La acumulación de sedimentos en el río Bermejo provoca una caída del 14,2% en los envíos durante el primer bimestre de 2025, generando pérdidas estimadas en USD 200 millones para la economía nacional.
El sector exportador paraguayo enfrenta un severo desafío logístico que ha debilitado significativamente el desempeño de su principal producto agrícola durante los primeros meses del año. Las exportaciones de soja en grano registraron una contracción del 14,2% en volumen durante el primer bimestre de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior, un resultado que refleja las crecientes dificultades en la navegabilidad de la hidrovía Paraguay-Paraná.
Los datos revelan que entre enero y febrero se embarcaron 1,4 millones de toneladas de soja, cifra considerablemente inferior a los 1,7 millones de toneladas registrados en el mismo periodo de 2024. Esta disminución ha generado un impacto directo en el ingreso de divisas para el país, que alcanzó USD 686 millones, representando una reducción del 17% frente a los USD 829 millones del año anterior.
Crisis en el Paso Bermejo: el epicentro del problema
La principal causa de esta contracción se atribuye a la crítica situación que enfrenta el denominado Paso Bermejo, un punto estratégico en la hidrovía donde confluyen los ríos Bermejo y Paraguay. El excesivo arrastre de sedimentos ha generado una acumulación que obstaculiza la navegación fluvial, provocando demoras significativas en la salida de convoyes de barcazas.
La congestión ha alcanzado niveles alarmantes, con aproximadamente 418 barcazas, 37 remolcadores y 6 buques de mayor porte que permanecen a la espera de poder franquear este punto crítico. Algunas embarcaciones llevan amarradas hasta 45 días, generando sobrecostos logísticos y penalidades por incumplimientos contractuales.
Los datos son contundentes: esta situación afecta al 75% de los productos que componen la economía paraguaya, no limitándose únicamente al sector agroexportador, sino también impactando en la cadena de importaciones de bienes de consumo, electrodomésticos, maquinarias y equipos necesarios para la actividad productiva.
Esfuerzos insuficientes ante una crisis previsible
Ante la gravedad de la situación, se han desplegado dos dragas que operan actualmente en la zona: una contratada por el gobierno y otra financiada por el sector privado. Los trabajos de dragado han permitido remover aproximadamente 150.000 metros cúbicos de sedimentos, a un ritmo promedio de 25.000 metros cúbicos diarios, con un costo estimado de USD 60 por cada metro cúbico.
Sin embargo, las autoridades técnicas advierten que el cauce hídrico podría mantenerse en estas condiciones durante al menos dos semanas más, prolongando la crisis logística que ya acumula pérdidas estimadas en USD 200 millones, según cálculos del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFyM).
El sector empresarial ha criticado la falta de previsión por parte de las autoridades, señalando que se requiere un plan estratégico integral para el mantenimiento de toda la hidrovía, comparable a la importancia que se otorga al mantenimiento vial. La situación actual demuestra que actuar en modo de emergencia implica un esfuerzo económico y logístico mucho mayor que implementar medidas preventivas.
Impacto en los mercados y precios
La crisis logística coincide con un comportamiento volátil en los precios internacionales de la soja. Según el informe de Comercio Exterior del Banco Central del Paraguay (BCP), las cotizaciones de los commodities agrícolas en febrero mostraron una tendencia predominantemente bajista.
En la Bolsa de Rosario, el precio promedio de la soja registró una disminución del 2,9% respecto a enero, mientras que en la Bolsa de Chicago se observó un leve incremento del 1%. En la comparación interanual, las caídas fueron más pronunciadas: 11% en Chicago y 2,8% en Rosario.
Esta reducción en los precios se atribuye tanto a factores de oferta como de demanda. Por un lado, las mejoras en las cosechas brasileñas y el alivio de la sequía en Argentina presionaron los precios a la baja. Por otro lado, las fluctuaciones en la demanda y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China generaron incertidumbre en el mercado, aunque el fuerte consumo doméstico de la soja contribuyó a equilibrar parcialmente la situación.
Argentina se mantiene como principal destino
A pesar de las dificultades logísticas, la estructura de los mercados de destino para la soja paraguaya mantiene su configuración tradicional. Argentina continúa posicionándose como el principal comprador, concentrando el 83% de las exportaciones del grano durante el primer bimestre.
Brasil ocupa el segundo lugar con una participación del 6%, mientras que destinos como Senegal, Estados Unidos y Chile completan el panorama con una participación conjunta del 11%.
En cuanto a los principales exportadores, 30 empresas fueron responsables de los embarques realizados hasta febrero. Cargill lidera el ranking con el 16% del total exportado, seguido de LDC con el 12%, ADM y Copagra con el 11% cada una, Viterra con el 10%, y Cofco y Bunge con el 7% respectivamente.
Alternativas logísticas bajo presión
Ante las restricciones en la hidrovía Paraguay-Paraná, el sector exportador ha intentado diversificar sus rutas logísticas, pero las alternativas también presentan limitaciones significativas. La salida por puertos chilenos, que tradicionalmente funciona como opción alternativa, también enfrenta congestión debido al incremento de la demanda.
Otra alternativa explorada ha sido la utilización del puerto de Nanawa, aunque esta opción implica costos logísticos más elevados, lo que impacta en la competitividad de los productos paraguayos en los mercados internacionales.
Perspectivas y desafíos futuros
La crisis actual pone de manifiesto la vulnerabilidad estructural de la economía paraguaya debido a su alta dependencia del transporte fluvial. La hidrovía Paraguay-Paraná representa la principal arteria logística del país, y las deficiencias en su mantenimiento tienen un impacto directo en la competitividad del sector agroexportador.
Las autoridades de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) han identificado otro factor que agrava la situación: la proliferación de desvíos ilegales en el cauce del río Paraguay para actividades agrícolas y ganaderas. Estos canales artificiales multiplican el impacto de la sedimentación en épocas críticas, por lo que se está realizando un relevamiento para solicitar las intervenciones correspondientes.
De no implementarse un plan integral de dragado y mantenimiento de la hidrovía, el sector agroexportador paraguayo podría enfrentar dificultades recurrentes que comprometerían su capacidad para aprovechar oportunidades comerciales, especialmente en un contexto de alta competencia regional y volatilidad en los precios internacionales.
La situación actual no solo amenaza los resultados del primer semestre, sino que podría tener consecuencias más prolongadas en los flujos comerciales y en la capacidad del país para cumplir con sus compromisos internacionales, comprometiendo uno de los principales motores de la economía nacional.