El gigante del comercio electrónico Amazon confirmó el recorte de 16.000 puestos de trabajo corporativos a nivel mundial, marcando la segunda ronda significativa de despidos en menos de tres meses. La medida forma parte de una estrategia más amplia liderada por el director ejecutivo Andy Jassy para transformar la estructura organizacional de la compañía, reducir costos operativos y posicionar a Amazon como líder en la integración de inteligencia artificial en sus procesos empresariales.

Esta nueva oleada de despidos se suma a los 14.000 recortes anunciados en octubre de 2025, elevando el total de eliminaciones en el área corporativa a aproximadamente 30.000 puestos en un periodo de cuatro meses. Considerando que Amazon cuenta con alrededor de 350.000 empleados corporativos según datos presentados ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos, los recortes representan cerca del 9% de su plantilla administrativa y gerencial.

Beth Galetti, vicepresidenta sénior de experiencia del empleado y tecnología en Amazon, comunicó que la empresa no tiene previsto realizar «reducciones generalizadas cada pocos meses». Sin embargo, reconoció que mientras algunos equipos finalizaron sus cambios organizativos en octubre, otros no completaron ese trabajo hasta ahora. Galetti enfatizó que Amazon está evaluando «la responsabilidad, la velocidad y la capacidad de innovación para los clientes» y realizando los ajustes necesarios en consecuencia.

Filtración accidental anticipa los despidos

El anuncio oficial de este miércoles estuvo precedido por un incidente que generó confusión y ansiedad entre los empleados. El martes por la noche, un borrador de correo electrónico escrito por Colleen Aubrey, vicepresidenta sénior de Amazon Web Services (AWS), fue incluido inadvertidamente en una invitación de calendario enviada por una asistente ejecutiva a varios empleados.

El título de la invitación hacía referencia al «Proyecto Amanecer», aparente nombre en clave que Amazon utiliza para gestionar los procesos de despido. El mensaje dejaba claro que los recortes se estaban produciendo en la empresa, aunque los empleados aún no habían sido informados oficialmente. El correo fue rápidamente cancelado tras detectarse el error, pero ya había circulado entre parte del personal.

En el mensaje filtrado, Aubrey explicaba que los cambios responden a «una continuación del trabajo que hemos estado realizando durante más de un año para fortalecer la empresa reduciendo la jerarquía, aumentando la responsabilidad y eliminando la burocracia, para poder actuar con mayor rapidez para nuestros clientes». También reconocía que «estas decisiones son difíciles y se toman con detenimiento».

Estrategia de eliminación de burocracia y agilidad organizacional

Desde que asumió como director ejecutivo hace cuatro años, tras la salida del fundador Jeff Bezos, Andy Jassy ha impulsado múltiples iniciativas para transformar la cultura laboral y la estructura operativa de Amazon. Su visión consiste en operar la compañía como «la startup más grande del mundo», manteniendo agilidad y capacidad de respuesta ante los cambios acelerados que la inteligencia artificial está generando en el sector tecnológico.

Como parte de este enfoque, Jassy ha implementado políticas laborales más estrictas. Entre ellas destaca la obligatoriedad de trabajar en la oficina cinco días a la semana, convirtiendo a Amazon en una de las pocas grandes empresas tecnológicas que exige presencialidad total a sus empleados corporativos. Además, según un informe de Business Insider, la compañía ha intensificado la vigilancia del uso de teléfonos celulares corporativos por parte de los empleados de AWS, buscando limitar un reembolso mensual de 50 dólares que se venía aplicando desde hace tiempo.

En un correo electrónico enviado a los empleados antes del Día de Acción de Gracias, al que tuvo acceso la BBC, Jassy expresó su gratitud por los «desafíos y oportunidades en el trabajo», señalando que «el mundo está cambiando a un ritmo muy rápido» y que este es «un momento para replantearnos todo lo que hemos hecho hasta ahora».

Inteligencia artificial como catalizador de la transformación

La inteligencia artificial ocupa un lugar central en la estrategia de reestructuración de Amazon. Jassy se ha pronunciado abiertamente sobre el impacto que esta tecnología tendrá en la composición de la fuerza laboral de la empresa. En una publicación de blog dirigida a los empleados el año pasado, el ejecutivo fue explícito al reconocer que las mejoras de eficiencia derivadas de la inteligencia artificial permitirían a la compañía reducir su plantilla.

«A medida que implementemos más IA generativa y agentes de IA, esto cambiará la forma en que trabajamos. Necesitaremos menos personas para algunos de los trabajos que se realizan actualmente y más personas para otro tipo de trabajos», admitió sin rodeos. Jassy también anticipó que Amazon no es la única empresa en esta situación, previendo que miles de millones de agentes de IA se pondrán en funcionamiento en todas las empresas y sectores. «Muchos de estos agentes aún no se han desarrollado, pero no se equivoquen, están llegando, y lo harán rápidamente», advirtió.

A pesar de estas declaraciones, Galetti aseguró en su comunicado que Amazon continuará contratando personal en áreas estratégicas y funciones consideradas fundamentales para el futuro de la compañía. Los recortes se concentran principalmente en funciones corporativas y administrativas, sin afectar directamente a los trabajadores de centros logísticos ni almacenes.

Proceso de transición y condiciones para empleados afectados

Los empleados afectados por los despidos recibirán diferentes opciones según su ubicación geográfica. En Estados Unidos, contarán con un periodo de 90 días para buscar nuevos puestos internamente antes de acceder a paquetes de indemnización por despido. Sin embargo, según un exempleado que solicitó permanecer en el anonimato, el número de puestos vacantes disponibles es limitado.

Quienes no logren conseguir otro puesto dentro de Amazon recibirán una indemnización por despido calculada en función de su antigüedad en la empresa, además de beneficios adicionales no especificados. El comunicado oficial de Amazon no detalló dónde se producirán exactamente los últimos despidos ni qué países se verán afectados específicamente, aunque el correo filtrado hacía referencia a recortes en Estados Unidos, Canadá y Costa Rica.

Los despidos comenzaron formalmente este miércoles y afectan principalmente a las divisiones de AWS, Prime Video, Recursos Humanos y otras funciones centrales de la organización.

Reestructuración del negocio de comestibles

En paralelo a los anuncios de despidos, Amazon confirmó el martes una reestructuración significativa de su negocio de comestibles. La compañía cerrará aproximadamente 70 tiendas con las marcas Amazon Fresh y Amazon Go, mientras expandirá su presencia bajo la marca Whole Foods, adquirida por Amazon en 2017.

Jason Buechel, responsable del área de comestibles, explicó que la decisión busca tomar medidas más cuidadosas para atraer clientes y mejorar la calidad de los productos ofrecidos. Esta reestructuración refleja las dificultades que Amazon ha enfrentado para competir efectivamente en el sector de tiendas físicas de comestibles, un mercado con márgenes tradicionalmente más estrechos que el comercio electrónico.

Impacto en UPS y la red de entregas

Los cambios estratégicos de Amazon también están generando consecuencias significativas en su cadena de suministro externa. UPS, el mayor operador de entrega de paquetes del mundo, anunció que recortará hasta 30.000 puestos de trabajo este año mientras reduce aún más los envíos para Amazon, su principal cliente.

Carol Tomé, directora ejecutiva de UPS, declaró que la compañía está «en los últimos seis meses de nuestro plan de reducción acelerada de envíos para Amazon» y que durante 2026 tiene la intención de reducir otro millón de paquetes diarios mientras continúa reconfigurando su red. Según Tomé, las entregas para Amazon resultan «extraordinariamente perjudiciales» para los márgenes de beneficio de UPS.

La empresa de paquetería ya recortó 48.000 puestos de trabajo y cerró 93 instalaciones en 2025 al reducir sus entregas para Amazon, y anunció que cerrará otras 24 instalaciones durante el primer semestre de este año. Los nuevos recortes de empleo se realizarán mediante ofertas de indemnización por despido a conductores a tiempo completo y la no sustitución del personal que abandone la empresa voluntariamente.

Esta situación refleja la estrategia de Amazon de incrementar significativamente sus propios servicios de entrega en los últimos años, rompiendo el dominio tradicional de UPS, FedEx y el Servicio Postal público estadounidense. En 2024, Amazon gestionó 6.300 millones de entregas en Estados Unidos, superando tanto a UPS como a FedEx.

Contexto de la industria tecnológica y perspectivas sobre el empleo

Los despidos en Amazon se enmarcan en una tendencia más amplia dentro de la industria tecnológica. Tras años de fuerte expansión durante y después de la pandemia, múltiples empresas del sector están ajustando sus plantillas en busca de mayor eficiencia y rentabilidad. Casos recientes como el de Pinterest, que eliminó aproximadamente el 15% de su personal, ilustran este patrón.

Sin embargo, la narrativa sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo presenta matices importantes. Según un informe reciente de Vanguard, el temor de que la IA esté eliminando puestos de trabajo de forma generalizada es exagerado. De hecho, los empleos con alta exposición a la automatización mediante inteligencia artificial están creciendo más rápido que antes de la pandemia, incluso más rápido que el resto de las ocupaciones.

Estos hallazgos no significan necesariamente que los trabajadores preocupados por la posible disrupción de sus carreras puedan estar completamente tranquilos. Algunas empresas han informado recientemente que están eliminando puestos específicos porque la inteligencia artificial puede automatizar las tareas de trabajadores de nivel inicial o aumentar la eficiencia de los empleados actuales. Sin embargo, hasta el momento no hay evidencia de que la tecnología esté causando daños generalizados en el mercado laboral.

Para Amazon, los próximos meses serán cruciales para determinar si su estrategia de reducción de burocracia y adopción acelerada de inteligencia artificial logra efectivamente convertir a la compañía en una organización más ágil y competitiva, o si los costos humanos y operativos de esta transformación superarán los beneficios proyectados. Con una plantilla global de aproximadamente 1,5 millones de empleados, la empresa enfrenta el desafío de equilibrar eficiencia tecnológica con responsabilidad social en un momento de profunda transformación industrial.