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Brasil cierra 2025 con superávit comercial de 68.294 millones de dólares: exportaciones récord compensan tensiones arancelarias con Estados Unidos y profundizan dependencia de China

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La economía brasileña concluyó 2025 con resultados mixtos en su balanza comercial: si bien alcanzó cifras históricas en exportaciones, el superávit total experimentó una contracción del 7,9% respecto al año anterior. La combinación de políticas arancelarias estadounidenses, el dinamismo del mercado chino y un crecimiento acelerado de las importaciones configuró un panorama complejo que refleja tanto la resiliencia como las vulnerabilidades del comercio exterior brasileño.

Tercer mejor resultado histórico en medio de turbulencias comerciales

El superávit comercial de 68.294 millones de dólares registrado en 2025 representa el tercer mejor desempeño de la serie histórica de Brasil, únicamente superado por los resultados de 2024 (74.200 millones) y 2023. Este balance resultó de exportaciones por 348.676 millones de dólares e importaciones de 280.383 millones, estableciendo un nuevo récord en ventas externas pese al contexto internacional adverso.

La cifra superó ampliamente las proyecciones gubernamentales más recientes, que estimaban un superávit de 61.000 millones de dólares. El vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin, atribuyó estos resultados al conjunto de políticas públicas implementadas, particularmente el Plan Brasil Nueva Industria y el Plan Brasil Soberano, diseñados para incrementar la productividad y competitividad empresarial.

Crecimiento asimétrico: importaciones avanzan más rápido que exportaciones

El fenómeno más significativo de 2025 fue la brecha entre el ritmo de crecimiento de importaciones y exportaciones. Mientras las ventas al exterior aumentaron 3,5% respecto a 2024, las compras internacionales se expandieron 6,7%, evidenciando la robustez de la demanda interna brasileña pese a las políticas monetarias restrictivas implementadas para contener la inflación.

Esta dinámica refleja la resiliencia económica del país, pero también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del superávit comercial en un escenario donde los costos de financiamiento se mantienen elevados. Las exportaciones de 2025 fueron impulsadas principalmente por mayores envíos de soja, carne vacuna, café y maíz, que compensaron las caídas registradas en petróleo crudo y mineral de hierro, afectados por la contracción de precios de materias primas en los mercados internacionales.

Estados Unidos: aranceles de Trump generan déficit bilateral de 7.530 millones de dólares

La imposición de medidas arancelarias por parte de la administración Trump representó el desafío más visible para el comercio exterior brasileño en 2025. Las exportaciones al mercado estadounidense cayeron 6,6%, descendiendo de 40.370 millones de dólares en 2024 a 37.720 millones. Paralelamente, las importaciones desde Estados Unidos aumentaron 11,3%, configurando un déficit comercial bilateral de 7.530 millones de dólares.

Los aranceles adicionales del 50% impuestos inicialmente por Trump sobre productos brasileños crearon una situación crítica que solo comenzó a normalizarse en diciembre, tras una serie de reuniones y conversaciones entre el presidente estadounidense y Luiz Inácio Lula da Silva. La reducción posterior de los aranceles al 10% para la mayoría de los productos brasileños permitió una estabilización parcial, aunque insuficiente para revertir el saldo anual negativo.

Este deterioro en la relación comercial con el segundo socio más importante de Brasil subraya la vulnerabilidad del país ante cambios unilaterales en la política comercial estadounidense, un factor que continuará siendo relevante en 2026.

China consolida su posición dominante con superávit bilateral de 29.090 millones

En contraste absoluto con Estados Unidos, el comercio con China mostró un comportamiento favorable para Brasil. Las exportaciones al gigante asiático crecieron 6% en 2025, alcanzando 100.020 millones de dólares frente a los 94.370 millones de 2024, representando casi el 30% del total de ventas externas brasileñas.

Las importaciones de productos chinos también experimentaron un alza significativa de 11,5%, totalizando 70.930 millones de dólares, comparado con los 63.636 millones del año anterior. Este intercambio resultó en un superávit bilateral de 29.090 millones de dólares para Brasil, consolidando a China como el principal socio comercial y compensador estratégico ante las dificultades con Estados Unidos.

La profundización de esta relación comercial refleja una tendencia estructural que viene observándose desde hace años, pero que se ha intensificado bajo las presiones del proteccionismo estadounidense. Sin embargo, esta creciente dependencia del mercado chino también plantea riesgos de concentración que podrían exponer a Brasil ante eventuales cambios en la política económica de Beijing.

Diversificación exitosa: récord de exportaciones hacia 40 mercados

Uno de los aspectos más destacados de 2025 fue la exitosa diversificación de destinos comerciales. Brasil registró cifras récord de exportaciones hacia aproximadamente 40 mercados, con incrementos significativos a países como Canadá, India, Turquía, Paraguay, Uruguay, Suiza, Pakistán y Noruega.

Particularmente notable fue el desempeño con Argentina, donde las exportaciones brasileñas aumentaron 31,4%, mientras que las importaciones desde el país vecino cayeron 4,7% hasta 12.930 millones de dólares. Este resultado contrasta favorablemente con la situación observada con otros socios principales y sugiere una reactivación de la economía argentina que beneficia al comercio regional.

Las exportaciones hacia la Unión Europea también mostraron crecimiento de 3,2%, aunque las importaciones desde el bloque europeo aumentaron 6,4%, señalando un intercambio comercial dinámico pero con balance menos favorable que el registrado con China.

Proyecciones optimistas para 2026: superávit esperado entre 70.000 y 90.000 millones

El Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios proyecta un superávit comercial para 2026 en el rango de 70.000 a 90.000 millones de dólares, reflejando optimismo respecto a la capacidad de Brasil para mantener su desempeño exportador pese a la inestabilidad geopolítica global.

Alckmin manifestó esperanzas de concluir el largamente negociado acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, además de la firma de un tratado de libre comercio entre el bloque sudamericano y los Emiratos Árabes Unidos. El gobierno brasileño también busca ampliar tarifas preferenciales con India, México y Canadá, como parte de una estrategia de apertura de mercados que mitigue los efectos del proteccionismo en otras regiones.

Respecto a Estados Unidos, el vicepresidente señaló que Brasil espera avanzar en conversaciones sobre cuestiones no arancelarias relacionadas con tierras raras, grandes tecnologías y centros de datos, identificando ventajas competitivas del país en el sector energético. «El factor limitante para la inteligencia artificial en el mundo será la energía, y Brasil cuenta con energía abundante y renovable», afirmó Alckmin, sugiriendo una estrategia de posicionamiento en sectores de alta tecnología.

Vulnerabilidades estructurales y desafíos pendientes

A pesar de los resultados positivos en términos absolutos, la balanza comercial brasileña de 2025 expone vulnerabilidades estructurales que demandan atención. La dependencia de commodities agrícolas y minerales como principales rubros de exportación mantiene al país expuesto a la volatilidad de precios internacionales, como se evidenció en las caídas de petróleo crudo y mineral de hierro.

El crecimiento más acelerado de las importaciones respecto a las exportaciones señala presiones sobre el equilibrio externo que podrían intensificarse si la demanda interna continúa expandiéndose mientras las condiciones internacionales se deterioran. La concentración creciente del comercio con China, aunque beneficiosa en el corto plazo, representa un riesgo estratégico de largo plazo que podría limitar la autonomía económica brasileña.

Finalmente, la experiencia con los aranceles estadounidenses en 2025 subraya la necesidad de fortalecer la diplomacia comercial y diversificar destinos de exportación para reducir la exposición a decisiones unilaterales de socios comerciales importantes. El desempeño de 2026 dependerá crucialmente de la capacidad del gobierno brasileño para materializar los acuerdos comerciales en negociación y gestionar eficazmente las tensiones persistentes en el sistema comercial internacional.