El sistema financiero nacional cerró el ejercicio 2025 con resultados que reflejan solidez estructural, aunque con una desaceleración en el ritmo de crecimiento respecto al año anterior. Según los datos del Boletín Estadístico del Banco Central del Paraguay correspondiente a diciembre, las utilidades del sector bancario alcanzaron G 5,7 billones (equivalentes a USD 863 millones), lo que representa un incremento interanual del 7,9%.

Si bien las cifras evidencian un desempeño positivo, la consultora Mentu señala que esta expansión resulta considerablemente menor al 21,3% registrado durante 2024, lo que sugiere una moderación en la dinámica de rentabilidad del sector en un contexto económico que presenta desafíos tanto a nivel regional como internacional.

Margen operativo se expande impulsado por mejor gestión financiera

El margen operativo del sistema bancario cerró el año en G 15,3 billones (USD 2,3 mil millones), superando en 6,7% la cifra del ejercicio anterior. Este resultado se explica fundamentalmente por el aumento del 6,3% en el margen financiero, indicador que refleja una mejora en la gestión de los recursos captados y colocados por las entidades.

Adicionalmente, el margen operativo de otros valores mostró una incidencia favorable al pasar de un saldo negativo a posicionarse en G 520 mil millones. Sin embargo, estos avances fueron parcialmente compensados por la disminución de G 711 mil millones en el margen de valuación, afectado significativamente por la variación del tipo de cambio, y por una reducción del 8,3% en el margen de otros operativos.

Continental lidera el ranking de utilidades, seguido por Itaú y Sudameris

El ranking de entidades con mejor desempeño en términos de utilidades durante 2025 estuvo encabezado por Banco Continental, que registró G 1,3 billones. En segundo lugar se ubicó Itaú con G 1,2 billones, seguido por Sudameris con G 640.695 millones. El cuarto puesto correspondió al Banco Nacional de Fomento (BNF) con G 566.277 millones, mientras que GNB completó el top cinco con G 442.137 millones.

Esta distribución evidencia la consolidación de las principales entidades del sistema y su capacidad para mantener niveles elevados de rentabilidad en un contexto de competencia creciente y mayor regulación.

Inclusión financiera avanza pero persisten brechas estructurales

La Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) destacó en su balance anual que el sistema bancario ha acompañado el crecimiento económico del país, mostrando avances significativos en materia de inclusión financiera. Entre 2018 y 2025, la cantidad de personas con cuentas de crédito se duplicó, mientras que las cuentas de depósito experimentaron un aumento del 86,5%, alcanzando niveles de profundización cercanos al promedio regional.

No obstante, persiste una brecha estructural entre el acceso a depósitos y al crédito, lo que refleja desafíos pendientes para lograr una inclusión financiera integral. Estos obstáculos están vinculados principalmente a la informalidad económica y a la falta de información crediticia, aspectos que requieren avances en la formalización de la economía, mejor trazabilidad de las operaciones y fortalecimiento de la educación financiera.

El Global Findex 2025 del Banco Mundial revela que el 61% de los adultos en Paraguay tiene acceso a una cuenta, triplicando el nivel de 2011, aunque aún por debajo de países vecinos como Argentina y Brasil. El informe también indica que el 20% de la población ahorra formalmente y el 22% accede a crédito formal, mientras que el uso de pagos digitales alcanza al 55%, evidenciando un importante potencial de crecimiento en la digitalización financiera.

Crecimiento acelerado en cuentas de crédito y expansión moderada en depósitos

A setiembre de 2025, el Banco Central del Paraguay registró 2.157.899 personas con cuentas de crédito, lo que representa un notable crecimiento interanual del 44,1%. Por su parte, las cuentas con depósitos alcanzaron 4.103.511 personas, con un incremento del 13,2% respecto al mismo periodo del año anterior.

Estas cifras reflejan una mayor penetración de los servicios financieros en la población, aunque la brecha entre ambos indicadores sugiere que persisten desafíos para convertir el ahorro formal en acceso efectivo al crédito.

Alta concentración de fondos públicos en cuatro entidades financieras

Los saldos de los Organismos y Entidades del Estado (OEEs) depositados en Certificados de Depósito de Ahorro (CDA) muestran una estructura de elevada concentración. Al cierre de 2025, el total en guaraníes ascendió a G 11,316 billones, equivalente al 65,2% del total de fondos públicos depositados en el sistema financiero.

El Banco Nacional de Fomento encabezó este segmento con G 2,358 billones, representando el 20,8% del total. Le siguió Ueno Bank con G 2,108 billones (18,6%), Continental con G 1,751 billones (15,5%) y Sudameris con G 1,745 billones (15,4%). Estas cuatro entidades concentraron en conjunto el 70,3% de todos los saldos en guaraníes, evidenciando que la relación entre el Estado y el sistema financiero está estructurada en torno a pocos actores dominantes.

En un segundo nivel destacaron Basa con G 745.731 millones (6,6%), GNB y Bancop, ambos con el 5,3%, seguidos por Itaú (3,2%), Familiar (2,6%), Atlas (2,2%), Zeta (2,1%), Interfisa (1,9%) y Solar (0,4%).

Configuración distinta en depósitos públicos en dólares

En el segmento de CDA en dólares estadounidenses, el panorama presentó una composición diferente, aunque con un grado de concentración igualmente elevado. El total depositado alcanzó USD 127.705.114, representando el 15,1% del total de saldos públicos en dicha moneda.

Basa ocupó el primer lugar con USD 28.900.000 (22,6%), seguido por Zeta con USD 20.110.000 (15,7%), Continental con USD 18.731.750 (14,7%) y Ueno Bank con USD 14.427.000 (11,3%). Estas cuatro entidades concentraron el 64,3% de los saldos en dólares.

Posteriormente figuraron GNB con USD 10.050.000 (7,9%), Familiar con USD 10.000.000 (7,8%), y en posiciones inferiores el BNF, Bancop, Itaú e Interfisa. Esta distribución revela una arquitectura financiera dual: en guaraníes predomina la banca pública, mientras que en dólares el liderazgo se desplaza hacia entidades privadas.

Expansión del crédito y los depósitos con mejora en calidad de cartera

El desempeño del sistema estuvo explicado principalmente por la expansión sostenida del crédito y los depósitos, en un contexto de mejora gradual en los indicadores de calidad de cartera. El saldo total de crédito alcanzó USD 27.163 millones al cierre del año, con un crecimiento interanual del 7%, impulsado tanto por el financiamiento a empresas como por el segmento de consumo.

Los depósitos sumaron USD 26.976 millones, registrando un incremento del 8% frente al año anterior. Este comportamiento refleja un mayor nivel de ahorro y confianza de los agentes económicos en el sistema bancario. Los certificados de depósitos de ahorro mantuvieron la mayor participación con un 40%.

Un elemento clave del buen desempeño fue la evolución favorable de la morosidad, cuyo índice se ubicó en 2,10%, consolidando una tendencia de reducción gradual y evidenciando tanto una mejora en la capacidad de pago de los clientes como una gestión más prudente del riesgo crediticio por parte de las entidades financieras.