El primer mes de 2026 expone una crisis multidimensional en la construcción paraguaya: contracción en ventas de materiales, parálisis del dragado en el río Paraguay por deudas impagas y advertencias de paralización masiva de obras
La gestión de la ministra Claudia Centurión al frente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) enfrenta cuestionamientos crecientes ante una crisis que combina deudas millonarias con empresas constructoras, incumplimiento de pagos por trabajos de dragado estratégicos y un contexto de contracción generalizada del sector. El panorama del inicio de 2026 evidencia deficiencias administrativas y financieras que ponen en riesgo tanto la continuidad de obras públicas como la navegabilidad de la hidrovía Paraguay-Paraná.
Retroceso del 11,6% en comercialización de materiales marca inicio crítico del año
El sector de la construcción comenzó el año con datos alarmantes. Según el Índice Construya, la comercialización de insumos para la construcción cayó un 11,6% en enero en la medición mensual desestacionalizada, reflejando una fuerte contracción en los volúmenes vendidos al sector privado. La comparación interanual tampoco ofrece alivio: se registró una baja del 1,1% respecto a enero de 2025.
El indicador releva la evolución de ventas de materiales esenciales como ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería, sistemas de conducción de agua y gas, pisos, revestimientos y materiales eléctricos, entre otros insumos clave del sector.
Desde el Grupo Construya atribuyeron el retroceso a un proceso de ajuste posterior al cierre de año y a un contexto donde la actividad real de obra se mueve con extrema prudencia. La cautela responde a un escenario económico marcado por la retracción de la inversión privada, el encarecimiento de costos y la incertidumbre general sobre la evolución de la demanda en los próximos meses.
Las empresas del sector advirtieron que el comportamiento de febrero y marzo será determinante para evaluar si la caída de enero fue un fenómeno puntual o si marca el inicio de un nuevo ciclo de estancamiento. Por ahora, los datos reflejan un mercado paralizado, con proyectos demorados y una dinámica que dista de mostrar signos claros de reactivación.
Deuda de US$ 20 millones paraliza dragado del río Paraguay y amenaza navegabilidad
La gestión financiera del MOPC presenta uno de sus flancos más críticos en el sector del dragado. El ministerio mantiene una deuda de aproximadamente US$ 20 millones (G. 140.000 millones) con las empresas adjudicadas para los trabajos de mantenimiento del río Paraguay, poniendo en riesgo el inicio de las obras previstas en el nuevo contrato adjudicado en noviembre del año pasado.
Las tareas corresponden al tramo comprendido entre la confluencia con el río Paraná y la desembocadura del río Apa, un sector clave para la navegabilidad de la hidrovía. El contrato anterior, adjudicado en noviembre de 2022 por G. 372.800 millones, culminó su ejecución en enero de 2026 sin que la cartera dirigida por Centurión cumpliera con el pago total comprometido, según datos del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym).
Tras el vencimiento, las mismas empresas fueron adjudicadas en una nueva licitación por G. 509.657 millones. Sin embargo, el impago de la deuda anterior, sumado a la falta de desembolso del anticipo correspondiente al nuevo contrato, está frenando el inicio de los trabajos en medio de una situación crítica en la zona del río Bermejo.
El Lote 1 fue adjudicado a Ingeniería de Topografía Caminos S.A. (TyC), representada por Francisco Griñó, por G. 172.858 millones. El Lote 2 quedó a cargo de Terminal Occidental S.A., representada por Emanuelle Maedy Hoeckle Alfaro, con una inversión de G. 169.843 millones, mientras que el Lote 3 fue adjudicado a Artes y Estructuras S.A., representada por Juan Carlos Rodas Duré, por G. 166.955 millones.
Empresas advierten sobre crisis de navegación y exigen previsibilidad en pagos
Francisco Griñó, de TyC, señaló que el MOPC adeuda a su firma aproximadamente G. 50.000 millones, incluyendo parte de otro contrato correspondiente a trabajos en el río Paraná. Pese a ello, indicó que la empresa está predispuesta a continuar con las obras, considerando que la hidrovía es clave para la economía nacional.
No obstante, remarcó que el pago de las deudas será determinante para que se pueda dar la orden de inicio del nuevo contrato. «Del nuevo contrato no cobramos el anticipo y del viejo contrato nos deben a todas las empresas», expresó. También señaló que se requieren permisos correspondientes en aguas compartidas para iniciar los trabajos.
«Te puedo decir que estamos sobreviviendo, no sé cómo, pero, como se dice, arañando. Sin plata no se puede hacer nada; no somos bancos ni financistas. Por eso queremos previsibilidad y una definición. Hay promesas de que las cosas van a mejorar, pero necesitamos que nos digan qué vamos a hacer», afirmó Griñó.
Bernd Gunther, presidente del Cafym, explicó que anualmente el río Bermejo arroja sedimentos al río Paraguay, complicando la navegación según el caudal. Advirtió que, dadas las condiciones actuales, podría registrarse nuevamente una crisis que se inicie en febrero y se extienda por tres o cuatro meses.
«Lastimosamente estamos aplazados» en materia de dragado, manifestó, ya que desde el año pasado se viene insistiendo ante el MOPC. «Si bien logramos que la institución realice una nueva licitación de dragado, que fue adjudicada el año pasado y cuyos contratos ya fueron firmados, la realidad es que las dragadoras llevan más de 10 meses sin cobrar los certificados de la licitación anterior», señaló.
Actualmente ninguna de las empresas está trabajando bajo el nuevo contrato, y no se están ejecutando obras ni manteniendo los pasos críticos, situación que afecta directamente la zona del Bermejo. «Queríamos que en la primera semana de enero ya esté posicionada la draga de la empresa TyC para que, de manera preventiva, iniciara los trabajos en el paso Bermejo para mitigar o postergar el impacto de los sedimentos», explicó.
Silencio institucional del MOPC ante crisis de dragado
Pese a la gravedad de la situación, el MOPC continúa sin brindar explicaciones sobre el tema. Consultas remitidas a través de la Dirección de Comunicaciones no obtuvieron respuesta. El nuevo contrato fue supuestamente acelerado para evitar una crisis en la navegabilidad, objetivo que hasta ahora no se está logrando debido a las deudas pendientes.
Gunther advirtió que, con el inicio de los embarques de convoyes con granos, principalmente desde Alto Paraná pero también desde el río Paraguay, la falta de dragado podría derivar en una paralización a partir de febrero. «El MOPC se comprometió a regularizar algunos pagos en las próximas semanas y el saldo en marzo. Si la draga no entra a tiempo, nuevamente vamos a tener una crisis», señaló.
Si bien reconoció que el Ministerio de Economía transfiere fondos mensualmente al MOPC, lamentó que no se esté priorizando el pago a las contratistas del dragado, una decisión que refleja deficiencias en la gestión de prioridades dentro de la cartera.
Deuda total con constructoras alcanza US$ 370 millones y amenaza paralización masiva
La crisis financiera del MOPC trasciende el ámbito del dragado. La deuda total con empresas constructoras se mantiene en torno a los US$ 370 millones, cifra que incluye US$ 250 millones en deuda certificada y US$ 120 millones en intereses, según datos de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco).
Más de 80 empresas están afectadas, enfrentando dificultades para pagar a proveedores y mantener el ritmo de las obras. La situación se agrava al considerar que el presupuesto asignado para 2026, de US$ 570 millones, es insuficiente, ya que solo para las obras en curso se requieren aproximadamente US$ 800 millones, sin contar la deuda arrastrada.
José Luis Heisecke, presidente de Capaco, aseguró que muchas firmas afectadas por las deudas del Estado están empezando a paralizar sus obras. El empresario recordó que el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, se había comprometido a realizar pagos de entre US$ 40 y US$ 45 millones mensuales, compromiso que no se cumplió.
Durante enero, el Ministerio de Economía abonó G. 220.000 millones a las empresas de la construcción, monto que resulta insuficiente frente a la magnitud de las obligaciones pendientes.
«Las empresas más pequeñas ya han paralizado obras y las más grandes creo que harán lo mismo en estos primeros meses», advirtió Heisecke. El presidente de Capaco señaló que el sector privado intenta cubrir el déficit de obras, pero que la ecuación podría cambiar si no se corrige el rumbo.
«Es un ciclo que también va a tener su fin. Yo creo que si el Gobierno no toma una medida urgente de cambio de programación, de estimación, las obras privadas se irán paralizando. Hay nuevas inversiones, pero eso se da solo cuando el sector privado ve que se construyan calles, escuelas, hospitales», indicó.
Cuestionamientos a nueva reglamentación de APP y capacidad técnica del MEF
Respecto a la reglamentación de la nueva Ley de Alianzas Público-Privadas (APP), publicada recientemente por el Poder Ejecutivo, Heisecke comentó que el gremio continúa estudiando el posible impacto. Cuestionó que el Ministerio de Economía sea quien pase a tomar decisiones sobre cuáles serán las obras a ejecutarse.
«No sé si la institución tendrá la capacidad técnica de tomar este tipo de decisiones que, actualmente, está en manos del MOPC», mencionó, agregando otro elemento de incertidumbre sobre la futura gestión de infraestructura en el país.
El panorama expuesto evidencia una crisis estructural en la gestión del MOPC bajo la conducción de Claudia Centurión, donde se combinan incumplimientos de pago, falta de priorización estratégica, silencio institucional ante consultas críticas y un contexto macroeconómico adverso que está llevando al sector de la construcción hacia una paralización progresiva con implicancias económicas de alcance nacional.



