Caída interanual del 16% en los depósitos del sector público no financiero en el BCP
Los depósitos del sector público no financiero en el Banco Central del Paraguay (BCP) cerraron febrero de 2026 en G. 9,489 billones, lo que representó una contracción de 16,0% respecto al mismo mes del año anterior, cuando el saldo ascendía a G. 11,303 billones. La reducción no fue uniforme entre las distintas categorías institucionales, sino que respondió principalmente al comportamiento de una de ellas, lo que obliga a un análisis desagregado para comprender la dinámica real del período.
La Administración Central, que agrupa los depósitos del Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, el Poder Judicial, la Contraloría General de la República, la Defensoría del Pueblo y otros organismos del Estado, concentra la mayor parte de los recursos y registró en febrero de 2026 un saldo de G. 8,545 billones. Lejos de contraerse, esta categoría mostró un incremento de 3,7% frente a los G. 8,242 billones de febrero de 2025, lo que indica que el núcleo institucional del Estado mantuvo una posición de liquidez estable en el período analizado.
Depósitos en moneda extranjera suben 9,3% mientras los de moneda nacional retroceden 2,2%
Al desagregar los depósitos de la Administración Central por tipo de moneda, emerge una dinámica que merece atención. Los recursos en moneda nacional alcanzaron G. 3,925 billones en febrero de 2026, con una leve caída de 2,2% respecto a los G. 4,015 billones registrados en igual mes del año previo. En cambio, los depósitos denominados en moneda extranjera avanzaron con mayor vigor: totalizaron G. 4,620 billones, lo que implicó un crecimiento de 9,3% frente a los G. 4,227 billones de febrero de 2025.
Este contraste entre monedas refleja una tendencia sostenida hacia una mayor ponderación de los recursos en dólares dentro de la estructura de depósitos del sector público, lo que puede estar asociado tanto a la composición de los ingresos fiscales como a decisiones de gestión de caja que priorizan la cobertura cambiaria.
El desplome del Fondo de Seguridad Social explica la contracción del saldo total
El factor determinante en la caída del total de depósitos fue el comportamiento del Fondo de Seguridad Social, que incluye principalmente los recursos del Instituto de Previsión Social (IPS) y otras entidades del sistema. En febrero de 2026, estos depósitos se ubicaron en G. 943.663 millones, frente a G. 3,060 billones registrados en el mismo mes de 2025, lo que equivale a una reducción de 69,2% en términos interanuales.
Esta contracción de aproximadamente G. 2,116 billones en un solo componente explica, en gran medida, la variación negativa del saldo global del sector público no financiero. Sin esa caída, el panorama agregado habría mostrado una tendencia diferente. Las Empresas Públicas —que incluyen entidades como ANDE, Essap, Copaco e INC— mantuvieron sus depósitos prácticamente sin variaciones, con un saldo de G. 534 millones, mientras que las Entidades Descentralizadas permanecieron en 21 unidades, sin cambios respecto al período anterior.
Evolución mensual: de G. 15,844 billones en marzo de 2025 a G. 9,489 billones en febrero de 2026
La serie mensual de 2025 muestra fluctuaciones relevantes. En marzo de ese año los depósitos del sector público no financiero llegaron a G. 15,844 billones, uno de los niveles más elevados del período. Desde entonces, los saldos fueron moderándose progresivamente hasta cerrar diciembre de 2025 en G. 7,478 billones. En enero de 2026 se produjo una recuperación hasta G. 10,989 billones, pero en febrero los depósitos volvieron a retroceder, situándose en G. 9,489 billones.
Esta dinámica es coherente con los patrones de ejecución presupuestaria, el calendario de pagos del sector público y la administración de los recursos provenientes de ingresos fiscales, transferencias y otras fuentes de financiamiento. El BCP seguirá publicando la evolución de estos indicadores en las próximas ediciones, con foco en el comportamiento del Fondo de Seguridad Social.
El BCP duplica el límite del SPI a G. 10 millones por operación para responder al crecimiento exponencial del sistema
En paralelo con la publicación de los datos sobre depósitos, el Banco Central del Paraguay tomó otra decisión de relevancia para el sistema financiero. A través de la Resolución N° 2, Acta N° 12, del 12 de marzo de 2026, el Directorio del BCP aprobó una actualización del Reglamento General del Sistema de Pagos del Paraguay (SIPAP), que eleva el límite máximo de las transferencias realizadas a través del Sistema de Pagos Instantáneos (SPI) de G. 5 millones a G. 10 millones por operación.
La medida incorpora además disposiciones relacionadas con nuevos módulos y funcionalidades del sistema, entre ellos el CDA-d, el QR Hub y tecnologías de pago por aproximación NFC. Según el BCP, el ajuste responde a la alta demanda de los usuarios y al crecimiento sostenido del sistema, que en los últimos años ha desplazado de manera significativa el uso de cheques y efectivo como medios de pago.
Las transferencias del Sipap acumularon G. 786 billones en 2025, equivalentes al 2,1% del PIB proyectado
Las cifras respaldan la escala que ha alcanzado el sistema. En diciembre de 2025, el Sipap registró 47,1 millones de transferencias por un valor de G. 84,4 billones, equivalentes a aproximadamente USD 12.800 millones. Esas operaciones crecieron 24,3% en términos interanuales y duplicaron su valor respecto al mismo mes del año anterior.
En el acumulado de 2025, las transferencias totalizaron G. 786 billones, equivalentes a unos USD 120.000 millones, y representaron el 2,1% del producto interno bruto proyectado para ese año, con un incremento interanual de 27,2%. Estas cifras posicionan a Paraguay como un referente regional en materia de pagos digitales instantáneos.
Las entidades participantes del SPI deberán adecuar sus canales electrónicos al nuevo tope máximo desde la entrada en vigencia de la norma. Las transferencias entre personas físicas continuarán siendo gratuitas, una de las características que ha impulsado la adopción masiva del sistema entre la población.
Las cooperativas Tipo A de Paraguay superan los US$ 8.000 millones en activos al cierre de 2025
El sector cooperativo paraguayo consolidó su posición como actor relevante de la economía nacional. Según datos del Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP), el total de activos de las cooperativas de Ahorro y Crédito y de Producción Tipo A alcanzó aproximadamente US$ 8.000 millones al cierre de 2025. Las primeras concentraron unos US$ 4.199 millones, mientras que las de Producción sumaron alrededor de US$ 3.772 millones.
En el segmento de Ahorro y Crédito, cinco entidades administran el 49,7% de los activos del sector. El liderazgo corresponde a Coomecipar Ltda., con US$ 701 millones, seguida por Universitaria Ltda., con US$ 675 millones. Completan el grupo de las cinco principales Cooperativa 8 de Marzo Ltda., con US$ 250 millones; Credit Unión Ltda., con US$ 235 millones; y Loma Plata Ltda., con US$ 225 millones.
Chortitzer, Colonias Unidas y Fernheim lideran el ranking productivo y reflejan el peso del cooperativismo chaqueño
En el sector de Producción, la concentración es aún más marcada: las cinco principales cooperativas reúnen el 62,1% de los activos del segmento. Chortitzer Ltda. encabeza el ranking con US$ 718 millones, seguida por Colonias Unidas Ltda., con US$ 615 millones, y Fernheim Ltda., con US$ 550 millones. Neuland Ltda. ocupa el cuarto lugar con US$ 246 millones, y Santa María Ltda. cierra el grupo con US$ 211 millones.
La presencia destacada de cooperativas del Chaco paraguayo en este ranking refleja el dinamismo del cooperativismo productivo en esa región, que ha logrado construir estructuras empresariales de escala significativa vinculadas a actividades agropecuarias, industriales y de servicios. Este desempeño da cuenta de un modelo de desarrollo regional con base asociativa que ha generado capacidad de gestión y acumulación de activos a lo largo de décadas.
La concentración de recursos en un grupo reducido de entidades, tanto en el ámbito financiero como en el productivo, expresa el proceso de consolidación que ha atravesado el sector. Al mismo tiempo, el panorama abre la oportunidad de avanzar en el fortalecimiento de las demás cooperativas del sistema, promoviendo mayor integración, eficiencia en la gestión y un crecimiento más equilibrado dentro del movimiento cooperativo paraguayo.




