La industria automotriz de Argentina y Brasil coincidió en un diagnóstico de alta preocupación durante la apertura de Automechanika 2026, realizada en Buenos Aires: la expansión acelerada de la industria china ha generado una asimetría estructural que compromete la competitividad del bloque y obliga a anticipar la revisión del Acuerdo de Complementación Económica 14 (ACE14), cuya vigencia se extiende hasta el 30 de junio de 2029.
En el encuentro participaron los principales referentes del sector automotor y autopartista de ambos países, quienes expusieron un escenario de tensión creciente marcado por diferencias de escala, presión importadora, incertidumbre regulatoria y la necesidad de redefinir las condiciones de competencia en el Mercosur.
Asimetría estructural global y expansión acelerada de la industria china
Uno de los puntos centrales del debate fue la diferencia de escala entre los principales actores globales. Según los datos expuestos, Argentina y Brasil produjeron en conjunto alrededor de 3,1 millones de vehículos en 2025, mientras que China alcanzó los 34 millones de unidades y Estados Unidos 11 millones, evidenciando una brecha productiva de magnitud estructural.
Esta asimetría se traduce en una capacidad de exportación y fijación de precios que impacta directamente en los mercados emergentes. Los dirigentes del sector advirtieron que América del Sur se ha convertido en un objetivo prioritario para la expansión china, impulsada por una guerra de precios interna en su propio mercado y la necesidad de colocar excedentes en el exterior.
En este contexto, se señaló que en marzo ingresaron once nuevas marcas chinas al mercado brasileño, acelerando un proceso que ya venía consolidándose en los últimos años.
El ACE14 como eje del comercio automotor y su revisión anticipada
El ACE14 regula el comercio automotor dentro del Mercosur y establece que los vehículos producidos en Argentina y Brasil deben contar con al menos un 50% de contenido regional para ser considerados originarios del bloque, lo que permite su intercambio sin aranceles entre ambos países.
Los vehículos provenientes de extrazona están sujetos a un arancel del 35%, lo que constituye el principal instrumento de protección del esquema industrial regional.
Sin embargo, el avance de las importaciones chinas ha reabierto el debate sobre la suficiencia del acuerdo. Para los representantes del sector, la revisión del ACE14 no puede esperar a 2029, ya que las decisiones de inversión industrial ya están condicionadas por la incertidumbre sobre el futuro del régimen comercial.
Empleo, cadena productiva y peso estratégico del sector
La industria automotriz y autopartista entre Argentina y Brasil representa aproximadamente 5 millones de empleos directos e indirectos, y hasta 10 millones de personas vinculadas de manera ampliada a su cadena de valor, según datos del sector.
Este peso económico fue utilizado como argumento central para advertir sobre el impacto sistémico que tendría una pérdida de competitividad frente a las importaciones chinas, especialmente en un contexto de transformación tecnológica y transición hacia vehículos electrificados.
Crecimiento de los vehículos electrificados e irrupción china
Uno de los elementos más sensibles del debate fue el crecimiento de los vehículos electrificados importados. En Brasil, las importaciones pasaron de 1.200 unidades en 2016 a 270.000 en 2025, con aproximadamente el 50% de origen chino.
Este salto exponencial fue interpretado como un cambio estructural del mercado, no solo en términos de volumen, sino también en la composición de la oferta, precios y velocidad de penetración.
Reclamos de condiciones equitativas y contenido regional más exigente
Los dirigentes industriales no cuestionaron la llegada de nuevas marcas, pero sí exigieron que compitan bajo condiciones equivalentes a las empresas instaladas en la región.
Se planteó la necesidad de elevar los requisitos de integración regional, tomando como referencia el caso de México, donde el contenido local para exportar a Estados Unidos y Canadá alcanza el 75%, frente al 50% vigente en el ACE14.
El argumento central fue que la diferencia normativa genera una competencia desigual que favorece a empresas que importan vehículos sin desarrollar cadenas productivas locales equivalentes.
Debate sobre costos estructurales y límites de competitividad
El presidente de Anfavea, Igor Calvet, advirtió que existen asimetrías estructurales vinculadas al costo de infraestructura y capital en Argentina y Brasil, que no responden únicamente a la gestión empresarial sino a condiciones macroeconómicas de ambos países.
En esa línea, sostuvo que la industria enfrenta una presión simultánea entre medidas coyunturales y problemas estructurales, y que el tiempo de respuesta política es más lento que la velocidad de transformación del mercado global.
También cuestionó el modelo de ensamblaje tipo CKD, al señalar que no genera desarrollo industrial real ni valor agregado suficiente para las economías locales.
Inversión, incertidumbre y el futuro del ACE14
Desde la representación argentina, Rodrigo Pérez Graziano advirtió que el horizonte de 2029 ya condiciona las decisiones de inversión actuales, y que la falta de definiciones genera incertidumbre en la planificación industrial.
En la misma línea, se destacó que la relación entre Argentina y Brasil es considerada indispensable dentro del esquema productivo regional, y que la continuidad del ACE14 es clave para sostener la complementariedad construida durante las últimas tres décadas.
China como actor dominante y presión sobre el mercado regional
El dirigente brasileño Cláudio Sahad fue uno de los más críticos al describir la situación actual. Señaló que los aranceles vigentes no resultan suficientes para equilibrar la competencia y denunció que muchas empresas chinas llegan con promesas de inversión sin concretar producción local efectiva.
También advirtió que la estrategia exportadora china responde a una lógica de sobrecapacidad productiva y presión de precios, lo que intensifica su presencia en América Latina.
El cierre del debate: una competencia desigual y un llamado a la acción inmediata
El representante de la industria autopartista argentina, Juan Cantarella, sintetizó el diagnóstico con una metáfora contundente al comparar la situación con un deporte en el que no se verifica la igualdad de condiciones entre competidores.
En la misma línea, se reiteró que la cancha no está nivelada y que la falta de pragmatismo en la respuesta política podría agravar la pérdida de competitividad regional.
Una discusión que trasciende el comercio y se vuelve estratégica
La discusión en Automechanika 2026 dejó en evidencia que la industria automotriz de Argentina y Brasil atraviesa un punto de inflexión. La combinación de asimetría global, expansión china, presión importadora y vencimiento del ACE14 configura un escenario en el que la política industrial regional deberá redefinir con urgencia sus reglas de juego.
El consenso entre los actores del sector fue claro: la continuidad del modelo actual depende de decisiones coordinadas y anticipadas, ya que la competencia global ya no opera en los márgenes tradicionales del comercio, sino en un terreno de escala, velocidad y capacidad industrial que redefine el equilibrio del sistema automotor mundial.




