Google ha concretado la mayor operación de adquisición en sus 26 años de historia. La compañía matriz Alphabet anunció este martes la compra de Wiz, una prometedora startup de ciberseguridad en la nube, por la impresionante cifra de 32.000 millones de dólares en efectivo. Esta adquisición, que supera con creces cualquier otra compra anterior realizada por el gigante tecnológico, representa una apuesta estratégica sin precedentes por fortalecer su posición en el creciente mercado de la seguridad informática empresarial.
Una startup de meteórico ascenso
Fundada hace apenas cuatro años, Wiz ha experimentado uno de los crecimientos más acelerados en la historia reciente del sector tecnológico. La empresa, creada en 2020 por un grupo de exoficiales de inteligencia israelíes liderados por Assaf Rappaport, se ha convertido en un referente en el ámbito de la seguridad en la nube, alcanzando una valoración cercana a los 12.000 millones de dólares en su última ronda de financiación realizada a principios de este año.
La tecnología desarrollada por Wiz permite a las empresas identificar y mitigar vulnerabilidades de seguridad en sus infraestructuras de nube con una eficacia que ha revolucionado el sector. Su plataforma es capaz de escanear configuraciones de la nube pública para detectar riesgos críticos, ofreciendo una visión integral de las vulnerabilidades en los entornos multicloud de las organizaciones.
«Nuestra tecnología permite a las empresas ver y entender sus riesgos de seguridad en la nube en minutos, no meses», había declarado Rappaport en una entrevista reciente, destacando la capacidad de su sistema para reducir drásticamente los tiempos de detección y respuesta ante amenazas potenciales.
Una negociación con historia
Esta adquisición llega menos de un año después de que las negociaciones iniciales entre ambas compañías fracasaran. En aquel momento, según fuentes cercanas a la operación, los fundadores de Wiz prefirieron mantener la independencia de la startup, rechazando una oferta que ya entonces superaba los 20.000 millones de dólares.
El renovado interés de Google, materializado ahora en una oferta sustancialmente mejorada, refleja tanto el valor estratégico que la compañía de Mountain View atribuye a las capacidades tecnológicas de Wiz como el incremento exponencial en la valoración de las soluciones de ciberseguridad en el contexto actual.
«La ciberseguridad se ha convertido en una prioridad absoluta para todas las organizaciones, independientemente de su tamaño o sector», explicó Thomas Kurian, CEO de Google Cloud, en el comunicado oficial que anunciaba la operación. «Con la adquisición de Wiz, estamos incorporando a nuestro ecosistema una tecnología revolucionaria que complementa perfectamente nuestras soluciones existentes y nos permite ofrecer a nuestros clientes una protección integral contra las amenazas cibernéticas cada vez más sofisticadas».
Estrategia para competir en la nube
Esta adquisición se enmarca en la intensa batalla que Google mantiene con Microsoft y Amazon por el dominio del lucrativo mercado de servicios en la nube. Aunque Google Cloud ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, continúa ocupando la tercera posición en este segmento, por detrás de AWS de Amazon y Azure de Microsoft.
La integración de Wiz en su portfolio de servicios podría otorgar a Google una ventaja competitiva significativa en materia de seguridad, uno de los aspectos que más preocupan a las empresas en su transición hacia entornos cloud. Según datos de Gartner citados por Bloomberg, el mercado global de seguridad en la nube alcanzará los 55.000 millones de dólares en 2026, con un crecimiento anual promedio superior al 25%.
«Esta adquisición representa un movimiento agresivo pero necesario para Google Cloud», afirma Daniel Newman, analista principal de Futurum Research, citado por Infobae. «La ciberseguridad se ha convertido en el factor determinante para muchas decisiones corporativas sobre migración a la nube, y contar con las capacidades de Wiz podría inclinar la balanza a favor de Google en numerosos contratos empresariales de gran envergadura».
Impacto en el equipo humano y la innovación
Uno de los aspectos más relevantes de esta operación es el compromiso de Google de mantener intacto el equipo directivo de Wiz. Assaf Rappaport continuará liderando la empresa como una división independiente dentro de la estructura de Google Cloud, preservando así la cultura de innovación y agilidad que ha caracterizado a la startup desde su fundación.
«Unir fuerzas con Google nos permitirá acelerar nuestra misión de proteger a las organizaciones en su viaje hacia la nube», declaró Rappaport. «Mantendremos nuestra filosofía de desarrollo centrada en la simplicidad y la eficacia, aprovechando ahora los recursos y el alcance global de Google para llevar nuestras soluciones a un número mucho mayor de clientes».
Esta estrategia de preservar la autonomía operativa de Wiz refleja las lecciones aprendidas por Google en adquisiciones anteriores, donde la excesiva integración o reestructuración resultó en la pérdida de talento clave y el deterioro de la capacidad innovadora de las empresas adquiridas.
Reacciones del mercado y perspectivas futuras
La noticia de la adquisición ha generado reacciones positivas en Wall Street, donde las acciones de Alphabet experimentaron un ligero incremento del 0,8% tras el anuncio, a pesar de la tendencia bajista general del mercado.
Para los inversores de Wiz, esta operación representa un retorno extraordinario. La startup había recaudado aproximadamente 900 millones de dólares en financiación, lo que significa que la venta a Google multiplica por más de 35 veces el capital invertido, un rendimiento excepcional incluso para los estándares del capital riesgo en tecnología.
La adquisición deberá superar ahora el escrutinio de los organismos reguladores, particularmente en Estados Unidos y la Unión Europea, donde las grandes operaciones de las gigantes tecnológicas están siendo sometidas a un análisis cada vez más riguroso. Sin embargo, los analistas coinciden en señalar que, al tratarse de una expansión hacia un nuevo segmento de mercado y no de la consolidación de una posición dominante existente, es probable que la operación reciba la aprobación regulatoria sin mayores obstáculos.
De completarse exitosamente, esta adquisición no solo transformará el panorama competitivo en el sector de la ciberseguridad en la nube, sino que también podría marcar el inicio de una nueva ola de consolidación en el mercado, con otras grandes tecnológicas siguiendo los pasos de Google para fortalecer sus capacidades en este ámbito crítico.
«Estamos presenciando apenas el comienzo de una carrera armamentística en ciberseguridad entre las grandes tecnológicas», concluye Newman. «La protección de los datos y las infraestructuras digitales se ha convertido en una prioridad estratégica, y veremos más movimientos de esta magnitud en los próximos meses».