simbólica que como un centro productivo rentable.

El plan de recortes de 10.000 millones ante la tormenta perfecta

El cierre de Dresde forma parte de un drástico programa de ajuste con el que Volkswagen pretende ahorrar 10.000 millones de euros hasta 2026. Thomas Schäfer, consejero delegado de la marca, ha reconocido que la decisión de detener la producción «era esencial desde la perspectiva económica», aunque admitió que no se tomó «a la ligera».

La compañía enfrenta una convergencia de factores adversos sin precedentes. En Europa, la demanda de vehículos eléctricos no ha crecido al ritmo previsto, generando un exceso de capacidad productiva. Los consumidores europeos han mostrado escaso interés tanto en modelos asequibles como el ID.3 como en opciones premium como el Audi e-tron, cuya falta de aceptación ya provocó el cierre de una planta en Bruselas. Incluso Porsche está revirtiendo inversiones en electrificación.

En Estados Unidos, los aranceles aplicados por la administración Trump han causado pérdidas de 1.500 millones de dólares solo en el último trimestre, según informó The New York Times. Y en China, mercado históricamente crucial para Volkswagen, los consumidores han optado masivamente por fabricantes locales como BYD o MG, cuyos precios agresivos obligan al consorcio alemán a eliminar cualquier gasto considerado superfluo.

Esta situación ha forzado una revisión a la baja del presupuesto de inversión del grupo. La asignación original de 180.000 millones de euros para el periodo 2023-2027 se ha reducido a 160.000 millones para los próximos cinco años, evidenciando la magnitud de los ajustes necesarios.

Reconversión del espacio y reestructuración laboral

La Fábrica de Cristal no será demolida ni abandonada. El edificio se transformará en un centro de experiencias que mantendrá su función como punto de entrega premium para clientes, espacio de desarrollo tecnológico y recinto cultural sobre movilidad. Las instalaciones se arrendarán parcialmente a la Universidad Técnica de Dresde para establecer un campus de investigación centrado en inteligencia artificial, robótica y semiconductores.

Los aproximadamente 230-300 empleados que trabajaban en la línea de montaje no serán despedidos directamente, sino que se les han presentado tres alternativas: aceptar un despido con indemnización negociada, acogerse a jubilación anticipada o trasladarse a otras plantas del grupo. La producción del ID.3 será absorbida completamente por la instalación de Zwickau, mucho más eficiente en términos de costes por unidad.

No obstante, este cierre es solo la punta del iceberg. El acuerdo alcanzado con los sindicatos el año pasado contempla la eliminación de 35.000 puestos de trabajo en la marca Volkswagen en Alemania, reflejando la magnitud de la reestructuración en curso. Hace poco más de un año, la compañía ya advirtió que «todas las fábricas de Alemania están en peligro», una declaración entonces considerada alarmista pero que hoy adquiere plena credibilidad.

Presión financiera persistente y desafíos regulatorios

Arno Antlitz, director financiero de Volkswagen, señaló en octubre que el flujo de caja neto previsto para 2025, inicialmente pronosticado en valores cercanos a cero, podría resultar ligeramente positivo. Sin embargo, los analistas mantienen una visión cautelosa. Stephen Reitman, de Bernstein, advierte que «existe claramente tensión sobre el flujo de caja en 2026», sugiriendo que la presión financiera sobre el grupo continuará a medio plazo.

Paradójicamente, los cambios previstos en la normativa europea podrían añadir nuevas cargas financieras. La posible extensión de la comercialización de motores de combustión más allá de 2035 obligaría a Volkswagen a realizar inversiones adicionales para mejorar la tecnología de propulsores de gasolina, dividiendo recursos entre dos estrategias tecnológicas simultáneas en un momento de liquidez comprometida.

El símbolo de un cambio estructural irreversible

El cierre de Dresde trasciende lo anecdótico para convertirse en símbolo de transformaciones más profundas. Durante décadas, la industria automotriz alemana se consideró intocable, pilar fundamental del modelo productivo europeo y garantía de empleo cualificado. La decisión de Volkswagen demuestra que esa era ha concluido definitivamente.

Lo ocurrido en Alemania genera nerviosismo global porque evidencia un cambio indetenible marcado por la irrupción de fabricantes chinos con estructuras de costes radicalmente inferiores, políticas arancelarias proteccionistas en mercados clave, regulaciones ambientales cada vez más estrictas y consumidores que no adoptan las tecnologías emergentes al ritmo que las inversiones multimillonarias requieren para amortizarse.

Con el último vehículo saliendo de sus líneas, la Fábrica de Cristal deja de ser una planta industrial para convertirse en museo vivo de una época en que Volkswagen priorizaba la grandeza ingenieril por encima de las hojas de cálculo. Su reconversión en centro universitario y tecnológico representa, quizás, el reconocimiento implícito de que el futuro de la movilidad europea no se decidirá en las cadenas de montaje, sino en los laboratorios de investigación donde se desarrollan las tecnologías que otros fabricantes, probablemente asiáticos, convertirán en productos comerciales competitivos.

Gobierno ejecuta solo el 76% del presupuesto a noviembre mientras acumula deudas superiores a USD 1.300 millones con proveedores

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El cierre del ejercicio fiscal 2025 evidencia una gestión presupuestaria con desafíos significativos. A solo un mes de finalizar el año, la Administración Central alcanzó una ejecución del 76% del Presupuesto General de la Nación, mientras sectores productivos denuncian una morosidad estatal que supera los USD 1.300 millones y compromete la continuidad de servicios esenciales.

Ejecución presupuestaria alcanza G. 60 billones con un mes pendiente para el cierre

Según el informe de Principales Indicadores Financieros de la Administración Central publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la ejecución acumulada a noviembre ascendió a G. 60 billones, equivalentes a aproximadamente USD 7.927 millones al tipo de cambio proyectado para este ejercicio fiscal. Esta cifra representa apenas el 76% del presupuesto vigente.

El Presupuesto General de la Nación de la Administración Central vigente al mes de noviembre es de G. 79 billones (USD 10.437 millones), lo que implica un incremento respecto al presupuesto inicialmente aprobado de G. 74,5 billones (USD 9.842,7 millones).

Seis ministerios concentran el 83,4% del gasto público ejecutado

Del total ejecutado, el 83,4% o G. 50 billones (USD 6.605,8 millones) fue utilizado por seis entidades del Gobierno central. El MEF lidera la ejecución con G. 21,6 billones, de los cuales el 75% (G. 16,3 billones) se destinó a la Caja Fiscal, además del pago de la deuda pública del país que a octubre asciende a USD 19.928 millones y representa el 41,1% del PIB.

El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) ocupó el segundo lugar con una ejecución de G. 9,5 billones, destinando el 65% (G. 6,1 billones) al financiamiento de servicios educativos del primer, segundo y tercer ciclo, además de la formación de jóvenes y adultos de 15 años y más.

En tercer lugar se ubicó el Ministerio de Salud Pública con G. 7,3 billones utilizados, de los cuales el 60,2% (G. 4,4 billones) se destinó a servicios de apoyo, diagnóstico y atención integral a la población con patologías especializadas, materno infantil y en general.

Salarios y jubilaciones lideran la estructura del gasto público

El reporte señala que el principal rubro del gasto público continúa siendo el pago de salarios, especialmente para el personal de salud, docentes y fuerzas públicas, incluyendo tanto a los agentes de la Policía Nacional como a los militares.

Otro componente importante del gasto está constituido por los desembolsos para jubilaciones y pensiones del Sistema de Pensiones y Jubilaciones del sector público o la Caja Fiscal, sumado a las transferencias a gobiernos subnacionales y el pago a adultos mayores.

Obras públicas y programas sociales marcan la agenda de inversión

El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) registró un gasto total de G. 4,5 billones al mes de noviembre, de los cuales G. 3 billones (66%) se destinaron al Programa de Red Vial Pavimentada. Su ejecución se distribuyó principalmente para la ampliación y duplicación de las rutas PY02 y PY07, con G. 902.000 millones; la construcción de la ruta PY12 tramo Chaco’i-General Bruguez, con G. 325.000 millones; y al mejoramiento del tramo Cruce Centinela-Pozo Hondo, con G. 191.000 millones.

Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Social ejecutó G. 3,9 billones, destinados mayormente a la Pensión Universal para Adultos Mayores con G. 2,6 billones; la provisión de alimentación escolar para Asunción, Central y Presidente Hayes en el marco del Programa Hambre Cero, con G. 654.000 millones; y para el Tekoporã Mbarete, con G. 501.000 millones.

El Ministerio del Interior completó la lista de principales ejecutores con G. 3,4 billones, destinando hasta el 91% (G. 3,1 billones) para la gestión de los recursos de la Policía Nacional.

Morosidad estatal supera los USD 1.300 millones y genera crisis en sectores productivos

Mientras la ejecución presupuestaria muestra estas cifras, organizaciones gremiales de la industria farmacéutica y de la construcción advierten sobre el alto nivel de deuda estatal que dificulta la ejecución de obras y la provisión de insumos médicos. Las deudas están distribuidas entre el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPB), el Instituto de Previsión Social (IPS) y contratistas de obras públicas del MOPC.

Los sectores atraviesan un escenario crítico debido a esta elevada morosidad. La mayor parte corresponde al Ministerio de Salud, con montos que oscilan entre USD 600 y USD 650 millones; al IPS, con USD 300 a USD 320 millones; y a las constructoras, entre USD 320 y USD 350 millones.

Sector farmacéutico enfrenta incertidumbre por falta de previsibilidad en pagos

El presidente de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay (Cifarma), Gerardo García, explicó que tras el inventario de fines de octubre se constató que la deuda real del Ministerio de Salud con el sector ronda los USD 650 millones. Según García, el Ministerio se comprometió a abonar aproximadamente USD 72 millones entre noviembre y diciembre, cifra que se encuentra prácticamente cubierta.

«No hay previsibilidad en los pagos y eso genera una enorme incertidumbre», señaló García. Varias empresas se vieron obligadas a recurrir a entidades financieras para cumplir con compromisos de compra y enfrentar el aumento de tasas de interés. La falta de pagos afecta directamente la participación de las empresas en licitaciones y repercute en los costos de provisión de medicamentos.

Constructoras enfrentan deudas de USD 220 millones más USD 100 millones en intereses

La deuda del Estado con el sector de la construcción alcanza los USD 220 millones, incluyendo certificados de noviembre y diciembre, sin contar intereses por otros USD 100 millones. A pesar de un plan de pagos parcial, las empresas enfrentan dificultades para cumplir con proveedores y mantener la marcha de las obras.

El presupuesto aprobado para 2026 resulta insuficiente: se necesitan USD 800 millones para ejecutar las obras en curso, pero se asignaron USD 570 millones, lo que anticipa un déficit de financiamiento para el próximo ejercicio fiscal.

Sectores reclaman coordinación y previsibilidad para garantizar servicios esenciales

Ambos sectores coinciden en la necesidad de previsibilidad y coordinación entre el Gobierno y los gremios para evitar que la morosidad afecte la continuidad de obras y la provisión de insumos esenciales. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad del Estado para honrar sus compromisos con proveedores mientras mantiene niveles de ejecución presupuestaria por debajo de lo esperado en el cierre del año fiscal.

Warner Bros. rechaza oferta de Paramount por US$108.000 millones y ratifica fusión con Netflix valorada en US$82.700 millones

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El estudio de Hollywood descarta unánimemente la propuesta hostil de Paramount Skydance por considerarla insuficiente y riesgosa, mientras Netflix avanza en la refinanciación de US$25.000 millones de su préstamo puente para la adquisición.

Netflix obtiene financiamiento permanente para reducir su línea de crédito puente

La plataforma de streaming ha logrado refinanciar una porción significativa del préstamo puente de US$59.000 millones que suscribió para respaldar su oferta por Warner Bros. Discovery. Según la presentación realizada este lunes, Netflix obtuvo una línea de crédito renovable de US$5.000 millones y dos préstamos a plazo de US$10.000 millones cada uno, de disposición diferida, lo que reduce la deuda puente pendiente de sindicación a US$34.000 millones.

Los préstamos puente, instrumentos diseñados para cubrir déficits de financiación inmediatos en operaciones de adquisición, suelen reemplazarse en cuestión de semanas o meses por estructuras de deuda más permanentes y con menores costos financieros. Wells Fargo & Co., BNP Paribas SA y HSBC Holdings Plc figuran entre las entidades bancarias que proporcionaron a Netflix el préstamo puente no garantizado.

La compañía planea acudir próximamente a los mercados de capitales para continuar reduciendo su exposición al crédito puente y extender los vencimientos de su deuda. Esta emisión previsiblemente recibirá calificación de grado de inversión, respaldada por las sólidas calificaciones crediticias actuales de Netflix: A3 según Moody’s Ratings y A según S&P Global Ratings. Cabe recordar que Netflix, que en sus inicios recurrió al mercado de bonos basura, alcanzó la categoría de blue-chip en 2023, accediendo así a financiamiento más favorable.

Warner Bros. rechaza unánimemente la oferta hostil de Paramount valorada en US$108.000 millones

El consejo directivo de Warner Bros. Discovery determinó este miércoles por unanimidad que la oferta pública de adquisición hostil lanzada por Paramount Skydance el 8 de diciembre «no beneficia a WBD ni a sus accionistas» y no cumple con los criterios de una «Propuesta Superior» según los términos del acuerdo de fusión previamente acordado con Netflix el 5 de diciembre.

Tras una «cuidadosa evaluación» de la propuesta, la junta concluyó que el valor ofrecido por Paramount es «insuficiente» y conlleva «importantes riesgos y costos» que no están alineados con los objetivos estratégicos de la compañía. Samuel A. Di Piazza Jr., presidente de la junta directiva de Warner Bros. Discovery, declaró que la oferta «una vez más no aborda las preocupaciones clave» comunicadas consistentemente a Paramount durante el análisis de sus seis propuestas anteriores.

Las cifras en disputa: Netflix ofrece US$82.700 millones frente a los US$108.000 millones de Paramount

El acuerdo original entre Netflix y Warner Bros., anunciado a principios de diciembre, valora los activos del estudio y sus plataformas de streaming en US$82.700 millones. Los accionistas de Warner Bros. Discovery recibirían US$23,25 en efectivo, más US$4,50 en acciones de Netflix (basado en un rango de collar de US$97,91 a US$119,67 en el precio de las acciones de Netflix al momento del cierre), además de participación en Discovery Global tras su separación.

La contraoferta de Paramount Skydance, por su parte, incluye US$54.000 millones en compromisos de deuda como parte de una valoración total de US$108.000 millones por Warner Bros. Discovery. Sin embargo, Warner Bros. ha calificado esta estructura financiera como excesivamente arriesgada y carente de respaldo sólido.

Cuestionamientos sobre el respaldo financiero de la familia Ellison

Uno de los puntos más críticos señalados por la junta directiva de Warner Bros. radica en la ausencia de un compromiso firme de capital por parte de la familia Ellison, accionista controlador de Paramount. La propuesta incluye un compromiso de capital de US$40.650 millones que dependería de un fideicomiso revocable, sin garantías directas de la familia Ellison a pesar de sus «amplios recursos».

Warner Bros. advierte que los activos y pasivos de este fideicomiso revocable no se divulgan públicamente y están sujetos a cambios, ya que por su naturaleza pueden permitir el movimiento de activos en cualquier momento. Además, según los documentos proporcionados por Paramount, la responsabilidad del fideicomiso por daños, incluso en caso de incumplimiento intencional, estaría limitada al 7% de su compromiso (US$2.800 millones en una transacción de US$108.400 millones), una cifra que Warner Bros. considera insuficiente frente al daño potencial que podría ocasionar un incumplimiento.

Riesgos crediticios y estructura de apalancamiento preocupante

La junta directiva también expresó serias reservas sobre la solvencia crediticia de Paramount Skydance. Con una capitalización de mercado de US$15.000 millones y una calificación crediticia al nivel o apenas por encima de «bono basura» según las dos principales agencias calificadoras, la compañía enfrentaría, de completarse la adquisición, una ratio de apalancamiento bruto de 6,8 veces deuda 2026E sobre EBITDA, con prácticamente nula generación actual de flujo de caja libre antes de sinergias.

En contraste, el acuerdo con Netflix cuenta con el respaldo de una empresa pública con capitalización de mercado superior a US$400.000 millones y un balance con calificación investment grade, sin necesidad de financiamiento de capital adicional y con sólidos compromisos de deuda.

Costos adicionales que recaerían sobre los accionistas de Warner Bros.

Warner Bros. advirtió a sus accionistas sobre los costos adicionales que implicaría aceptar la oferta de Paramount. Si la fusión con Netflix no se completara, Warner Bros. tendría que pagar una tarifa de terminación de US$2.800 millones a Netflix, monto que Paramount no ha ofrecido reembolsar. Adicionalmente, la compañía incurriría en aproximadamente US$1.500 millones en costos de financiamiento si no completa el intercambio de deuda planificado con ciertos tenedores de bonos, operación que no sería permitida bajo los términos de la oferta de Paramount.

Estos costos combinados suman US$4.300 millones, equivalentes a aproximadamente US$1,66 por acción a cargo de los accionistas de Warner Bros. Discovery si la oferta de Paramount no llegara a cerrarse.

Guerra de ofertas que redefinirá la industria del entretenimiento

Paramount Skydance lanzó su oferta hostil tras el anuncio del acuerdo entre Netflix y Warner Bros., desencadenando una batalla corporativa que remodelará inevitablemente el sector del entretenimiento. Paramount sostiene haber presentado seis propuestas diferentes que los líderes de Warner Bros. rechazaron antes del 5 de diciembre, lo que llevó a la compañía a presentar su oferta directamente ante los accionistas.

La consolidación que resultaría de cualquiera de ambas transacciones tendría impactos profundos en la producción cinematográfica, las plataformas de streaming y, en el caso de la oferta de Paramount, el panorama informativo, ya que uniría a CBS con CNN. Los críticos del acuerdo con Netflix argumentan que combinar la plataforma líder de streaming con HBO Max otorgaría un dominio excesivo del mercado, mientras que defensores señalan que Paramount+ es considerablemente más pequeño.

Obstáculos regulatorios y escrutinio antimonopolio

Ambas transacciones enfrentan un riguroso proceso de aprobación regulatoria. La senadora demócrata Elizabeth Warren, de Massachusetts, ha calificado la oferta de Netflix como una «pesadilla antimonopolio», mientras que Netflix ha buscado tranquilizar al personal de Warner Bros. asegurando que la fusión no provocará el cierre de estudios.

No obstante, la junta directiva de Warner Bros. considera que no existe una diferencia material en el riesgo regulatorio entre ambas propuestas. Tras analizar los riesgos regulatorios federales, estatales e internacionales con sus asesores especializados, la junta cree que cada transacción es capaz de obtener las aprobaciones necesarias tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Como garantía adicional, Netflix acordó una tarifa de terminación regulatoria en efectivo récord de US$5.800 millones, significativamente superior a la tarifa de ruptura de US$5.000 millones ofrecida por Paramount.

Naturaleza revocable de la oferta de Paramount genera incertidumbre

Un elemento adicional que debilita la posición de Paramount es la naturaleza modificable de su oferta. El documento establece explícitamente que la propuesta está «sujeta a las condiciones establecidas en esta oferta de compra (tal como pueda ser modificada o suplementada de vez en cuando)» y se reserva «el derecho de modificar la Oferta en cualquier aspecto (incluyendo la modificación del Precio de la Oferta)».

Además, la oferta no puede completarse para su fecha actual de vencimiento debido a la necesidad de obtener aprobaciones regulatorias globales, proceso que Paramount estima podría tomar entre 12 y 18 meses. Esta estructura, según Warner Bros., no ofrece certeza de operación a sus accionistas.

Implicaciones para Hollywood y la industria de medios

La batalla entre Netflix y Paramount por Warner Bros. Discovery representa más que una simple transacción financiera. Warner Bros. y Paramount figuran entre los cinco grandes estudios históricos que permanecen activos en Hollywood, y la absorción de cualquiera de ellos por parte de gigantes del streaming marca un punto de inflexión para la industria cinematográfica tradicional.

Aunque Netflix ha acordado cumplir con las obligaciones contractuales de Paramount para estrenos en salas de cine, los críticos señalan el modelo de negocio previo de la plataforma y su dependencia histórica de los estrenos en línea. La concentración de poder en manos de las plataformas digitales plantea interrogantes sobre el futuro de la experiencia cinematográfica tradicional y la diversidad de la producción de contenidos.

Los codirectores ejecutivos de Netflix, Greg Peters y Ted Sarandos, defendieron la fusión señalando que «vemos esto como una victoria para la industria del entretenimiento, no como su fin», argumentando que estos cuestionamientos son similares a los que enfrentaron cuando iniciaron el negocio del streaming.

Futuro aún por definirse en la industria

Warner Bros. Discovery envió una carta formal a sus accionistas reiterando la recomendación unánime de su junta directiva de rechazar la oferta de Paramount y respaldar la fusión con Netflix. La compañía presentó ante la SEC un documento 14D-9 con el análisis detallado del proceso de revisión estratégica y las razones de su determinación.

Con US$34.000 millones del préstamo puente de Netflix pendientes de sindicación y las aprobaciones regulatorias aún por obtenerse, la batalla por el control de Warner Bros. Discovery promete extenderse durante los próximos meses. El desenlace de esta contienda no solo determinará el futuro de uno de los estudios más emblemáticos de Hollywood, sino que establecerá precedentes sobre la consolidación de la industria del entretenimiento en la era del streaming.

China impone aranceles de hasta el 42,7% a los lácteos europeos en medio de la escalada de tensiones comerciales con la Unión Europea

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Pekín ha anunciado la imposición de aranceles provisionales de entre el 21,9% y el 42,7% a determinados productos lácteos procedentes de la Unión Europea, una medida que entrará en vigor el 23 de diciembre y que agrava la disputa comercial entre ambas potencias económicas. La decisión, enmarcada en una investigación antisubvenciones iniciada en agosto de 2024, afecta a una amplia gama de productos —quesos frescos, cuajadas, quesos procesados, quesos azules, leche y ciertos tipos de nata— y representa un nuevo capítulo en el deterioro de las relaciones económicas entre China y el bloque europeo.

Las conclusiones de la investigación china y la respuesta de Bruselas

El Ministerio de Comercio de China sostiene que sus conclusiones preliminares demuestran que los productos lácteos europeos investigados reciben subvenciones y que estas han causado un «daño sustancial» a la industria láctea nacional. Según las autoridades chinas, existe una «relación de causalidad» entre ambos factores, lo que justifica la adopción de medidas compensatorias. La investigación, realizada a petición de la Asociación Láctea de China y la Asociación de la Industria Láctea de China, analizó importaciones realizadas entre abril de 2023 y marzo de 2024, evaluando sus efectos sobre el sector doméstico durante el período 2020-2024.

Entre los programas de ayudas europeas citados figuran subvenciones a la conservación ecológica, apoyo a jóvenes agricultores, ayudas al almacenamiento de productos lácteos y fondos para el desarrollo rural, implementados en países como Irlanda, Austria, Bélgica, Italia, Croacia, Finlandia, Rumanía y República Checa. Pekín afirma haber conducido la indagatoria bajo principios de «equidad, imparcialidad, apertura y transparencia», respetando tanto la legislación china como las normas de la Organización Mundial del Comercio.

La Comisión Europea, sin embargo, rechaza categóricamente estas conclusiones. El portavoz Olof Gill declaró que el análisis del ejecutivo europeo concluye que «esta investigación se basa en alegaciones discutibles y pruebas insuficientes, y que, por lo tanto, las medidas son injustificadas e infundadas». Ya en septiembre de 2024, Bruselas había llevado el caso ante la Organización Mundial del Comercio, cuestionando desde el inicio la base metodológica de la investigación china. El comisario europeo de Comercio, Valdis Dombrovskis, reiteró entonces que las pesquisas carecían de sustento probatorio sólido.

Impacto diferenciado por empresas y países: España en el punto de mira

Los aranceles provisionales presentan una estructura escalonada que refleja el nivel de supuestas subvenciones recibidas por cada empresa. La italiana Sterilgarda Alimenti enfrenta el gravamen más bajo, del 21,9%, mientras que diversas filiales neerlandesas de FrieslandCampina soportarán el arancel máximo del 42,7%. Para las compañías españolas —Campo de San Juan, CAPSA, Innolact, Lácteos Industriales Agrupados e Industrias Lácteas de Mollerusa— se ha fijado un arancel del 28,6%, situándose en el tramo intermedio de la escala.

La Federación Nacional de Industrias Lácteas de España (FENIL) manifestó que la medida les ha tomado por sorpresa y que se encuentran evaluando sus efectos inmediatos. En un comunicado, la organización destacó que, si bien el arancel español se ubica en el tramo más bajo, «la dificultad que ahora se pone sobre la mesa para acceder al mercado chino, podría generar efectos no deseados en el mercado europeo y español que ya se encuentra sometido a una fuerte presión».

Los datos comerciales revelan la magnitud del golpe para el sector español. España exportó productos lácteos a China por valor de 96 millones de dólares (aproximadamente 82 millones de euros) en 2024, un 4,3% menos que el año anterior, según cifras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Los lácteos constituyen el quinto producto español de exportación agroalimentaria a China, por detrás de los cárnicos, el aceite de oliva, las bebidas alcohólicas y los productos pesqueros. Las ventas agroalimentarias totales de España al mercado chino sumaron 2.130 millones de dólares (1.968 millones de euros) en 2024, lo que representa una caída anual del 13,2%, atribuible principalmente al descenso en la exportación de porcino.

Francia lidera la tabla de exportadores europeos de lácteos a China y emerge como el país más afectado por estas medidas, seguida por Italia, Dinamarca, Países Bajos y España, según datos de la Administración General de Aduanas del país asiático. Para el conjunto de la Unión Europea, las exportaciones agroalimentarias a China alcanzaron 14.039 millones de euros en 2024, una reducción del 8,24% frente al año anterior. Los productos lácteos representaron el 10% del total exportado, ubicándose detrás de los productos de molinería (19%), cárnicos (16%) y vinos y bebidas alcohólicas (13%).

Un contexto de guerra comercial: del porcino a los vehículos eléctricos

La imposición de aranceles a los lácteos europeos no constituye un hecho aislado, sino que se inscribe en un patrón de medidas comerciales restrictivas adoptadas por Pekín en respuesta a las políticas de Bruselas. A mediados de diciembre, China ya había anunciado aranceles de entre el 4,9% y el 19,8% sobre las importaciones de carne de cerdo de la Unión Europea por un período de cinco años, tras otra investigación por presunta competencia desleal. Estos gravámenes, que entraron en vigor el 17 de diciembre, suponen una reducción significativa respecto a los aranceles temporales del 15,6% al 62,4% que estaban vigentes desde septiembre.

El trasfondo de esta escalada se encuentra en las fricciones por el sector de los vehículos eléctricos. La Unión Europea impuso tasas sobre los automóviles eléctricos chinos, alegando que estos se benefician de subvenciones estatales que distorsionan la competencia en el mercado europeo. China ha interpretado estas medidas como proteccionismo encubierto y ha respondido con investigaciones y aranceles sobre productos agrícolas europeos, utilizando el comercio agroalimentario como palanca de presión política.

Esta dinámica de represalias cruzadas plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las relaciones comerciales entre dos de los mayores bloques económicos del mundo. Mientras Pekín sostiene que sus investigaciones se ajustan a las normas de la OMC y responden a denuncias legítimas de su sector productivo, Bruselas considera que se trata de medidas de retorsión carentes de fundamento técnico. La controversia ha sido elevada al sistema de solución de diferencias de la Organización Mundial del Comercio, aunque los plazos de este mecanismo son largos y su eficacia ha sido cuestionada en años recientes.

Mecanismo de aplicación: depósitos en garantía y próximos pasos

Los aranceles provisionales operarán mediante un sistema de «depósitos compensatorios» o «depósitos en garantía» que los importadores europeos deberán abonar en las aduanas chinas. El monto a pagar se calculará en función del valor de la mercancía importada y del porcentaje arancelario específico asignado a cada empresa exportadora. Este mecanismo permite a las autoridades chinas asegurar el cobro de los gravámenes mientras se completa la investigación, cuya conclusión definitiva está prevista para febrero de 2025.

La aplicación de medidas provisionales es una práctica habitual en investigaciones antisubvenciones y antidumping, diseñada para evitar que continúe ingresando al mercado doméstico mercancía supuestamente subsidiada mientras se determina si las prácticas comerciales investigadas efectivamente causan daño a la industria nacional. Sin embargo, su uso también puede interpretarse como una herramienta de presión política, especialmente cuando las investigaciones son cuestionadas por la contraparte por falta de rigurosidad metodológica.

La decisión final de la investigación, esperada para el próximo febrero, determinará si estos aranceles provisionales se convierten en permanentes, se modifican o se retiran. Hasta entonces, los exportadores europeos enfrentan un período de incertidumbre que complica la planificación comercial y puede llevar a algunos operadores a buscar mercados alternativos para sus productos lácteos. La pregunta central es si esta medida obedece genuinamente a consideraciones de defensa comercial o si forma parte de una estrategia más amplia de respuesta a las políticas europeas hacia China.

Implicaciones para el mercado lácteo europeo y español

Más allá del impacto directo sobre las exportaciones a China, los aranceles pueden generar efectos en cascada sobre el mercado lácteo europeo. Si los productos que antes se destinaban al mercado chino buscan ahora salida en Europa, podría producirse una presión a la baja sobre los precios domésticos, afectando la rentabilidad de toda la cadena productiva. Esta preocupación fue expresada explícitamente por FENIL al advertir sobre posibles «efectos no deseados» en un mercado que ya enfrenta presiones significativas.

El sector lácteo europeo atraviesa un momento delicado, con costos de producción elevados derivados del encarecimiento de la energía y los insumos, y con márgenes comprimidos que limitan la capacidad de las empresas para absorber shocks externos. La pérdida de competitividad en un mercado estratégico como el chino, donde el crecimiento de la clase media ha impulsado la demanda de productos lácteos de calidad, representa un golpe considerable para un sector que había apostado por la internacionalización como vía de crecimiento.

Para España, cuyas exportaciones lácteas a China ya habían experimentado un descenso del 4,3% en 2024, los nuevos aranceles agudizan una tendencia preocupante. El sector se enfrenta ahora al desafío de diversificar mercados y buscar alternativas que compensen la pérdida de acceso competitivo al mercado chino. Sin embargo, encontrar destinos con capacidad de absorción comparable y disposición a pagar precios que mantengan la rentabilidad no será tarea sencilla en un contexto de desaceleración económica global.

La situación también plantea interrogantes sobre la estrategia comercial de la Unión Europea. ¿Hasta qué punto está dispuesto el bloque a sostener medidas restrictivas sobre productos chinos si el costo se traslada a sectores vulnerables como el agroalimentario? ¿Existen mecanismos de compensación o apoyo para los sectores afectados por represalias comerciales? Estas preguntas cobran especial relevancia en un momento en que la cohesión interna de la Unión Europea enfrenta múltiples desafíos y donde los intereses sectoriales y nacionales no siempre convergen con facilidad.

Un episodio más en la reconfiguración del orden comercial global

Los aranceles chinos a los lácteos europeos trascienden su impacto sectorial inmediato y deben entenderse en el contexto más amplio de la reconfiguración del orden comercial global. La relación entre China y la Unión Europea ha evolucionado desde una fase de cooperación económica relativamente fluida hacia una etapa de creciente rivalidad estratégica, donde las consideraciones geopolíticas pesan cada vez más en las decisiones comerciales.

Esta dinámica refleja tensiones más profundas sobre modelos económicos, subsidios industriales, acceso a mercados y reciprocidad. Mientras China defiende su derecho a apoyar sectores estratégicos como parte de su política industrial, la Unión Europea argumenta que tales prácticas distorsionan la competencia y perjudican a sus productores. El problema radica en que ambas partes practican formas de apoyo estatal a sus industrias, aunque con mecanismos y grados de transparencia diferentes, lo que dificulta establecer un terreno común para la negociación.

El sistema multilateral de comercio, encarnado en la Organización Mundial del Comercio, muestra limitaciones crecientes para arbitrar estas disputas. Los procedimientos son lentos, las resoluciones frecuentemente llegan cuando el daño económico ya se ha consolidado, y la capacidad de hacer cumplir las decisiones depende en última instancia de la voluntad política de las partes. En este vacío, las medidas unilaterales y las represalias cruzadas se vuelven más frecuentes, erosionando progresivamente la predictibilidad que caracterizó el comercio internacional en décadas anteriores.

Para los exportadores europeos de lácteos, estos debates abstractos tienen consecuencias muy concretas: aranceles del 28,6% al 42,7% que comprometen su competitividad y ponen en riesgo empleos y modelos de negocio. La resolución de esta controversia específica dependerá tanto de los resultados de la investigación china como de la capacidad de ambas partes para encontrar vías de negociación que permitan desescalar las tensiones. Mientras tanto, el sector lácteo europeo deberá adaptarse a un entorno comercial más hostil y buscar estrategias que mitiguen su vulnerabilidad frente a las turbulencias geopolíticas.

Comercio bilateral entre Paraguay y Estados Unidos supera los USD 1.500 millones impulsado por las exportaciones cárnicas

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El intercambio comercial entre Paraguay y Estados Unidos experimenta una fase de consolidación que marca un punto de inflexión en la relación económica bilateral. Durante los primeros once meses de 2025, las transacciones superaron los USD 1.500 millones, ubicando al país norteamericano entre los cuatro socios comerciales más importantes de Paraguay y evidenciando una tendencia de expansión que contrasta con el tradicional desequilibrio comercial que caracterizó esta relación durante décadas.

Expansión exponencial de las exportaciones paraguayas

La transformación más significativa se registra en el comportamiento de las ventas paraguayas al mercado estadounidense. En un período de cinco años, las exportaciones se multiplicaron más que duplicando su valor: desde USD 216 millones en 2021 hasta superar los USD 500 millones en los primeros once meses de 2025. Esta evolución representa un cambio estructural en la capacidad exportadora del país hacia uno de los mercados más exigentes del mundo.

El embajador paraguayo en Estados Unidos, Gustavo Leite, resaltó que estos resultados reflejan una relación comercial progresivamente más dinámica y diversificada, con potencial para profundizarse en los próximos años mediante estrategias de posicionamiento en sectores estratégicos.

Carne bovina: el motor del cambio comercial

El sector cárnico emergió como el principal protagonista de esta transformación. Los envíos de carne bovina paraguaya al mercado estadounidense alcanzaron cifras superiores a los USD 250 millones, convirtiéndose en el rubro exportador más relevante de la relación bilateral. Este desempeño resulta particularmente notable considerando las barreras arancelarias enfrentadas: gravámenes del 26,4% que en determinados períodos escalaron hasta el 36,4%.

La capacidad de mantener y expandir estos volúmenes de exportación pese a la presión arancelaria demuestra la competitividad del producto paraguayo y la consolidación de canales comerciales que lograron sortear obstáculos regulatorios y de acceso. Este fenómeno contribuyó directamente a la reducción progresiva del déficit comercial histórico que Paraguay mantenía con Estados Unidos.

Diversificación: más allá de la carne

Aunque la carne bovina concentra el mayor valor exportado, otros productos ampliaron la canasta de ventas paraguayas. La chía se posicionó como un caso destacado: Paraguay alcanzó el liderazgo como principal proveedor de este grano al mercado estadounidense, consolidando un nicho específico de alto valor agregado.

Paralelamente, las manufacturas de cuero, los alimentos para mascotas y el oro mostraron crecimientos sostenidos, incorporando mayor diversificación sectorial a las exportaciones y reduciendo la dependencia de un único producto. Esta multiplicidad de rubros representa un avance hacia una estructura exportadora más resiliente y menos vulnerable a fluctuaciones en mercados específicos.

Estados Unidos como proveedor clave

En el flujo inverso, Estados Unidos se mantiene como el tercer proveedor más importante de Paraguay, únicamente superado por China y Brasil. Hasta noviembre de 2025, las importaciones paraguayas desde el país norteamericano totalizaron USD 1.107.558.498, concentradas en productos de alta complejidad tecnológica y recursos energéticos estratégicos.

Los combustibles, particularmente el gasoil, encabezan la lista de compras paraguayas, seguidos por productos químicos, fertilizantes, medicamentos, vacunas y equipos electrónicos. Esta composición refleja la dependencia paraguaya de insumos críticos para sectores productivos fundamentales como la agricultura, el transporte y la salud.

Reducción del déficit: un cambio de tendencia

El tradicional desbalance comercial que caracterizó históricamente la relación entre ambos países registró una modificación significativa en los últimos años. Aunque el déficit persiste, la brecha se redujo considerablemente gracias al impulso exportador liderado por la carne bovina y otros productos emergentes.

Esta evolución, si bien no elimina completamente las asimetrías estructurales del intercambio, representa un avance concreto hacia una relación comercial más equilibrada y beneficiosa para Paraguay. La tendencia sugiere que, de mantenerse las condiciones actuales y profundizarse las estrategias de acceso, la convergencia podría continuar en los próximos años.

Oportunidades estratégicas en un contexto de reconfiguración global

El actual escenario económico internacional ofrece ventanas de oportunidad para Paraguay. Estados Unidos busca activamente diversificar sus cadenas de suministro y reducir la dependencia de proveedores concentrados, particularmente China. En este contexto, Paraguay aparece como una alternativa viable para sectores específicos.

Leite planteó en reuniones recientes en Washington la necesidad de avanzar hacia una colaboración más estrecha que posicione a Paraguay como socio estratégico regional. El embajador identificó sectores prioritarios para atraer inversiones estadounidenses: inteligencia artificial, minería y desarrollo energético, áreas donde Paraguay podría ofrecer ventajas comparativas significativas.

La estabilidad macroeconómica paraguaya, el acceso a energía limpia y de bajo costo, y la competitividad operacional son señalados como factores diferenciadores que podrían catalizar un nuevo salto en la relación bilateral, trascendiendo el intercambio comercial tradicional hacia esquemas de inversión y transferencia tecnológica.

Desafíos y perspectivas comerciales

Pese a los avances registrados, subsisten desafíos importantes. Los aranceles elevados sobre productos clave como la carne bovina limitan el potencial exportador y generan presión sobre los márgenes de competitividad. La consolidación de la tendencia positiva requerirá negociaciones comerciales que permitan mejorar las condiciones de acceso y reducir barreras no arancelarias.

Asimismo, la diversificación exportadora, aunque en marcha, necesita profundizarse para reducir la vulnerabilidad ante shocks externos y aprovechar plenamente las capacidades productivas paraguayas. El desarrollo de nuevos sectores exportadores con mayor valor agregado constituye una tarea pendiente para maximizar los beneficios de la relación bilateral.

El comercio entre Paraguay y Estados Unidos atraviesa un momento de transformación que, gestionado estratégicamente, podría consolidar una alianza económica de largo plazo con impactos significativos en la inserción internacional del país y en su capacidad de generar divisas mediante exportaciones diversificadas y competitivas.