El sector cárnico consolida su expansión internacional con US$ 12 millones exportados, nuevos mercados y beneficios del acuerdo Mercosur-Unión Europea

El sector porcino paraguayo atraviesa uno de sus momentos más dinámicos en términos de crecimiento exportador. Al cierre del primer trimestre de 2026, los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) confirman un avance sostenido tanto en valor como en volumen, al tiempo que la habilitación de dos nuevos frigoríficos nacionales para el mercado argentino y las oportunidades derivadas del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abren un horizonte aún más prometedor para el rubro.

Exportaciones que se multiplican por 28 en cuatro años

Los números del primer trimestre hablan por sí solos. Los envíos de productos porcinos al exterior generaron ingresos de US$ 12 millones entre enero y marzo de 2026, lo que representa un incremento del 43% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando los ingresos habían alcanzado US$ 8 millones.

Sin embargo, la magnitud del crecimiento se aprecia con mayor claridad al tomar como referencia el primer trimestre de 2022, cuando las exportaciones del rubro apenas sumaban US$ 450.061. En apenas cuatro años, el valor exportado se multiplicó por 28, un salto que refleja no solo una mayor demanda externa, sino también la maduración de la industria frigorífica nacional y el trabajo articulado entre el sector público y privado.

El crecimiento no se limita al plano financiero. En volumen, entre enero y marzo de 2026 se embarcaron 4.152.305 kilogramos de productos porcinos, superando los 3.143.205 kilos registrados en igual periodo del año anterior.

Taiwán, principal comprador; Brasil y Uruguay completan el podio

En cuanto a la distribución por mercados, Taiwán se posiciona como el principal destino de la proteína porcina paraguaya, con 3.136 toneladas adquiridas durante el primer trimestre. Le siguen Brasil con 641 toneladas y Uruguay con 295 toneladas. A nivel general, al cierre de marzo los registros del Senacsa consignan también a Irak, Vietnam y Filipinas entre los principales destinos, con un total exportado de 4.073.223 kilos por un valor de US$ 12,6 millones.

Argentina abre su mercado: los frigoríficos Upisa y Pirayú, habilitados para exportar

Uno de los hitos más recientes del sector fue el anuncio, efectuado esta semana, de la habilitación de dos establecimientos frigoríficos paraguayos para exportar carne y menudencias porcinas frescas, enfriadas o congeladas a la República Argentina. Los frigoríficos habilitados son Upisa y Pirayú, según comunicó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina, el organismo equivalente al Senacsa paraguayo.

Esta apertura es el resultado de un proceso de evaluación riguroso que incluyó una auditoría realizada en diciembre de 2025, así como un intercambio continuo de información técnica entre las autoridades sanitarias de ambos países. Desde el Senacsa destacaron que la habilitación representa un avance institucional significativo, dado que implica el reconocimiento de los estándares sanitarios nacionales por parte de uno de los principales mercados regionales.

El acuerdo Mercosur-Unión Europea transforma la ecuación exportadora

Las perspectivas del sector cárnico paraguayo no se agotan en los logros actuales. La reciente firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea genera expectativas positivas de cara al mediano plazo. Así lo expresó Daniel Burt, gerente general de la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), quien subrayó que el tratado mejorará la competitividad del producto nacional en los mercados internacionales.

Burt señaló que uno de los obstáculos históricos del país ha sido precisamente el acceso a mercados, más allá de la calidad intrínseca del producto. «Paraguay tiene una de las mejores carnes del mundo, pero enfrenta limitaciones estructurales como la mediterraneidad, el desconocimiento y las barreras comerciales», indicó. En ese contexto, la eliminación de restricciones sanitarias, la habilitación de nuevos mercados y la reducción de barreras arancelarias y paraarancelarias constituyen avances que el sector considera fundamentales.

La cuota Hilton: nuevas condiciones y arancel cero para Paraguay

Uno de los cambios más relevantes que trae el acuerdo se da en el marco de la denominada cuota Hilton, que permite exportar cortes de carne de alta calidad a la Unión Europea. Según detalló Burt, se flexibilizaron requisitos que anteriormente limitaban la participación paraguaya, como restricciones vinculadas a la raza y el peso de los animales. A esto se suma una reducción del arancel aplicable a este cupo del 20% al 0%, lo que mejora de manera sustancial la competitividad de las exportaciones nacionales hacia el bloque europeo.

Actualmente, Paraguay cuenta con una cuota anual cercana a las 1.000 toneladas bajo este mecanismo, lo que genera ingresos estimados en torno a US$ 15 millones, dependiendo de la cotización internacional. Aunque este volumen se mantiene, el acuerdo habilita además un cupo de 99.000 toneladas para el conjunto del bloque Mercosur, que será distribuido entre los países miembros e implementado de forma progresiva en un plazo de cinco años. «El tratado cambia totalmente la ecuación», afirmó Burt.

En la actualidad, Paraguay exporta carne a mercados europeos como Italia, Alemania, Inglaterra y Suiza, destinos que, si bien representan apenas el 2% del volumen total exportado, ofrecen precios significativamente más elevados. Con las nuevas condiciones, el sector proyecta ampliar su presencia en ese mercado.

La carne bovina también anota cifras récord

El impulso exportador no es exclusivo del sector porcino. En el primer trimestre de 2026, Paraguay exportó 69,3 millones de kilos de carne bovina, con ingresos de US$ 453,3 millones. Chile se posicionó como el principal comprador, con 24 millones de kilos por un valor superior a US$ 175 millones, seguido por Israel con 10,9 millones de kilos.

El mercado interno también responde: G. 450 millones en la feria agrícola

En el plano local, el rubro cárnico protagonizó su primera participación en la reciente feria de la agricultura, con resultados que superaron las expectativas del sector. Las ventas durante el evento alcanzaron G. 450 millones, una cifra que refleja el creciente interés del consumidor paraguayo y abre interrogantes sobre el potencial del mercado interno como complemento de la estrategia exportadora.

Una industria que consolida su lugar en la economía nacional

Burt fue enfático al destacar la transformación que ha experimentado el sector en las últimas décadas. La expansión de la capacidad productiva, la modernización de la infraestructura industrial y el fortalecimiento institucional del Senacsa han posicionado a Paraguay como un actor relevante en el comercio internacional de carne. «Hoy, Paraguay cuenta con frigoríficos de primer nivel, sistemas de trazabilidad y un trabajo coordinado entre el sector público y privado que ha permitido alcanzar resultados impresionantes», subrayó.

El dirigente gremial también puso de relieve que el crecimiento del sector no se traduce únicamente en mayores exportaciones, sino que arrastra consigo ingreso de divisas, generación de empleo calificado e impulso a nuevas inversiones, consolidando a la carne como uno de los pilares de la economía nacional. En un año en que la apertura de mercados avanza en múltiples frentes —desde Argentina hasta Europa—, el sector porcino y bovino paraguayo se encamina a cerrar 2026 con registros históricos.