El Banco Central del Paraguay informó que los precios al consumidor cayeron en el décimo mes del año, impulsados por el abaratamiento de alimentos frescos y bienes importados. La carne vacuna y los combustibles fueron la contracara.
Un resultado negativo que consolida la estabilidad de precios
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en octubre una variación de -0,1%, según el informe de inflación del Banco Central del Paraguay (BCP). Es el tercer mes con deflación en lo que va de 2026. El dato coincide con el de octubre de 2025, cuando también se observó una caída mensual del mismo porcentaje.
La inflación acumulada en el año llegó a 1,8%, bastante por debajo del 3,2% del mismo período del año pasado. En términos interanuales, el índice se ubicó en 1,7%, igual que en septiembre y muy lejos del 4,1% de octubre de 2025. La cifra queda además por debajo de la meta de 3,5% que persigue la autoridad monetaria.
Semanas atrás, el BCP ya había recortado su proyección de inflación para el cierre del año, de 3,3% a 3%. Con los datos de octubre, esa estimación se apoya en una base más sólida.
Frutas y verduras, el principal factor de alivio
El mayor peso en la baja lo tuvo el rubro alimentos, sobre todo los productos de precio volátil. Bajaron las hortalizas y tubérculos frescos, las frutas, los panificados, las harinas, los lácteos, los quesos, los huevos, los aceites y el café.
El desglose por subgrupos muestra la magnitud del movimiento. Las hortalizas y tubérculos frescos cayeron 10% como conjunto, la carne fresca de pescado 5,2% y las frutas frescas 2,1%. Entre los productos individuales, el locote verde retrocedió 36,1%, el tomate 23,2% y el repollo 12,6%, con descensos también en la cebolla de hoja y la banana.
No todo el canasto de frescos se abarató. La papa subió 12,3% y la zanahoria 10,8%, mientras que la acelga, el limón y la piña también registraron alzas. Esto confirma que el mercado de hortalizas se mueve de forma desigual, con productos que se abaratan con fuerza y otros que se encarecen por factores propios de oferta y de cosecha.
Las carnes sustitutas de la vacuna, como cerdo, aves y pescado, también mostraron bajas, lo que ofreció a los hogares alternativas más económicas.
La carne vacuna presiona al alza
En sentido contrario, la carne vacuna aumentó 0,8% en el mes. Según agentes del sector consultados por el BCP, influyen la menor disponibilidad de oferta para el mercado interno y el aumento de los costos de producción y distribución.
El encarecimiento alcanzó a la mayoría de los cortes, con especial incidencia en la costilla de primera y el vacío, además de las menudencias. Para un país donde la carne forma parte central de la dieta y de la mesa familiar, el comportamiento de este rubro suele percibirse de manera directa en el bolsillo, aun cuando el índice general muestre números bajos.
Guaraní fuerte, bienes importados más baratos
Los bienes durables de origen importado continuaron a la baja, favorecidos por la apreciación del guaraní frente al dólar estadounidense. La adquisición de automóviles cayó 1,3% en el mes, y también se abarataron algunos electrodomésticos.
Este canal muestra cómo el tipo de cambio incide en los precios internos de una economía abierta e importadora como la paraguaya. Una moneda local más fuerte reduce el costo en guaraníes de lo que se compra en el exterior y contribuye a contener la inflación. Al mismo tiempo, el comportamiento del tipo de cambio es uno de los puntos que el sector empresarial reclama con mayor previsibilidad.
Combustibles: el gasoil sube por costos de reposición
Los combustibles aumentaron 2,5% en el mes, con el gasoil como principal protagonista. El gasoil común subió 5,4% y el aditivado 4,5%. Según agentes del sector, el alza responde a los elevados costos de reposición del producto, a lo que se suma el incremento de los precios internacionales del petróleo crudo.
El gasoil es un insumo estratégico para el transporte de cargas y la producción agropecuaria, de modo que su evolución puede trasladarse con rezago a otros precios de la economía. Es uno de los factores que el BCP seguirá de cerca en los próximos meses.
Servicios con señales mixtas
En los servicios de la canasta el comportamiento fue dispar. Los paquetes turísticos bajaron, con vacaciones y turismo en -2,6%, y también retrocedió la leche líquida (-0,6%) dentro del grupo de alimentos. En cambio, subieron los restaurantes y el transporte aéreo.
La comida consumida fuera del hogar avanzó 0,5% y las comidas preparadas para llevar 0,8%, lo que refleja que los servicios de alimentación mantienen una dinámica más firme que la de los productos frescos.
Los indicadores de tendencia, más firmes que el índice general
Los indicadores que excluyen los componentes más volátiles dieron una lectura algo distinta de la del índice total. La inflación núcleo, que promedia varias metodologías de medición, fue de 0,1% en el mes, por encima del -0,1% del índice general. En términos interanuales alcanzó 1,4%, frente al 1,2% de septiembre y al 3,6% de octubre del año pasado.
La inflación subyacente, que deja fuera frutas y verduras, también marcó 0,1% en el mes y 2,2% interanual. La versión que además excluye tarifas reguladas y combustibles registró -0,1% mensual y 0,9% interanual.
La lectura de fondo es que la deflación de octubre se explica en buena medida por factores transitorios, como la oferta de frutas y verduras, y no por una caída generalizada de precios. Aun así, todos los indicadores se mantienen holgadamente por debajo de los niveles de un año atrás. En el mes, apenas el 27,3% de los bienes y servicios del canasto registró aumentos, una proporción reducida que confirma el carácter acotado de las presiones.
Qué significa para el bolsillo y la política monetaria
Para las familias, un entorno de precios estables preserva el poder adquisitivo, aunque la percepción cotidiana puede diferir de las estadísticas cuando rubros sensibles como la carne y el combustible suben. Para la autoridad monetaria, el escenario ofrece un margen cómodo respecto de la meta, con una inflación que cierra el año por debajo del objetivo.
El desafío hacia adelante estará en la evolución del petróleo, el tipo de cambio y la oferta de carne, tres variables que podrían revertir parte del alivio observado en octubre. Con una inflación acumulada de 1,8% en diez meses y una proyección oficial de 3% para diciembre, la economía paraguaya llega al cierre del año con precios contenidos, aunque con focos de presión que conviene monitorear.



