La industria cafetera brasileña enfrentó un 2025 marcado por la turbulencia comercial con Estados Unidos, que derivó en una contracción significativa de sus exportaciones de café soluble y en grano. Aunque el país sudamericano mantuvo su posición como principal productor y exportador mundial, los aranceles adicionales del 50% impuestos por la administración Trump generaron pérdidas millonarias y obligaron a una reconfiguración urgente de los mercados destino.
Impacto arancelario supera los US$440 millones
Según cálculos de Bloomberg Línea basados en datos del Consejo de Exportadores de Café de Brasil (Cecafé), las exportaciones brasileñas dejaron de generar ingresos estimados en US$441,6 millones durante 2025. En términos de volumen, las pérdidas alcanzaron aproximadamente 1,01 millones de sacos de café arábica y 160.000 sacos de café soluble durante el período de impacto arancelario, comprendido entre julio —cuando se anunció la medida— y noviembre, en comparación con el promedio registrado entre enero y junio.
Los envíos brasileños de café a Estados Unidos cayeron dramáticamente un 55% en el año completo, pasando de más de 8 millones de sacos en 2024 a 5,38 millones de sacos en 2025. Esta reducción evidencia la magnitud del golpe que representó la guerra comercial desatada por Washington para el principal exportador mundial del grano.
Café soluble registra caída del 10,6% tras récord histórico
Las exportaciones de café soluble descendieron un 10,6%, pasando de un récord de 4,13 millones de sacos en 2024 a 3,69 millones de sacos en 2025, según informó la Asociación Brasileña de la Industria de Café Soluble (ABICS). El arancel adicional del 50%, vigente desde agosto, provocó una caída del 40% en las exportaciones durante los cinco meses posteriores a su implementación y del 28,2% en el acumulado anual.
Estados Unidos, principal mercado para el café instantáneo brasileño, redujo sus importaciones de 777.401 sacos en 2024 a 558.470 sacos en 2025. Los exportadores reportaron cancelaciones masivas de contratos (washouts) y aplazamientos de compras por parte de tostadores estadounidenses durante el período arancelario.
Paradójicamente, pese a la contracción en volumen, los ingresos de los exportadores de café soluble aumentaron un 14,4%, de US$960,9 millones en 2024 a US$1.099 millones en 2025, impulsados por el alza de los precios internacionales del grano.
Diversificación de mercados como estrategia de supervivencia
Ante el cierre parcial del mercado estadounidense, la industria brasileña aceleró su búsqueda de destinos alternativos. Argentina incrementó sus importaciones un 40,2% hasta 291.919 sacos, mientras que Rusia aumentó un 9,8% hasta 278.050 sacos y Polonia un 7,2% hasta 215.415 sacos.
El director de ABICS, Aguinaldo Lima, destacó que mercados emergentes mostraron crecimientos espectaculares: Colombia registró un aumento del 178,2% en sus importaciones de café soluble brasileño, Estonia del 36,8% y Perú del 17,4%. En el caso del café verde, Colombia elevó sus compras más del 75% en 2025 respecto al año anterior, con un avance del 157% solo en diciembre.
El mercado asiático también compensó parte de las pérdidas estadounidenses, con Japón y China incrementando sus compras en aproximadamente un 19% durante el año. Esta reconfiguración geográfica de las exportaciones permitió amortiguar parcialmente el impacto de los aranceles.
Cambio en el ranking de principales compradores
En un hecho histórico, Alemania desplazó a Estados Unidos del primer lugar entre los mayores importadores de café brasileño. La mayor economía europea adquirió el equivalente al 13,5% de todos los envíos de café brasileño entre enero y diciembre de 2025, mientras que Estados Unidos pasó al segundo lugar con el 13,4% del total.
Este cambio refleja tanto el impacto de los aranceles como la estrategia de diversificación implementada por los exportadores brasileños ante la incertidumbre del mercado norteamericano.
Ingresos récord contrastan con caída en volúmenes
Pese a la reducción del 21% en el volumen total exportado —que alcanzó alrededor de 40 millones de sacos de café en 2025—, los ingresos totales por exportaciones de café en grano alcanzaron cifras históricas de US$15.586 millones, un aumento del 24,1% respecto a 2024. Este resultado paradójico se explica por la combinación de precios internacionales elevados y una oferta más restringida en el mercado global.
La producción brasileña de café en 2025 fue más limitada en comparación con el año anterior, en línea con el ciclo bienal negativo del cultivo, cuando la productividad cae naturalmente tras un período de cosecha abundante. Este movimiento cíclico, ampliamente proyectado por el mercado, contribuyó a sostener los precios pese a las dificultades comerciales.
Cafés especiales tampoco escapan al impacto arancelario
El segmento de cafés especiales también sintió las consecuencias de la guerra comercial. Este nicho representó el 20,3% de las exportaciones totales de café brasileño en 2025, con el envío de 8,145 millones de sacos al extranjero, un retroceso del 10,9% en comparación con 2024.
Acuerdo Mercosur-Unión Europea como esperanza futura
El sector cafetalero brasileño observa con expectativa el reciente acuerdo de libre comercio firmado entre el Mercosur y la Unión Europea como una estrategia esencial para la apertura de nuevos mercados. El tratado prevé la reducción gradual de aranceles para productos agrícolas, además de normas más claras para el comercio, la sostenibilidad y la trazabilidad.
Para productos industrializados como el café soluble y tostado, el calendario contempla una reducción arancelaria a lo largo de cuatro años. Esta progresiva liberalización podría ampliar significativamente el acceso del café brasileño al mercado europeo y reducir la dependencia histórica del mercado estadounidense.
Prohibición de triangulación y formación de mezclas
Según Cecafé, la triangulación comercial está prohibida para el café, salvo que el producto pase por un proceso de industrialización antes de ser enviado a otro país y posteriormente a Estados Unidos. La entidad que representa a los exportadores explicó que el incremento de exportaciones a países productores como Colombia refleja principalmente la formación de mezclas y la competitividad del café brasileño.
«En algunos casos, los países productores importan café de Brasil para satisfacer el consumo local, mientras destinan su propia producción, que tiene precios más altos en el mercado, a la exportación», señaló el organismo, describiendo una práctica comercial que permite a estos países optimizar sus ingresos de exportación.
El año 2025 quedará registrado en la industria cafetera brasileña como un período de adaptación forzosa, donde la resiliencia comercial y la capacidad de reconfigurar mercados permitieron sostener la rentabilidad pese a una contracción significativa en los volúmenes. La ecuación financiera final —menos café exportado pero mayores ingresos— evidencia la fortaleza estructural del sector, aunque deja expuesta su vulnerabilidad ante medidas proteccionistas unilaterales de sus principales socios comerciales.




