Los metales preciosos registran avances históricos ante la pérdida de confianza en el billete estadounidense, las políticas arancelarias de Trump y la incertidumbre previa a la reunión de la Reserva Federal

El mercado de metales preciosos experimenta una transformación sin precedentes. El oro ha alcanzado durante la madrugada del 28 de enero un nuevo récord histórico al situarse por encima de los 5.260 dólares por onza, llegando a tocar los 5.297,86 dólares y probando niveles cercanos a los 5.300 dólares. Esta escalada, que representa un avance del 1,7% respecto al cierre anterior, ocurre en un contexto marcado por la debilidad estructural del dólar estadounidense y pocas horas antes de que la Reserva Federal anuncie sus decisiones de política monetaria.

El metal precioso ha protagonizado un rally extraordinario que lo ha llevado a duplicar su valor desde agosto de 2024, cuando superó por primera vez la barrera de los 2.500 dólares por onza. En lo que va de 2026, el incremento ronda el 22%, sumándose a un aumento aproximado del 70% registrado durante 2025. El indicador RSI en el gráfico de intervalos diarios ha alcanzado niveles cercanos a 88 puntos, sugiriendo condiciones de sobrecompra extrema similares a las observadas en octubre de 2025.

La plata lidera el rally con avances superiores al 50%

Mientras el oro acapara titulares, la plata ha experimentado un comportamiento aún más espectacular. El metal blanco cotiza en torno a los 114-116 dólares por onza, habiendo alcanzado un máximo histórico de 117,71 dólares en sesiones anteriores. Su revalorización en lo que va de 2026 supera el 50%, tras haber registrado un incremento de casi 150% durante 2025.

El martes, la plata experimentó un salto del 8,2%, cerrando en 112,34 dólares, después de haber avanzado un 7,85% en la jornada previa. Este comportamiento representa su mayor salto intradía desde la crisis financiera mundial de 2008. El volumen de negociación en el iShares Silver Trust, el mayor fondo cotizado respaldado por plata, alcanzó casi 40.000 millones de dólares el lunes, cifra comparable al ETF SPDR S&P 500 y superior a los volúmenes de negociación de gigantes como Nvidia (23.000 millones) o Tesla (22.000 millones). Esta cifra contrasta dramáticamente con los 2.000 millones de dólares de hace unos meses y los 10.000 millones registrados a finales de diciembre.

El dólar enfrenta una crisis de confianza institucional

El debilitamiento del dólar estadounidense constituye el telón de fondo fundamental de este movimiento. La divisa estadounidense ha caído a mínimos de cuatro años, intensificándose la caída después de que el presidente Donald Trump, al ser cuestionado sobre la posible devaluación excesiva del billete verde, respondiera calificando el valor de la moneda como «excelente» y señalando que esperaba que su valor fluctuara.

El índice Bloomberg Dollar Spot registró una caída del 1,1%, mientras el euro se aproximó al umbral de los 1,20 dólares, superándolo de manera puntual durante la sesión del martes. Este fortalecimiento de la moneda europea refleja la magnitud de la crisis de confianza que atraviesa el dólar como principal divisa de reserva mundial.

Las acciones de la administración Trump han inquietado progresivamente a los mercados financieros. Las amenazas de anexionarse Groenlandia, la posibilidad de intervención militar en Venezuela, los renovados ataques a la independencia de la Reserva Federal y las advertencias de aranceles del 100% sobre Canadá si alcanza un acuerdo comercial con China han generado un clima de incertidumbre que impulsa la búsqueda de activos refugio.

Factores estructurales detrás del rally de metales preciosos

Amundi SA, la mayor gestora de dinero de Europa, señala que el creciente aislamiento de Estados Unidos respecto a otras naciones está llevando a muchos inversores a recortar sus tenencias de activos en dólares y decantarse por el oro. Este fenómeno forma parte de una tendencia más amplia de desdolarización que protagonizan los bancos centrales globales, quienes continúan acumulando oro como activo esencial de diversificación.

La confianza del consumidor estadounidense cayó a su punto más bajo en más de 11 años y medio en enero, en medio de crecientes preocupaciones por un mercado laboral débil y precios elevados. Paralelamente, Trump ha anunciado que pronto nombrará al nuevo director de la Reserva Federal, prediciendo que los tipos de interés disminuirán tras el nombramiento del nuevo presidente, lo que añade presión adicional sobre la institución monetaria.

La volatilidad implícita en los futuros del Comex subió al nivel más alto desde el pico de la pandemia de Covid-19 en marzo de 2020, mientras que la volatilidad en el SPDR Gold Shares también ha aumentado significativamente. Los datos de posicionamiento muestran que los operadores de opciones se preparan para nuevas ganancias en un mercado donde pocos están dispuestos a apostar contra el rally.

El papel diferenciado de oro y plata como activos refugio

Los expertos subrayan que el oro mantiene su posición como activo alternativo preferido por su papel consolidado como reserva de valor y su independencia institucional, lo que implica que no está expuesto al riesgo de contraparte. Esta característica explica su preferencia en momentos de máxima incertidumbre geopolítica.

La plata, en cambio, presenta una dinámica más compleja. A diferencia del oro, no ha servido tradicionalmente como refugio seguro puro, experimentando fluctuaciones más fuertes ligadas a las condiciones económicas debido a su elevado uso industrial. Sin embargo, cuatro factores específicos explican su extraordinario desempeño reciente:

La inclusión de la plata en la lista estadounidense de minerales críticos en noviembre de 2025, reconociendo su carácter esencial para la fabricación de chips de alto rendimiento y el desarrollo de infraestructuras vinculadas a la inteligencia artificial. Las restricciones a las exportaciones chinas desde comienzos de 2026, que limitan la exportación del metal exclusivamente a empresas aprobadas por el gobierno durante 2026 y 2027. Su creciente relevancia como reserva de valor «asequible» para compradores de rentas bajas y medias en mercados emergentes, ante el elevado coste unitario del oro. En Shanghái, los compradores están pagando una prima de alrededor de 10 dólares por onza sobre el precio del mercado de Londres. El descenso de las expectativas de tipos de interés en Estados Unidos, que ha debilitado al dólar y aumentado el atractivo de activos que no pagan intereses.

Impacto en mercados relacionados y expectativas futuras

El rally de metales preciosos ha impulsado la confianza en el mercado en general, beneficiando a acciones de compañías mineras como Newmont Corp, Barrick Gold y AngloGold Ashanti. El complejo de metales de CME Group alcanzó el lunes un nuevo récord en un solo día de aproximadamente 3,34 millones de contratos, un 18% más que el anterior récord diario de más de 2,8 millones del 17 de octubre.

El platino también registró avances, mientras el paladio experimentó retrocesos en la jornada del martes. La ratio oro/plata se sitúa en torno a 50, y dado que este indicador descendió hasta niveles cercanos a 40 en anteriores ciclos alcistas, algunos analistas proyectan que la plata podría superar ampliamente los 100 dólares por onza en el ciclo actual.

Para el inversor, el mensaje resulta claro: el oro se consolida como seguro frente a divisas frágiles y tipos reales difíciles de interpretar. Los analistas recomiendan mantener exposición sin perseguir el precio, utilizando correcciones para incrementar posiciones y definiendo de antemano cuánto riesgo del patrimonio se desea asignar al metal. Aunque pueden producirse retrocesos a corto plazo dada la sobrecompra extrema indicada por el RSI, el contexto fundamental permanece favorable para nuevos máximos, con proyecciones que apuntan hacia los 5.500 dólares en un futuro próximo.

La Reserva Federal y el futuro inmediato de los metales

La reunión de la Reserva Federal programada para las 20:00 horas CET del 28 de enero, seguida del discurso del presidente Powell, se perfila como el catalizador inmediato más relevante. Se espera ampliamente que la institución mantenga los tipos sin cambios en esta reunión de política monetaria de enero.

El mercado ha ajustado sus expectativas hacia una Fed más acomodaticia que pudiera acometer varios recortes de tipos durante 2026, lo que ha contribuido a debilitar el dólar estadounidense. Sin embargo, la presión política sobre la independencia de la institución, las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda estadounidense y el coste creciente de los intereses de esa deuda añaden capas adicionales de complejidad al panorama.

Una corrección significativa del mercado de metales preciosos, caracterizada por una caída generalizada de precios, solo podría desencadenarse por un cambio sustancial en la dinámica geopolítica global o por un giro inesperado en la política monetaria estadounidense. Hasta entonces, la tendencia acelerada hacia la desdolarización, la demanda sostenida de países en desarrollo, la expansión monetaria global continua y las tensiones geopolíticas persistentes seguirán proporcionando soporte estructural al interés en los metales preciosos como activos refugio.

El momento presente se caracteriza por una imprevisibilidad extrema y cambios rápidos que mantienen a los inversores en estado de alerta, reforzando el papel histórico de oro y plata como reservas de valor en tiempos de máxima incertidumbre institucional y monetaria.