La segunda cervecera del mundo anuncia un plan de ahorro de 500 millones de euros ante la debilitación de mercados clave como Europa, Estados Unidos y Brasil, en un contexto de cambios en el consumo y mayores costes operativos
La reestructuración busca 500 millones de euros en ahorros
La cervecera neerlandesa Heineken anunció este miércoles un plan de reducción de plantilla que afectará entre 5.000 y 6.000 empleos en los próximos dos años, como parte de una estrategia para reducir costes y simplificar su estructura operativa global. La medida, que representa aproximadamente el 7% de su plantilla total de 87.000 trabajadores, tiene como objetivo desbloquear ahorros brutos de unos 500 millones de euros mediante mejoras de productividad y reorganización interna.
Los directivos de la compañía evitaron precisar la distribución geográfica específica de los recortes, aunque el director financiero Harold van den Broek dejó entrever que Europa concentrará la mayor parte de las supresiones. La decisión se enmarca en lo que la empresa denomina «condiciones desafiantes de mercado» y se suma a reorganizaciones previas que ya habían sido anunciadas el pasado otoño.
Caída generalizada en ventas y facturación durante 2025
El ejercicio 2025 resultó particularmente complicado para Heineken, segunda cervecera mundial por detrás de la belga AB InBev. La facturación de la compañía cayó un 4,7% hasta situarse en 34.200 millones de euros, frente a los 36.000 millones registrados en 2024. Esta contracción refleja un descenso generalizado en varios mercados clave.
El volumen total de cervezas vendidas descendió un 1,2%, alcanzando casi 282 millones de hectolitros, mientras que los volúmenes globales de cerveza experimentaron una caída del 2,4%. Las ventas fueron especialmente débiles en mercados estratégicos como Europa, Estados Unidos y Brasil, tres plazas fundamentales para la multinacional neerlandesa.
El director ejecutivo Dolf van den Brink señaló que la compañía cerró el año con un desempeño «resiliente y equilibrado», logrando mantener o ganar cuota en más del 60% de sus mercados. Sin embargo, advirtió sobre la persistencia de la incertidumbre en el mercado cervecero para 2026. «Seguimos siendo prudentes en nuestras expectativas a corto plazo sobre las condiciones del mercado cervecero», indicó Van den Brink en un comunicado.
Beneficios operativos al alza pese a la caída en ingresos
A pesar del retroceso en facturación y volúmenes, Heineken logró incrementar su rentabilidad operativa gracias a recortes de costes y mejoras en eficiencia. El beneficio neto antes de elementos excepcionales y de la amortización de activos vinculados a adquisiciones aumentó un 4,9%, alcanzando los 2.700 millones de euros.
Por su parte, el beneficio operativo, excluyendo elementos excepcionales y amortizaciones, ascendió a 4.400 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,4% interanual. Estos resultados evidencian que, si bien la compañía enfrenta dificultades en el crecimiento de ventas, ha logrado compensar parcialmente mediante la optimización de su estructura de costes.
Cambios en el consumo y presiones sobre márgenes
La cervecera enfrenta desde hace tiempo el aumento de costes de producción junto con cambios significativos en el comportamiento del consumidor. La demanda de cerveza está bajando globalmente, especialmente entre los consumidores jóvenes, mientras que el mercado muestra una creciente preferencia por productos más premium en detrimento de la cerveza masiva.
Van den Brink explicó que la prioridad de Heineken es «acelerar el crecimiento, financiado por un aumento de la productividad y cambios en el modelo operativo que implicarán una intervención significativa en costes durante los próximos dos años». Según el ejecutivo, estos ajustes permitirán «una mayor productividad del personal y más rapidez y eficiencia» en toda la organización.
Para 2026, la compañía prevé que el beneficio operativo crezca entre un 2% y un 6%, en un entorno económico estable, aunque reconoce que habrá presión de costes en algunas regiones, especialmente en África.
Adquisición estratégica en Centroamérica y planes de expansión
En medio de este proceso de reestructuración, Heineken completó la compra de los negocios de bebidas y tiendas de FIFCO en Centroamérica, la mayor adquisición del grupo en más de una década. La empresa espera que esta operación tenga un efecto positivo inmediato en el beneficio por acción, reforzando su presencia regional y ampliando su portafolio de marcas.
El grupo, que además de su cerveza insignia cuenta con marcas como Amstel, Guinness y Cruzcampo, había adelantado el pasado otoño un programa de reducción de costes de 2.000 millones de euros, que también implicará la desaparición de cientos de puestos en su sede central de Ámsterdam.
Transición en la cúpula directiva en momento crítico
Heineken deberá designar en los próximos meses al sucesor de Dolf van den Brink, quien sorprendió a la compañía en enero al anunciar su renuncia como director ejecutivo después de casi seis años en el cargo. Van den Brink señaló entonces que había dirigido a la empresa «en tiempos económica y políticamente turbulentos» y que su prioridad para los próximos meses es «dejar a Heineken en la posición más sólida posible».
La transición ocurre en un momento particularmente delicado, en el que el grupo trata de reforzar su rentabilidad, mantener su competitividad internacional y consolidar profundos cambios operativos. La combinación de optimización de costes, adquisiciones estratégicas y enfoque en eficiencia busca garantizar la sostenibilidad del negocio y preparar a la compañía para un mercado cervecero cada vez más competitivo y cambiante.




