Los datos difundidos por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) dibujan un mismo fenómeno desde dos ángulos distintos del comercio exterior paraguayo: el volumen de operaciones se sostiene o incluso crece, pero los ingresos en guaraníes y dólares se resienten por factores cambiarios, de precios y de mercado. El resultado es una fotografía mixta de la economía paraguaya entre junio de 2025 y junio de 2026, en la que el Estado recauda menos por aduanas pese a un mayor movimiento de importaciones, mientras el sector cárnico exporta menos volumen pero sostiene sus ingresos gracias a precios internacionales récord.
Las importaciones crecieron 7%, pero no alcanzó para sostener la recaudación
Según el reporte de la DNIT, las operaciones de importación pasaron de 21.463 en 2025 a 23.041 en 2026, un incremento del 7%. El transporte terrestre fue el principal motor de ese crecimiento, con una suba de 11% al pasar de 10.423 a 11.581 operaciones. Le siguió el transporte acuático, que avanzó 9% (de 3.107 a 3.382 operaciones), el transporte aéreo con un alza de 3% (de 4.353 a 4.484) y la categoría de otros medios de transporte, que subió 1% (de 3.580 a 3.604).
Ese repunte operativo, sin embargo, no se tradujo en más ingresos para el fisco. Los datos oficiales muestran que la recaudación aduanera total cayó de G. 1,401 billones en 2025 a G. 1,162 billones en 2026, una reducción de G. 238.811 millones, equivalente a una baja aproximada del 17%.
La apreciación del guaraní explica buena parte de la caída
El principal factor detrás de esta contradicción entre más operaciones y menor recaudación es cambiario. En junio de 2025 el dólar cotizaba en torno a G. 7.700, mientras que en junio de 2026 se ubicó cerca de G. 6.100, una diferencia de aproximadamente 1.700 guaraníes. Dado que buena parte de las importaciones se valúa en dólares, esa apreciación de la moneda local reduce el monto final liquidado en guaraníes al momento de aplicar los tributos aduaneros, incluso cuando la cantidad de mercadería ingresada se mantiene o aumenta.
Los rubros con mayor caída: combustibles, vehículos e informática
El deterioro de la recaudación no se concentró en un solo sector. En bienes de capital, los ingresos bajaron de G. 239.005 millones a G. 204.967 millones, una contracción del 14%. El golpe más severo se registró en combustibles y derivados, con una caída del 39%, al pasar de G. 156.467 millones a G. 95.173 millones. Informática y telecomunicaciones retrocedió 18% (de G. 84.366 millones a G. 69.041 millones) y repuestos de autopartes bajó 3% (de G. 179.850 millones a G. 174.329 millones).
El rubro vehículos, uno de los de mayor peso relativo, cayó 18%, de G. 821.176 millones a G. 670.704 millones. La categoría otros, que agrupa una amplia variedad de productos, también retrocedió 18%, de G. 1,571 billones a G. 1,290 billones. La dispersión de las bajas entre rubros tan distintos refuerza la lectura de que el fenómeno cambiario es un factor transversal, aunque también podrían influir cambios en la composición de lo importado y ajustes en los valores imponibles.
El Área Central concentró la mayor pérdida recaudatoria
Por zonas aduaneras, el ajuste más pronunciado se dio en el Área Central, donde la recaudación cayó 24%, de G. 700.696 millones a G. 532.489 millones, con una pérdida absoluta de G. 168.207 millones, la mayor de todo el sistema. Dentro de esa área, el Aeropuerto Silvio Pettirossi registró una baja de 41%, Codesa de 31%, Caacupemí de 30%, Puerto Fénix de 27%, y Terport, Paksa e Itá Enramada retrocedieron 22% cada uno.
En el resto del país el comportamiento fue más moderado: el Área Norte cayó 9%, el Área Sur cerca de 10% y el Área Este 11%, aunque en esta última zona se registraron subas puntuales en la Zona Franca Global, la Terminal de Cargas Km. 12 y la Zona Franca Trans Trade, que matizaron el resultado general.
La exportación de carne bovina cayó 28% en volumen
En el plano exportador, Senacsa reportó que entre enero y junio de 2026 Paraguay colocó 132.380 toneladas de carne bovina en el exterior, frente a las 185.143 toneladas del mismo período de 2025, una reducción del 28% en volumen. Los ingresos generados también bajaron, aunque en menor proporción: de US$ 1.056,1 millones en el primer semestre de 2025 a US$ 901,1 millones en 2026, una caída del 14%.
Los precios récord amortiguaron la caída de los envíos
La diferencia entre la baja del volumen (28%) y la del ingreso (14%) se explica por la mejora sostenida en el precio internacional de la carne paraguaya. El valor promedio de exportación llegó a US$ 6.807 por tonelada en junio de 2026, el nivel más alto del año, superando los US$ 6.536 registrados en el primer trimestre. Este comportamiento de precios funcionó como un colchón que evitó que la caída en los ingresos fuera proporcional a la del volumen exportado.
En ese contexto, el informe «Novillo Tipo Paraguay 2.0», elaborado por la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), señaló que en mayo de 2026 el Margen Bruto Industrial (MBI) se ubicó en US$ 433 por cabeza, equivalente al 26,4% del valor del Novillo Tipo, un indicador que refleja la rentabilidad de la cadena en un escenario de precios altos.
Chile lidera el ranking de compradores, seguido por Israel y Estados Unidos
El primer semestre confirmó a Chile como el principal destino de la carne paraguaya, con 42.986 toneladas por unos US$ 300 millones. Israel se ubicó en segundo lugar, con 19.614 toneladas por US$ 156 millones, mientras que Estados Unidos ocupó el tercer puesto con 22.691 toneladas y US$ 129 millones, pese a haber exportado más volumen que Israel pero a un valor promedio menor.
Completaron el top cinco Taiwán, con 15.915 toneladas por US$ 110 millones, y Canadá, con 8.242 toneladas por US$ 49 millones.
Una mirada de largo plazo: el sector cárnico duplicó su volumen en 15 años
Pese al retroceso puntual de este semestre, la comparación histórica muestra un crecimiento estructural del sector. En 2010, las exportaciones de carne bovina paraguaya sumaban 170.344 toneladas por US$ 766 millones. En 2025, ese volumen llegó a 355.755 toneladas por US$ 2.130 millones, lo que representa un crecimiento superior al 100% en volumen en tres lustros.
Referentes del sector privado remarcan que, de cara a los próximos meses, la clave estará en sostener precios internacionales favorables y en avanzar hacia mejores condiciones de acceso a mercados, particularmente en materia arancelaria, un factor que podría determinar si el repunte de precios continúa compensando la retracción en los volúmenes colocados.



