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lunes, abril 6, 2026
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Congreso aprueba PGN 2026 de G. 149,61 billones con aumento de 12,3% y polémica autoasignación de G. 50.000 millones

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La Cámara de Diputados aprobó ayer en sesión extraordinaria el proyecto de Ley del Presupuesto General de la Nación (PGN) para el ejercicio 2026, en la versión modificada por el Senado. Con esta sanción definitiva, el plan de gastos pasa al Poder Ejecutivo para su promulgación. El monto total alcanza los G. 149,61 billones, equivalentes a USD 18.984 millones según el tipo de cambio presupuestado, lo que representa un incremento de G. 435.907 millones (USD 56 millones) respecto a la propuesta inicial presentada por el gobierno en agosto pasado.

Al comparar con el presupuesto vigente de 2025, el nuevo plan fiscal contempla un aumento de G. 15,9 billones (USD 2.026 millones), lo que equivale a un crecimiento del 12,3%. La aprobación se concretó por mayoría de votos, pese a cuestionamientos de varios legisladores sobre determinadas asignaciones y prioridades en la distribución de recursos.

Parámetros fiscales y estructura del financiamiento

El presupuesto sancionado respeta el límite de déficit fiscal del 1,5% del Producto Interno Bruto, tal como lo establece la Ley de Responsabilidad Fiscal, lo que implica un desequilibrio de USD 746,8 millones. Para cubrir este déficit y las necesidades de financiamiento, el Tesoro Nacional está autorizado a emitir bonos por hasta USD 1.303 millones durante el próximo año.

En cuanto a los ingresos esperados, se proyecta una recaudación tributaria de G. 45,3 billones (USD 5.751 millones), cifra que representa un incremento del 8% frente a lo esperado para el cierre de 2025. Esta proyección de ingresos resulta clave para la sostenibilidad del plan de gastos aprobado.

La estructura de financiamiento del presupuesto muestra que la mayor parte de los recursos proviene de fuentes institucionales o fuente 30, que alcanza G. 77,64 billones y representa el 52% del total. Los recursos del Tesoro o fuente 10 se estimaron en G. 51,52 billones, cubriendo poco más del 34% del presupuesto. Finalmente, los recursos obtenidos de crédito público o fuente 20 ascienden a G. 20,44 billones, equivalentes al 14% del plan financiero.

En cuanto a la distribución institucional, al gobierno central se le asignan G. 74,7 billones (USD 9.478 millones), mientras que las entidades descentralizadas recibirán G. 74,5 billones (USD 9.451 millones).

Incrementos significativos en el sector salud

El Ministerio de Salud Pública resulta la entidad más beneficiada con las modificaciones introducidas por el Congreso, al recibir un incremento de G. 95.300 millones respecto al proyecto original. Estos recursos adicionales se distribuirán entre diversos programas y servicios: el Programa de Alimentación Nutricional (Pani), sistemas de agua, provisión de leche para adultos mayores en situación de vulnerabilidad, el Hospital de Caaguazú, el Ineram, el Plan Sumar, entre otras necesidades sanitarias.

No obstante, varios legisladores advirtieron durante los debates que este aumento resulta aún insuficiente para cubrir las necesidades reales de los hospitales públicos del país y las demandas del sistema de salud en su conjunto.

Además, se aprobaron G. 17.000 millones adicionales para el plan de letrina cero y supervisión regional, programas orientados a mejorar las condiciones sanitarias en comunidades rurales.

Por otra parte, el Instituto de Previsión Social (IPS) recibirá un incremento de G. 45.000 millones destinados específicamente a la recategorización salarial del personal de enfermería, una reivindicación histórica de este sector profesional que enfrenta condiciones laborales desafiantes.

Inversión reforzada en educación

El sector educativo también experimenta aumentos sustanciales en el presupuesto 2026. Para el cumplimiento del escalafón docente se destinaron G. 71.000 millones adicionales, mientras que el reajuste salarial por inflación del 3,6%, vigente desde enero de 2026, demandará G. 280.000 millones que beneficiarán a 92.808 cargos docentes en todo el país.

Las universidades del interior del país recibieron una asignación adicional de G. 35.000 millones, respondiendo a demandas de estas instituciones de educación superior que frecuentemente reportan déficits presupuestarios para sus operaciones.

Servicios personales y creación de cargos

El rubro de servicios personales representa uno de los componentes más significativos del presupuesto, con una asignación de aproximadamente G. 35,7 billones (USD 4.540 millones). Esta cifra implica un incremento de más de G. 2 billones (USD 258,9 millones) en comparación con el presupuesto vigente.

Este aumento obedece a varios factores. Por un lado, se contempla el reajuste del 3,6% determinado por la variación del sueldo mínimo y la inflación, que beneficiará a diversos sectores: policías, militares, gobernadores, miembros de juntas departamentales, jubilados de la Caja Fiscal y docentes. Por otro lado, se autoriza la creación de 11.105 nuevos cargos en distintas instituciones del Estado.

Entre las incorporaciones más significativas se encuentra la previsión de 5.000 nuevos agentes para la Policía Nacional, lo que demandará G. 3.000 millones adicionales para el Ministerio del Interior.

Autoasignación del Congreso y recursos para la presidencia

Uno de los aspectos más controvertidos del presupuesto sancionado es la autoasignación que realizó el Congreso Nacional, que se adjudicó G. 50.000 millones adicionales en conjunto. De este monto, el Senado recibe G. 25.000 millones más, mientras que la Cámara de Diputados obtiene G. 10.000 millones de aumento. El destino específico de estos recursos aún se desconoce, ya que no hubo un debate público sobre su utilización durante las sesiones parlamentarias.

Por su parte, la Presidencia de la República obtendrá un incremento de G. 33.150 millones, en parte para reponer fondos de la Secretaría Nacional de Deportes. Al analizar el plan de gastos del Gabinete Presidencial, se observa un aumento de G. 1.778 millones destinado específicamente a costear los viajes del presidente Santiago Peña en comparación con el ejercicio 2025. Además, se mantienen G. 4.000 millones para sus gastos reservados.

Ajustes en otras instituciones del Estado

El Tribunal Electoral recibirá G. 10.000 millones adicionales, recursos que serán utilizados principalmente para el alquiler de máquinas de votación para las elecciones municipales previstas para 2026.

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) fue beneficiada con G. 45.000 millones más, mientras que la Dirección de Beneficencia y Ayuda Social (Diben) recibirá G. 14.000 millones adicionales.

En cuanto al Ministerio de Economía, aunque los senadores decidieron reducirle G. 5.000 millones, finalmente esta cartera contará con G. 4.176 millones más en 2026, recursos que se destinarán principalmente a los pagos de la deuda pública y del Sistema de Pensiones y Jubilaciones del sector público, también conocido como Caja Fiscal.

Recortes y solicitudes no atendidas

No todas las instituciones lograron los incrementos solicitados. El Ministerio de Defensa sufrió recortes en su presupuesto, mientras que otras entidades mantienen los recursos previstos sin aumentos, pese a reclamos de diversos sectores.

Un caso particular es el de los incrementos que Diputados había autorizado inicialmente para la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público, mayormente para creación de cargos y aumentos salariales, que quedaron sin efecto con la versión aprobada por el Senado y ratificada finalmente por la Cámara Baja.

Algunos parlamentarios lamentaron que numerosos funcionarios, especialmente del sector judicial, continuarán percibiendo salarios considerados insuficientes, debido a que no se aprobaron sus ajustes salariales. Esta situación genera preocupación sobre las condiciones laborales en determinadas áreas del Estado y la capacidad de retener personal calificado.

Mercados globales y criptomonedas buscan estabilidad tras arranque de diciembre en rojo: expectativas sobre la Fed y recorte de apalancamiento marcan el tono

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Tras un inicio de diciembre marcado por fuertes ventas, el mercado de criptomonedas muestra signos de estabilización. Bitcoin cotiza alrededor de los 86.900 dólares, con un leve rebote cercano al 1%, mientras Ethereum, XRP y Solana se mantienen planos en 2.824, 2,01 y 127 dólares, respectivamente. A pesar de la ligera recuperación, los indicadores del miedo extremo siguen presentes, reflejando la cautela de los inversores.

El rango de soporte clave para Bitcoin se ubica entre 85.000 y 86.000 dólares. Mantener estos niveles podría consolidar un suelo local, mientras que su pérdida abriría la puerta a nuevas caídas. Ethereum, por su parte, continúa mostrando alta sensibilidad al apalancamiento, y movimientos bruscos podrían generar nuevas liquidaciones. Solana y otras altcoins buscan estabilizarse tras haber sido de las más castigadas en la reciente corrección, con señales de que el apetito por riesgo podría regresar paulatinamente.

Impacto de las tasas de interés y el entorno macroeconómico

La caída del mercado cripto se ha visto reforzada por el contexto de tasas de interés elevadas, nerviosismo en los mercados de renta variable y un giro hacia activos percibidos como más seguros. La venta masiva de casi 1.000 millones de dólares en posiciones apalancadas la semana pasada ilustra cómo la purga de apalancamiento ya ha afectado a los operadores más expuestos.

En los mercados tradicionales, el oro registró descensos ante el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años, que alcanzaron un máximo de dos semanas. Aun así, el sentimiento sobre el metal sigue siendo constructivo, con expectativas de un posible recorte de tasas por parte de la Reserva Federal la próxima semana.

Acciones y renta variable global

Las acciones muestran señales de recuperación tras un inicio débil. Los futuros del S&P 500 subieron 0,2%, el Nasdaq 100 avanzó 0,4% y el Stoxx Europe 600 repuntó 0,2%. El mercado busca un nuevo impulso alcista tras la volatilidad de noviembre, cuando los inversores se refugiaron en sectores defensivos ante la preocupación por las valuaciones exigentes.

Karen Georges, gestora de fondos en Ecofi Investissements, recomendó adoptar una estrategia de “esperar y ver” hasta la reunión de la Fed, mientras se monitorean los datos de empleo e inflación en Estados Unidos. La expectativa general es que la Reserva Federal implemente un recorte de tasas, aunque cualquier desviación podría generar riesgos para los mercados.

Bonos, divisas y materias primas

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años avanzó a 4,11%, mientras que los bonos alemanes y británicos registraron ligeros aumentos hasta 2,76% y 4,50%, respectivamente. En el mercado de divisas, el dólar se mantiene estable frente al euro y la libra, mientras que el yen japonés cae 0,4% a 156,06 por dólar.

En materias primas, el petróleo presenta movimientos mixtos: el Brent cae 0,2% a 63,04 dólares y el WTI 0,1% a 59,27 dólares. Los precios del oro retroceden 0,5% a 4.212,04 dólares la onza, afectados por los rendimientos de los bonos y la expectativa de la Fed.

Factores externos y geopolíticos

El conflicto en Ucrania sigue generando incertidumbre. El presidente Volodymyr Zelenskiy enfatizó que mantener la soberanía y garantizar seguridad sólida sigue siendo prioritario. Además, la tensión entre Estados Unidos y Venezuela se intensifica ante posibles restricciones más estrictas, incluyendo el cierre del espacio aéreo.

En Asia, el Banco de Japón anticipa un alza de tasas ante las recientes fluctuaciones en los bonos locales. A nivel global, la OPEP+ confirmó un aumento menor de producción para diciembre, postergando incrementos adicionales ante temores de exceso de oferta en 2026.

Perspectivas para criptomonedas y mercados de riesgo

El mercado cripto se encuentra en una fase de consolidación tras una serie de liquidaciones masivas, con señales de que los compradores de largo plazo podrían estar regresando lentamente. La reserva de 1.400 millones de dólares creada por Strategy Inc. busca mitigar temores de venta forzada de bitcoin ante la caída de precios.

Si la macroeconomía ofrece estabilidad y no surgen eventos regulatorios negativos, este tramo lateral podría convertirse en la base para un rebote ordenado hacia fin de año. Sin embargo, la volatilidad permanece y se recomienda a los inversores escalonar entradas, controlar riesgos y asumir que este mercado sigue siendo para estómagos fuertes.

Whirlpool cierra su planta de lavarropas en Argentina: 220 despidos y pérdida de competitividad en medio de una crisis industrial multisectorial

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La multinacional estadounidense Whirlpool anunció el cierre definitivo de su planta de lavarropas ubicada en el Parque Industrial de Fátima, en Pilar, provincia de Buenos Aires, apenas tres años después de su inauguración. La decisión implica la desvinculación de 220 trabajadores y marca un giro radical en la estrategia de la compañía, que abandonará la producción local para concentrarse exclusivamente en la importación y comercialización de electrodomésticos en Argentina.

La medida, aunque sorpresiva en su momento, responde a un patrón recurrente en la historia de Whirlpool en el país y se inscribe en un contexto de profunda reconfiguración del sector industrial argentino, caracterizado por el cierre masivo de empresas, la pérdida de competitividad frente a las importaciones y la caída sostenida del consumo interno.

Una inversión millonaria que no logró sus objetivos

La planta de Pilar fue inaugurada en octubre de 2022 con una inversión de 50 millones de dólares (otras fuentes la cifran en 52 millones) y se presentó como la fábrica de lavarropas más moderna de su tipo en el mundo. Con una superficie de 30.000 metros cuadrados y capacidad para producir un lavarropas cada 40 segundos, el proyecto original contemplaba alcanzar una producción anual de 300.000 unidades, con el 70% destinado a exportación.

La planta empleaba a 460 trabajadores de manera directa y generaba más de 1.000 puestos de trabajo indirectos. Su objetivo era recuperar el perfil exportador de Whirlpool en Argentina después de dos décadas y posicionar al país como un centro productivo regional para lavarropas de carga frontal de última generación.

Sin embargo, estos objetivos nunca se materializaron. Los altos costos de producción en Argentina tornaron inviable la exportación del porcentaje proyectado, mientras que el mercado interno no compensó esa ecuación. La combinación de factores macroeconómicos adversos y la creciente competencia de productos importados terminó por hacer insostenible la operación.

Las señales de alarma que precedieron al cierre

El desenlace no fue repentino. Ya en mayo de 2024, Whirlpool había iniciado una reorganización operativa que incluyó el recorte de un turno de producción y la reducción de 60 puestos de trabajo. En ese momento, la firma justificó la medida como una necesidad de «adaptar el programa de producción al entorno actual», concentrando la fabricación en un único turno matutino para simplificar su modelo organizacional.

Esta primera reestructuración evidenciaba que la compañía enfrentaba dificultades para sostener los niveles de producción inicialmente proyectados. La gran mayoría de los trabajadores del turno tarde fueron relocalizados en el turno mañana, mientras que el segundo turno quedó limitado a tareas de soporte productivo e inyección plástica. Fue el preludio del cierre definitivo que se concretaría meses después.

Los factores detrás del fracaso: pérdida de competitividad y apertura importadora

Whirlpool atribuyó oficialmente su decisión a la pérdida de competitividad para exportar y al fuerte impacto de la competencia de productos importados. Fuentes del sector profundizaron en estos argumentos, señalando que producir en Argentina es entre un 25% y un 30% más caro que en Brasil debido a la elevada presión impositiva, la falta de infraestructura adecuada y la legislación laboral vigente.

La apreciación del peso frente al dólar, sostenida como parte de la política económica del gobierno de Javier Milei, encareció la producción argentina y complicó severamente la exportación de bienes. Paralelamente, el alza de las tasas de interés frenó el acceso al crédito, dificultando las inversiones y el capital de trabajo necesario para mantener operaciones de esta escala.

La apertura de importaciones decretada por el gobierno actual golpeó con particular dureza al sector de línea blanca. Los precios de los electrodomésticos importados cayeron en promedio un 20%, según datos de la consultora NielsenIQ, erosionando los márgenes de las empresas locales. En este nuevo escenario, Whirlpool optó por seguir el mismo camino que otras multinacionales: abandonar la producción local y dedicarse a importar productos fabricados en otros países de la región.

Negociaciones laborales y paquete de salida

La compañía se encuentra actualmente negociando con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) el paquete de salida para los 220 trabajadores afectados, que incluye tanto al personal de producción como a otros sectores vinculados con la operatoria de la planta, como áreas de ingeniería y calidad. Según se informó, el acuerdo contemplará la indemnización legal correspondiente más un plus adicional, aunque al momento no hay información certera sobre los montos específicos.

El impacto laboral trasciende los números inmediatos. Estos 220 puestos de trabajo directos representan familias afectadas en un contexto económico ya de por sí difícil, y se suman a los más de 1.000 empleos indirectos que la planta generaba en su cadena de proveedores y servicios asociados.

El futuro de Whirlpool en Argentina: solo comercialización

A pesar del cierre de la planta, Whirlpool aseguró que su «continuidad en Argentina no está en revisión» y que mantendrá su presencia comercial en el país. La compañía garantizó el abastecimiento de electrodomésticos, accesorios y repuestos en todo el territorio nacional, pero bajo un modelo operativo completamente diferente: todos los productos serán importados.

El portafolio completo de la marca seguirá disponible, incluidos lavarropas, cocinas, heladeras y equipos de alta gama de KitchenAid, entre otras líneas. La empresa se concentrará exclusivamente en ventas y servicio posventa, «bajo un esquema operativo alineado con las condiciones del entorno local y regional», según reza el comunicado oficial.

Resta definir qué destino tendrá la moderna planta de 30.000 metros cuadrados y el terreno lindero que la compañía había adquirido con vistas a una eventual expansión que ahora no se concretará.

El caso Whirlpool en el contexto de una industria en retroceso

El cierre de Whirlpool no es un caso aislado, sino parte de una tendencia preocupante que atraviesa al sector industrial argentino. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina, en el primer año y medio del gobierno de Milei cerraron 17.063 empresas más de las que abrieron, lo que equivale a 28 cierres netos por día, con un saldo negativo de 236.845 puestos de trabajo.

Los sectores más golpeados han sido la construcción y la industria manufacturera. Tras sufrir un derrumbe en 2024 por la paralización de la obra pública y la recesión derivada del recorte del gasto estatal, estos sectores aún se mantienen entre un 22% y un 9%, respectivamente, por debajo del promedio de 2023.

Particularmente alarmante es el caso de la industria textil, que trabaja al 44,4% de su capacidad instalada, cinco puntos por debajo de 2024 y casi 15 menos que en noviembre de 2023. El sector no puede competir con los precios de la ropa importada de China, que ingresa tanto a través de intermediarios como de forma directa mediante plataformas de compra online como Temu y Shein. Según datos de ProTejer, se han perdido cerca de 15.000 puestos de trabajo formales en el sector.

Otros cierres industriales recientes: una lista en expansión

La lista de empresas que han cerrado operaciones o reducido drásticamente su personal en los últimos meses es extensa y abarca diversos sectores:

En el sector de artículos para el hogar, Essen, la tradicional empresa santafesina de productos de cocina, confirmó 29 desvinculaciones en su planta industrial de Venado Tuerto, motivadas por una caída del 10% en la demanda local respecto de 2024. El fabricante de muebles Color Living cerró una de sus plantas, mientras que la metalúrgica santafecina Cramaco anunció el cierre de su planta en la localidad de Sastre para volcarse completamente a la venta de generadores de energía importados.

En el rubro textil y calzado, Grupo Dass, fabricante local de marcas como Nike, Adidas y Fila, anunció en julio la desvinculación de 164 colaboradores, tras haber cerrado su planta en Coronel Suárez para unificar operaciones en Misiones.

Desde el sector de consumo masivo, Kenvue, dueña de marcas como Siempre Libre y Carefree, cerró sus líneas de producción en Pilar para pasar a un modelo 100% importador. Dánica cerró su histórica planta de Llavallol, activa desde 1939, y pasó a tercerizar la producción. La Suipachense, empresa láctea que procesaba 250.000 litros diarios de leche, directamente quebró, dejando sin empleo a 140 trabajadores.

Procesos preventivos de crisis en máximos históricos

El repunte económico de la primera mitad de 2025 redujo, sin detener completamente, el ritmo de destrucción de empresas, pero se aceleraron los procesos preventivos de crisis (PPC), mecanismo mediante el cual las firmas buscan evitar despidos o suspensiones. En los primeros diez meses de 2025 hubo 143 PPC, una cifra que ya supera el total de 2024 y es la más alta desde 2018 y 2019, cuando el país acumuló dos años consecutivos de caída del PIB al final del gobierno de Mauricio Macri.

La capacidad instalada en mínimos: comparaciones con la pandemia

En septiembre, la capacidad instalada de la industria manufacturera fue del 61,1%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Se trata de un valor tan bajo que casi iguala al de ese mes en 2020 (60,8%), en plena pandemia de COVID-19, cuando las restricciones sanitarias paralizaron buena parte de la actividad económica.

El debate sobre competitividad: la posición empresarial

El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, admitió que Argentina debe abrirse al mundo y competir, pero enfatizó que para hacerlo el país necesita políticas que reduzcan los costos que actualmente encarecen la fabricación local. «No hay país en el mundo que se haya desarrollado a nivel industrial cerrando la economía. No existe. La integración es el gran camino. Pero hay que tomar políticas muy fuertes frente a las distorsiones que se construyeron», declaró.

Rappallini también alertó sobre casos de competencia desleal, particularmente con productos que ingresan desde China sin los controles impositivos correspondientes, lo que genera una asimetría imposible de compensar para los productores locales.

Ecos de los años noventa: una crisis industrial con precedentes

La crisis que atraviesa la industria argentina evoca inevitablemente la de los años noventa, cuando el presidente Carlos Menem abrió las importaciones y muchas empresas debieron cerrar por no poder competir con los precios de los productos extranjeros. Aquella política de convertibilidad y apertura indiscriminada dejó un tendal de fábricas cerradas y miles de empleos destruidos, particularmente en el sector textil y de bienes de consumo.

La diferencia con el presente radica en el contexto global y en las herramientas disponibles. Hoy las cadenas de valor están más integradas, el comercio electrónico transfronterizo es una realidad cotidiana y las plataformas digitales permiten a los consumidores acceder directamente a productos fabricados en cualquier parte del mundo. Esto complejiza aún más el desafío para la industria local, que debe competir no solo con importadores tradicionales sino con canales de venta directa que operan con estructuras de costos radicalmente diferentes.

Desafíos estructurales: más allá de la coyuntura

Más allá de las políticas de apertura del gobierno actual, el caso Whirlpool y el conjunto de cierres industriales ponen de manifiesto desafíos estructurales que Argentina arrastra desde hace décadas: una elevada presión impositiva que encarece la producción, infraestructura deficiente que aumenta costos logísticos, marcos regulatorios laborales que limitan la flexibilidad operativa y una inflación persistente que erosiona la competitividad en términos de dólares.

Estos factores no son nuevos, pero la combinación actual de apertura importadora, apreciación cambiaria y caída del consumo interno los ha puesto en el centro del debate. Para las empresas multinacionales como Whirlpool, la ecuación es relativamente simple: si producir localmente no resulta rentable en comparación con importar desde otros centros productivos regionales, la decisión de relocalización es casi inevitable.

Una encrucijada con final incierto

El cierre de la planta de Whirlpool en Pilar condensa las tensiones y contradicciones del actual momento económico argentino. Por un lado, evidencia las dificultades de sostener proyectos industriales en un contexto de costos elevados y apertura comercial acelerada. Por otro, plantea interrogantes sobre el modelo de desarrollo que el país está construyendo: ¿es posible generar empleo de calidad sin una base industrial sólida? ¿Pueden las economías modernas prescindir de la manufactura y concentrarse solo en servicios y comercialización?

Para los 220 trabajadores que perderán sus empleos, estas preguntas tienen una urgencia concreta. Para el sector industrial argentino, representan un desafío existencial que requerirá respuestas tanto en el plano de las políticas públicas como en las estrategias empresariales. El caso Whirlpool difícilmente será el último capítulo de esta historia.

Sector cárnico paraguayo alcanza USD 2.483 millones en exportaciones con ascenso de Estados Unidos y récord en carne porcina

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El complejo cárnico paraguayo cerró los primeros once meses de 2025 con un crecimiento del 12,5% en ingresos por exportaciones, alcanzando USD 2.483 millones. Estados Unidos emergió como tercer destino de carne bovina con compras por USD 257,8 millones, mientras las exportaciones porcinas crecieron 70% y las importaciones de subproductos cárnicos se dispararon 139%, configurando un año de transformaciones profundas en el comercio exterior del sector.

Estados Unidos escala al tercer puesto en compras de carne bovina

Entre enero y noviembre de 2025, Paraguay exportó 42,27 millones de kilos de carne bovina a Estados Unidos, generando ingresos por USD 257,8 millones, según datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Esta cifra ubica al país norteamericano únicamente detrás de Chile y Taiwán, que mantienen el primero y segundo lugar respectivamente en el ranking de destinos.

El ascenso resulta particularmente relevante considerando que Estados Unidos reanudó las compras de carne paraguaya recién en 2024, tras más de dos décadas de cierre por restricciones sanitarias. Desde la reapertura, la curva de crecimiento ha sido sostenida, impulsada por la habilitación progresiva de plantas frigoríficas y la verificación de estándares sanitarios exigidos por ese mercado.

La demanda estadounidense se caracteriza por requerir altos niveles de inocuidad, trazabilidad y bienestar animal. Lejos de representar un obstáculo, estas exigencias están actuando como un factor dinamizador que mejora los procesos en la cadena cárnica local. A cambio, Estados Unidos ofrece un precio promedio superior al de varios destinos tradicionales, lo que se traduce en mayores ingresos por tonelada exportada.

Chile y Taiwán mantienen el liderazgo en compras

Chile conserva su posición como principal comprador de carne bovina paraguaya, con importaciones de 97,6 millones de kilos por un valor de USD 597,3 millones en el período analizado. Taiwán ocupa el segundo lugar con 44,6 millones de kilos y USD 274,3 millones, consolidando su importancia estratégica en el mercado asiático.

Israel se ubicó en el cuarto puesto con 30,24 millones de kilos exportados que generaron USD 199 millones. La lista de principales compradores se completa con Brasil, Rusia, Canadá, Ghana, Albania y Angola, entre más de 15 destinos totales que recibieron carne bovina paraguaya durante 2025.

Exportaciones de carne bovina alcanzan récord de cinco años

Paraguay exportó 331.647 toneladas de carne bovina hasta noviembre, consolidando el mejor desempeño de los últimos cinco años. La cifra representa un crecimiento del 4% respecto al mismo período de 2024, cuando se registraron 319.274 toneladas. En comparación con años anteriores, el salto es significativo: 302.393 toneladas en 2021, 305.091 toneladas en 2022 y 295.182 toneladas en 2023.

En términos de divisas, las exportaciones alcanzaron USD 1.971 millones hasta noviembre, superando los USD 1.795 millones del mismo período del año anterior. Sin embargo, el análisis mensual revela que noviembre registró el volumen más bajo de 2025, con apenas 24.604 toneladas y USD 175 millones. Los meses con menores envíos fueron abril (26.382 toneladas y USD 148 millones) y septiembre (29.187 toneladas y USD 179 millones).

Por el contrario, junio lideró con 35.635 toneladas (USD 208 millones), seguido de febrero con 34.258 toneladas (USD 191 millones) y octubre con 30.278 toneladas (USD 191 millones). Pese al bajo volumen, noviembre registró el precio promedio más alto del año: USD 7.117 por tonelada, superando a octubre (USD 6.328) y septiembre (USD 6.144).

Importaciones de carne se disparan 139% y generan debate sectorial

Las importaciones paraguayas de subproductos cárnicos experimentaron un crecimiento excepcional en 2025. Hasta noviembre, el país registró más de 15,7 millones de kilos importados frente a los 6,5 millones del mismo período de 2024, lo que implica un aumento del 139% en volumen y del 167,8% en valor, pasando de USD 19,4 millones a USD 52,1 millones.

Brasil se consolidó como el proveedor dominante, con 33,1 millones de kilos importados de subproductos comestibles de origen animal, superando los 21,1 millones del año anterior. La variación representa un incremento del 57% en volumen y del 71,8% en valor, con un flujo superior a USD 107 millones.

El fenómeno se aceleró a partir del segundo semestre, con repuntes significativos en octubre y noviembre. Varios factores explican este comportamiento: una demanda interna elevada, especialmente en el segundo semestre; una desaceleración de la faena entre julio y octubre pese a que las industrias tenían escalas largas y volumen significativo de ganado comprado; y la diferencia de precios, ya que la carne brasileña se comercializa a valores sensiblemente inferiores a los de la producción local.

En octubre, la faena de los frigoríficos de exportación se situó en 49% de utilización sobre su capacidad instalada, recuperándose a 57% en noviembre. Desde el sector productivo persiste la preocupación porque Paraguay continúa faenando más de lo que produce, presionando sobre el hato nacional.

Carne porcina registra expansión del 70% en ingresos

Las exportaciones de carne porcina paraguaya generaron ingresos por USD 52.640.053 entre enero y noviembre de 2025, representando un crecimiento del 70% respecto a los USD 31.106.503 del mismo período de 2024. Se exportaron 17.415 toneladas en total.

Taiwán se mantuvo como principal destino con 13.224 toneladas por un valor de USD 45.461.131, liderando con una participación del 76%. Brasil y Uruguay ocuparon el segundo y tercer lugar respectivamente, cada uno con 10% de participación en los envíos. Georgia y Filipinas aparecen como mercados emergentes, siendo este último uno de los más prometedores por su gran demanda.

La reciente eliminación del arancel para la carne de cerdo paraguaya por parte de Taiwán genera un nuevo impulso exportador. Entre los objetivos inmediatos del sector figura la habilitación sanitaria de Argentina, mientras que Perú culminó su proceso de verificación y Chile figura como próximo destino en la agenda.

Complejo cárnico suma USD 2.483 millones con mejora en precios

Al cierre de noviembre, el complejo cárnico generó USD 2.483.534.454 en exportaciones por el envío de 639.033 toneladas de carne, menudencias y otros productos de origen animal, logrando un aumento del 12,5% respecto a 2024 en materia de ingresos. Esto representa USD 275.290.396 más que el año pasado, cuando se registraron USD 2.208.244.058.

En cuanto al volumen exportado, se registró una caída del 11% respecto al período anterior, cuando se habían enviado 720.024 toneladas. Sin embargo, el precio promedio aumentó a USD 3,89 frente a los USD 3,07 del año pasado, compensando la reducción en volumen con una mejora en la valorización del producto.

El posicionamiento de Estados Unidos como tercer destino de carne bovina marca un punto de inflexión para la cadena cárnica paraguaya y abre un nuevo capítulo en las relaciones comerciales con uno de los mercados más exigentes y valorados del mundo. La diversificación de destinos reduce la dependencia histórica de un puñado de mercados y abre oportunidades para operaciones de mayor valor agregado en el mediano plazo.

BYD enfrenta caída de ventas por tercer mes consecutivo, saturación del mercado chino y retiro masivo de 210.000 vehículos por fallas de seguridad

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El mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo atraviesa un periodo crítico marcado por la contracción de sus ventas, el debilitamiento de su rentabilidad y problemas de calidad que han obligado a retirar más de 210.000 unidades en lo que va del año. La situación expone las fisuras de un modelo de crecimiento que ahora debe enfrentar una competencia feroz en el mercado doméstico chino y barreras comerciales crecientes en sus planes de expansión internacional.

Tres meses de retroceso en un mercado cada vez más competido

BYD Co. registró en noviembre una entrega de 480.186 vehículos, lo que representa una caída del 5,3% respecto al mismo mes de 2023. Se trata del tercer descenso mensual consecutivo para la compañía china, una tendencia que cobra particular relevancia al producirse durante el último trimestre del año, tradicionalmente el periodo de mayor actividad comercial en el sector automotriz.

La contracción resulta aún más significativa considerando que se produce justo antes del vencimiento, el 31 de diciembre, de la exención total de impuestos para vehículos de nueva energía en China, un incentivo que habitualmente impulsa a los consumidores a acelerar sus decisiones de compra antes del cierre del año fiscal.

Erosión de cuota de mercado y fatiga del consumidor

El desempeño de BYD sugiere un posible agotamiento de su propuesta comercial entre los consumidores chinos. La compañía enfrenta una pérdida de participación de mercado tanto en el segmento de consumo masivo como en el de gama alta, presionada por la renovada oferta de Geely Automobile Holdings Ltd. y por el éxito de los modelos de Xiaomi Corp., particularmente el YU7, que han capturado la atención de un público que antes gravitaba hacia BYD.

Esta erosión de cuota refleja la maduración de un mercado de vehículos eléctricos chino que se ha vuelto extraordinariamente competitivo y saturado, donde la diferenciación tecnológica y de diseño resulta cada vez más difícil de sostener.

Desafío para alcanzar objetivos anuales

Con los números actuales, BYD necesita vender aproximadamente 418.000 unidades en diciembre para cumplir con su objetivo anual ajustado de 4,6 millones de vehículos. Este reto se produce en medio de un desplome de las ganancias en trimestres consecutivos, con una caída del 33% en los beneficios del tercer trimestre.

La compañía se ha visto atrapada en los esfuerzos del gobierno chino por regular una industria de vehículos eléctricos que creció de manera descontrolada, con medidas drásticas contra los descuentos agresivos que habían sido precisamente una de las estrategias centrales de BYD para impulsar sus ventas en un entorno cada vez más reñido.

Exportaciones: un punto positivo insuficiente

Las exportaciones constituyeron el único elemento destacable en el informe de noviembre, con 131.935 unidades enviadas al exterior. Sin embargo, este volumen no resultó suficiente para compensar la debilidad de la demanda en el mercado interno, que sigue siendo el motor principal del negocio de BYD.

Los planes de expansión internacional de la compañía enfrentan obstáculos considerables. El aumento de barreras comerciales en Europa y Norteamérica limita la capacidad de BYD para desviar volúmenes del saturado mercado chino hacia otros destinos, restringiendo así una válvula de escape natural para el exceso de capacidad productiva.

Brasil: un caso de éxito en medio de la turbulencia

Mientras el panorama en China se complica, BYD Auto Brasil alcanzó el hito de 10.000 automóviles producidos en su fábrica de Camaçari, en el estado de Bahía. El logro llega apenas unas semanas después de la inauguración oficial del complejo industrial el pasado 9 de octubre, lo que evidencia una velocidad de producción notable.

En la planta brasileña ya se fabrican tres modelos: Dolphin Mini, King y Song Pro. A principios de noviembre, la empresa inició un segundo turno de producción con 120 empleados trabajando durante la noche, una medida que marca una nueva fase de expansión y refuerza el compromiso con el aumento de la producción y la generación de empleo en la región.

El complejo industrial de Camaçari tiene capacidad para producir 150.000 vehículos al año en su primera fase, y 300.000 en una etapa posterior. Durante la inauguración, el fundador y director ejecutivo de BYD, Wang Chuanfu, anunció al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que duplicaría la meta, alcanzando eventualmente 600.000 vehículos por año una vez que la planta opere a plena capacidad.

La fábrica de Camaçari representa el mayor complejo de manufactura de BYD fuera de China y opera con gran velocidad para abastecer a más de 200 concesionarios distribuidos en todas las regiones de Brasil. Desde el inicio de sus operaciones hace poco más de tres años, BYD Auto Brasil ha registrado más de 100.000 vehículos 100% eléctricos en territorio nacional y lidera el ranking de vehículos eléctricos de batería, con ventas que superan en más de siete veces a la marca ubicada en segundo lugar.

Tyler Li, presidente de BYD en Brasil, destacó que «la producción de 10.000 vehículos marca un momento histórico para nuestra compañía. Este resultado es fruto de la dedicación de cada colaborador, de nuestro compromiso con la calidad y de la confianza que nuestros clientes depositan en la marca».

Crisis de calidad: más de 210.000 vehículos retirados en 2024

Los problemas de BYD no se limitan a las ventas. La compañía ha retirado hasta ahora más de 210.000 vehículos durante 2024 por diversas fallas de seguridad, una cifra que plantea interrogantes sobre los controles de calidad en medio de una expansión acelerada.

El retiro más reciente involucra 88.981 híbridos enchufables del modelo Qin PLUS DM-i, producidos entre enero de 2021 y septiembre de 2023. Según el regulador del mercado de China, estos vehículos «pueden tener una salida de potencia limitada debido a problemas con la consistencia de los paquetes de baterías durante el proceso de producción». En casos extremos, los automóviles no podrán conducir en modo completamente eléctrico, señaló la autoridad.

A mediados de octubre, BYD había anunciado su retiro más grande hasta la fecha, con más de 115.000 vehículos Tang y Yuan Pro producidos entre 2015 y 2022, debido a defectos de diseño y riesgos de seguridad relacionados con la batería.

En septiembre, la compañía había retirado casi 97.000 vehículos eléctricos Dolphin y Yuan Plus debido a un fallo de fabricación en una unidad de control de dirección que representaba riesgos de incendio. Adicionalmente, casi 7.000 SUV híbridos enchufables todoterreno fueron retirados en otras acciones correctivas.

Un momento difícil para el gigante chino

La confluencia de caída en ventas, retroceso en rentabilidad, problemas masivos de calidad y un entorno competitivo más adverso configura un escenario complejo para BYD. La compañía, que durante años fue el símbolo del éxito de la industria china de vehículos eléctricos, debe ahora demostrar que puede adaptarse a un mercado doméstico saturado, competir efectivamente contra rivales cada vez más sofisticados y resolver sus problemas de control de calidad sin sacrificar el ritmo de producción.

La apuesta internacional, especialmente en mercados como Brasil, ofrece una ventana de oportunidad, pero el cierre de mercados clave en Europa y Norteamérica mediante barreras arancelarias limita el margen de maniobra. El desempeño de BYD en los próximos meses será determinante para evaluar si se trata de un bache temporal o del inicio de una nueva fase más desafiante para el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo.

OPEP+ mantiene recortes de producción hasta 2026 mientras crisis en Venezuela y ataques a terminal ruso impulsan crudo un 2%

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El mercado petrolero inició la semana con un repunte significativo ante la confluencia de tres factores que amenazan el suministro global: la decisión de la OPEP+ de mantener restricciones a la producción, el escalamiento de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, y los ataques a infraestructura energética rusa en el Mar Negro.

OPEP+ ratifica restricciones de 3,24 millones de barriles diarios hasta marzo de 2026

La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados confirmó el domingo mantener sin modificaciones su política de recortes voluntarios durante el primer trimestre de 2026, conservando una reducción aproximada de 3,24 millones de barriles diarios respecto a su capacidad productiva.

Los ocho países responsables de los ajustes voluntarios anunciados en abril y noviembre de 2023 —Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán— reiteraron que los 1,65 millones de barriles diarios retenidos del mercado podrían reincorporarse de forma gradual, sujeto a la evolución de las condiciones del mercado.

La postura restrictiva responde a proyecciones de demanda irregular y al riesgo de exceso de oferta en 2026. El grupo acordó implementar un mecanismo de evaluación de las capacidades máximas de producción de cada miembro entre enero y septiembre de 2026, cuyos resultados servirán de base para establecer las cuotas de referencia a partir de 2027, un proceso que podría generar desacuerdos entre los miembros al intentar asegurar niveles de referencia más favorables.

La próxima reunión del cartel está programada para el 4 de enero de 2026, cuando se revisarán nuevamente las condiciones del mercado y se evaluarán posibles ajustes a la estrategia productiva.

Amenazas de Trump sobre Venezuela ponen en riesgo 800.000 barriles diarios destinados a China

El presidente estadounidense Donald Trump intensificó la presión sobre Venezuela al anunciar el cierre completo del espacio aéreo sobre el país sudamericano y sus alrededores, una medida interpretada por analistas como preparación ante posibles operaciones militares.

Venezuela exporta aproximadamente 800.000 barriles diarios, cuyo principal destino es China. Cualquier escalada adicional en el conflicto bilateral pondría en riesgo directo este suministro, con repercusiones significativas para el mercado global.

El gobierno venezolano, a través de su vicepresidenta Delcy Rodríguez, denunció formalmente que Estados Unidos «pretende apoderarse de las reservas de petróleo de Venezuela, las más grandes del planeta, por medio del uso de la fuerza», calificando esta pretensión como contraria a la convivencia pacífica entre naciones y señalando que pone en peligro tanto la producción petrolera venezolana como el mercado mundial.

Caracas detalló que Washington ha desplegado más de 14 buques y 15.000 efectivos militares en la región del Caribe, realizando más de 20 bombardeos contra supuestas embarcaciones vinculadas al narcotráfico, con un saldo de 80 personas fallecidas según cifras del gobierno venezolano.

Trump ha justificado esta presencia militar como parte de una campaña contra el narcotráfico, anticipando que «muy pronto» comenzarán operaciones para «detener por tierra» a numerosos narcotraficantes venezolanos. El anuncio del cierre del espacio aéreo, publicado en su plataforma Truth Social, advierte a aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas que «el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad».

Ataque con drones suspende 1,48 millones de barriles diarios del Consorcio del Oleoducto del Caspio

Los precios del crudo recibieron un impulso adicional tras ataques ocurridos durante el fin de semana contra instalaciones energéticas rusas que interrumpieron operaciones críticas de exportación.

El Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC, por sus siglas en inglés), una de las rutas principales para el crudo kazajo y ruso hacia el Mar Negro, informó la suspensión de las cargas de petróleo después de que un dron naval provocara daños significativos en un punto de amarre del terminal de Novorossiysk.

Los envíos desde el terminal CPC han promediado aproximadamente 1,48 millones de barriles diarios en lo que va del año, representando un incremento de alrededor de 200.000 barriles diarios respecto al año anterior, gracias a la ampliación del campo Tengiz en Kazajistán. La suspensión de estas operaciones retira temporalmente del mercado un volumen considerable de suministro, añadiendo presión alcista sobre los precios.

Mercados responden con alzas superiores al 2% en ambas referencias

La combinación de estos tres factores generó una reacción inmediata en los mercados energéticos. A las 20:52 ET (01:52 GMT) del lunes, los futuros del Brent con vencimiento en febrero avanzaban 1,2% hasta los 63,13 dólares por barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate (WTI) ganaban 1,2% ubicándose en 59,27 dólares por barril.

Durante la jornada completa, el barril de Brent alcanzó los 63,81 dólares, registrando un alza cercana al 1,9%, mientras que el WTI subió hasta 59,98 dólares, con un encarecimiento aproximado del 2%.

Los operadores incorporaron a sus valoraciones un entorno de mayor percepción de riesgo derivado de la postura restrictiva de la OPEP+, las crecientes tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, y los ataques a infraestructura energética rusa. La estacionalidad del mercado petrolero durante el primer trimestre, que tradicionalmente presenta menor demanda, contrasta con estos factores de riesgo geopolítico, generando un escenario de volatilidad e incertidumbre.

El mercado permanecerá atento a la evolución de la situación en Venezuela, a posibles novedades sobre la restauración de las operaciones del terminal CPC, y a la reunión de la OPEP+ del 4 de enero de 2026, factores que determinarán la trayectoria de los precios del crudo en los próximos meses.

Paraguay tramita USD 801 millones en nuevos préstamos para infraestructura mientras la deuda pública alcanza el 41,1% del PIB

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El Ministerio de Economía y Finanzas registra un significativo movimiento crediticio en noviembre, con proyectos viales, de saneamiento y energéticos en proceso de gestión, sumados a USD 454 millones ya remitidos al Congreso Nacional.

Cartera de préstamos en trámite supera los USD 800 millones

De acuerdo con los datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), durante noviembre se encuentran en proceso de gestión USD 801,4 millones en nuevos créditos destinados a financiar proyectos de inversión en infraestructura vial, agua, saneamiento y energía eléctrica.

Entre los montos más relevantes figura un préstamo de USD 232,4 millones de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), orientado al mejoramiento y mantenimiento del Corredor de Integración y Desarrollo Socioeconómico de la Región Suroeste, que abarca los departamentos de Ñeembucú y Misiones. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) será la entidad ejecutora de esta iniciativa.

Otro componente importante del paquete crediticio es un préstamo de USD 200 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la pavimentación del tramo Cruce Centinela–Mariscal Estigarribia, en el marco del Corredor Bioceánico II, también a cargo del MOPC.

Proyectos de saneamiento y conectividad rural completan el portafolio

Le sigue un préstamo de USD 100 millones del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), cuyo objetivo será financiar la ampliación de la cobertura de agua y saneamiento en cuatro ciudades intermedias de la Región Oriental. Asimismo, se gestiona otro crédito de USD 75 millones del BID para el mejoramiento de la conectividad rural del país.

A estos se agregan préstamos de menor escala destinados a innovación en empresas, diversificación de exportaciones, modernización energética y fortalecimiento institucional, entre otros rubros, cuyos montos suman USD 171 millones en total. La mayoría de estos proyectos ya cuentan con decretos que autorizan el inicio de sus gestiones.

Proyectos pendientes en el Congreso elevan el monto total a USD 1.255 millones

Si bien el monto total gestionado en noviembre asciende a USD 801 millones, se agregan USD 454 millones que ya fueron remitidos al Congreso Nacional para su estudio y aprobación, sumando así USD 1.255 millones en posibles nuevos préstamos. Esta cifra representa un movimiento significativo en el esquema de la deuda pública, que ya asciende a USD 19.919,8 millones, equivalentes al 41,1% del PIB.

Los proyectos aún en trámite legislativo comprenden USD 300 millones correspondientes a una línea de crédito contingente para el Ministerio de Hacienda, provenientes de CAF, que actualmente está en tratamiento en la Cámara de Senadores. El segundo sería un crédito de USD 154 millones del BID para financiar obras de saneamiento en la cuenca del Lago Ypacaraí, también en estudio en el Senado.

Ejecución de préstamos alcanza el 50,55% al mes de octubre

Según se puede observar en la página del MEF, al mes de octubre se ejecutaron préstamos externos por USD 6.353,7 millones, pero con USD 3.211,6 millones desembolsados, es decir, el 50,55% del total.

Tanto parlamentarios como expertos advierten que, si bien los préstamos son herramientas para cubrir gastos en infraestructura, la acumulación de las obligaciones sin un crecimiento acorde en los ingresos fiscales podría generar presiones significativas en los próximos años, especialmente considerando el nivel de pagos ya comprometidos e incluso los atrasos que se vienen registrando con diversos proveedores del Estado.

ANDE obtiene USD 70 millones del BID para expansión del sistema de transmisión

La ANDE anunció la aprobación de un préstamo de USD 70 millones por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), recursos que empleará para financiar la expansión y fortalecimiento del sistema de transmisión eléctrica del país. Esta operación se enmarca en la tercera etapa de la Línea de Crédito Condicional para Proyectos de Inversión (CCLIP) y busca impulsar el Programa de Inversiones en Energía Sostenible del Paraguay.

El Componente 1 de la operación se centra en la infraestructura de transmisión. Incluye la construcción de la nueva Subestación Emboscada, 500 kV, una obra catalogada como esencial para el fortalecimiento del Sistema Metropolitano. Además, prevé la reconfiguración de dos líneas de transmisión de 500 kV existentes y la interconexión de la subestación con la red de 220 kV mediante la construcción de dos nuevas líneas de transmisión de ese voltaje. También cubre la adquisición del predio y los derechos de servidumbre necesarios para las nuevas infraestructuras.

El Componente 2 aborda la modernización de los procesos internos, donde se implementará un nuevo sistema de gestión comercial para optimizar la atención al cliente, mejorar la eficiencia administrativa y fortalecer los procesos internos de la ANDE.

Financiamiento complementario alcanza los USD 167,9 millones

El financiamiento del BID asciende a USD 70 millones, con un plazo de amortización de 24 años y medio, un período de gracia de 6 años y una tasa de interés basada en SOFR. A este monto se suma una contrapartida local de USD 16,4 millones.

La operación se complementa con un cofinanciamiento de USD 70 millones proveniente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), así como un aporte no reembolsable de USD 11,5 millones (equivalente a 10 millones de euros) de la Facilidad de Inversión para América Latina y el Caribe (LACIF) de la Unión Europea.

Gobierno cierra el año con última emisión de bonos por USD 39,6 millones

El Gobierno concretó la última emisión del año de bonos del Tesoro en el mercado local, por un monto de USD 39,6 millones. Con esto, el Ministerio de Economía cierra su calendario de colocación del 2025.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) concretó la cuarta y última subasta del año de bonos del Tesoro en moneda local, por un total de G. 276.500 millones, equivalentes a USD 39,6 millones al tipo de cambio de G. 6.985 aplicado en la colocación, un monto por debajo del tope.

La operación se desarrolló a través del Banco Central del Paraguay (BCP) y consistió en la reapertura de una serie con vencimiento en el 2037, adjudicada a una tasa de 9,10%, manteniendo el esquema de pagos semestrales.

Recursos destinados al financiamiento de inversiones del PGN 2025

El MEF indicó que los recursos serán destinados al financiamiento de inversiones previstas en la Ley 7408/2024 del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2025, en el marco de la estrategia de fortalecimiento del mercado doméstico de capitales y del perfil de endeudamiento del Estado.

«Con esta nueva emisión, el MEF reafirma su compromiso con la profundización del mercado local de capitales y el fortalecimiento del perfil de la deuda pública, contribuyendo a la sostenibilidad fiscal y al desarrollo económico del país», sostuvo la cartera económica.

En cuanto al saldo disponible, el Tesoro contaba con un límite de G. 378.450 millones para esta última colocación, según lo que había publicado previamente el MEF, por lo que deja un remanente de aproximadamente G. 101.950 millones (USD 14,5 millones).

Emisiones anteriores completaron un año activo en el mercado de capitales

En setiembre pasado, el MEF había realizado la tercera colocación de bonos soberanos y lo hizo también a través del BCP, por un monto total de G. 450.000 millones, lo que equivale a USD 63,8 millones al tipo de cambio de G. 7.053 de ese momento.

Dicha emisión se suma también a la primera, que alcanzó G. 262.000 millones, alrededor de USD 32,69 millones, al cambio de G. 8.013 aplicado en la colocación, y a la segunda, que se emitió en junio, por G. 640.805 millones, equivalentes a USD 80,5 millones al tipo de cambio de ese momento.

China suspende importaciones de soja de cinco plantas brasileñas por contaminación mientras amplía compras de grano estadounidense

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El gobierno chino ha detenido las importaciones de soja procedentes de cinco plantas procesadoras brasileñas pertenecientes a grandes corporaciones agrícolas globales, tras detectar problemas sanitarios en los envíos. La medida afecta a instalaciones operadas por Cargill Inc, Louis Dreyfus Co, CHS Agronegócios y Tres Tentos Agroindustrial SA, en un contexto marcado por la intensificación de las compras chinas de soja estadounidense.

Contaminación con trigo tratado motiva las restricciones

Inspectores chinos identificaron granos de trigo tratados con pesticidas mezclados en los cargamentos de soja brasileña, lo que provocó el rechazo de 69.000 toneladas métricas del grano oleaginoso. Las suspensiones afectan concretamente a dos unidades de Cargill Inc, además de plantas controladas por Louis Dreyfus Co, CHS Agronegócios y Tres Tentos Agroindustrial SA.

El Ministerio de Agricultura de Brasil confirmó que cinco instalaciones enfrentan restricciones del total de más de 2.000 entidades registradas para exportar a China. Las empresas afectadas no emitieron comentarios inmediatos sobre el caso, con excepción de Tres Tentos, que declinó pronunciarse al respecto.

Impacto limitado en las relaciones comerciales bilaterales

A pesar de las suspensiones, el Ministerio de Agricultura brasileño enfatizó que mantiene «una relación sólida y estratégica con China». Las autoridades brasileñas señalaron que el país exportará más de 100 millones de toneladas de soja a su principal socio comercial agrícola durante este año.

«Cuando se le notifica cualquier posible incumplimiento, el gobierno brasileño lleva a cabo evaluaciones con transparencia, responsabilidad y agilidad», indicó la cartera agrícola. El ministerio destacó que el caso está siendo tratado con «máxima prioridad».

La medida restrictiva afecta únicamente a unidades específicas, permitiendo que los comerciantes continúen realizando envíos a China desde otros sitios registrados. Operadores con cargamentos afectados evalúan alternativas para gestionar las cargas en tránsito, incluyendo la posibilidad de revenderlas a destinos alternativos.

Precedentes de contaminación y resolución de conflictos

Problemas similares de contaminación surgieron anteriormente en cargamentos de soja brasileña destinados a China durante el año en curso. Sin embargo, las restricciones correspondientes fueron revisadas posteriormente, lo que sugiere un patrón de resolución pragmática en estas disputas sanitarias.

China intensifica compras de soja estadounidense

Paralelamente a las restricciones impuestas a Brasil, China ha incrementado significativamente sus adquisiciones de soja estadounidense. El gigante asiático compró al menos 10 cargamentos de soja estadounidense por un valor aproximado de 300 millones de dólares en contratos firmados desde el martes, según operadores familiarizados con los acuerdos.

Las compras se materializaron un día después de la conversación telefónica entre los presidentes de Estados Unidos y China. Donald Trump calificó las relaciones con China como «extremadamente sólidas» tras dialogar con Xi Jinping el lunes, señalando que presionó al líder chino para acelerar y aumentar las compras de productos estadounidenses.

Volúmenes y condiciones comerciales

Un comerciante estimó que China adquirió aproximadamente 12 cargamentos, mientras otro calculó el volumen entre 10 y 15 embarques. Cada cargamento contiene entre 60.000 y 65.000 toneladas métricas, programados para ser embarcados en enero desde terminales de la costa del Golfo de México y puertos del Pacífico estadounidense.

Las adquisiciones se producen a pesar de que la soja estadounidense mantiene precios superiores a los suministros brasileños. China pagó alrededor de 2,3 dólares por bushel por encima del contrato de futuros de enero de Chicago por los envíos desde las terminales del Golfo, y una prima de 2,2 dólares por bushel desde los puertos del Pacífico, superando significativamente los precios de la soja brasileña, que se sitúan alrededor de 1,8 dólares por bushel sobre los futuros de enero.

Cuestionamientos sobre la viabilidad económica

«Los compradores comerciales seguirán evitando las importaciones de soja estadounidense, ya que los precios siguen siendo más altos que los de la soja brasileña. A estos niveles, los márgenes de trituración no son financieramente viables», advirtió Johnny Xiang, fundador de AgRadar Consulting con sede en Pekín.

Contexto de la tregua comercial

China había evitado en gran medida la soja estadounidense durante meses en medio de un tenso enfrentamiento comercial entre Washington y Pekín. El incremento en las compras chinas se produjo tras las conversaciones entre los líderes de ambos países a finales de octubre en Corea del Sur.

El comprador estatal de grano COFCO ha liderado las adquisiciones, reservando casi 2 millones de toneladas de soja estadounidense desde finales de octubre, según datos del Departamento de Agricultura estadounidense. No obstante, estos acuerdos permanecen muy por debajo de los 12 millones de toneladas anunciados por la Casa Blanca.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró el martes que las compras chinas de soja van «justo según lo previsto», citando un acuerdo para que Pekín adquiera 87,5 millones de toneladas del producto estadounidense durante los próximos tres años y medio.

Reconfiguración estratégica del mercado

La suspensión de plantas brasileñas ocurre cuando China continúa comprando soja de Brasil, aunque ha reanudado la adquisición de soja estadounidense tras la tardía tregua comercial. China se ha abastecido masivamente de soja brasileña este año debido a preocupaciones sobre una posible escasez de suministros durante la guerra comercial con Estados Unidos, su segundo mayor proveedor.

La situación refleja la complejidad del mercado global de soja, donde consideraciones sanitarias, diplomáticas y económicas se entrelazan para determinar los flujos comerciales entre los principales productores y el mayor consumidor mundial del grano oleaginoso.

Toyota alcanza récord histórico de ventas y producción mundial en octubre con un millón de unidades, impulsada por Estados Unidos pese a caídas en el mercado asiático

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La automotriz japonesa Toyota Motor Corporation cerró octubre de 2025 con cifras sin precedentes que consolidan su posición como líder global del sector automotriz. Con un millón de unidades vendidas mundialmente —incluyendo sus filiales Daihatsu Motor Co. e Hino Motors Ltd.—, la compañía registró un incremento del 3% interanual y estableció un nuevo máximo histórico para este mes. Sin embargo, estos resultados revelan una reconfiguración estratégica de sus mercados prioritarios, con Norteamérica como principal motor de crecimiento mientras enfrenta retrocesos significativos en economías asiáticas clave.

Estados Unidos compensa debilidades en mercados asiáticos con crecimiento del 12%

El desempeño diferenciado por regiones expone la creciente dependencia de Toyota del mercado estadounidense. Las ventas combinadas de vehículos Toyota y Lexus en Estados Unidos avanzaron un 12% durante octubre, impulsadas principalmente por la fuerte demanda del crossover compacto RAV4 —el modelo más vendido de la marca— y otros vehículos híbridos que han capturado la preferencia de consumidores norteamericanos.

Este crecimiento contrasta marcadamente con los resultados en Asia. En China, las ventas cayeron un 6,6%, reflejando tanto la intensificación de la competencia de fabricantes locales de vehículos eléctricos como las tensiones geopolíticas derivadas de declaraciones del primer ministro japonés Sanae Takaichi sobre Taiwán, que provocaron medidas de represalia económicas y diplomáticas por parte de Pekín. Japón, el mercado doméstico de Toyota, tampoco escapó a la tendencia negativa con una contracción del 4,2%.

Aranceles estadounidenses y proyecciones financieras ajustadas

La apuesta reforzada de Toyota por el mercado norteamericano ocurre en un contexto comercial complejo. Los aranceles del 15% impuestos por el presidente Donald Trump sobre vehículos y autopartes importadas representan un golpe estimado de 1,4 billones de yenes a la cuenta de resultados de la compañía. A pesar de este impacto, Toyota elevó a principios de noviembre sus previsiones de beneficios operativos anuales a 3,4 billones de yenes para el año fiscal que finaliza en marzo de 2026, tras haber realizado una rebaja en agosto.

Esta revisión al alza sugiere que la empresa ha logrado mitigar parcialmente el efecto arancelario mediante una combinación de ajustes operativos, la normalización de cadenas de suministro y la demanda sostenida de sus modelos híbridos, segmento donde mantiene ventaja competitiva frente a competidores que han apostado más agresivamente por la electrificación completa.

Producción récord de 1,05 millones de vehículos en un solo mes

La capacidad productiva de Toyota alcanzó otro hito en octubre con 1.053.356 vehículos fabricados, estableciendo un nuevo récord mensual y marcando el décimo incremento consecutivo. La producción global llegó a 926.987 unidades para la marca principal, el mejor resultado en su historia, mientras que el acumulado de 2025 superó los 9,39 millones de vehículos.

En Japón, la fabricación subió por tercer mes consecutivo hasta 326.832 unidades. La producción internacional también creció, aunque a un ritmo más moderado del 2,2%. Daihatsu, tras un 2024 complicado, mostró señales de recuperación con un incremento del 23% en su producción global acumulada hasta 951.000 vehículos. En contraste, Hino Motors continuó su trayectoria descendente con caídas del 25% en octubre y del 24% en el acumulado anual.

Exportaciones: Norteamérica y África lideran el crecimiento

Las exportaciones desde Japón alcanzaron 198.019 vehículos en octubre, un aumento del 13,6% interanual. El acumulado de enero a octubre sumó 1.697.086 unidades, con un avance del 9,7% que evidencia la estrategia de Toyota de compensar debilidades regionales mediante envíos internacionales.

Norteamérica destacó como el destino más dinámico: los envíos de octubre escalaron un 29% hasta 66.773 vehículos, acumulando 592.618 unidades en el año con un incremento del 16,2%. Estados Unidos lideró este crecimiento con importaciones superiores en más de un tercio, sustentadas por la demanda de crossovers, híbridos y pickups japonesas.

África registró el repunte más notable con un avance del 57,8% en octubre hasta 7.926 vehículos, acumulando un crecimiento del 21,9% en el año. La demanda se concentra en SUV asequibles, pickups y modelos comerciales que responden a las necesidades de economías en desarrollo. Latinoamérica también mostró dinamismo con un aumento del 35,4% en octubre y un 12,2% en el acumulado, impulsado por mercados como Brasil, Chile y Perú.

Europa presentó resultados mixtos: aunque los envíos de octubre cayeron un 4,4%, el acumulado anual creció un 3,5% hasta 230.286 unidades, sostenido por la demanda de híbridos y crossovers compactos en la Unión Europea y el Reino Unido. En Oriente Medio, las exportaciones bajaron un 1,4% en octubre pero acumularon un crecimiento del 8% anual, con los países del Consejo de Cooperación del Golfo como principales compradores de modelos como Land Cruiser y Camry.

Desempeño de competidores japoneses evidencia ventaja de Toyota

Las cifras consolidadas de Toyota contrastan marcadamente con las de sus principales rivales japoneses. Honda Motor Co. registró su séptima caída mensual consecutiva con una contracción del 5,6% en octubre hasta 292.319 unidades. El mayor golpe provino de China, donde las ventas se desplomaron un 20% debido al rechazo de consumidores hacia marcas japonesas en favor de vehículos eléctricos locales.

Honda enfrentó además interrupciones productivas en Norteamérica derivadas del cese de envíos de chips fabricados por Nexperia, subsidiaria neerlandesa de la china Wingtech Technology Co., sobre la cual el Estado holandés invocó poderes de supervisión para salvaguardar tecnología crucial. La producción norteamericana de Honda cayó un 14% hasta 134.454 vehículos en octubre.

Nissan Motor Co. vio sus ventas contraerse un 4,8% hasta 258.517 unidades en octubre, arrastradas por una caída del 14% en Estados Unidos que opacó un repunte del 11% en China. Estos resultados subrayan la ventaja competitiva de Toyota en términos de diversificación geográfica, eficiencia operativa y posicionamiento de producto.

Vehículos eléctricos: crecimiento acelerado desde una base reducida

Aunque Toyota ha sido criticada por su lenta transición hacia la electrificación completa, las ventas de vehículos eléctricos de batería de la compañía aumentaron un 74% respecto al año anterior, alcanzando 18.322 unidades en todo el mundo durante octubre. Si bien estas cifras representan apenas una fracción de las ventas totales, el crecimiento porcentual sugiere una aceleración gradual en la apuesta por esta tecnología, complementaria a su fortaleza en híbridos.

Argentina establece récord de producción con miras a la nueva Hilux

En un contexto global favorable, Toyota celebró un hito particular en Sudamérica. La planta de Zárate, Argentina, estableció su mayor producción mensual en 28 años con 18.746 vehículos fabricados en octubre de 2025, consolidando el liderazgo de la marca en producción, ventas y exportaciones en ese país.

Este resultado se alinea con el éxito de ventas de la Toyota Hilux, que lideró su categoría en el mercado argentino durante el mismo mes. La pickup ha alcanzado 1.679.087 unidades fabricadas en Argentina desde 1997, estableciéndose como la más producida en la historia del país. La Toyota Fortuner, SUV relacionado, aporta otras 320.913 unidades.

La planta de Zárate se prepara para un cambio significativo: la producción de la nueva generación de Hilux comenzará a finales de 2026, con un lanzamiento comercial previsto para principios de 2027 en Argentina, seguido por Brasil y Colombia. La nueva versión presentará como gran novedad una motorización mild-hybrid, respondiendo a las exigencias de eficiencia, tecnología y seguridad en un segmento de pickups medianas cada vez más competitivo.

La automotriz realizará cambios sustanciales en la línea de producción durante 2026 para adaptar la planta a la nueva generación del modelo. Esta inversión refleja el compromiso de largo plazo de Toyota con el mercado sudamericano, donde la Hilux se ha consolidado como un ícono regional.

Balance estratégico: adaptabilidad ante condiciones cambiantes

Las cifras consolidadas de ventas, producción y exportaciones de octubre trazan el perfil de una compañía que navega con soltura entornos comerciales y geopolíticos complejos. Toyota ha logrado ampliar su fabricación, reforzar su presencia en mercados prioritarios y utilizar las exportaciones para compensar debilidades puntuales, con inercia clara en Norteamérica, India, Tailandia y África.

El equilibrio entre demanda sostenida, producción al alza y expansión internacional efectiva resulta poco habitual en un sector automotriz global marcado por transiciones tecnológicas aceleradas, tensiones comerciales y competencia intensificada. Con los híbridos aportando buena parte del peso y el pulso operativo recuperado tras disrupciones previas en cadenas de suministro, Toyota se posiciona entre los fabricantes más resilientes de 2025.

Sin embargo, los desafíos persisten: la dependencia creciente del mercado estadounidense implica vulnerabilidad ante cambios en políticas comerciales; la pérdida de terreno en China amenaza su posición en el mayor mercado automotriz mundial; y la transición relativamente lenta hacia vehículos totalmente eléctricos podría representar un riesgo estratégico si las preferencias de consumidores y regulaciones ambientales evolucionan más rápidamente de lo anticipado.

La capacidad de Toyota para mantener su liderazgo global dependerá de su habilidad para equilibrar la apuesta por tecnologías híbridas —donde mantiene ventaja competitiva— con una aceleración en el desarrollo y comercialización de vehículos eléctricos puros, todo ello mientras gestiona fricciones geopolíticas que amenazan con redefinir los flujos comerciales globales de la industria automotriz.

El calor extremo mina la productividad urbana: una bomba silenciosa para las economías de América Latina y una alerta para Paraguay

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El recién publicado informe Inhabitable: Confronting Extreme Urban Heat in Latin America and the Caribbean advierte que las ciudades de la región están atravesando una transición climática y urbana que podría convertirse en una de las principales amenazas económicas del siglo XXI. El aumento sostenido de las temperaturas, combinado con patrones urbanos inapropiados, está erosionando la salud pública, la infraestructura, la fuerza laboral y, en consecuencia, la capacidad productiva de vastos conglomerados urbanos. Para países como Paraguay, con un proceso de urbanización acelerado y déficit estructural en vivienda e infraestructura, las implicancias son profundas.

Incremento de días de calor extremo: factor de estrés para trabajo e infraestructura

El informe proyecta que, con el avance del cambio climático y el agravamiento del fenómeno de “isla de calor urbano”, muchas ciudades latinoamericanas podrían enfrentar entre 66 y 116 días adicionales al año con temperaturas extremadamente altas hacia finales de este siglo.

Ese incremento implica un alza sostenida de la demanda energética (aire acondicionado, ventilación), pero también un estrés permanente sobre redes eléctricas, transporte, servicios públicos e infraestructura urbana — diseñada sin pensar en estos escenarios. Según el estudio, viviendas, escuelas, hospitales, caminos y sistemas de transporte fueron construidos bajo estándares térmicos obsoletos para las condiciones que se avecinan.

Para economías urbanas, esos días extra de calor representan una pérdida de eficiencia: reducción en horas trabajadas, menor rendimiento, mayor ausentismo, sobrecarga en infraestructura y servicios básicos. Esa combinación erosiona la competitividad, encarece costos de mantenimiento y vuelve más frágil la habitabilidad de las ciudades.

Salud, mortalidad y desigualdad: un costo humano — y económico — creciente

El informe estima que la mortalidad asociada al calor aumentó 140 % en las últimas dos décadas. En 2023, se registraron unas 48.000 muertes prematuras de personas mayores vinculadas al calor en la región.

Este tipo de mortalidad concentra sus impactos en grupos vulnerables: personas mayores, hogares de bajos ingresos, barrios densamente poblados, con escasa vegetación, viviendas mal aisladas y sin medios de enfriamiento adecuados. Esa situación no solo representa una tragedia social, sino que también implica un fuerte impacto sobre costos de salud, pérdida de capital humano, aumento de la informalidad laboral y deterioro del bienestar colectivo — factores que reducen la productividad nacional y elevan los costos del Estado.

Pérdidas en el PIB urbano: un freno al crecimiento económico de las ciudades

Uno de los hallazgos más relevantes para economistas y planificadores urbanos es que el calor urbano extremo puede traducirse en pérdidas significativas del valor económico generado por las ciudades. El informe advierte que —sin intervenciones de adaptación— muchas urbes podrían ver reducir su Producto Interno Bruto (PIB) urbano hasta en un 5 % o más en las próximas décadas.

Para centros urbanos medianos o grandes en países como Paraguay, esta caída representaría una carga adicional en un contexto ya restringido: menor productividad, fuga de inversiones, encarecimiento de los costos operativos de empresas, presión sobre servicios públicos y un freno real al desarrollo urbano sostenible.

Paraguay bajo la lupa: vulnerabilidades estructurales y necesidad de acción

Aunque el informe no desagrega cifras específicas para cada país, sus conclusiones generales se aplican de lleno a Paraguay. En las principales ciudades paraguayas —conurbaciones como Asunción y su área metropolitana— coinciden varios de los factores de riesgo: crecimiento urbano desordenado, viviendas de calidad limitada, déficit de espacios verdes, alta informalidad laboral, y dependencia de infraestructura poco resiliente. Esa combinación incrementa la exposición de amplios sectores sociales al calor extremo, con las consecuencias económicas ya descritas.

Medios locales ya advierten que para Paraguay el calor extremo podría representar “un alto costo” económico, al afectar producción, costos sanitarios e infraestructura urbana.

Si no se adoptan políticas de adaptación —urbanísticas, de salud pública, de vivienda, de protección laboral— el país puede enfrentar una prolongada merma en su desempeño económico, un aumento de gasto público y un deterioro en la calidad de vida urbana.

Caminos para mitigar el riesgo: adaptación, inversión y resiliencia climática

El informe del Banco Mundial propone un enfoque estructurado: no se trata de reaccionar solo ante olas de calor, sino de reconfigurar las ciudades para convivir con nuevas realidades térmicas. Entre las medidas clave:

  • – Rediseñar espacios urbanos con criterios de enfriamiento: más áreas verdes, corredores arbolados, techos reflectantes o verdes, mejoras en ventilación natural.
  • – Adaptar viviendas e infraestructura pública: mejorar aislamiento térmico, modernizar redes eléctricas y de agua, proyectar transporte, escuelas y hospitales resistentes a temperaturas extremas.
  • – Políticas de protección laboral y social: reglamentar horarios, proteger a trabajadores expuestos al calor (construcción, transporte, trabajos informales), sistemas de alerta, servicios de salud adaptados.
  • – Integrar la resiliencia térmica como política de Estado: planificación urbana con visión climática, movilización de inversiones públicas y privadas, priorización de zonas vulnerables.

Para Paraguay, esas medidas representan una oportunidad: transformar vulnerabilidades en empleos dignos (infraestructura, urbanismo, mantenimiento), mejorar la salud pública, preservar capital humano y proteger la economía urbana de choques futuros.

El calor como variable económica clave del desarrollo urbano

El calor extremo ya no es una externalidad marginal ni un problema exclusivamente ambiental: se está consolidando como una variable estructural del desarrollo económico urbano. Para América Latina y el Caribe —y en particular para Paraguay— el desafío no es menor: implica repensar la ciudad, su infraestructura, su economía, su salud pública, su planificación y su modelo de desarrollo. Si se actúa con anticipación, inversión y políticas de adaptación, se puede proteger la productividad, la calidad de vida y la sostenibilidad urbana. Si no, el costo no será solo social, sino económico y generacional.