Volkswagen Argentina dio un contundente voto de confianza a la economía argentina al anunciar este jueves una inversión de 580 millones de dólares para su centro industrial de General Pacheco, ubicado en la provincia de Buenos Aires. El proyecto, que coincide con el 45° aniversario de la producción de la marca en el país, está destinado a la fabricación de la próxima generación de la pickup Amarok a partir de 2027, un modelo diseñado específicamente para el mercado sudamericano.

Transformación productiva con miras al mercado regional

La nueva estrategia de la automotriz alemana implica una profunda reestructuración en su planta bonaerense. A partir del 1 de julio, Volkswagen dejará de fabricar localmente el SUV Taos, concentrando todos sus recursos en el desarrollo y producción de la nueva Amarok. Esta decisión responde a un claro enfoque en la regionalización de su producción.

«Este nuevo modelo combinará el diseño y el ADN de Volkswagen, respaldados por 15 años de experiencia y más de 770.000 Amarok producidas con orgullo en nuestra planta de Pacheco, con software de vanguardia y tecnología avanzada, dando como resultado un producto disruptivo y competitivo para el mercado actual», explicó Marcellus Puig, presidente y CEO de la filial argentina de Volkswagen.

El impacto de esta transformación se verá reflejado directamente en las exportaciones. Según confirmaron los directivos, con la nueva Amarok, Volkswagen Argentina incrementará aproximadamente un 50% el volumen de unidades destinadas a mercados externos, consolidando su posición como un importante polo exportador dentro de la industria automotriz regional.

Estrategia global con enfoque local

Thomas Schäfer, CEO global de la marca Volkswagen y Director del Grupo de Marcas Core, quien viajó especialmente a Argentina para el anuncio, destacó el valor estratégico de esta inversión dentro de los planes globales de la compañía.

«El crecimiento regional y la localización son elementos importantes de nuestro plan global de futuro. Esta inversión fortalece nuestra posición en una región estratégicamente importante para la marca Volkswagen. La nueva Amarok se desarrollará, diseñará y producirá en Sudamérica, para Sudamérica», afirmó Schäfer, subrayando que el vehículo «estará perfectamente alineado con las necesidades específicas de nuestros clientes en este mercado».

La decisión de Volkswagen refleja un cambio en la estrategia global de muchas automotrices, que buscan desarrollar productos específicos para cada región en lugar de modelos globales únicos, adaptándose así a las distintas demandas y características de cada mercado.

Desafíos laborales durante la transición

El proyecto presenta importantes desafíos en materia laboral. Como la producción del nuevo modelo recién comenzará en 2027, pero el Taos dejará de fabricarse en julio de este año, la planta deberá atravesar un período de transición de aproximadamente 18 meses.

«Hay que atravesar este puente de 18 meses bajando de dos turnos a 1 turno», explicó Puig, quien confirmó que ya están en conversaciones con el sindicato Smata para implementar un esquema de suspensiones rotativas. Según adelantaron voceros de la compañía, los operarios afectados seguirán vinculados a Volkswagen, percibiendo aproximadamente el 75% del salario con una rotación tentativa de 15 días de trabajo y 15 días de suspensión.

A pesar de estas medidas temporales, la empresa fue enfática al señalar: «Los vamos a necesitar a todos para el nuevo proyecto», refiriéndose a la importancia que tendrá el capital humano para el éxito de la nueva etapa productiva.

Tecnología y volumen de producción

La nueva inversión no solo está dirigida al desarrollo del producto, sino también a la modernización tecnológica de la planta. Volkswagen está introduciendo nueva tecnología de producción, optimizando procesos digitales y aumentando la eficiencia energética, buscando garantizar la sostenibilidad económica y tecnológica del centro industrial a largo plazo.

En la conferencia de prensa se confirmó también que la alianza estratégica con el grupo chino SAIC, que Volkswagen mantiene desde hace más de 40 años, permitirá que el nuevo vehículo incorpore componentes desarrollados conjuntamente, potenciando la capacidad de innovación de la marca.

En cuanto al volumen de producción, Volkswagen Argentina tiene planeado fabricar entre 70.000 y 80.000 unidades anuales de la nueva Amarok, lo que representaría un significativo aumento respecto a los niveles actuales.

Potencial inclusión en el RIGI y perspectivas futuras

Un aspecto relevante del anuncio es la intención de Volkswagen Argentina de ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) implementado por el gobierno argentino. El hecho de que la planta de Pacheco quedará dedicada exclusivamente a la producción de un solo modelo facilitaría el cumplimiento de los requisitos del RIGI referidos a un CUIT específico para vehículos con nuevas tecnologías.

Un dato novedoso es que, según confirmaron fuentes de la empresa, en este apartado no solo se contemplarán tecnologías relacionadas con propulsión híbrida o eléctrica, sino también otros desarrollos tecnológicos incluidos en el programa gubernamental.

«Esta inversión refuerza nuestra confianza en la capacidad industrial del país. El nuevo Amarok establece nuevos estándares en términos de rendimiento, innovación y sostenibilidad», afirmó Alexander Seitz, CEO de Volkswagen Latinoamérica, durante el anuncio.

El proyecto se enmarca en la estrategia global de Volkswagen que busca reforzar su competitividad, ampliar su gama de modelos de forma específica y convertirse en el líder tecnológico entre los fabricantes de volumen a nivel mundial para 2030, con vehículos que destaquen por su seguridad, innovación y volumen de ventas.

La apuesta de Volkswagen por Argentina representa un importante respaldo a la industria automotriz nacional en un momento de transformación global del sector, y posiciona al país como un actor relevante en la estrategia regional de una de las mayores automotrices del mundo.