En el convulso panorama de la industria automotriz global, Xiaomi emerge como un actor disruptivo que está reescribiendo las reglas del juego. La compañía china no solo busca introducirse en el mercado de vehículos eléctricos, sino transformarlo por completo, aprovechando su experiencia en innovación tecnológica y su capacidad para desafiar los modelos de negocio establecidos.
Una operación financiera sin precedentes
Con la determinación que caracteriza a las grandes empresas tecnológicas, Xiaomi ha iniciado una ambiciosa operación bursátil que podría recaudar hasta 5.300 millones de dólares. La estrategia es simple pero audaz: ofertar 750 millones de acciones a un precio que oscila entre 52,80 y 54,60 dólares de Hong Kong, con un descuento del 4,2% al 7,4% respecto a su último cierre.
El contexto de una transformación
Hong Kong: El renacimiento bursátil
El movimiento de Xiaomi se produce en un momento crucial para el mercado financiero asiático. El índice Hang Seng, tras años de caídas, se ha convertido en uno de los índices de mejor rendimiento mundial en 2025, ganando casi un 20% este año. Esta recuperación ha reavivado el interés de inversores globales que previamente habían mantenido una postura cautelosa hacia las empresas chinas.
Un modelo de negocio que conquista
El SU7, primer vehículo eléctrico de Xiaomi, ha sido la punta de lanza de esta transformación. Con una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 2,78 segundos – comparable con un Porsche Taycan Turbo GT – y un precio más accesible que un Tesla, el modelo ha demostrado que la innovación china puede competir en prestaciones y precio.
Estrategia de expansión global
Inversión y ambición
Lei Jun, el multimillonario cofundador de Xiaomi, no esconde sus ambiciones: invertir 10.000 millones de dólares en vehículos eléctricos durante la próxima década. La compañía ya ha aumentado su objetivo de entrega para 2025 y está ampliando su segunda fábrica en Pekín.
Reclutamiento de talento internacional
La expansión va más allá de la producción. Xiaomi está construyendo un equipo de élite para su entrada en el mercado europeo. Nombres como Rudolf Dittrich – con 15 años de experiencia en BMW y paso por equipos de Fórmula 1 – y Dusanc Sarac, ex de BMW y Rolls-Royce, encabezan este proceso de reclutamiento.
Un posible matrimonio tecnológico: Xiaomi y Samsung
Más allá de la competencia
Un encuentro histórico entre Jay Y. Lee, presidente de Samsung Electronics, y Lei Jun en Beijing ha desatado rumores sobre una potencial colaboración estratégica. Aunque históricamente rivales en el mercado de smartphones, ambas compañías reconocen que la colaboración puede ser más poderosa que la competencia.
Samsung, sin producir coches directamente, cuenta con un ecosistema de empresas que pueden ser cruciales: desde Samsung SDI (baterías) hasta Harman International (sistemas de audio y conectividad).
Resultados y proyecciones
En su primer año, el Xiaomi SU7 ha vendido cerca de 137.000 unidades, generando ingresos superiores a 4.500 millones de dólares. La compañía proyecta entregar 350.000 unidades en 2025 y expandirse internacionalmente en 2027.
Transformación bursátil
Las acciones de Xiaomi han más que triplicado su valor desde agosto, convirtiéndose en una de las acciones tecnológicas más valiosas de China. Un éxito que refleja la confianza de los inversores en su estrategia de diversificación.
Desafíos del camino
Aunque el SU7 no llegará al mercado español en 2025 – debido a los procesos de homologación europeos – Xiaomi ya está preparando el terreno. La búsqueda de personal se concentra en Múnich, Alemania, sugiriendo que este podría ser su primer punto de entrada en Europa.
Xiaomi está demostrando que no es simplemente otra empresa que intenta fabricar vehículos eléctricos. Es un ecosistema tecnológico que busca redefinir la movilidad, combinando innovación, precio competitivo y una visión global.
La recaudación de 5.300 millones de dólares no es solo un movimiento financiero. Es una declaración de intenciones sobre el futuro de la movilidad eléctrica.