La automotriz surcoreana Hyundai Motor Co. ha protagonizado uno de los ascensos más espectaculares en los mercados asiáticos durante 2025, consolidándose como el cuarto fabricante de automóviles más valioso del mundo tras desbancar a General Motors Co. El fenómeno responde a una transformación estratégica que trasciende la manufactura tradicional de vehículos para posicionar a la compañía en el competitivo terreno de la inteligencia artificial física y la robótica avanzada.

Un salto bursátil histórico alimentado por la innovación tecnológica

Las acciones de Hyundai experimentaron un incremento del 15% el miércoles, estableciendo un nuevo máximo histórico que culmina una racha ascendente del 85% en lo que va del año. Esta trayectoria convierte al valor surcoreano en el de mejor desempeño entre las empresas asiáticas cotizadas en 2025. La capitalización bursátil de Hyundai alcanzó aproximadamente 76.400 millones de dólares, superando los 72.600 millones de dólares de General Motors y acercándose al umbral psicológico de los 100 billones de wones (67.700 millones de dólares).

El impulso inicial surgió a principios de enero durante el Consumer Electronics Show en Las Vegas, donde Hyundai presentó la versión de producción de Atlas, su robot humanoide desarrollado por Boston Dynamics, filial estadounidense de robótica del grupo. Este anuncio desencadenó un frenesí entre analistas e inversores que ven en la estrategia de automatización y robótica un factor diferenciador frente a competidores tradicionales.

Alianzas estratégicas con gigantes tecnológicos impulsan las expectativas

La colaboración de Hyundai con Nvidia Corp. y Google DeepMind en el ámbito de la robótica ha amplificado considerablemente el entusiasmo del mercado. Analistas como Shin Yoon-chul, de Kiwoom Securities, señalan que las especulaciones sobre una profundización de la alianza con Nvidia —que podría ir más allá del simple suministro de chips— han alimentado las expectativas alcistas. El encuentro entre Euisun Chung, presidente de Hyundai Motor Group, y Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, durante el CES avivó rumores sobre posibles inversiones directas de Nvidia en filiales de Hyundai.

Kang Seongjin, analista de KB Securities, elevó su precio objetivo para Hyundai a 800.000 wones, más del doble de su estimación anterior, argumentando que la compañía surcoreana representa la única empresa capaz de rivalizar con Tesla Inc. en el mercado de la inteligencia artificial física. Según su análisis, el negocio de robótica de Hyundai marcará un punto de inflexión en el incremento de la productividad industrial.

Ambiciosa hoja de ruta: 30.000 robots humanoides anuales para 2028

Hyundai ha trazado un plan de implementación que contempla la construcción de una fábrica con capacidad para producir 30.000 unidades de robots humanoides al año para 2028. El despliegue inicial está programado para su planta en Georgia, Estados Unidos, con intención de expandir posteriormente la adopción a todos sus centros de producción globales.

La estrategia de conducción autónoma complementa esta apuesta tecnológica. Motional, empresa conjunta estadounidense de Hyundai Motor, planea comercializar un servicio de robotaxi de nivel 4 completamente autónomo en Las Vegas para finales de 2026, consolidando la presencia de la compañía en múltiples frentes de la movilidad futura.

Efecto contagio: filiales de Hyundai también alcanzan máximos históricos

El entusiasmo inversor se ha extendido al ecosistema corporativo de Hyundai. Empresas afiliadas como Hyundai Glovis Co. (brazo logístico), Hyundai Mobis Co. (proveedor de componentes) y Hyundai Autoever Corp. (división tecnológica) han experimentado ascensos paralelos, alcanzando todas ellas récords históricos durante el mes de enero. Este comportamiento sincronizado refleja la percepción del mercado de que la transformación tecnológica beneficiará a todo el conglomerado.

Resistencia sindical: trabajadores advierten sobre impactos laborales

Mientras los inversores celebran la estrategia robótica, el sindicato de Hyundai Motor en Corea del Sur ha expresado abiertamente su oposición. En una carta interna revisada por medios internacionales, la organización laboral advirtió al fabricante que no permitirá el despliegue de robots humanoides sin aprobación sindical, alegando preocupaciones sobre «impactos en el empleo».

«Recuerden que sin un acuerdo laboral-empresarial, ni un solo robot que utilice nueva tecnología será permitido en el lugar de trabajo», declaró el sindicato. La organización acusó a Hyundai de buscar incrementar beneficios mediante la automatización para reducir la plantilla laboral, una tensión que podría complicar la implementación de la estrategia tecnológica.

Críticas por deslocalización y amenazas a la producción nacional

El sindicato también manifestó preocupaciones sobre la expansión de Hyundai en Estados Unidos. La nueva fábrica de Georgia, cuya capacidad de producción anual alcanzará 500.000 vehículos para 2028, ya estaría afectando la producción nacional surcoreana y amenazando la seguridad laboral en dos plantas del país asiático, según la perspectiva sindical.

Esta tensión refleja un dilema estratégico más amplio: mientras Hyundai —tercer mayor fabricante mundial junto con su filial Kia Corp.— busca navegar los aranceles estadounidenses y posicionarse en el mercado tecnológico global, enfrenta resistencia interna que podría retrasar o modificar sus planes de automatización.

Perspectivas: entre el optimismo inversor y la realidad operativa

A pesar del entusiasmo bursátil, algunos analistas mantienen cautela. Shin Yoon-chul advirtió que el anuncio del despliegue de Atlas —presentado únicamente como maqueta estática durante el CES— no justifica por sí solo la magnitud del ascenso bursátil. La producción planificada de 30.000 unidades para 2028 representa un objetivo ambicioso cuya viabilidad comercial aún debe demostrarse.

No obstante, la valoración del mercado parece anticipar que Hyundai logrará materializar su visión de convertirse en líder de la inteligencia artificial física, posicionándose como alternativa asiática a Tesla en un sector donde la convergencia entre movilidad, automatización y robótica define el futuro de la manufactura global. La compañía cerró la jornada del miércoles en 549.000 wones, reflejando un optimismo que, sin embargo, deberá confrontarse con desafíos operativos, laborales y de ejecución tecnológica en los próximos años.