El desequilibrio comercial superó los USD 1.390 millones, más del doble que en 2024, impulsado por una demanda interna que creció por encima de la capacidad exportadora del país
El comercio exterior paraguayo volvió a cerrar el año 2025 con un saldo negativo en su balanza comercial, profundizando una tendencia que ya se había manifestado en 2024. De acuerdo con el informe oficial de Comercio Exterior presentado por el Banco Central del Paraguay (BCP), el país registró un déficit de USD 1.390,7 millones, más del doble del desequilibrio observado el año anterior, que había alcanzado USD 573,3 millones.
El resultado responde, principalmente, a una expansión de las importaciones muy superior al crecimiento de las exportaciones, en un contexto de mayor demanda interna de bienes de consumo, capital e insumos productivos.
Mayor dinamismo de las importaciones frente a exportaciones moderadas
Durante 2025, Paraguay realizó transacciones de comercio exterior por un total de USD 34.831,4 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 8,2% frente a los USD 32.220 millones registrados en 2024.
Las exportaciones totalizaron USD 16.720,3 millones, con un incremento del 5,8% respecto al año anterior, mientras que las importaciones alcanzaron USD 18.111 millones, registrando un aumento más pronunciado del 10,6%.
Este desfasaje entre ambos flujos explica la ampliación del déficit comercial, en un escenario donde el consumo interno y la inversión requirieron un volumen creciente de bienes importados que no fue compensado por el ingreso de divisas vía exportaciones.
Más países de origen que mercados de destino
Otro elemento relevante del informe del BCP es la diferencia en la cobertura geográfica del comercio exterior. En 2025, Paraguay importó bienes desde 184 países, mientras que sus exportaciones tuvieron como destino 148 mercados.
Esta mayor diversificación del origen de las importaciones, frente a un dinamismo más acotado de los destinos de exportación, refuerza el patrón de mayor aceleración de las compras externas, que se repite por segundo año consecutivo.
Estructura exportadora: reexportaciones lideran el crecimiento
Las exportaciones totales estuvieron compuestas por tres grandes rubros. Las exportaciones registradas representaron el 66,3% del total, alcanzando USD 11.082 millones, con un crecimiento interanual del 1,5%.
Las reexportaciones, que concentraron el 27,4% del total, sumaron USD 4.584 millones y mostraron el mayor dinamismo, con una suba del 17,2%. En tanto, las otras exportaciones, con una participación del 6,3%, totalizaron USD 1.053 millones, creciendo 7,7% respecto a 2024.
Pese al fuerte impulso de las reexportaciones, este desempeño no logró compensar la caída de los productos primarios y el aumento de las importaciones asociadas a actividades industriales y comerciales.
Caída de productos primarios y comportamiento mixto de manufacturas
El informe del BCP señala que los productos primarios registraron una caída del 12%, afectados principalmente por la menor disponibilidad de soja. La exportación de semilla de soja, si bien continuó siendo el principal generador de divisas con USD 2.354 millones, sufrió una fuerte contracción del 27% en comparación con 2024.
En contraste, las manufacturas de origen agropecuario (MOA) crecieron 12,7% y las manufacturas de origen industrial (MOI) aumentaron 6,7%. No obstante, este crecimiento resultó insuficiente para revertir el saldo negativo de la balanza comercial.
Carne bovina: el rubro más sólido del año
El sector cárnico volvió a destacarse como el principal motor exportador en 2025. Las exportaciones de carne y menudencias bovinas alcanzaron USD 2.173 millones, con un crecimiento del 21,9% interanual.
El desempeño estuvo impulsado principalmente por el mercado estadounidense, que duplicó sus compras en valor (+111,7%) y aumentó su volumen en 76,3%. A pesar de este resultado récord, el buen desempeño del rubro no logró compensar la caída de los granos ni el fuerte incremento de las importaciones.
Otros productos relevantes en la canasta exportadora fueron la energía eléctrica, con USD 1.221 millones (+2,8%), el maíz con USD 596 millones, los aceites de soja con USD 612 millones, y los hilos y cables con USD 405 millones.
Importaciones: fuerte expansión del uso interno y del Régimen de Turismo
Las importaciones de bienes para uso interno ascendieron a USD 14.567,5 millones a diciembre de 2025, verificando un incremento del 11,2% respecto al año anterior. En tanto, las importaciones bajo el Régimen de Turismo (Decreto N° 2063/24) totalizaron USD 3.154,4 millones, con un aumento del 11,3%.
Del total importado, el 82,2% correspondió a bienes para uso interno, mientras que el 17,8% se realizó bajo el Régimen de Turismo.
Bienes de capital y consumo impulsan las compras externas
Al analizar las importaciones por tipo de uso, se observa que los bienes de capital importados bajo el Régimen de Turismo crecieron 6,7%, mientras que los destinados al uso interno se expandieron 24,3%.
Los bienes de consumo también mostraron un fuerte incremento: 21,9% en el Régimen de Turismo y 12,9% en las importaciones para uso interno. En contraste, las importaciones de bienes intermedios para uso interno se redujeron levemente en 0,9%.
Por rubros, se destacaron las compras de maquinarias, aparatos y motores por USD 3.302 millones, artículos mecánicos por USD 1.056 millones, además de abonos, fertilizantes y productos primarios.
Menor importación de combustibles amortigua parcialmente el déficit
Un factor que contribuyó a moderar el crecimiento de las importaciones fue la reducción de las compras de combustibles y lubricantes, que cayeron 12,9% en 2025, totalizando USD 1.775,2 millones.
Según el BCP, esta baja estuvo explicada principalmente por menores importaciones de gasoil y naftas, que disminuyeron 14,5% y 15,9%, respectivamente, en comparación con diciembre de 2024.
Un desafío estructural para la economía paraguaya
El cierre del comercio exterior de 2025 confirma un desafío estructural para la economía paraguaya: la creciente dependencia de bienes importados frente a una capacidad exportadora que avanza a un ritmo más moderado y expuesta a factores climáticos y de precios internacionales.
El marcado aumento del déficit comercial por segundo año consecutivo plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del equilibrio externo y refuerza la necesidad de políticas que fortalezcan la diversificación productiva, el valor agregado y la competitividad exportadora del país.



