El desempeño del sector agrícola paraguayo durante 2025 estuvo marcado por comportamientos divergentes entre sus principales cultivos, en un escenario donde las condiciones climáticas determinaron tanto caídas productivas como oportunidades de compensación. Mientras la soja experimentó una contracción en su producción, el maíz mostró un crecimiento significativo que permitió sostener los flujos de exportación del sector primario. Para 2026, las proyecciones indican una recuperación condicionada a la estabilidad climática y a factores de mercado aún inciertos.
Maíz se consolida como factor de compensación con crecimiento del 85% en exportaciones
El cultivo de maíz emergió como el principal motor compensatorio del sector agrícola durante 2025. Las exportaciones del cereal alcanzaron aproximadamente USD 596,6 millones, lo que representó un incremento interanual del 85,1% respecto a los USD 322,3 millones registrados en 2024. Este desempeño resultó particularmente relevante durante el segundo semestre, cuando las exportaciones primarias en su conjunto mostraron una dinámica más moderada.
Según datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la superficie sembrada de maíz se expandió hasta aproximadamente 874.000 hectáreas en la zafra 2025, representando un aumento del 16% respecto a la campaña anterior. Las condiciones climáticas relativamente favorables durante el ciclo del cultivo permitieron alcanzar rendimientos adecuados, mientras la demanda externa acompañó el mayor volumen disponible.
Producción sojera cae 6,6% por menores rendimientos en zafra 2024/2025
En contraste con el maíz, la soja registró un desempeño más moderado durante la zafra 2024/2025. La producción se ubicó en torno a 10 millones de toneladas —cifra confirmada por los números de exportación, procesamiento y uso doméstico según Capeco— lo que implicó una caída interanual del 6,6%.
Dado que el área sembrada se mantuvo prácticamente estable en alrededor de 3,6 millones de hectáreas, la contracción productiva se explicó principalmente por una reducción en los rendimientos asociada a condiciones climáticas menos favorables durante el periodo crítico del cultivo. El rendimiento promedio descendió de 2.854 kg/ha en la zafra 2023/2024 a 2.571 kg/ha en la zafra 2024/2025.
Las exportaciones de soja en grano culminaron en diciembre de 2025 con 6,4 millones de toneladas exportadas, equivalente a una merma de 1,5 millones de toneladas en comparación con 2024, cuando el comercio exterior de la oleaginosa llegó a 7,9 millones de toneladas. La caída en la cotización del dólar durante el segundo semestre también impactó negativamente en los ingresos obtenidos.
Industrialización crece ante coyuntura argentina: aceite y harina marcan récords
La menor disponibilidad de grano para exportación directa se tradujo en una mayor molienda local. En 2025 fueron exportadas 621.396 toneladas de aceite de soja, representando un aumento de 124.492 toneladas respecto a 2024. Por su parte, la harina registró una salida de 2,1 millones de toneladas, cifra que superó en 481.578 toneladas al año precedente, marcando el mayor volumen embarcado de derivados de los últimos cuatro años.
Este incremento en la industrialización se vio favorecido por la coyuntura argentina. Tras la baja de retenciones en ese país, el mercado argentino comercializó en apenas dos días un volumen equivalente a dos cosechas paraguayas —unas 20 millones de toneladas por un valor de USD 7.000 millones— lo que saturó las plantas procesadoras argentinas e impidió que recibieran soja paraguaya, favoreciendo así su procesamiento en territorio nacional.
Actualmente, Paraguay exporta un 55% de productos agropecuarios sin elaboración, mientras que el 45% ya sale procesado con valor agregado, una diversificación estratégica que cobra relevancia ante las fluctuaciones del mercado.
Proyecciones apuntan a 11 millones de toneladas de soja en zafra 2025/2026
De acuerdo con las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-Wasde), la producción de soja de Paraguay para la zafra 2025/2026 podría ubicarse en torno a los 11 millones de toneladas. Esta proyección se sustenta en la recuperación de las lluvias hacia fines de 2025, que contribuyeron favorablemente al periodo de siembra, distribuyéndose de forma adecuada en gran parte del territorio nacional.
Desde la Unión de Gremios de la Producción (UGP) confirmaron que los cultivos se encuentran en la etapa final de desarrollo y se perfila una buena cosecha. Las lluvias registradas en agosto —poco habituales para ese mes— junto con temperaturas moderadas en noviembre y diciembre, sin el calor extremo de años anteriores, propiciaron un buen desarrollo de las plantaciones. El superávit de lluvias, sin embargo, está retrasando la cosecha algunos días más de lo previsto, ya que las plantas siguen activas sin terminar de madurar.
Desde la Asociación Paraguaya de Soja (APS) reportaron que la cosecha ya está en marcha en algunas parcelas, con rendimientos que oscilan entre 3.500 y 4.300 kilos por hectárea, dependiendo de la zona.
Incertidumbre en precios y amenaza fitosanitaria condicionan perspectivas
A pesar de las proyecciones positivas en volumen, persiste incertidumbre en torno a los precios internacionales, que se mantienen «congelados» en un rango de entre USD 330 y USD 350 por tonelada. Las exportaciones del complejo de la soja generaron un ingreso de divisas de USD 3.571 millones en 2025, frente a los USD 4.174 millones registrados en 2024, reflejando la caída en las cotizaciones internacionales.
En el plano fitosanitario, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) alertó sobre la amenaza de la roya de soja. Las condiciones climáticas favorables durante el establecimiento del cultivo —con lluvias permanentes durante las primeras etapas fenológicas— también propiciaron un ambiente favorable para la infección inicial de enfermedades foliares. La roya continúa siendo una amenaza que, una vez consolidada en un ambiente propicio, puede representar un riesgo significativo para la producción.
Argentina lidera destinos de exportación con 80% de participación
En cuanto a los destinos de exportación, Argentina mantiene el liderazgo con el 80% de participación, seguido por Brasil con el 14% —mercado que ha mostrado un aumento sostenido— y Rusia con el 4%. Turquía, Perú, Estados Unidos, Uruguay, Senegal, Chile, Corea del Sur y Japón completan el 2% restante.
El ranking de exportadores de soja en grano está encabezado por Cargill con el 14% de participación, seguido por Viterra (13%), ADM (10%), Cofco (8%), LDC, Bunge y Agrofértil (7% cada una), Copagra y Francisco Vierci (6% cada una) y Colonias Unidas (5%). En total, 55 empresas fueron responsables de las exportaciones del grano durante 2025.
En las exportaciones vía terrestre, el ranking lo lidera Agrofértil con el 14%, seguido por Lar (12%), Cargill (10%), C. Vale (9%) y ADM (8%).
La dinámica del sector agrícola paraguayo en 2025 evidenció nuevamente la elevada dependencia del desempeño climático y de factores externos, particularmente en soja y maíz, que en conjunto representaron cerca del 83% del valor exportado de los productos primarios. El desafío para 2026 será consolidar la recuperación proyectada en un contexto de incertidumbre de precios y amenazas fitosanitarias latentes.



