Los gobiernos de Sudáfrica y China rubricaron este viernes en Pekín un acuerdo marco de asociación económica que establece las bases para que productos sudafricanos accedan sin aranceles al mercado chino, en un movimiento estratégico que responde directamente a los aranceles del 30% impuestos por la administración Trump a las exportaciones sudafricanas, la tasa más elevada aplicada en el África Subsahariana.
El acuerdo fue firmado durante la novena Comisión Económica y Comercial Conjunta entre ambas naciones por el ministro de Comercio e Industria sudafricano, Parks Tau, y su homólogo chino, Wang Wentao. Este marco de cooperación sienta las bases para negociar un Acuerdo de Cosecha Temprana que deberá concluirse antes de finales de marzo de 2026.
Alcance del acuerdo y calendario de implementación
El Departamento de Comercio e Industria de Sudáfrica caracterizó el pacto como «trascendental» y estableció un calendario preciso para su materialización. Según el comunicado oficial, el Acuerdo de Cosecha Temprana permitirá que China otorgue acceso libre de aranceles a productos sudafricanos exportados y fomentará la inversión china en territorio sudafricano.
El documento aborda múltiples dimensiones de la cooperación bilateral, incluyendo comercio, inversiones, cooperación energética y colaboración a nivel multilateral. Tau subrayó que este compromiso no se limita a Sudáfrica, sino que China ha extendido la oferta de acceso al mercado chino «a todo el continente africano», lo que sitúa este acuerdo en el contexto más amplio de la estrategia china en África.
Sectores económicos beneficiados y oportunidades de inversión
El ministro sudafricano identificó varios sectores que se beneficiarán particularmente del acuerdo: minería, agricultura, energía renovable y tecnología. Las principales exportaciones sudafricanas a China incluyen oro, mineral de hierro y metales del grupo del platino, productos que ahora podrían acceder al mercado chino sin barreras arancelarias.
En cuanto a las frutas sudafricanas, el acuerdo contempla específicamente su acceso preferencial al mercado chino, un sector agrícola estratégico para la economía sudafricana. Por su parte, China ha invitado a Sudáfrica a participar en la novena Exposición Internacional de Importaciones de China, que se celebrará en Shanghái en noviembre de 2026, así como a un evento especializado de inversión en la industria siderúrgica.
Las inversiones chinas en Sudáfrica han experimentado un «aumento significativo y constante», particularmente en el sector automotriz. Las empresas automotrices chinas han incrementado dramáticamente su presencia en el mercado sudafricano, pasando de aproximadamente el 2,8% en 2020 a entre el 11% y el 15% en 2024, según estimaciones de grupos industriales.
Contexto geopolítico: deterioro de relaciones con Estados Unidos
El acuerdo con China se materializa en un momento de máxima tensión diplomática entre Sudáfrica y Estados Unidos. La administración Trump impuso en agosto aranceles del 30% a las exportaciones sudafricanas bajo su política de aranceles recíprocos, convirtiendo a Sudáfrica en uno de los países más afectados por esta estrategia comercial a nivel mundial.
Las relaciones diplomáticas bilaterales han alcanzado su punto más bajo en décadas. La administración estadounidense ha acusado a Sudáfrica de mantener una política exterior antiestadounidense y de permitir la persecución violenta de agricultores afrikaners blancos, acusaciones que el gobierno sudafricano ha rechazado categóricamente, negando que exista un esfuerzo generalizado por confiscar tierras mediante violencia.
Como medida adicional, Trump ha prohibido a Sudáfrica participar en las reuniones del Grupo de los 20 países ricos y en desarrollo programadas para este año en territorio estadounidense, profundizando el aislamiento diplomático del país africano respecto a Washington.
Reconfiguración del comercio exterior sudafricano
China ya ostenta la posición de principal socio comercial de Sudáfrica, tanto en importaciones como en exportaciones, superando a Estados Unidos, que ocupa el segundo lugar. Esta primacía comercial china refleja una tendencia continental más amplia: la creciente influencia económica china en África, particularmente dominante en la extracción de minerales críticos esenciales para productos de alta tecnología.
Sudáfrica ha manifestado que continúa negociando con Estados Unidos para alcanzar condiciones comerciales más favorables, aunque simultáneamente ha acelerado sus acercamientos con China. El Ministerio de Comercio sudafricano señaló que el país «espera trabajar con China de manera amistosa, pragmática y flexible», una declaración que contrasta marcadamente con el tono del diálogo actual con Washington.
Salvaguardias industriales y balance estratégico
Pese al entusiasmo oficial, el ministro Tau introdujo un elemento de cautela al afirmar que Sudáfrica «negociará con el objetivo de crear las salvaguardias necesarias dentro del acuerdo para proteger la capacidad industrial de Sudáfrica». Esta declaración reconoce implícitamente las preocupaciones sobre el impacto que la apertura irrestricta al comercio chino podría tener sobre sectores manufactureros locales.
El patrón de acuerdos similares entre China y países africanos se acelera en respuesta a las políticas comerciales estadounidenses. Kenia, la mayor economía de África Oriental, anunció el mes pasado un acuerdo comercial preliminar con China. En junio de 2024, tras el inicio de la política arancelaria de Trump, China anunció la eliminación de todos los aranceles aplicados a los 53 estados africanos con los que mantiene relaciones diplomáticas.
El acuerdo entre Sudáfrica y China representa, en última instancia, una reconfiguración significativa de los ejes comerciales de la mayor economía africana. Pretoria busca compensar las pérdidas derivadas de los aranceles estadounidenses mediante una profundización estratégica de su relación con Pekín, en un movimiento que podría redefinir el balance geopolítico y económico del continente africano en los próximos años.



