Paramount Skydance Corp. (PSKY) publicó sus resultados financieros del cuarto trimestre en un momento estratégicamente significativo: apenas días después de presentar una oferta revisada para adquirir Warner Bros. Discovery Inc. (WBD), su rival en el sector del entretenimiento. Los números, que superaron las proyecciones de Wall Street en varias métricas clave, refuerzan la posición negociadora de la compañía dirigida por David Ellison en medio de una de las disputas corporativas más relevantes de la industria audiovisual en años recientes.

La matriz de CBS y MTV registró ingresos totales de US$8.150 millones en el trimestre, superando las estimaciones de los analistas, que anticipaban US$8.120 millones. El indicador más destacado fue el resultado operativo ajustado antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, que alcanzó US$612 millones, cifra que superó ampliamente tanto las previsiones del mercado, situadas en US$561,9 millones, como la propia guía que la empresa había ofrecido en noviembre, cuando estimó un rango de entre US$500 y US$600 millones.

Un portafolio con luces y sombras

El desempeño por segmentos revela un cuadro matizado. La división de cadenas de televisión, la mayor de la compañía, registró una caída del 5% en sus ventas, hasta los US$4.710 millones, aunque aun así superó las estimaciones de US$4.670 millones. Esta contracción refleja la tendencia estructural que afecta a los medios lineales tradicionales en todo el sector: la migración sostenida de audiencias y presupuestos publicitarios hacia plataformas digitales.

El negocio de streaming, en cambio, mostró cierto rezago frente a las expectativas. Los ingresos de esta división alcanzaron US$2.210 millones, por debajo de los US$2.290 millones proyectados por los analistas. No obstante, Paramount+ logró ampliar su base de suscriptores hasta los 78,9 millones, en un contexto en el que la plataforma incrementó su precio mensual de US$8 a US$9 en enero, un ajuste tarifario que podría haber moderado el ritmo de incorporación de nuevos usuarios. El estudio cinematográfico Paramount Pictures completó el cuadro con ingresos de US$1.260 millones, levemente por encima de los US$1.240 millones estimados por Wall Street.

La batalla por Warner Bros. Discovery: una oferta que redefine el tablero

El verdadero epicentro de la actualidad en torno a Paramount no son sus resultados trimestrales, sino la disputa abierta por hacerse con el control de Warner Bros. Discovery, propietaria de HBO, CNN y TNT, entre otros activos de primer nivel. Esta contienda enfrenta a Paramount Skydance con Netflix Inc. (NFLX) en lo que promete convertirse en una de las operaciones más complejas y costosas en la historia reciente del entretenimiento global.

A principios de diciembre, Warner Bros. Discovery había acordado vender sus estudios y su negocio de streaming a Netflix por US$27,75 por acción, en una operación valorada en US$82.700 millones incluyendo deuda. Como parte de ese acuerdo, Warner Bros. planeaba escindir sus canales de televisión por cable, incluyendo CNN y TNT, en una entidad separada, con el argumento de que dicha escisión generaría valor adicional para sus accionistas.

Frente a ese escenario, Paramount Skydance presentó una oferta revisada de US$31 por acción, en modalidad de todo en efectivo, que eleva la valoración total de la operación a US$110.900 millones. Esta cifra implica un incremento de US$1 respecto a su puja anterior de US$30 por acción, valorada en aproximadamente US$108.000 millones, y supera en US$28.200 millones el acuerdo actualmente vigente con Netflix. Para financiar esta escalada, Paramount añadió US$2.480 millones en efectivo adicionales a su propuesta anterior.

Las cláusulas que definen el riesgo financiero

Más allá del precio por acción, la oferta de Paramount incorpora una serie de condiciones técnicas y financieras que merecen atención particular, ya que distribuyen los riesgos de la transacción de forma explícita.

En primer lugar, la propuesta incluye una tasa de espera equivalente a US$0,25 por trimestre a partir del 30 de septiembre, mecanismo habitual en operaciones de esta magnitud para compensar al vendedor por el paso del tiempo durante el proceso de cierre. En segundo lugar, y quizás el elemento más revelador sobre la confianza de Paramount en superar el escrutinio regulatorio, la compañía se compromete a asumir una penalidad de US$7.000 millones en caso de que la transacción no se concrete por objeciones de los organismos reguladores, tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Esta cláusula apunta directamente a uno de los principales factores de incertidumbre que rodean cualquier megafusión en el sector de los medios.

Adicionalmente, Paramount se comprometió a cubrir los US$2.800 millones que Warner Bros. Discovery debería abonar a Netflix en concepto de penalidad por cancelación del acuerdo vigente, removiendo así uno de los obstáculos prácticos más significativos para que el directorio de WBD pueda inclinarse hacia la oferta rival. La propuesta también contempla el aporte de fondos de capital adicionales para respaldar los certificados de solvencia exigidos por los bancos acreedores, y establece que el desempeño de la unidad Global Linear Networks, próxima a ser escindida de WBD, quedará fuera de la evaluación del criterio de efecto adverso material.

La respuesta del directorio de Warner Bros. Discovery

El 24 de febrero, Warner Bros. Discovery comunicó que su junta directiva, tras consultar con sus asesores financieros y legales independientes, determinó que la propuesta revisada de Paramount podría derivar en una oferta superior a la transacción acordada con Netflix. La empresa aclaró, no obstante, que el directorio aún no ha dictaminado formalmente si dicha propuesta supera al acuerdo vigente, y que se iniciará un proceso de diálogo con Paramount para evaluar la viabilidad y conveniencia de los nuevos términos.

Un detalle de peso: Warner Bros. Discovery no retiró su recomendación a los accionistas de apoyar el acuerdo con Netflix. La junta mantiene vigente esa postura mientras avanza en las conversaciones con Paramount, una posición que refleja la cautela natural ante una decisión que compromete decenas de miles de millones de dólares y que está sujeta a múltiples condicionantes regulatorios y financieros.

En este proceso, WBD cuenta con la asesoría financiera de Allen & Company, J.P. Morgan y Evercore, y con la representación legal de las firmas Wachtell Lipton, Rosen & Katz y Debevoise & Plimpton LLP, un equipo de primer nivel que sugiere la envergadura y complejidad de las negociaciones en curso.

Netflix en el banquillo: cuatro días para responder

Si el directorio de Warner Bros. Discovery resuelve que la oferta de Paramount es efectivamente superior, Netflix dispondrá de cuatro días hábiles para renegociar los términos de su propio acuerdo y presentar una contraoferta. Este mecanismo, previsto en las cláusulas del contrato de fusión original, abre la posibilidad de una escalada adicional en el precio de la operación y convierte lo que parecía un acuerdo cerrado en una puja competitiva de desenlace abierto.

El trasfondo estructural: presión sobre los medios tradicionales

La batalla por Warner Bros. Discovery no puede entenderse de manera aislada. Responde a una transformación profunda y acelerada del ecosistema mediático global, en la que los grandes estudios de Hollywood se ven atrapados entre el declive de sus fuentes de ingreso tradicionales, como la televisión por cable y la distribución cinematográfica en salas, y las exigencias de rentabilidad de sus plataformas de streaming, en las que han invertido miles de millones de dólares durante la última década.

Paramount es un ejemplo paradigmático de esta presión. La compañía fue adquirida por Skydance Media de David Ellison en agosto por US$8.000 millones, y el CEO de 43 años lleva meses intentando articular una estrategia de escala que le permita competir con los gigantes del sector. La adquisición de Warner Bros. Discovery, con sus activos de contenido premium y su base de suscriptores consolidada, representaría un salto cualitativo de enorme magnitud para la compañía recién fusionada.

Warner Bros. Discovery, por su parte, había señalado en octubre que evaluaba todas sus opciones tras recibir interés no solicitado de múltiples partes, entre ellas Paramount, Netflix y Comcast Corp. La confirmación de que al menos dos de estos actores están dispuestos a competir de forma activa por sus activos valida la percepción de que se trata de una de las colecciones de contenido y marcas más valiosas del mercado audiovisual global. El desenlace de esta negociación, que aún puede dar giros inesperados, tendrá consecuencias duraderas sobre la estructura competitiva de la industria del entretenimiento a nivel mundial.