Los precios del petróleo alcanzaron sus niveles más altos desde inicios de marzo tras ataques militares estadounidenses contra rebeldes hutíes en Yemen, mientras que datos económicos positivos de China añaden optimismo sobre la demanda global.

El mercado petrolero mundial experimentó un repunte significativo este lunes, con los precios del crudo alcanzando sus niveles más altos en dos semanas, impulsados por una combinación de tensiones geopolíticas renovadas en Medio Oriente y datos económicos alentadores provenientes de China, el mayor importador de petróleo del mundo.

Durante la sesión asiática, los futuros del West Texas Intermediate (WTI) subieron hasta un 1,5%, alcanzando los 68,19 dólares por barril, mientras que el Brent se disparó un 1,42%, llegando a 71,58 dólares, antes de moderar sus ganancias. Los precios del gas natural también registraron un incremento cercano al 1%, cotizándose a 4,14 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MMBtu).

Resurgimiento de las tensiones en el Mar Rojo

El repunte actual encuentra su principal catalizador en la intensificación del conflicto en el Mar Rojo, una ruta marítima crucial para el comercio global de energía. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el sábado ataques militares contra posiciones de los rebeldes hutíes en Yemen, en respuesta a la reanudación de los ataques del grupo contra buques comerciales en la región.

«No se tolerarán los ataques a buques estadounidenses», declaró Trump en la plataforma Truth Social, mientras que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió que las operaciones militares serían «implacables» hasta que los hutíes cesen sus hostilidades.

El Mar Rojo y el canal de Suez representan arterias vitales para el transporte de petróleo y gas entre Europa, Asia y Norteamérica. Los ataques hutíes habían provocado anteriormente un aumento significativo en los costos de transporte marítimo, obligando a los cargueros a desviarse por rutas más largas y costosas.

La milicia hutí, respaldada por Irán y clasificada como organización terrorista por Estados Unidos, anunció la semana pasada que reanudaría sus ataques tras el fin del alto el fuego temporal en Gaza, argumentando que Israel había detenido la ayuda humanitaria hacia el territorio palestino.

Datos económicos de China: luces y sombras

El segundo factor que impulsa el mercado petrolero proviene de China, donde el gobierno anunció un plan especial para estimular el consumo interno, respaldado por indicadores económicos positivos que refuerzan las expectativas de demanda.

Las ventas minoristas en el gigante asiático aumentaron un 4% durante los dos primeros meses del año, superando el incremento del 3,7% registrado en diciembre. Este dato ha sido interpretado como una señal de fortalecimiento del consumo interno en el mayor importador de petróleo del mundo.

Sin embargo, el panorama económico chino presenta matices. El desempleo ha aumentado y la producción industrial ha mostrado signos de desaceleración, lo que genera un escenario mixto para la actividad económica general y, por extensión, para la demanda energética.

Un dato particularmente relevante es que los refinadores chinos redujeron sus reservas de crudo por primera vez en 18 meses, lo que indica un reajuste en el equilibrio entre oferta y demanda. El rendimiento de las refinerías en enero-febrero superó al crudo disponible de importaciones y producción nacional en 30,000 barriles diarios, destacando una inusual disminución en las importaciones.

Recuperación tras mínimos históricos

El repunte actual cobra mayor relevancia considerando que a principios de marzo los precios del crudo habían caído a sus niveles más bajos desde noviembre de 2021, presionados por perspectivas económicas sombrías y una escalada en las tensiones comerciales globales.

Varios factores contribuyeron a este desplome previo: China impuso gravámenes del 10% al petróleo crudo y del 15% al gas natural licuado estadounidense en respuesta a los aranceles de Trump; Estados Unidos aplicó un arancel del 10% sobre el petróleo canadiense; y la OPEP+ anunció planes para aumentar su producción en 138,000 barriles diarios a partir de abril.

Como resultado, tanto el Brent como el WTI experimentaron caídas sustanciales, del 16% y 18% respectivamente, desde mediados de enero hasta principios de marzo.

Factores que sostienen el repunte actual

El mercado petrolero encontró soporte adicional en varios acontecimientos recientes:

  • El endurecimiento de sanciones estadounidenses contra Irán, que representa el 24% de las reservas petroleras de Medio Oriente y el 12% de las reservas mundiales.
  • La exigencia del presidente ruso Vladimir Putin de modificaciones en el acuerdo de alto el fuego propuesto por Estados Unidos, disminuyendo las expectativas de una resolución inmediata del conflicto en Ucrania.
  • El debilitamiento del dólar estadounidense, que hace que el petróleo sea más accesible para compradores con otras divisas.
  • Señales técnicas que sugieren que el mercado podría estar sobrevendido tras las fuertes caídas recientes.

Perspectivas y limitaciones

A pesar del impulso actual, los analistas advierten que el repunte podría enfrentar obstáculos significativos. «La persistente incertidumbre sobre la política comercial estadounidense y las crecientes preocupaciones sobre las perspectivas económicas están limitando el apetito por el riesgo, restringiendo el alza del petróleo», señaló Dilin Wu, analista de Pepperstone.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) pronosticó la semana pasada que la oferta mundial de petróleo podría superar a la demanda en aproximadamente 600,000 barriles diarios en 2025, debido a la producción récord de Estados Unidos y al debilitamiento de la demanda en medio de crecientes tensiones comerciales.

Los inventarios estadounidenses han aumentado durante seis de las siete semanas desde mediados de enero, con un incremento de 1,45 millones de barriles en la semana finalizada el 7 de marzo, tras una acumulación de 3,6 millones en la semana anterior. Mientras tanto, la producción estadounidense se mantiene cerca de niveles récord, en 13,58 millones de barriles diarios a principios de marzo.

Análisis técnico: resistencia clave en el horizonte

Desde una perspectiva técnica, los futuros del crudo ligero han registrado modestas ganancias este lunes, superando brevemente el máximo de la semana pasada de $68.22, alcanzando un pico intradiario de $68.37 antes de retroceder.

La principal resistencia técnica se mantiene en la media móvil de 200 días, actualmente en $70.34, mientras que se observa un soporte menor en $66.79. Los operadores mantienen una estrategia de «vender el repunte» a menos que el mercado logre moverse decisivamente por encima de este umbral.

A las 10:25 GMT, los futuros del crudo ligero se cotizaban a $67.87, con un aumento de $0.69 o +1.03%.

Panorama para inversionistas: cautela y oportunidades

Para los inversionistas, el panorama actual sugiere adoptar una postura cautelosa pero atenta. Aunque los riesgos geopolíticos y los datos económicos de China ofrecen soporte a corto plazo, la ausencia de interrupciones reales en la oferta y la lenta recuperación de la demanda global podrían limitar avances significativos.

Es probable que los operadores continúen considerando las caídas como oportunidades de compra a corto plazo, pero se requerirá un repunte sostenido por encima de $70.35 para cambiar el sentimiento de manera decisivamente alcista. Hasta entonces, el mercado sigue siendo vulnerable a presiones de venta durante los repuntes.

El equilibrio entre la escalada de tensiones en Medio Oriente y la evolución de los fundamentales económicos determinará la dirección del mercado petrolero en las próximas semanas, en un contexto donde los factores geopolíticos parecen, por ahora, tener la última palabra.