Tesla ha experimentado su peor caída trimestral en la historia de la compañía, con un desplome del 13% en las entregas durante el primer trimestre de 2025. El fabricante de vehículos eléctricos informó la entrega de apenas 336.681 unidades, una cifra significativamente inferior a las 386.810 del mismo periodo del año anterior, lo que representa una disminución de casi 50.000 vehículos.
Este resultado ha quedado muy por debajo de las expectativas de los analistas, quienes proyectaban ventas de aproximadamente 350.000 unidades. Dan Ives, analista de Wedbush Securities, no dudó en calificar estos resultados como «un desastre a todas luces», reflejando la gravedad de la situación para el fabricante que hasta hace poco dominaba el mercado global de vehículos eléctricos.
Doble presión: activismo político de Musk y competencia china
El declive de Tesla parece obedecer a dos factores principales. Por un lado, la controvertida actividad política de Elon Musk, quien ahora dirige el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) dentro de la administración Trump, ha desencadenado protestas y boicots contra la marca en Estados Unidos y Europa.
Ross Gerber, uno de los primeros inversores de Tesla y CEO de Gerber Kawasaki Wealth and Investment Management, expresó contundentemente en la red social X: «Estas cifras dan asco. La marca está rota y puede que no tenga solución.» Gerber, quien anteriormente había apoyado a Musk, ahora pide su destitución como director ejecutivo.
Por otro lado, Tesla se enfrenta a una creciente competencia en el mercado global, especialmente de fabricantes chinos como BYD, que ha entregado más de 416.000 vehículos eléctricos en el mismo trimestre, un incremento del 39% respecto al año anterior. Con estos números, BYD ha superado a Tesla como el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos, una tendencia que podría consolidarse durante 2025.
El impacto europeo: desplome del 49% en ventas
Particularmente alarmante resulta la situación en Europa, donde las ventas de Tesla cayeron un 49% en los dos primeros meses del trimestre, según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles. Este descenso ocurre en un contexto donde las ventas totales de vehículos eléctricos en el continente crecieron un 28%, lo que subraya la naturaleza específica de los problemas de Tesla.
Los analistas sugieren que la oposición europea a Musk, derivada de su apoyo a partidos políticos de extrema derecha en Alemania y Reino Unido, ha contribuido significativamente a este desplome. Además, se han reportado incidentes de vandalismo contra instalaciones de Tesla, incluidas estaciones de carga y vehículos, que podrían estar disuadiendo a potenciales compradores.
Mercado bursátil: volatilidad y pérdida de confianza
Las acciones de Tesla han experimentado una montaña rusa desde las elecciones presidenciales. Tras casi duplicar su valor después de la victoria de Trump, las acciones han perdido un 44% desde su máximo histórico alcanzado antes de Navidad. Solo en lo que va de 2025, la empresa ha visto evaporarse más de una cuarta parte de su valor bursátil.
Esta situación ha provocado reacciones institucionales importantes. El contralor de la ciudad de Nueva York anunció que busca demandar a Tesla en nombre de los sistemas de pensiones de la ciudad, afirmando que han perdido más de 300 millones de dólares en tres meses debido al desplome del precio de las acciones.
«Elon Musk está tan distraído que está llevando a Tesla al abismo financiero», declaró el contralor Brad Lander en un comunicado oficial.
La respuesta de Tesla: explicaciones técnicas frente a problemas de fondo
Tesla no ha mencionado las protestas contra la empresa en su comunicado de ventas. En cambio, ha atribuido parte del descenso a una actualización del Model Y que detuvo temporalmente la producción en sus cuatro fábricas durante varias semanas del trimestre.
En una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la compañía advirtió que las cifras publicadas «representan solo dos medidas» de su desempeño y «no debe confiarse en ellas como un indicador de los resultados financieros trimestrales», que se publicarán el 22 de abril.
Perspectivas inciertas: ¿Podrá Tesla recuperar terreno?
Tesla se ha fijado un ambicioso objetivo de crecimiento de ventas del 20-30% para 2025, una meta que parece cada vez más improbable dados los resultados actuales. La empresa planea lanzar un modelo más asequible a finales de este año, pero los detalles siguen siendo escasos.
Mientras tanto, el Cybertruck, que salió a la venta a finales de 2023, no ha cumplido con las expectativas, y los primeros compradores se enfrentan a problemas de calidad. La compañía ha retirado recientemente casi todos los Cybertrucks vendidos por un defecto en los paneles.
La situación se complica aún más por los nuevos aranceles a los coches importados, que Tesla predice tendrán un impacto «significativo» en sus costes, además de posibles sanciones arancelarias recíprocas.
El factor Musk: ¿Abandono inminente de sus funciones gubernamentales?
En medio de esta crisis, el medio Politico informó que Trump habría comunicado a su círculo íntimo que Musk dejaría el gobierno en las próximas semanas, aunque la Casa Blanca desestimó esta información calificándola de «basura».
Al ser considerado un empleado especial del gobierno, por ley Musk solo puede servir 130 días en la administración este año, lo que situaría su salida cerca de junio. Curiosamente, tras este informe, el precio de las acciones de Tesla recuperó terreno, sugiriendo que los inversores podrían ver positivamente un regreso de Musk a tiempo completo a sus responsabilidades empresariales.
En una entrevista reciente, el propio Musk admitió que dirigía sus empresas «con gran dificultad», y añadió: «Francamente, no puedo creer que esté aquí haciendo esto», una declaración que podría reflejar el agotamiento del multimillonario ante sus múltiples funciones.
Para Tesla, 2025 se perfila como un año decisivo que determinará si la compañía puede superar esta crisis y recuperar su posición de liderazgo en el mercado de vehículos eléctricos, o si continuará perdiendo terreno frente a competidores mejor enfocados y menos polémicos.