En el complejo escenario económico paraguayo, el dólar estadounidense se ha convertido en el protagonista principal de una historia marcada por la incertidumbre y la transformación. Tras romper la barrera psicológica de los G. 8.000, la moneda ha desatado una serie de efectos que van mucho más allá de simples números en una pantalla de cotizaciones.
La escalada imparable
El mercado cambiario registra un panorama revelador. El dólar interbancario cerró en G. 8.010, con algunas instituciones bancarias situándolo entre G. 8.080 y G. 8.090. Esta tendencia alcista no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una compleja trama económica que involucra múltiples actores y circunstancias.
El origen de la transformación: exportaciones golpeadas
La fotografía económica muestra un sector agroexportador profundamente impactado. El maíz, un tradicional motor económico, ilustra dramáticamente esta realidad. De los USD 350 millones ingresados en 2023, el 2024 apenas alcanza los USD 180 millones, representando una caída del 56% que sacude los cimientos de la economía nacional.
La soja, otro pilar fundamental, no escapa a esta tendencia. La reducción en las ventas esperadas ha generado una merma significativa en el ingreso de divisas, alimentando directamente la presión alcista sobre el dólar.
Demanda: Un juego de múltiples jugadores
La presión por la moneda estadounidense se multiplica desde diversos frentes. Las empresas buscan dólares para importaciones y servicios, mientras un fenómeno adicional emerge: la creciente demanda de ciudadanos bolivianos, que añade una capa extra de complejidad al mercado cambiario.
La respuesta institucional
El Banco Central del Paraguay (BCP) no ha permanecido pasivo. Con una estrategia calculada, ha inyectado USD 231 millones en el sistema financiero y vendido hasta USD 287,20 millones al 21 de marzo, en un intento por contener la volatilidad cambiaria.
Proyecciones: Entre la expectativa y la realidad
Las proyecciones económicas dibujan un escenario de gradual pero sostenido incremento:
- Marzo 2025: G./USD 7.850
- Abril 2025: G./USD 7.896
- Cierre de 2024: G./USD 7.970
- Finales de 2026: G./USD 8.000
Sin embargo, la realidad actual ya supera estas proyecciones, con el dólar mostrando una dinámica más agresiva de lo anticipado.
Impactos diferenciados
Ganadores y perdedores
Los exportadores manufactureros encuentran una oportunidad en la depreciación cambiaria, mejorando su competitividad internacional. En el otro extremo, los consumidores enfrentan un escenario más complejo, con productos importados aumentando su precio.
La canasta básica no escapa a esta realidad. Aproximadamente el 30% de los bienes del Índice de Precios al Consumidor (IPC) corresponde a productos importados, lo que anticipa presiones inflacionarias.
Contexto global y perspectivas
Factores geopolíticos adicionales, incluyendo las medidas del presidente estadounidense Donald Trump y los conflictos internacionales, añaden capas de incertidumbre al escenario económico.
La fuga de dólares hacia Bolivia, con su sistema de control cambiario, representa otro elemento que alimenta la complejidad del mercado.
Conclusión: más allá de los números
El comportamiento del dólar es más que una simple fluctuación numérica. Representa un indicador profundo de las transformaciones económicas, un reflejo de las tensiones internas y externas que moldean la realidad económica paraguaya.
Los próximos meses serán cruciales. La capacidad de adaptación de empresas, instituciones y ciudadanos será fundamental para navegar este escenario de cambios constantes.