La compañía surcoreana anticipa una ganancia operativa de 13.800 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, triplicando los resultados del año anterior, mientras los precios de la memoria se disparan un 313% por la demanda de centros de datos de IA y la limitada capacidad de producción de chips especializados.
El impacto de la inteligencia artificial en la estructura de beneficios
Samsung Electronics ha comunicado proyecciones sin precedentes para el período comprendido entre octubre y diciembre de 2025, estimando un beneficio operativo de aproximadamente 20 billones de wones —equivalentes a 13.800 millones de dólares—, cifra que representa un incremento del 208% respecto al mismo trimestre del año anterior. Los ingresos proyectados alcanzan los 93 billones de wones, unos 64.300 millones de dólares, lo que supone un avance del 22,7% interanual y del 8% en relación al tercer trimestre de 2025.
Este desempeño extraordinario supera el consenso de analistas compilado por FactSet, que estimaba beneficios operativos de 17,679 billones de wones, y rebasa el récord histórico previo de la compañía de 17,6 billones de wones establecido en el tercer trimestre de 2018. El margen operativo proyectado se situaría en el 21%, frente al 9% del cuarto trimestre de 2024 y el 14% del tercer trimestre de 2025, evidenciando una mejora sustancial en la rentabilidad.
La transformación fundamental del negocio radica en que la división de semiconductores ha retomado su posición como principal motor de ganancias, representando en períodos recientes más de la mitad de los beneficios totales de la empresa. Este cambio marca un desplazamiento respecto a la anterior dominancia del segmento de dispositivos móviles, reflejando la magnitud del actual «superciclo de memoria» impulsado por la adopción acelerada de tecnologías de inteligencia artificial.
La reconfiguración del mercado de memoria y sus efectos en los precios
El mercado de semiconductores de memoria ha experimentado una transformación estructural caracterizada por condiciones de oferta extremadamente ajustadas. Counterpoint Research caracterizó la situación actual como una fase «hiperalcista», con condiciones que eclipsan el pico histórico de 2018 y que sitúan el apalancamiento de los proveedores en su nivel más alto. Los precios de la memoria se elevaron entre un 40% y un 50% durante el cuarto trimestre de 2025, mientras que los contratos de DRAM DDR5 experimentaron un incremento interanual del 313%, un movimiento extremo que subraya la velocidad con la que el mercado se contrajo cuando la demanda de infraestructura de IA colisionó con una base de suministro limitada.
Esta escalada de precios responde a varios factores concurrentes. Los centros de datos destinados a aplicaciones de inteligencia artificial requieren configuraciones de memoria sustancialmente superiores a las de la computación convencional, tanto en volumen como en velocidad de transferencia. La memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, se ha vuelto esencial para estos sistemas, posicionándose cerca de los aceleradores de IA para suministrar datos con la rapidez necesaria para mantener el procesamiento continuo.
Counterpoint Research proyecta ganancias de precio similares para el primer trimestre de 2026, seguidas de un aumento adicional de aproximadamente el 20% en el segundo trimestre. Daniel Kim, analista con sede en Chicago, advirtió que «la escasez de memoria está empeorando, ralentizando toda la cadena de suministro de TI», desaconsejando esperar una solución rápida hasta 2028.
Los límites de producción y los desafíos de la oferta de HBM
La incapacidad del suministro para ajustarse rápidamente a la demanda responde a limitaciones técnicas inherentes a la producción de memoria avanzada. La fabricación de HBM implica pasos complejos de apilamiento de matrices de memoria conectadas mediante enlaces verticales microscópicos, que deben cumplir objetivos estrictos de rendimiento y fiabilidad bajo cargas de trabajo intensivas. Estos procesos ralentizan la producción y dificultan la calificación de los componentes, generando cuellos de botella en las etapas de empaquetado y pruebas incluso cuando aumenta la producción de obleas.
Los fabricantes de chips han priorizado la producción de memoria relacionada con inteligencia artificial destinada a centros de datos y aceleradores, creando una disponibilidad limitada para chips utilizados en servidores convencionales, teléfonos inteligentes y ordenadores personales. Esta reorientación de capacidad productiva hacia productos premium genera un efecto dominó: la escasez en los segmentos de alta gama eleva los precios de la DRAM convencional, que sigue sustentando la demanda de dispositivos de consumo y servidores generales.
Para Samsung, cuya escala productiva es considerable, las amplias subidas de precios de DRAM aplicadas a toda su red de producción pueden impulsar las ganancias significativamente incluso antes de que los volúmenes de HBM alcancen su máximo. La estructura de costos fijos característica de la industria de memoria amplifica este efecto: una vez que las fábricas están operativas, los incrementos en los precios de venta se traducen en aumentos desproporcionadamente mayores en las ganancias operativas.
La posición competitiva frente a rivales nacionales e internacionales
A pesar del robusto desempeño financiero proyectado, Samsung se mantiene por detrás de su competidor nacional SK Hynix en el segmento de chips de memoria de alto ancho de banda, componentes fundamentales en procesadores de inteligencia artificial como los diseñados por Nvidia. Los analistas anticipan que la ampliación de la capacidad de producción de HBM constituirá un objetivo prioritario para Samsung durante 2026, especialmente considerando que la división de semiconductores debería contribuir aproximadamente con el 55% de las ventas totales y el 90% del beneficio operativo proyectado para ese año, según estimaciones del grupo financiero Macquarie.
Este grupo financiero expresó su convicción de que el sector de memoria desempeñará un papel fundamental en la recuperación continua de Samsung, proyectando que el beneficio operativo en esta división aumentará de un crecimiento interanual del 64% en 2025 a un nuevo máximo histórico del 317% en 2026. Los analistas de Nomura esperan que el superciclo de memoria se extienda hasta 2027, mientras que el analista de HSBC, Ricky Seo, pronostica que la tendencia alcista de los semiconductores podría prolongarse entre cuatro y cinco años.
La respuesta del mercado de valores y las perspectivas futuras
Las acciones de Samsung reflejaron el optimismo del mercado ante estas perspectivas, más que duplicándose durante 2025 y acumulando un avance del 18% adicional en los primeros días de 2026. En el transcurso de los últimos doce meses, los títulos experimentaron una revalorización superior al 145%, aunque registraron una corrección del 1,56% en la sesión del jueves posterior al anuncio de resultados preliminares, cerrando en 138.800 wones. Esta volatilidad puntual no alteró la percepción general favorable sobre el papel estratégico de Samsung en el suministro de componentes fundamentales para la industria tecnológica global.
La compañía anunció además la decisión de recomprar aproximadamente 1.730 millones de dólares en acciones destinadas a remuneraciones de empleados y ejecutivos vinculadas al desempeño, una señal adicional de que la dirección está alineando las compensaciones con lo que percibe como un ciclo de ganancias en fortalecimiento.
Las implicaciones para la cadena de suministro global
El repunte registrado por Samsung tiene ramificaciones que trascienden los resultados de una sola empresa. Como referente del ciclo electrónico y componente clave de los índices bursátiles asiáticos, un fortalecimiento sostenido de sus ganancias puede mejorar la confianza en toda la cadena de suministro de semiconductores, desde los fabricantes de equipos hasta las empresas de embalaje y materiales.
No obstante, el sostenimiento de precios elevados de memoria también genera efectos secundarios sobre otros actores del ecosistema tecnológico. Los operadores de servicios en la nube y los fabricantes de hardware que no controlan su propio suministro de memoria enfrentan costos incrementales, lo que puede influir eventualmente en los precios de dispositivos finales, los presupuestos de tecnología corporativos y el ritmo de desarrollo de nueva infraestructura de centros de datos.
Para el conjunto del año 2025, Samsung proyectó ingresos totales de aproximadamente 332,77 billones de wones, un incremento del 11%, mientras que el beneficio operativo aumentaría un 33% hasta los 43,53 billones de wones. La compañía tiene previsto publicar sus resultados auditados completos, incluyendo el desglose detallado por división de negocio, el 29 de enero de 2026, momento en que se conocerán datos más precisos sobre la contribución específica de cada segmento y las perspectivas de la dirección respecto a la sostenibilidad de estas condiciones favorables.
Los inversores aguardan especialmente información sobre la proporción del crecimiento atribuible a semiconductores frente a dispositivos móviles y pantallas, si el trimestre estuvo impulsado principalmente por precios o por cambios en la mezcla de productos, cómo la empresa está planificando el gasto en capacidad para 2026, el progreso concreto en la rampa de producción de HBM y calificación con clientes clave, y si la gerencia anticipa que la escasez de memoria persistirá durante la primera mitad del año en curso. Estos detalles determinarán si el mercado interpreta el salto en beneficios como un pico aislado o como el inicio de un cambio más duradero en la estructura de rentabilidad de la compañía.




